Los descendientes polacos de Túpac Amaru II - Los descendientes de Moctezuma en la nobleza española - ADN amerindio en la población islandesa
Los descendientes polacos de Túpac Amaru II
En 1946, el polaco Andrejz Benesz descubrió en la iglesia de la Santa Cruz de Cracovia un testamento antiguo fechado el 21 de junio de 1797, que describe la adopción de un niño huérfano de un año llamado Antonio Inca Túpac Amaru, hijo de Umina de Berzeviczy. El padre adoptivo se llamaba Waclaw Benesz de Berzeviczy. Antonio Inca era nieto de Sebastián de Berzeviczy, un noble polaco, que había estado en el Virreinato del Perú, donde habría contraido enlace con una joven de ascendencia incaica. Umina, hija de Sebastián, se había casado, a su vez, con un familiar del caudillo Túpac Amaru II, cuyo nombre se desconoce.
De conformidad con la leyenda harto conocida en la zona, Antonio Inca nació en el castillo de Niedzica, ubicado en la frontera polaco-eslovaca, a 700 metros de altitud, al pie de la cordillera de los Cárpatos. dicha leyenda sostiene que después de la derrota de la sublevación del Cacique de Tungasuca, Sebastián, su hija Umina y el yerno huyeron del Perú, acompañados de algunos caudillos sublevados, llevando consigo una parte del fabuloso tesoro de los incas. Refugiados en Venecia, vivieron allí entre los años 1783 y 1797, en donde murió el yerno en circunstancias extrañas. Sebastián decide trasladarse al castillo de Niedzica, en aquel tiempo bajo la jurisdicción de Austria, y para ello alquila una sección del mismo entregando una parte del tesoro que traía de América.
Cuando Antonio Inca tenía un año de edad, muere apuñalada su madre Umina, siendo enterrada en una atalaya de la capilla del castillo en un féretro de plata.
Estando Antonio huérfano, su abuelo Sebastián lo entregó en adopción a su sobrino Waclaw Benesz de Berzeviczy, quien vivía en Krumlow, Moravia (hoy parte de República Checa), con el que suscribió el testamento delante de los caudillos que vinieron que él, denominados en ese documento como el "Consejo de Emisarios de los Incas".
Más adelante, también moriría el abuelo Sebastián en medio de un combate con el conde Horvath. Waclaw llevó al pequeño Antonio Inca a Moravia y el año de 1798, en las actas parroquiales de Krumlow, lo inscribió como hijo suyo y Anna Benesz.
Posteriormente, Antonio -ya mayor- se casó con una polaca y tuvo cuatro hijos. Murió en 1877 y dejó documentos y recuerdos a su hijo Ernesto. Las generaciones posteriores conservaron las tradiciones de los lazos con el linaje real de los incas.
Andrzej Benesz Berzevizy. Nótese la
nariz y los labios de características andinas.
En 1946, el nieto de Ernesto Benesz, Andrzej, conocedor de la tradición familiar, hurgó en los archivos de la iglesia de la Santa Cruz y encontró en un misal, el supuesto texto original del acta de adopción del pequeño Antonio Inca Túpac Amaru, su ilustre antepasado.
Dicho documento, en la actualidad, no ha sido hallado. solo existe una copia escrita en idioma polaco antiguo con algunas palabras en latín, con una certificación suscrita el 16 de marzo de 1946 por el párroco de la iglesia, Andrés Myulkuwicz.
Como es bien sabido, la represión contra los rebeldes que acompañaron a Túpac Amaru en su sublevación fue cruenta. Las persecuciones y ejecuciones continuaron aún varios años después de la muerte del líder. A Túpac Amaru intentaron en vano descuartizarlo jalado por caballos, por lo que fue decapitado y desmembrado. su cabeza fue colocada en la plaza principal del Cuzco y sus brazos y piernas en las principales localidades cusqueñas como advertencia de lo que podría pasar a futuras rebeliones. Su esposa Micaela Bastidas fue decapitada y sus hijos asesinados. Solo el mayor sobrevivió y fue confinado a prisión en España. La princesa inca Umina, pariente de Túpac Amaru logró escapar gracias a Sebastián de Berzeviczy.
