Siempre se ha hablado de una tercera vía perfecta entre socialismo y capitalismo, y ese deseo jamás satisfecho de encontrar un tercer sistema económico que contente a ambos bandos siempre ha dado lugar a propuestas políticas totalmente descabelladas. Terceras vías han sido tanta el fallido consenso social demócrata de los 90 como el fascismo de los años 30, e innumerables experimentos políticos que han ocasionado más problemas de los que han solucionado.
No obstante, hubo a principios del siglo un movimiento que pretendía ser una tercera vía entre capitalismo y socialismo. Esa ideología se llamaba así misma “distributismo”, y sus principales ideólogos fueron los escritores ingleses Hilaire Belloc y G.K. Chesterton, quienes inspirados por la encíclica “Rerum Novarum” (1891) del Papa León XIII, deciden idear un sistema político que responda a los planteamientos de la referida encíclica, que era una crítica al rumbo que había tomado la sociedad moderna,que se debatía entre socialismo o capitalismo.
Hilaire Belloc (izq) y G.K. Chesterton (der).
Hilaire Belloc y G.K. Chesterton escribieron mucho sobre distributismo, sobre todo artículos, de los libros másdestacados sobre este sistema podemos mencionar el de Belloc, El Estado Servil de 1912 , y el de Chesterton, Esbozo de sensatez de 1927. Ambos autores eran ingleses con solidas convicciones católicas, las cuales llegaron inclusive a inspirarles esta ideología.
El distributismo no es precisamente un socialismo con rostro humano ni un capitalismo limitado. Es en efecto una tercera vía sin ser un hibrido de los dos, si en el socialismo el eje de la economía es el Estado que planifica, y en el capitalismo lo es el individuo; enel distributismo lo es la familia.
Para Chesterton y Belloc, el distributismo era un sistema económico basado en la moral católica que podía resolver los problemas éticos y sociales que existían en la sociedad occidental a finales del siglo XIX e inicio del siglo XX. El nombre no hacía referencia auna distribución de la riqueza precisamente, sino a la distribución de la propiedad privada a la familia, como medio para garantizarle una fuente de trabajo y de estabilidad.
Otros principios fundamentales del distributismo eran además de la propiedad privada, la familia, la subsidiariedad y la solidaridad, valores fundamentales a su vez de la doctrina social católica.
El paradigma distribucionista, idea que inspiro a Hayek a escribir el camino de servidumbre por cierto, era que el Estado sea el primer servidor público y no precisamente un ente planificador como lo concebían los socialistas.
El distribucionismo a su vez se oponía al capitalismo, ya que para Belloc y Chesterton, el eje de la sociedad no debería ser el individuo sino la familia, y que la propiedad privada debería estar totalmente descentralizada y no acumulada en manos de unos pocos. Ellos a su vez defendían una economía local y familiar.
Para Belloc la propiedad privada era garantía de libertad, por eso el en cada ensayo o artículo sobre distributismo dejaba en claro que para todas las familia prosperar y generar ingresos suficientes, deberían contar con la propiedad de su medio de vida, para así no depender de terceros, sea gobierno o empresarios.
Al morir Chesterton y Belloc, el distribucionismo quedó huérfano y abandonado. Ellos intentaron crear un movimiento político en 1926, cuyo nombre era "La Liga Distribucionista”,el cual lamentablemente se vino abajo con la muerte de ellos dos. No obstante, sus planteamientos inspiraron el nacimiento de muchos partidos demócrata cristianos en el sur de Europa.
No obstante, hubo a principios del siglo un movimiento que pretendía ser una tercera vía entre capitalismo y socialismo. Esa ideología se llamaba así misma “distributismo”, y sus principales ideólogos fueron los escritores ingleses Hilaire Belloc y G.K. Chesterton, quienes inspirados por la encíclica “Rerum Novarum” (1891) del Papa León XIII, deciden idear un sistema político que responda a los planteamientos de la referida encíclica, que era una crítica al rumbo que había tomado la sociedad moderna,que se debatía entre socialismo o capitalismo.
Hilaire Belloc (izq) y G.K. Chesterton (der).
Hilaire Belloc y G.K. Chesterton escribieron mucho sobre distributismo, sobre todo artículos, de los libros másdestacados sobre este sistema podemos mencionar el de Belloc, El Estado Servil de 1912 , y el de Chesterton, Esbozo de sensatez de 1927. Ambos autores eran ingleses con solidas convicciones católicas, las cuales llegaron inclusive a inspirarles esta ideología.
El distributismo no es precisamente un socialismo con rostro humano ni un capitalismo limitado. Es en efecto una tercera vía sin ser un hibrido de los dos, si en el socialismo el eje de la economía es el Estado que planifica, y en el capitalismo lo es el individuo; enel distributismo lo es la familia.
Para Chesterton y Belloc, el distributismo era un sistema económico basado en la moral católica que podía resolver los problemas éticos y sociales que existían en la sociedad occidental a finales del siglo XIX e inicio del siglo XX. El nombre no hacía referencia auna distribución de la riqueza precisamente, sino a la distribución de la propiedad privada a la familia, como medio para garantizarle una fuente de trabajo y de estabilidad.
Otros principios fundamentales del distributismo eran además de la propiedad privada, la familia, la subsidiariedad y la solidaridad, valores fundamentales a su vez de la doctrina social católica.
El paradigma distribucionista, idea que inspiro a Hayek a escribir el camino de servidumbre por cierto, era que el Estado sea el primer servidor público y no precisamente un ente planificador como lo concebían los socialistas.
El distribucionismo a su vez se oponía al capitalismo, ya que para Belloc y Chesterton, el eje de la sociedad no debería ser el individuo sino la familia, y que la propiedad privada debería estar totalmente descentralizada y no acumulada en manos de unos pocos. Ellos a su vez defendían una economía local y familiar.
Para Belloc la propiedad privada era garantía de libertad, por eso el en cada ensayo o artículo sobre distributismo dejaba en claro que para todas las familia prosperar y generar ingresos suficientes, deberían contar con la propiedad de su medio de vida, para así no depender de terceros, sea gobierno o empresarios.
Al morir Chesterton y Belloc, el distribucionismo quedó huérfano y abandonado. Ellos intentaron crear un movimiento político en 1926, cuyo nombre era "La Liga Distribucionista”,el cual lamentablemente se vino abajo con la muerte de ellos dos. No obstante, sus planteamientos inspiraron el nacimiento de muchos partidos demócrata cristianos en el sur de Europa.