Hola papus, les comparto un artículo sobre este tema poco conocido, y que explica porqué Perú simplemente no desconoció el Tratado Secreto con Bolivia , y así evitar entrar a una guerra para la que no estaba preparado y que no quería, porque Chile no tenía nada que Perú quisiera. Recordemos que fue la guerra del SALITRE y guano, los cuales estaban en territorio peruano y boliviano no en chileno Level 5 al último.
Iniciada la invasión y declarada la guerra el principal plan del gobierno chileno y punto fundamental de su estrategia era apartar a Bolivia de la alianza con el Perú.
Este plan era bastante promisorio ya que permitiría terminar la guerra (si es que la hubiera) a un costo menor en menos tiempo y con enormes ganancias: Antofagasta y el objetivo real de la guerra: Tarapacá. Los dos mayores yacimientos salitreros del mundo.
Pero este plan era muy anterior a la guerra; databa de 1866.
El primer objetivo era que Bolivia aceptase la pérdida de Antofagasta y que todo esfuerzo en contra seria inútil.Con ello confiaban el gobierno boliviano pudiera ver la futilidad de su alianza con el Perú toda vez que el Perú tampoco tenia esperanzas de vencer dado el estado calamitoso de su hacienda y armada.
¿Como esperaban que Bolivia aceptara? Pues con un plan de compensación.
El proyecto era que Bolivia se desprendiera de Antofagasta (que de hecho ya había perdido) y que en alianza con Chile ocupara el sur peruano mientras Chile tomaba Tarapacá obligando al Perú a aceptar la enorme mutilación reduciéndolo a la impotencia.
La estrategia de Chile estribaba en que era geográfica y estratégicamente esencial para Bolivia el puerto de Arica con la salida natural al litoral tacneño, moqueguano y arequipeño con el tridente de puertos Arica, Mollendo e Ilo solucionando gran parte de los problemas comerciales de Bolivia en un centro importante de desarrollo a costa de la mutilación del Perú.
La existencia de este proyecto era bien sabido por el presidente del Perú, General Mariano Ignacio Prado ya que era amigo personal e intimo de algunos de los mayores estadistas y empresarios de Chile.
Producida la invasión del litoral boliviano y declarada la guerra Bolivia, esgrimiendo el Tratado de Alianza Defensiva suscrito entre ambos países en 1873 por iniciativa de Manuel Pardo los plenipotenciarios bolivianos se dirigieron al Perú a exigir el cumplimiento del mismo lo cual sumió en la desesperación al gobierno del Perú.
Primero: Chile contaba con que el Perú desconociera el tratado y negara a Bolivia la alianza. Hubiera sido perfecto para los intereses chilenos porque Bolivia, desamparada, se hubiera visto en la obligación natural de aliarse con Chile sin escrúpulo alguno puesto que podría el gobierno de Bolivia alegar que había sido traicionado por el Perú.La guerra hubiera proseguido al amparo de Chile colocando a Bolivia como cuña sin preocuparse por tener una nueva frontera con un humillado Perú después de una sangrienta guerra. Es mas: lo mas probable es que no hubiera sido necesaria ninguna guerra puesto que el Perú, imposibilitado de concebir cualquier resistencia ante esta alianza, hubiera tenido que negociar con las mas infaustas perspectivas.
Segundo: Mariano Ignacio Prado, con poderosos intereses en Chile y amigo personal de los estadistas y oligarcas chilenos se vio obligado a tomar una decisión. ¿Cuál era el mal menor? Siendo hasta entonces el héroe de la guerra contra España, honrado en Chile y Perú por ello, dueño de una fortuna a través de sus corruptos manejos de los presupuestos de defensa sabia que lo que tenia adelante era:
a) Una guerra contra Chile y Bolivia
b) Una guerra contra Chile en alianza con Bolivia
Ambas perspectivas eran fatales y optó por no tomar ninguna.
