1. El Coliseo no era el nombre de la icónica arena romana. Su nombre original era Anfiteatro Flauta o Flaviano en honor a la dinastía Flavia de emperadores que lo construyó, en el siglo I d.C. El nombre 'Coliseo' se adoptó en la edad media debido a una colosal estatua de Nerón, que se encontraba cerca y que no sobrevivió hasta nuestros días. El Coloso de Nerón La cita: >Mientras el Coliseo exista, Roma existirá; cuando el Coliseo caiga, Roma caerá; cuando Roma caiga, el Mundo caerá< no se refiere a la Arena sino al Coloso de Nerón. 2. Muchos gladiadores romanos vivieron hasta su jubilación Al parecer, la gran mayoría. Las "masacre-fest" que se retratan en el cine y TV no son exactas o, por lo menos, no eran muy frecuentes, por lo que podemos deducir a partir de los epitafios en las lápidas de gladiadores. 3. Marco Aurelio no fue asesinado por su hijo Contrario a lo que dice la película "Gladiador", Marco Aurelio murió por enfermedad, al parecer cáncer de estómago. Y está escrito que al final de su reinado no comía nada durante el día y consumía una droga llamada "triaca" que contenía opio para mitigar sus intensos dolores. 3. La antigua Roma se encuentra bajo la Roma moderna. El nivel de la ciudad antigua está algo así como 30 metros debajo de la ciudad moderna. Es por eso que el antiguo Foro parece estar construido en un pozo. La antigua ciudad fue objeto de muchas y dañinas inundaciones, por eso los ricos construían sus casas en las colinas y la gente pobre vivía en las partes bajas siempre con el riesgo latente. 4. Julio César era bastante calvo. Y estaba bastante consciente de eso: se ganó el honor de usar una corona de laurel y la usaba con bastante frecuencia para ocultar su escasez pilosa. Esto lo demuestran las estatuas que le sobrevivieron, aunque las obras artísticas posteriores tendieron a favorecerlo pues a medida que pasó el tiempo lo fueron representando más atractivo y con más cabello. 5. Las mujeres romanas se rizaban y teñían el cabello. Tanto como cualquier mujer actual... a veces con resultados muy pobres... pero si su cabello se caía a causa de coloración excesiva o demasiado calor, siempre podían cortarle el cabello a un esclavo alemán para hacerse una peluca. Los alemanes eran especialmente populares debido al color de su cabello. 6. En la Roma de Vespasiano la orina estaba gravada. Cloaca máxima La orina de los baños públicos era colectada en la cloaca máxima -el mayor sistema colector de aguas residuales en Roma- La orina era vendida como un químico para el bronceado y para lavandería, los cuales eran gravados por Vespasiano. Y está escrito que el hijo de Vespasiano, Tito, se quejaba de lo desagradable del impuesto. Vespasiano le respondió dándole a oler una moneda de oro al tiempo que le preguntó ¿apesta? a lo que Tito respondió que no. Y Vespasiano le dijo: "sin embargo, es orina". Esta conversación sirvió de base para el dicho "pecunia non olet" (el dinero no apesta). 7. Y hablando de los baños públicos... Algunos de ellos eran verdaderos riesgos biológicos. En primer lugar , no se limpiaban con frecuencia. Eran habitados por parásitos como lombrices, pulgas y piojos. Todo tipo de bichos podían salir de los baños a través de la red de alcantarillado, desde cucarachas hasta serpientes. Por último, el metano atrapado en los baños que emanaba de los desechos constituía un constante peligro de explosión. Algunos amuletos de la diosa Fortuna se colocaban en los baños para la buena suerte. 8. Era tenebroso viajar. Los viajes en la antigua Roma eran muy peligrosos. Los bandidos y piratas fueron siempre un problema. Cualquier viajero podía fácilmente ser asesinado o desaparecer como esclavo. A principios del siglo III d.C. el célebre bandido Bulla Felix, por más de dos años, asoló los suburbios de Roma a pesar de la persecución por una legión romana comandada por el mismo emperador Septimus Severus. Finalmente fue capturado y arrojado a las fieras. 9. Por la noche Roma era muy peligrosa. No tenía alumbrado público, las calles no tenían nombre, las casas no tenían número y muchas casas eran idénticas. A diferencia de todas las demás ciudades del imperio, la planificación estaba descuidada o era inexistente, era muy fácil perderse. Además el César ordenó que todo el tráfico relacionado con actividad económica debía ocurrir sólo de noche. Así que era frecuente que la gente fuera atropellada por los carruajes en la oscuridad. Básicamente la gente corría a sus casas cuando empezaba a oscurecer. 