Umina y sus descendientes fueron buscados por la corona española por años, pues querían eliminar de raíz el linaje de los incas para que no vuelva a surgir otra rebelión. Muchos años después, Umina y su esposo son asesinados en extrañas circunstancias, por lo que algunos creen fueron asesinados por emisarios de la corona española, tal como lo sugiere el documental de Discovery Channel emitido hace algunos años.
Sobre Andrzej Benesz Berzeviczy; este llegó a ser un político reconocido en Polonia durante los años 6. Fue Presidente del Partido Democrático y Vicepresidente del Parlamente Polaco. Resultó ser el más interesado en conocer sus raíces por lo que intentó averiguar sobre su antepasado de origen incaico. Se dice que descubrió un misterioso quipu escondido bajo la entrada del castillo de Niedzica, sacándolo en presencia de autoridades y arqueólogos polacos que verificaron su autenticidad. Benesz, cuando tenía programado un viaje al Perú para hacer más investigaciones sobre sus raíces incaicas, murió en un misterioso accidente de tránsito en febrero de 1976, cuando aún era Vicepresidente del Congreso.
En 1980 salió publicado el libro "Los Túpac Amaru en Europa" del periodista y escritor Antonio Vergara Collazos, donde daba cuenta de su viaje por Europa del Este, especialmente por Polonia, la entonces Checoslovaquia y Hungría, en busca de los descendientes de Túpac Amaru II, el más importante de los precursores de nuestra independencia y uno de los primeros de la independencia americana. Allí descubrió todo lo que se relata en la primera parte de este artículo. Su investigación lo llevó hasta el castillo de Niedzica, donde recibió más información sobre el tema. Todo un clásico. Recientemente, Discovery Channel hizo un documental tomado como referencia la investigación de Vergara Collazos que incluyo a continuación.
Antonio Vergara Collazos frente al castillo de Nietzica, tal como aparece en la contratapa de su libro.
Resulta pues que la muerte de Andrzej Benesz no ha sido la única, de acuerdo con la cultura popular polaca, los investigadores que han estado cerca de dilucidar el misterio de este tesoro terminan muertos. Uno de los casos más recientes fue el del director del museo del castillo, un hombre obsesionado en encontrar el oro y que terminó ahogado enfrente del lago, a pesar de ser un nadador reconocido.
¿Cuál es la explicación de estos hechos? Pues, precisamente, “La maldición de la princesa Inca”. Esta leyenda afirma que la princesa Umina antes de morir llevó a cabo una maldición, por medio de la cual le cobraría con su vida a todo aquel que intentara usurpar este tesoro. Existen cientos de testimonios que aseguran haber visto el fantasma de Umina, conocida como Lla Dama de Blanco” en los alrededores del castillo, lo que ha convertido a esta edificación en un atractivo destino turístico, sin dejar de despertar el interés de arqueólogos.
Las leyendas se alimentan de relatos fantásticos e impresionantes, que con el transcurrir de los años pueden tergiversarse considerablemente. Sin embargo, tienden a apoyarse en algunos elementos veraces, por lo que en esta historia quedan abiertas una serie de interrogantes: ¿hubo realmente un heredero del trono incaico en Europa?, de ser así ¿fue dotado de una herencia con el objetivo de volver a encabezar una insurrección en el Perú?, ¿los españoles siguieron persiguiendo a la familia de Túpac Amaru aun fuera de América?, ¡misterio, misterio y más misterio!
Los descendientes de Moctezuma en la nobleza española
CONDADO DE MIRAVALLE
El condado de Miravalle es un título nobiliario español otorgado el 18 de diciembre de 1690 por Carlos II a los descendientes de Alonso Dávalos y Bracamontes, hijo de María Uliberri de la Cueva y de Alonso Dávalos y Bracamonte, sobrino del monarca español y descendiente directo de Isabel Tecuichpo, quien a su vez era hija del monarca mexica Moctezuma Xocoyotzin.
Al día de hoy, la titular de los derechos es María del Carmen Enríquez de Luna y del Mazo, XII Condesa de Miravalle, una ciudadana española residente en la ciudad andaluza de Granada.
En los últimos años, los descendientes españoles de Moctezuma, especialmente los condes de Miravalle, han intentado, sin éxito, recuperar las pensiones que el Reino de España y posteriormente el gobierno de México les otorgaba desde 1550 de manera vitalicia, pero que en 1934 fueron suspendidas durante el gobierno del presidente Abelardo L. Rodríguez. Al momento de la suspensión, los condes recibían un pago anual de 1480 gramos de oro, mismos en el año 2010 equivalían a unos 60 715 dólares estadounidenses.