Mandó a Lavallé a mediar sobre el conflicto, para ganar tiempo y dotar al Perú de mayores herramientas de negociación gracias a algún crédito que hiciera menos factible una guerra contra un país que tampoco quería un conflicto prolongado como Chile, con finanzas delicadas.
Aníbal Pinto, presidente de Chile y amigo personal de Mariano Ignacio Prado tampoco quería la guerra que la oligarquía chilena demandaba y exigía movilizando a la prensa con una feroz predica antiperuana, pero tampoco podía desconocer la maniobra de su amigo y terció en el punto: dar el ultimátum al gobierno del Perú a que tomara la decisión. Los estrategas de Chile ansiosos de emprender el proyecto no pudieron esperar a que Daza se decidiera y le declararon la guerra al Perú.
Aun después de emprendida la campaña naval el gobierno de La Moneda aun esperaba a Daza con anhelo mal disimulado que las correrías del Huáscar hacían mas dramáticas. Las circulares entre los políticos y diplomáticos de ambos países conllevaban un proyecto viable para ambos que sorprendentemente no pudo verificarse.
El plan fue un fracaso aunque la guerra igual se daría con las mejores perspectivas a favor de Chile pero tendrían que sobrellevar una larga y costosa guerra destructiva para la conquista del sur peruano.
De haberlo obtenido nada de eso hubiera sido necesario y la humillación peruana hubiera sido completa anulando para siempre cualquier influencia futura sobre el Pacifico sur.
Como pruebas colocaré una de las tantas cartas de comunicaciones entre Bolivia y Chile:
Carta del ex cónsul de Chile en Bolivia Justiniano Sotomayor dirigida a su amigo el presidente de Bolivia Hilarión Daza el 8 de abril de 1879 desde Santiago.
"Santiago, 8 de abril de 1879.
Señor don Hilarión Daza
La Paz
"Apreciado amigo:
"Me encuentro aquí desde hace un mes, y Ud. no tendrá necesidad de que le diga por qué me he venido. La ruptura de relaciones entre Bolivia y Chile me ha sido muy dolorosa[...]"
"Chile ha llevado a Bolivia industrias y capitales. Con este impulso la minería ha tomado allí un considerable impulso, esa actividad ha tenido que refluir sobre la agricultura y sobre la riqueza del país.
"Chile es el único país que puede librar a Bolivia del pesado yugo con que el Perú la oprime. Chile es también la única nación que, aliada a Bolivia, puede darle lo que le falta para ser una gran nación, es decir, puertos propios y vías expeditas de comunicación.
"Una cosa he notado aquí desde mi llegada. No hay odio alguno contra Bolivia[...]Al Perú le haremos la guerra a muerte, a Bolivia no podemos odiarla.¿Por qué andamos tan descaminados haciendo guerras que no nos convienen, y contrayendo alianzas que nos convienen menos aún? ¿Sería aún tiempo de poner las cosas en orden? ¿Y por qué no?
"Ahora o nunca debe pensar Bolivia en conquistar su rango de nación, su verdadera independencia, que por cierto no está ya en Antofagasta, sino en Arica.[..]
"Su afectísimo amigo y seguro servidor.
J. Sotomayor"
Otra prueba a pedido de un lince:
Resumen level 5: Chile conocedor del tratado "secreto" DEFENSIVO entre el Perú y Bolivia, trata de que Bolivia se desligue del Perú, y le propone una alianza para que ocupen el sur peruano. Si Prado hubiese desconocido el tratado las perspectivas del Perú habrian sido monstruosas. La ciudad al extremo sur del Perú fuera hoy Arequipa no Tacna. Y Bolivia hubiera bloqueado cualquier intento de reivindicación posterior abrigando a Chile de cualquier sobresalto futuro.
Era un buen plan, hay que reconocerlo; y fue una suerte para el Perú que no se concretara.
1879
Mapa con el "reacomodo" de fronteras o "cambio de litorales" proyectado por el gobierno de Chile en alianza con el gobierno de Bolivia en contra del Perú
Iniciada la invasión y declarada la guerra el principal plan del gobierno chileno y punto fundamental de su estrategia era apartar a Bolivia de la alianza con el Perú.