10. Había penes por doquier Los penes estaban en todas partes. Había flechas/pene indicando la dirección hacia un burdel, las mujeres usaban pendientes/pene, abundaban los graffitis/pene, campanas de viento/pene, en fin... El pene se consideraba de buena suerte y que alejaba el mal. La palabra romana para pene era "fascinus". 11. Los romanos empleaban tecnología avanzada para su tiempo. Enorme prensa para olivas Mucha más tecnología de la que usualmente se les da crédito. En la agricultura, la minería, la construcción y desde luego, máquinas bélicas. Ellos eran mucho más sofisticados de lo que la gente piensa. 12. Los romanos eran muy supersticiosos. El célebre "ojo del mal" En una campaña contra Persia, estando en plena batalla, súbitamente huyeron en total desorden porque el general romano fue alcanzado por un rayo. Los supersticiosos romanos estaban aterrados. 13. El emperador "botitas" (Calígula) Calígula era hijo de Germánico, uno de los más grandes generales romanos. Siendo muy pequeño, era llevado por su padre a algunas campañas y lo vestía como legionario. A los soldados les simpatizaban las pequeñas botas militares o "caligas" que usaba, por lo que lo apodaron con el diminutivo Calígula. 14. Los órganos de un gladiador eran muy codiciados. Aunque rara vez se mataban, los romanos tenían muchos usos "medicinales" para las partes del cuerpo de un gladiador. La sangre y el hígado se usaban como medicina para la epilepsia. Cuando los combates entre gladiadores fueron prohibidos en el 400 d.C. , la sangre de los criminales ejecutados fue usada como sustituto. Las células muertas de la piel recogidas del baño de un gladiador se usaban para preparar cremas faciales y afrodisíacos. 15. La persecución religiosa Los romanos persiguieron al judaísmo y al cristianismo en gran parte porque las consideraban religiones bárbaras por sus prácticas salvajes. Aborrecían la práctica judía de la circuncisión porque la veían como una mutilación genital. Los cristianos fueron acusados de canibalismo por aquello de "la carne de Cristo" y "la sangre de Cristo" durante la comunión. 16. El castigo romano más brutal El castigo más cruel practicado por los romanos no era la crucifixión sino el cullei poena (el castigo de la bolsa). La cabeza del condenado era cubierta con un saco hecho con piel de lobo y los pies cubiertos con zapatos de madera y era golpeado con virgis sanguinis (varas de color sangre). Por último era colocado en un saco con algunos animales, generalmente una serpiente, un mono y un perro. El saco era cerrado y arrastrado al mar o a un río, ahogando su contenido. Esta penalización estaba destinada para los ciudadanos romanos culpables de parricidio, considerado uno de los peores crímenes en la antigua Roma. 17. La pujante minería romana. Complejo minero en Munigua, España. Las operaciones mineras romanas eran complejas y enormes. Como ejemplo, antes de que se cerraran a finales del siglo II de nuestra era, las minas romanas en España, produjeron más contaminación atmosférica que en cualquier momento hasta la revolución industrial. Ésto se puede medir a partir del análisis de muestras de núcleos de hielo. También se ha encontrado gran erosión en laderas de montañas causadas por minería hidráulica. 18. La higiene dental romana Los dos métodos de limpieza dental más populares eran: enjuague bucal de orina humana y pasta dental de cerebro de ratón. De acuerdo a exámenes dentales de cráneos de aquellos tiempos, los romanos tenían mejores dentaduras que nosotros, muy probablemente por diferencias dietéticas. 19. La conversión de Roma Roma asesinaba a los cristianos, luego se convirtió a su fe -todo en el pequeño espacio de unos pocos cientos de años. Ese rápido cambio de fe causó la propagación de la religión que ahora es seguida por más de un tercio de la población mundial. 20. El ejército romano El ejército romano, en su apogeo, constaba de unos 450,000 hombres. Un enorme ejército incluso para los estándares actuales. Como punto de referencia, el ejército británico actual consta de 90,000 hombres. 21. Tiberio y su... amor por los niños. El emperador Tiberio tenía su piscina privada llena de niños pequeños desnudos a quienes llamaba "mis pececillos", entre los cuales nadaba y los animaba a que lo mordisquearan. Cuando Tiberio murió, su sucesor, Calígula ordenó que todos sus "pececillos" fueran arrojados a un precipicio. 