El Día de la Tierra es el único día del año en el que nuestro calendario nos dice que debemos hacer un esfuerzo consciente para proteger nuestra Tierra, pero ¿qué nos impide ser conscientes de la Tierra todos los días? No tiene que ser algo tan drástico como no ducharse durante tres meses. Podemos hacer pequeñas cosas cada día que pueden hacer una gran diferencia.
El 22 de abril, es el Día de la Tierra, celebrado en muchos países. Su promotor, fue el senador estadounidense Gaylord Nelson, un día para crear conciencia acerca de los problemas de la superpoblación, la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra. Es un día para rendir homenaje a nuestro planeta y reconocer a la Tierra como nuestro hogar y nuestra madre.
La Tierra es un ser vivo que respira. Sin el debido y constante cuidado va a morir, y eso nos traerá consecuencias terribles, ya que compromete la vida de los seres humanos. Recordemos que nuestro planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento.
La humanidad ha ido ampliado su sentido de pertenencia, desde pensar que solo integrábamos pequeñas comunidades cerradas hasta llegar a estar conscientes de que formamos parte de una sola comunidad universal, constituida por toda la humanidad, y todos los seres vivos e inertes. Los desastres naturales nos muestran que debemos considerar al medio ambiente como parte importante de esta comunidad universal, antes de que sea demasiado tarde.
Cada uno de nosotros, puede practicar este “cuidado de la Tierra” con pequeñas acciones y motivar a otros a hacer lo mismo. Así ayudaremos a crear conciencia, la conciencia de que somos hijos y parte de la Tierra, y que cuidar de ella es salvaguardar nuestra propia vida. Es nuestra responsabilidad mas grande cuidar el lugar donde vivimos, donde vivirán nuestros hijos y nietos. Trabajemos por esta oportunidad que tenemos y que además nos hace crecer como individuos.
Es nuestro deber cuidar nuestro planeta, ya que, las próximas generaciones sufrirán las consecuencias de lo que estamos haciendo. Algunos consejos que podemos aplicar serían reciclar, no arrojar la basura al piso, menos en bosques o la playa, ahorrar energía, evitar el uso de vehículos automotores, usar biciletas o caminar, sembrar árboles de manera de compensar la tala indiscriminada, no desperdiciar el agua. La solucion esta en nuestras manos no permitamos que nuestra madre tierra se siga deteriorando
Éstas son sólo algunas pequeñas formas en que podemos mostrar a la Madre Tierra lo mucho que nos importa:
1. Desconectar.
Puedes permitirte el lujo de dejar el secador y la plancha para el cabello sólo por un día.
2. Apaga las luces que no estas utilizando.
¡O usa velas en su lugar! Puedes crear una iluminación muy romántica.
3. Recoge la basura.
Claro, no es muy glamoroso, pero simplemente recoger un pequeño papel en la calle y tirarlo en la papelera más cercana, puede hacer una gran diferencia. Si eres realmente ambicioso, puedes reunir a un grupo de personas de tu trabajo y organizar una recogida de basura en tu hora de almuerzo.
4. Lleva una taza de viaje.
El empleado de oficina promedio estadounidense utiliza 500 vasos desechables por año. ¡Eso suma un montón de basura! En su lugar, invierte en una linda taza de viaje, pide en la tienda de café favorita que pongan la bebida en tu propia taza personal.
5. Bicicleta o patines.
Esta es otra gran manera de ir de A a B sin necesidad de utilizar tu coche. Como beneficio adicional, ¡es un gran ejercicio!
6. El transporte público es una buena idea.
Estar abarrotado en un autobús o metro puede no ser el método ideal de transporte de todo el mundo, pero es una gran manera de reducir el uso del automóvil. Además, la tarifa de viaje es probablemente menos de lo que se gasta en gasolina.