Este plan era bastante promisorio ya que permitiría terminar la guerra (si es que la hubiera) a un costo menor en menos tiempo y con enormes ganancias: Antofagasta y el objetivo real de la guerra: Tarapacá. Los dos mayores yacimientos salitreros del mundo.
Pero este plan era muy anterior a la guerra; databa de 1866.
El primer objetivo era que Bolivia aceptase la pérdida de Antofagasta y que todo esfuerzo en contra seria inútil.Con ello confiaban el gobierno boliviano pudiera ver la futilidad de su alianza con el Perú toda vez que el Perú tampoco tenia esperanzas de vencer dado el estado calamitoso de su hacienda y armada.
¿Como esperaban que Bolivia aceptara? Pues con un plan de compensación.
PLAN DE COMPENSACIÓN
El proyecto era que Bolivia se desprendiera de Antofagasta (que de hecho ya había perdido) y que en alianza con Chile ocupara el sur peruano mientras Chile tomaba Tarapacá obligando al Perú a aceptar la enorme mutilación reduciéndolo a la impotencia.
La estrategia de Chile estribaba en que era geográfica y estratégicamente esencial para Bolivia el puerto de Arica con la salida natural al litoral tacneño, moqueguano y arequipeño con el tridente de puertos Arica, Mollendo e Ilo solucionando gran parte de los problemas comerciales de Bolivia en un centro importante de desarrollo a costa de la mutilación del Perú.
La existencia de este proyecto era bien sabido por el presidente del Perú, General Mariano Ignacio Prado ya que era amigo personal e intimo de algunos de los mayores estadistas y empresarios de Chile.
Producida la invasión del litoral boliviano y declarada la guerra Bolivia, esgrimiendo el Tratado de Alianza Defensiva suscrito entre ambos países en 1873 por iniciativa de Manuel Pardo los plenipotenciarios bolivianos se dirigieron al Perú a exigir el cumplimiento del mismo lo cual sumió en la desesperación al gobierno del Perú.
¿POR QUÉ EL PERÚ NO PUDO SOLO DESCONOCER EL TRATADO Y DECLARARSE NEUTRAL COMO EL GOBIERNO DE LA MONEDA EXIGÍA?
Primero: Chile contaba con que el Perú desconociera el tratado y negara a Bolivia la alianza. Hubiera sido perfecto para los intereses chilenos porque Bolivia, desamparada, se hubiera visto en la obligación natural de aliarse con Chile sin escrúpulo alguno puesto que podría el gobierno de Bolivia alegar que había sido traicionado por el Perú.La guerra hubiera proseguido al amparo de Chile colocando a Bolivia como cuña sin preocuparse por tener una nueva frontera con un humillado Perú después de una sangrienta guerra. Es mas: lo mas probable es que no hubiera sido necesaria ninguna guerra puesto que el Perú, imposibilitado de concebir cualquier resistencia ante esta alianza, hubiera tenido que negociar con las mas infaustas perspectivas.
Segundo: Mariano Ignacio Prado, con poderosos intereses en Chile y amigo personal de los estadistas y oligarcas chilenos se vio obligado a tomar una decisión. ¿Cuál era el mal menor? Siendo hasta entonces el héroe de la guerra contra España, honrado en Chile y Perú por ello, dueño de una fortuna a través de sus corruptos manejos de los presupuestos de defensa sabia que lo que tenia adelante era:
a) Una guerra contra Chile y Bolivia
b) Una guerra contra Chile en alianza con Bolivia
Ambas perspectivas eran fatales y optó por no tomar ninguna.
Mandó a Lavallé a mediar sobre el conflicto, para ganar tiempo y dotar al Perú de mayores herramientas de negociación gracias a algún crédito que hiciera menos factible una guerra contra un país que tampoco quería un conflicto prolongado como Chile, con finanzas delicadas.