DUCADO DE MOCTEZUMA DE TULTENGO
El ducado de Moctezuma de Tultengo es un título nobiliario español creado por la reina Isabel II , el 11 de octubre de 1865 a favor de Antonio María Moctezuma-Marcilla de Teruel y Navarro, XIV conde de Moctezuma de Tultengo, por elevación a ducado de Moctezuma del título de conde de Moctezuma de Tultengo.
El título se creó con la denominación de "ducado de Moctezuma", siendo el 14 de enero de 1992 cuando se le dio la actual denominación de "ducado de Moctezuma de Tultengo", siendo éste la continuación del anterior título de ducado de Moctezuma. Su actual denominación hace referencia al nombre del monarca mexica Moctezuma II, del mismo modo que lo hacían los anteriores títulos de duque de Moctezuma, conde de Moctezuma de Tultengo y el primitivo título de conde de Moctezuma.
En 1992 se volvió a añadir el apelativo "de Tultengo", en referencia al pueblo de Tultengo, en el estado de Hidalgo (México), y como continuación de la época en que se llamó "condado de Moctezuma de Tultengo" (desde Carlos II a Isabel II).
Este título ha tenido las siguientes denominaciones:
1 Condado de Moctezuma, otorgado por Felipe IV, el 13 de noviembre de 1627.
2 Condado de Moctezuma de Tultengo, nueva denominación dada por Carlos II.
3 Condado de Moctezuma de Tultengo, con Grandeza de España, concedida por Carlos III el 13 de mayo de 1766.
4 Ducado de Moctezuma, creado por Isabel II el 11 de noviembre de 1865, por elevación a ducado del anterior título de condado de Moctezuma de Tultengo, con Grandeza de España.
5 Ducado de Moctezuma de Tultengo, nueva denominación dada el 14 de enero de 1992 por Juan Carlos I.
ADN amerindio en la población islandesa
El primer contacto genético entre europeos y americanos se produjo cinco siglos antes de Colón.
Los vikingos habrían llevado a una mujer amerindia hasta Islandia y su linaje sigue presente en ese país.
Los genes dan razón a quienes sostenían que los vikingos se adelantaron a Colón en el continente americano, que esos habitantes del norte europeo ha habían viajado por allí. Los restos arqueológicos y las tradiciones literarias lo indicaban pero ahora es el ADN el que desvela un contacto precolombino, aproximadamente cinco siglos antes de la llegada del descubridor oficial de América.
La clave de la investigación genética está en cuatro familias de Islandia, integradas actualmente por unas 80 personas, en las que se ha identificado, mediante análisis de ADN, un linaje amerindio. Se sabía que los genes de los actuales islandeses procedían de los países escandinavos, de Escocia y de Irlanda, "pero se desconocía que el origen fuese más lejano", explica el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), al que pertenece uno de los grupos investigadores. El descubrimiento se presenta en la revista Journal of Physical Anthropology.
"El poblado vikingo descubierto en L'Anse aux Meadows, en Terranova (Canadá) y texto medievales islandeses, como la Saga de los groenlandeses y la Saga de Erik el Rojo, escritas en el siglo XIII, apuntan a que estos incansables exploradores comenzaron a llegar a la costa norteamericana a partir del siglo X", explica un comunicado del CSIC.
Origenes sudamericanos de los fundadores de Italia
Giuseppe Garibaldi (1807-1882), padre de la Nación italiana y máximo procer de dicho pueblo es reconocido y reverenciado por su obra de libertad y unificación para aquel estado europeo nacido hacia 1870, pero poco se habla de sus cuatro hijos, QUE FUERON HIJOS DE LA BRASILEÑA ANA MARÍA DE JESÚS RIBEIRO DA SILVA, los cuatro naturales de sudamérica y provenientes de familias del Brasil imperial. Domenico era brasileño como su madre y sus hermanos Rosa, Riciotti y Teresa uruguayos.
Fueron los hermanos más representativos de la fundación del estado italiano, en especial Riciotti y Domenico. La independencia y conformación de la Nación italiana no hubiese sido posible sin ellos.