22. La recatada mujer romana Se consideraba inapropiado que la mujer estuviera desnuda frente a su marido después de la noche de bodas. 23. El duradero concreto romano. Los muros del Mercado de Trajano han resistido la prueba del tiempo y los elementos por cerca de 2,000 años. Incluso sobrevivió a un tremendo terremoto en 1349. Los romanos utilizaban una forma especial de concreto cuyos secretos hasta hace poco fueron desentrañados. Podía fraguar bajo el agua y muchas estructuras romanas están todavía en pie debido a sus grandes cualidades, por ejemplo, los acueductos. Estaba formado por trozos gruesos de toba volcánica y ladrillos unidos por ceniza volcánica molida resistente a las microfisuras lo cual es clave para su resistencia y longevidad. 24. Roma amaba a Grecia. "Las Tres Gracias" escultura romana, franca imitación del estilo griego. Roma estaba obsesionada con lo griegos. De su ropa, su arte, su religión, su idioma. En Roma, los ricos hablaban griego. Era similar a la forma como los ingleses ricos medievales hablaban francés. Lo griego era una auténtica manía. 25. Sólo los ricos usaban el color púrpura. Los romanos siempre juzgaban al libro por su cubierta. Al vestir, había dos opciones: todas las tonalidades de negro, gris, marrón y amarillo eran los colores naturales de la lana de oveja; por lo tanto se percibían como signo de pobreza. Las tonalidades de rojo, verde y púrpura eran creadas artificialmente con colorantes traídos desde muy lejos y eran muy costosas. Así que eran un signo de riqueza y aristocracia. La ropa color púrpura era particularmente elegante. 26. La hora del día era relativa. Una hora romana podía durar 75 minutos en verano y 44 minutos en invierno ya que la mayoría de los romanos se basaban en el sol. Las 12 horas del día comenzaban en la madrugada y las 12 horas de la noche, después del atardecer. Dado que la duración del día es diferente en verano y en invierno, la longitud de cada hora iba cambiando. Por lo tanto los romanos eran tolerantes con los retrasos, no eran puntuales. 27. La uniceja era un signo de inteligencia. Una gruesa uniceja era muy apreciada entre las mujeres romanas y era considerada como un signo de gran inteligencia. Las damas romanas utilizaban varios trucos para hacer que sus cejas parecieran más gruesas y tupidas. Por ejemplo, usaban cejas artificiales hechas con pelo de cabra y adheridas con alquitrán de madera. 28. Los líderes militares no luchaban. Las obras de arte frecuentemente representan a los generales romanos luchando, en primera línea, junto a sus legionarios. Sin embargo, ellos no combatían. Supervisaban al ejército a través de sus capitanes "puente" para tener una mejor visión de la batalla. Si la derrota era inminente supuestamente el general debía matarse o buscar ser muerto por el enemigo. 29. Beber veneno era una tradición. A finales del siglo I d.C. los emperadores romanos iniciaron la tradición de beber, diariamente, pequeñas dosis de todos los venenos conocidos para adquirir inmunidad. La mezcla de venenos se llamaba mithridatismo, en honor de Mithrídates rey de Ponto, quien utilizó por primera vez este método. 30. SPQR SPQR es un acrónimo de la frase latina Senātus Populusque Rōmānus ('El Senado y el Pueblo Romano'). Hace referencia al gobierno de la antigua República romana y, actualmente, se usa como un emblema oficial de la ciudad de Roma. En la antigüedad aparecía en las monedas, al final de los documentos públicos, en inscripciones en piedra o metal, en monumentos públicos, en obras públicas y en el blasón de las legiones romanas. La frase aparece incontables veces en la literatura política, legal e histórica romana, incluyendo los discursos de Cicerón y el Libro de la fundación de la ciudad (Ab urbe condita libri) de Tito Livio. El origen de esta frase se desconoce, pero apareció por primera vez en inscripciones en la última etapa de la República, del año 80 a. C. en adelante. Anteriormente, el nombre oficial del estado romano era significado, simplemente, con la palabra "Roma". La abreviatura apareció por última vez en las monedas romanas durante el gobierno de Constantino I el Grande (del 312 al 337 d. C.), que fue el primer emperador cristiano. Este lema siguió usándose durante el Imperio romano. Los emperadores consideraban al Senado como representante del pueblo, aunque los decretos del Senado se hacían al antojo del emperador.
Tal vez no sabes que en la antigua Roma
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