Aníbal Pinto, presidente de Chile y amigo personal de Mariano Ignacio Prado tampoco quería la guerra que la oligarquía chilena demandaba y exigía movilizando a la prensa con una feroz predica antiperuana, pero tampoco podía desconocer la maniobra de su amigo y terció en el punto: dar el ultimátum al gobierno del Perú a que tomara la decisión. Los estrategas de Chile ansiosos de emprender el proyecto no pudieron esperar a que Daza se decidiera y le declararon la guerra al Perú.
Aun después de emprendida la campaña naval el gobierno de La Moneda aun esperaba a Daza con anhelo mal disimulado que las correrías del Huáscar hacían mas dramáticas. Las circulares entre los políticos y diplomáticos de ambos países conllevaban un proyecto viable para ambos que sorprendentemente no pudo verificarse.
El plan fue un fracaso aunque la guerra igual se daría con las mejores perspectivas a favor de Chile pero tendrían que sobrellevar una larga y costosa guerra destructiva para la conquista del sur peruano.
De haberlo obtenido nada de eso hubiera sido necesario y la humillación peruana hubiera sido completa anulando para siempre cualquier influencia futura sobre el Pacifico sur.
Como pruebas colocaré una de las tantas cartas de comunicaciones entre Bolivia y Chile:
Carta del ex cónsul de Chile en Bolivia Justiniano Sotomayor dirigida a su amigo el presidente de Bolivia Hilarión Daza el 8 de abril de 1879 desde Santiago.
"Santiago, 8 de abril de 1879.
Señor don Hilarión Daza
La Paz
"Apreciado amigo:
"Me encuentro aquí desde hace un mes, y Ud. no tendrá necesidad de que le diga por qué me he venido. La ruptura de relaciones entre Bolivia y Chile me ha sido muy dolorosa[...]"
"Chile ha llevado a Bolivia industrias y capitales. Con este impulso la minería ha tomado allí un considerable impulso, esa actividad ha tenido que refluir sobre la agricultura y sobre la riqueza del país.
"Chile es el único país que puede librar a Bolivia del pesado yugo con que el Perú la oprime. Chile es también la única nación que, aliada a Bolivia, puede darle lo que le falta para ser una gran nación, es decir, puertos propios y vías expeditas de comunicación.
"Una cosa he notado aquí desde mi llegada. No hay odio alguno contra Bolivia[...]Al Perú le haremos la guerra a muerte, a Bolivia no podemos odiarla.¿Por qué andamos tan descaminados haciendo guerras que no nos convienen, y contrayendo alianzas que nos convienen menos aún? ¿Sería aún tiempo de poner las cosas en orden? ¿Y por qué no?
"Ahora o nunca debe pensar Bolivia en conquistar su rango de nación, su verdadera independencia, que por cierto no está ya en Antofagasta, sino en Arica.[..]
"Su afectísimo amigo y seguro servidor.
J. Sotomayor"
Canciller Domingo Santa María, según todas las evidencias verdadero redactor de las famosas cartas de Justiniano Sotomayor dirigidas al presidente de Bolivia Hilarion Daza.
Otra prueba a pedido de un lince:
Acta de la Sesión Secreta de Aníbal Pinto con el Gabinete Varas - Santa María en la que se decidió desmembrar territorialmente al Perú 19 de abril de 1879
Resumen level 5: Chile conocedor del tratado "secreto" DEFENSIVO entre el Perú y Bolivia, trata de que Bolivia se desligue del Perú, y le propone una alianza para que ocupen el sur peruano. Si Prado hubiese desconocido el tratado las perspectivas del Perú habrian sido monstruosas. La ciudad al extremo sur del Perú fuera hoy Arequipa no Tacna. Y Bolivia hubiera bloqueado cualquier intento de reivindicación posterior abrigando a Chile de cualquier sobresalto futuro.
Era un buen plan, hay que reconocerlo; y fue una suerte para el Perú que no se concretara.