Cabe agregar, a demás, que el mismísimo Garibaldi, no solo preparó la guerra de unificación italiana desde Argentina, Uruguay y Brasil (paises a los que fue a causar estragos sirviendo a los intereses de la corona británica como parte de un trabajo encargado por la logia judeo-masónica a la que pertenecía aquel rebelde piamontés adicto a la vida descontrolada y arisco a la higiene) sino que a demás APRENDIÓ A COMBATIR EN TIERRAS SUDAMERICANAS, lo que le sirvió de preparatorio para luego aplicar sus conocimientos en su tierra.
Enemigo de Juan Manuel de Rosas, Garibaldi se dedicó a defenestrarlo con la palabra y combatirlo con su espada de niño fantasioso sin la más pálida idea de lo que era la guerra.
No solo se enfrentó a Argentina a favor de la independencia uruguaya y de los intereses del Imperio del Brasil (aliado de la corona inglesa)... además participó en las guerras civiles argentinas a favor de los unitarios.
Fue derrotado en todas las oportunidades que se enfrentó a las fuerzas argentinas, y el irlandés William Brown, al servicio de la Armada Argentina, le perdonó la vida luego de un combate, cometiendo un error que puede considerarse el único en la vida militar y politica del gran Almirante Brown, ya que debió haberlo pasado a deguello.
Si Brown lo hubiese mandado a fusilar Argentina se hubiese ahorrado un grano en el culo, pero hubiese sido una pena para los italianos que habrían demorado quien sabe por cuantos años más su conformación.
Pero todas las derrotas que sufrió en tierras sudamericanas fueron clases para el inexperto italiano, que regresó a italia arrastrando la falsa leyenda del militar piamontés victorioso.
Parte de la actual Italia, creía por aquel entonces en las mentiras del "héroe piamontés" y lo daban por un gran ganador sin saber que aquí solo vino a hacer el ridículo, y otra parte de aquella comunidad rechazaba a Garibaldi y a su familia americana, y no quería la conformación de un estado donde sus costumbres, lenguas e identidades se vieran peligrar por una integración que no deseaban.
Sin sus hijos sudamericanos, que llevaban en sus venas la sangre de la estirpe guerrera luso-brasileña de Anita, la unificación italiana no hubiese sido posible.
Los descendientes polacos de Túpac Amaru II
En 1946, el polaco Andrejz Benesz descubrió en la iglesia de la Santa Cruz de Cracovia un testamento antiguo fechado el 21 de junio de 1797, que describe la adopción de un niño huérfano de un año llamado Antonio Inca Túpac Amaru, hijo de Umina de Berzeviczy. El padre adoptivo se llamaba Waclaw Benesz de Berzeviczy. Antonio Inca era nieto de Sebastián de Berzeviczy, un noble polaco, que había estado en el Virreinato del Perú, donde habría contraido enlace con una joven de ascendencia incaica. Umina, hija de Sebastián, se había casado, a su vez, con un familiar del caudillo Túpac Amaru II, cuyo nombre se desconoce.
De conformidad con la leyenda harto conocida en la zona, Antonio Inca nació en el castillo de Niedzica, ubicado en la frontera polaco-eslovaca, a 700 metros de altitud, al pie de la cordillera de los Cárpatos. dicha leyenda sostiene que después de la derrota de la sublevación del Cacique de Tungasuca, Sebastián, su hija Umina y el yerno huyeron del Perú, acompañados de algunos caudillos sublevados, llevando consigo una parte del fabuloso tesoro de los incas. Refugiados en Venecia, vivieron allí entre los años 1783 y 1797, en donde murió el yerno en circunstancias extrañas. Sebastián decide trasladarse al castillo de Niedzica, en aquel tiempo bajo la jurisdicción de Austria, y para ello alquila una sección del mismo entregando una parte del tesoro que traía de América.
Cuando Antonio Inca tenía un año de edad, muere apuñalada su madre Umina, siendo enterrada en una atalaya de la capilla del castillo en un féretro de plata.
Estando Antonio huérfano, su abuelo Sebastián lo entregó en adopción a su sobrino Waclaw Benesz de Berzeviczy, quien vivía en Krumlow, Moravia (hoy parte de República Checa), con el que suscribió el testamento delante de los caudillos que vinieron que él, denominados en ese documento como el "Consejo de Emisarios de los Incas".
