Me dejaron una tarea en la que tenía que modificar una historia y subirla en Facebook, y le pregunte a mi profesor si podía subirlo en taringa y me dijo que si,
¡Espero Que Les Guste Linces!
Cuenta una historia que variosanimales decidieron abrir una escuela en el bosque. Se reunieron y empezaron aelegir las disciplinas que serían impartidas durante el curso.
El pájaro insistió en que la escuela tuviera un curso devuelo. El pez, que la natación fuera también incluida en el currículo. Laardilla creía que la enseñanza de subir en perpendicular en los árboles erafundamental. El conejo quería, de todas formas, que la carrera fuera tambiénincluida en el programa de disciplinas de la escuela.
Y así siguieron los demás animales, sin saber que cometíanun gran error. Todas las sugerencias fueron consideradas y aprobadas. Eraobligatorio que todos los animales practicasen todas las disciplinas.
Al día siguiente, empezaron a poner en práctica elprograma de estudios. Al principio, el conejo salió magníficamente en lacarrera; nadie corría con tanta velocidad como él.

Sin embargo, las dificultades y los problemas empezaroncuando el conejo se puso a aprender a volar. Lo pusieron en una rama de unárbol, y le ordenaron que saltara y volara.
El conejo saltódesde arriba, y el golpe fue tan grande que se rompió las dos piernas. Noaprendió a volar y, además, no pudo seguir corriendo como antes.
Al pájaro, que volaba y volaba como nadie, le obligaron aexcavar agujeros como a un topo, pero claro, no lo consiguió.
Por el inmenso esfuerzo que tuvo que hacer, acabórompiendo su pico y sus alas, quedando muchos días sin poder volar. Todo porintentar hacer lo mismo que un topo.
La misma situaciónfue vivida por un pez, una ardilla y un perro que no pudieron volar, saliendotodos heridos. Al final, la escuela tuvo que cerrar sus puertas.
¿Y saben por qué? Porque los animales llegaron a laconclusión de que todos somos diferentes. Cada uno tiene sus virtudes y tambiénsus debilidades.
Un gato jamás ladrará como un perro, o nadará como unpez. No podemos obligar a que los demás sean, piensen, y hagan algunas cosascomo nosotros. Lo que vamos conseguir con eso es que ellos sufran por noconseguir hacer algo de igual manera que nosotros, y por no hacer lo querealmente les gusta.
FIN
Autor: Pablo Zevallos - Brasil
Paz: No insultar, no criticar y no reírse de alguienpor ser diferente es una buena forma de llegar a la paz.
Tolerancia: Tolerar a alguien diferente es tolerarse auno mismo porque todos somos diferentes.
Respeto: Debes respetar a todos sin importar si es elrecolector de basura o el presidente de la república.
¡Espero Que Les Guste Linces!
Cuenta una historia que variosanimales decidieron abrir una escuela en el bosque. Se reunieron y empezaron aelegir las disciplinas que serían impartidas durante el curso.
El pájaro insistió en que la escuela tuviera un curso devuelo. El pez, que la natación fuera también incluida en el currículo. Laardilla creía que la enseñanza de subir en perpendicular en los árboles erafundamental. El conejo quería, de todas formas, que la carrera fuera tambiénincluida en el programa de disciplinas de la escuela.
Y así siguieron los demás animales, sin saber que cometíanun gran error. Todas las sugerencias fueron consideradas y aprobadas. Eraobligatorio que todos los animales practicasen todas las disciplinas.
Al día siguiente, empezaron a poner en práctica elprograma de estudios. Al principio, el conejo salió magníficamente en lacarrera; nadie corría con tanta velocidad como él.

Sin embargo, las dificultades y los problemas empezaroncuando el conejo se puso a aprender a volar. Lo pusieron en una rama de unárbol, y le ordenaron que saltara y volara.
El conejo saltódesde arriba, y el golpe fue tan grande que se rompió las dos piernas. Noaprendió a volar y, además, no pudo seguir corriendo como antes.
Al pájaro, que volaba y volaba como nadie, le obligaron aexcavar agujeros como a un topo, pero claro, no lo consiguió.
Por el inmenso esfuerzo que tuvo que hacer, acabórompiendo su pico y sus alas, quedando muchos días sin poder volar. Todo porintentar hacer lo mismo que un topo.
La misma situaciónfue vivida por un pez, una ardilla y un perro que no pudieron volar, saliendotodos heridos. Al final, la escuela tuvo que cerrar sus puertas.
¿Y saben por qué? Porque los animales llegaron a laconclusión de que todos somos diferentes. Cada uno tiene sus virtudes y tambiénsus debilidades.
Un gato jamás ladrará como un perro, o nadará como unpez. No podemos obligar a que los demás sean, piensen, y hagan algunas cosascomo nosotros. Lo que vamos conseguir con eso es que ellos sufran por noconseguir hacer algo de igual manera que nosotros, y por no hacer lo querealmente les gusta.
FIN
Autor: Pablo Zevallos - Brasil
Paz: No insultar, no criticar y no reírse de alguienpor ser diferente es una buena forma de llegar a la paz.
Tolerancia: Tolerar a alguien diferente es tolerarse auno mismo porque todos somos diferentes.
Respeto: Debes respetar a todos sin importar si es elrecolector de basura o el presidente de la república.