Más adelante, también moriría el abuelo Sebastián en medio de un combate con el conde Horvath. Waclaw llevó al pequeño Antonio Inca a Moravia y el año de 1798, en las actas parroquiales de Krumlow, lo inscribió como hijo suyo y Anna Benesz.
Posteriormente, Antonio -ya mayor- se casó con una polaca y tuvo cuatro hijos. Murió en 1877 y dejó documentos y recuerdos a su hijo Ernesto. Las generaciones posteriores conservaron las tradiciones de los lazos con el linaje real de los incas.
Andrzej Benesz Berzevizy. Nótese la
nariz y los labios de características andinas.
En 1946, el nieto de Ernesto Benesz, Andrzej, conocedor de la tradición familiar, hurgó en los archivos de la iglesia de la Santa Cruz y encontró en un misal, el supuesto texto original del acta de adopción del pequeño Antonio Inca Túpac Amaru, su ilustre antepasado.
Dicho documento, en la actualidad, no ha sido hallado. solo existe una copia escrita en idioma polaco antiguo con algunas palabras en latín, con una certificación suscrita el 16 de marzo de 1946 por el párroco de la iglesia, Andrés Myulkuwicz.
Como es bien sabido, la represión contra los rebeldes que acompañaron a Túpac Amaru en su sublevación fue cruenta. Las persecuciones y ejecuciones continuaron aún varios años después de la muerte del líder. A Túpac Amaru intentaron en vano descuartizarlo jalado por caballos, por lo que fue decapitado y desmembrado. su cabeza fue colocada en la plaza principal del Cuzco y sus brazos y piernas en las principales localidades cusqueñas como advertencia de lo que podría pasar a futuras rebeliones. Su esposa Micaela Bastidas fue decapitada y sus hijos asesinados. Solo el mayor sobrevivió y fue confinado a prisión en España. La princesa inca Umina, pariente de Túpac Amaru logró escapar gracias a Sebastián de Berzeviczy.
Umina y sus descendientes fueron buscados por la corona española por años, pues querían eliminar de raíz el linaje de los incas para que no vuelva a surgir otra rebelión. Muchos años después, Umina y su esposo son asesinados en extrañas circunstancias, por lo que algunos creen fueron asesinados por emisarios de la corona española, tal como lo sugiere el documental de Discovery Channel emitido hace algunos años.
Sobre Andrzej Benesz Berzeviczy; este llegó a ser un político reconocido en Polonia durante los años 6. Fue Presidente del Partido Democrático y Vicepresidente del Parlamente Polaco. Resultó ser el más interesado en conocer sus raíces por lo que intentó averiguar sobre su antepasado de origen incaico. Se dice que descubrió un misterioso quipu escondido bajo la entrada del castillo de Niedzica, sacándolo en presencia de autoridades y arqueólogos polacos que verificaron su autenticidad. Benesz, cuando tenía programado un viaje al Perú para hacer más investigaciones sobre sus raíces incaicas, murió en un misterioso accidente de tránsito en febrero de 1976, cuando aún era Vicepresidente del Congreso.
En 1980 salió publicado el libro "Los Túpac Amaru en Europa" del periodista y escritor Antonio Vergara Collazos, donde daba cuenta de su viaje por Europa del Este, especialmente por Polonia, la entonces Checoslovaquia y Hungría, en busca de los descendientes de Túpac Amaru II, el más importante de los precursores de nuestra independencia y uno de los primeros de la independencia americana. Allí descubrió todo lo que se relata en la primera parte de este artículo. Su investigación lo llevó hasta el castillo de Niedzica, donde recibió más información sobre el tema. Todo un clásico. Recientemente, Discovery Channel hizo un documental tomado como referencia la investigación de Vergara Collazos que incluyo a continuación.
Antonio Vergara Collazos frente al castillo de Nietzica, tal como aparece en la contratapa de su libro.
Resulta pues que la muerte de Andrzej Benesz no ha sido la única, de acuerdo con la cultura popular polaca, los investigadores que han estado cerca de dilucidar el misterio de este tesoro terminan muertos. Uno de los casos más recientes fue el del director del museo del castillo, un hombre obsesionado en encontrar el oro y que terminó ahogado enfrente del lago, a pesar de ser un nadador reconocido.
¿Cuál es la explicación de estos hechos? Pues, precisamente, “La maldición de la princesa Inca”. Esta leyenda afirma que la princesa Umina antes de morir llevó a cabo una maldición, por medio de la cual le cobraría con su vida a todo aquel que intentara usurpar este tesoro. Existen cientos de testimonios que aseguran haber visto el fantasma de Umina, conocida como Lla Dama de Blanco” en los alrededores del castillo, lo que ha convertido a esta edificación en un atractivo destino turístico, sin dejar de despertar el interés de arqueólogos.
Las leyendas se alimentan de relatos fantásticos e impresionantes, que con el transcurrir de los años pueden tergiversarse considerablemente. Sin embargo, tienden a apoyarse en algunos elementos veraces, por lo que en esta historia quedan abiertas una serie de interrogantes: ¿hubo realmente un heredero del trono incaico en Europa?, de ser así ¿fue dotado de una herencia con el objetivo de volver a encabezar una insurrección en el Perú?, ¿los españoles siguieron persiguiendo a la familia de Túpac Amaru aun fuera de América?, ¡misterio, misterio y más misterio!
Los descendientes de Moctezuma en la nobleza española
CONDADO DE MIRAVALLE
El condado de Miravalle es un título nobiliario español otorgado el 18 de diciembre de 1690 por Carlos II a los descendientes de Alonso Dávalos y Bracamontes, hijo de María Uliberri de la Cueva y de Alonso Dávalos y Bracamonte, sobrino del monarca español y descendiente directo de Isabel Tecuichpo, quien a su vez era hija del monarca mexica Moctezuma Xocoyotzin.
Al día de hoy, la titular de los derechos es María del Carmen Enríquez de Luna y del Mazo, XII Condesa de Miravalle, una ciudadana española residente en la ciudad andaluza de Granada.
En los últimos años, los descendientes españoles de Moctezuma, especialmente los condes de Miravalle, han intentado, sin éxito, recuperar las pensiones que el Reino de España y posteriormente el gobierno de México les otorgaba desde 1550 de manera vitalicia, pero que en 1934 fueron suspendidas durante el gobierno del presidente Abelardo L. Rodríguez. Al momento de la suspensión, los condes recibían un pago anual de 1480 gramos de oro, mismos en el año 2010 equivalían a unos 60 715 dólares estadounidenses.
DUCADO DE MOCTEZUMA DE TULTENGO
El ducado de Moctezuma de Tultengo es un título nobiliario español creado por la reina Isabel II , el 11 de octubre de 1865 a favor de Antonio María Moctezuma-Marcilla de Teruel y Navarro, XIV conde de Moctezuma de Tultengo, por elevación a ducado de Moctezuma del título de conde de Moctezuma de Tultengo.
El título se creó con la denominación de "ducado de Moctezuma", siendo el 14 de enero de 1992 cuando se le dio la actual denominación de "ducado de Moctezuma de Tultengo", siendo éste la continuación del anterior título de ducado de Moctezuma. Su actual denominación hace referencia al nombre del monarca mexica Moctezuma II, del mismo modo que lo hacían los anteriores títulos de duque de Moctezuma, conde de Moctezuma de Tultengo y el primitivo título de conde de Moctezuma.
En 1992 se volvió a añadir el apelativo "de Tultengo", en referencia al pueblo de Tultengo, en el estado de Hidalgo (México), y como continuación de la época en que se llamó "condado de Moctezuma de Tultengo" (desde Carlos II a Isabel II).
Este título ha tenido las siguientes denominaciones:
1 Condado de Moctezuma, otorgado por Felipe IV, el 13 de noviembre de 1627.
2 Condado de Moctezuma de Tultengo, nueva denominación dada por Carlos II.
3 Condado de Moctezuma de Tultengo, con Grandeza de España, concedida por Carlos III el 13 de mayo de 1766.
4 Ducado de Moctezuma, creado por Isabel II el 11 de noviembre de 1865, por elevación a ducado del anterior título de condado de Moctezuma de Tultengo, con Grandeza de España.
5 Ducado de Moctezuma de Tultengo, nueva denominación dada el 14 de enero de 1992 por Juan Carlos I.
ADN amerindio en la población islandesa
El primer contacto genético entre europeos y americanos se produjo cinco siglos antes de Colón.
Los vikingos habrían llevado a una mujer amerindia hasta Islandia y su linaje sigue presente en ese país.
Los genes dan razón a quienes sostenían que los vikingos se adelantaron a Colón en el continente americano, que esos habitantes del norte europeo ha habían viajado por allí. Los restos arqueológicos y las tradiciones literarias lo indicaban pero ahora es el ADN el que desvela un contacto precolombino, aproximadamente cinco siglos antes de la llegada del descubridor oficial de América.
La clave de la investigación genética está en cuatro familias de Islandia, integradas actualmente por unas 80 personas, en las que se ha identificado, mediante análisis de ADN, un linaje amerindio. Se sabía que los genes de los actuales islandeses procedían de los países escandinavos, de Escocia y de Irlanda, "pero se desconocía que el origen fuese más lejano", explica el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), al que pertenece uno de los grupos investigadores. El descubrimiento se presenta en la revista Journal of Physical Anthropology.
"El poblado vikingo descubierto en L'Anse aux Meadows, en Terranova (Canadá) y texto medievales islandeses, como la Saga de los groenlandeses y la Saga de Erik el Rojo, escritas en el siglo XIII, apuntan a que estos incansables exploradores comenzaron a llegar a la costa norteamericana a partir del siglo X", explica un comunicado del CSIC.
Origenes sudamericanos de los fundadores de Italia
Giuseppe Garibaldi (1807-1882), padre de la Nación italiana y máximo procer de dicho pueblo es reconocido y reverenciado por su obra de libertad y unificación para aquel estado europeo nacido hacia 1870, pero poco se habla de sus cuatro hijos, QUE FUERON HIJOS DE LA BRASILEÑA ANA MARÍA DE JESÚS RIBEIRO DA SILVA, los cuatro naturales de sudamérica y provenientes de familias del Brasil imperial. Domenico era brasileño como su madre y sus hermanos Rosa, Riciotti y Teresa uruguayos.
Fueron los hermanos más representativos de la fundación del estado italiano, en especial Riciotti y Domenico. La independencia y conformación de la Nación italiana no hubiese sido posible sin ellos.
Cabe agregar, a demás, que el mismísimo Garibaldi, no solo preparó la guerra de unificación italiana desde Argentina, Uruguay y Brasil (paises a los que fue a causar estragos sirviendo a los intereses de la corona británica como parte de un trabajo encargado por la logia judeo-masónica a la que pertenecía aquel rebelde piamontés adicto a la vida descontrolada y arisco a la higiene) sino que a demás APRENDIÓ A COMBATIR EN TIERRAS SUDAMERICANAS, lo que le sirvió de preparatorio para luego aplicar sus conocimientos en su tierra.
Enemigo de Juan Manuel de Rosas, Garibaldi se dedicó a defenestrarlo con la palabra y combatirlo con su espada de niño fantasioso sin la más pálida idea de lo que era la guerra.
No solo se enfrentó a Argentina a favor de la independencia uruguaya y de los intereses del Imperio del Brasil (aliado de la corona inglesa)... además participó en las guerras civiles argentinas a favor de los unitarios.
Fue derrotado en todas las oportunidades que se enfrentó a las fuerzas argentinas, y el irlandés William Brown, al servicio de la Armada Argentina, le perdonó la vida luego de un combate, cometiendo un error que puede considerarse el único en la vida militar y politica del gran Almirante Brown, ya que debió haberlo pasado a deguello.
Si Brown lo hubiese mandado a fusilar Argentina se hubiese ahorrado un grano en el culo, pero hubiese sido una pena para los italianos que habrían demorado quien sabe por cuantos años más su conformación.
Pero todas las derrotas que sufrió en tierras sudamericanas fueron clases para el inexperto italiano, que regresó a italia arrastrando la falsa leyenda del militar piamontés victorioso.
Parte de la actual Italia, creía por aquel entonces en las mentiras del "héroe piamontés" y lo daban por un gran ganador sin saber que aquí solo vino a hacer el ridículo, y otra parte de aquella comunidad rechazaba a Garibaldi y a su familia americana, y no quería la conformación de un estado donde sus costumbres, lenguas e identidades se vieran peligrar por una integración que no deseaban.
Sin sus hijos sudamericanos, que llevaban en sus venas la sangre de la estirpe guerrera luso-brasileña de Anita, la unificación italiana no hubiese sido posible.