Darwin, el genio de los orígenes, Parte 2.
¿Cómo llegó Darwin a concebir la teoría de la ascendencia común?
Difícilmente Darwin podría haber llegado a la teoría de la ascendencia común sin haber realizado el famoso viaje en el Beagle que duró de 1831 a 1835. Este viaje lo llevó a las selvas tropicales del Brasil, a la Patagonia, los Andes chilenos, las islas volcánicas de los Galápagos, Tahití, Nueva Zelanda, Australia y varias islas africanas. Muchas personas creen que las observaciones de Darwin hechas en las islas de las Galápagos en 1836 le hicieron cambiar súbitamente de la tradicional posición creacionista a una evolucionista, pero en realidad se trató de un proceso gradual, en el que las observaciones hechas se constituyeron en piezas de un rompecabezas que gradualmente su cerebro se encargó de armonizar.

Las piezas del rompecabezas darwiniano son cinco. Estas son: el registro fósil, la taxonomía, la anatomía comparada, la embriología y la biogeografía o distribución geográfica de las especies.
Uno de los hechos que dio a Darwin pistas sobre el proceso evolutivo fue el hallazgo de mamíferos fósiles en Argentina y Uruguay durante su viaje en el Beagle.
Allí encontró fósiles de grandes mamíferos, tales como Macrauchenia, un animal sin par en la actualidad. Parecido a un camello, pero sin joroba, con una trompa similar a la del tapir y una altura de dos metros. Esta especie y todas las de su orden (Orden Liptoterna), se extinguieron sin dejar especies hijas. Pero Darwin también halló especies extintas relacionadas con especies actuales, como los perezosos gigantes, de los cuales halló fósiles de varias especies y géneros diferentes (Scelidotherium leptocephalum, Glossotherium robustum, Mylodon darwini), al igual que los gliptodontes (Doedicurus clavicaudatus), una especie de armadillo de 3,6 metros de largo y 1,5 de alto. Poseía un gran caparazón y un mazo al final de la cola como arma defensiva.

El genial naturalista nota que estos animales, ya desaparecidos, guardaban un parecido con animales vivos lo que lo llevó a preguntarse si sería posible que a lo largo de generaciones los animales se pudieran transformar, es decir, evolucionar.
En palabras de Darwin:
"Se hace imposible reflexionar acerca de los cambios que se han originado en el continente americano, sin experimentar el más profundo asombro. Ese continente, en la antigüedad debió rebosar de monstruos enormes; hoy en día ya no encontramos más que pigmeos, si comparamos los animales que en él viven con sus razas similares extintas".

Continuando su viaje Darwin notó que muchas especies son reemplazadas por otras en otras regiones geográficas. Usualmente esas otras especies son muy parecidas, por lo que teorizó que ambas especies podrían estar emparentadas y tener un origen común. Esto lo evidenció con unas aves no voladoras de Sudamérica conocidas como ñandués. Darwin notó que al sur del continente la especie de ñandú común (Rhea americana) que habita las pampas argentinas, es reemplazada por el ñandú petiso (Pterocnemia pennata) adaptada a climas prevalentemente fríos de la estepa patagónica y la meseta andina.

Las observaciones hechas durante el viaje del Beagle de flora y fauna, del comportamiento y costumbres de las diferentes especies que fue descubriendo, y los fósiles que descubrió, le dieron a Darwin la pauta de una progresiva adaptación al hábitat, teoría que completaría muchos años después. Hacia 1839, Darwin comenzó a pensar que la naturaleza contenía el potencial para que ciertas variaciones aparecieran. Esta variación sólo surgía cuando la reproducción era sexual, esto es, no era válida en caso de trasplantes. Estas pequeñas variaciones, progresivamente, llevarían a que la descendencia manifestara cambios permanentes.
Darwin notó que el parecido que tienen las especies dentro de un género refleja un antepasado común. De igual manara el parecido que tienen los diferentes géneros dentro de una familia reflejan un ancestro común para toda la familia. Y así de esta manera cada jerarquía taxonómica tiene unas características propias que fueron legadas de un ancestro común. Es así como Darwin notó que la clasificación taxonómica, adelantada por el naturalista Carlos Linneo en el siglo XVIII, en realidad refleja la evolución en grandes cantidades de tiempo, o la macroevolución; y que mientras mayores sean las similitudes entre taxones (géneros, familias, ordenes, clases, etc.), mayor será la relación que existe entre ellos y menor su divergencia en el tiempo.
"Desde el período más remoto de la historia del mundo se ha visto que los seres orgánicos se parecen entre sí en grados descendentes, de modo que pueden clasificarse en grupos subordinados a grupos…"
El Origen de las Especies. Pág. 414. Capítulo 14.
"Creo que es así, y que la comunidad de ascendencia -única causa conocida de estrecha semejanza en los seres orgánicos- es el vínculo que aunque atisbado en diferentes grados de modificación, nos es revelado en parte por nuestras clasificaciones."
El Origen de las Especies. Pág. 416. Capítulo 14.

Otro aspecto que llevo a Darwin a enunciar la ascendencia común fue la anatomía comparada. Darwin logró entender las estructuras anatómicas comunes entre los organismos de un determinado taxón como estructuras heredadas de un mismo ancestro. Al respecto dijo:
"Esta es una de las partes más interesantes de la historia natural, y casi puede decirse que es su misma alma. ¿Qué puede haber más curioso que el que la mano del hombre, hecha para coger; la del topo hecha para minar; la pata del caballo, la aleta de la marsopa y el ala del murciélago estén todas construidas según el mismo patrón y comprendan huesos similares, en las mismas posiciones relativas?"
"Según la teoría ordinaria de la creación independiente de cada especie, solamente podemos decir que esto es así; que le ha placido al creador construir todos los animales y plantas, en cada una de las grandes clases, según un plan uniforme, pero esto no es una explicación científica."
"La explicación es sencillísima según la teoría de la selección de ligeras modificaciones sucesivas, por ser cada modificación provechosa de algún modo a la forma modificada, aunque afecten a menudo, por correlación, a otras partes del organismo. En cambios de esta naturaleza, habrá poca o ninguna tendencia a alterar el modelo original o a trastocar las partes. Los huesos de un miembro pudieron acortarse y aplanarse en cualquier medida, y llegar a quedarse envueltos al mismo tiempo por una membrana gruesa, de modo que sirvan como aleta o en una pata anterior palmeada pudieron alargarse hasta cualquier dimensión todos sus huesos, o determinados huesos, creciendo al mismo tiempo la membrana que los une, de modo que sirvan como ala, y sin embargo todas estas modificaciones no tenderían a alterar el armazón de los huesos o la conexión relativa de las partes."
El Origen de las Especies. Pág. 432 y 433. Capítulo 14.


En el penúltimo capítulo del Origen Darwin muestra que en la naturaleza hay organismos que tienen órganos rudimentarios que tienen una función disminuida o ninguna, y que estas estructuras solo se pueden explicar como resultado de la evolución. Pues, al cambiar la especie estás estructuras quedaron con su función disminuida. Hoy en día a estas estructuras se les conoce como estructuras vestigiales.
"Según la Teoría de la descendencia con modificación, el origen de los órganos rudimentarios es relativamente sencillo y podemos comprender, en parte, las leyes que rigen el imperfecto desarrollo… Al principio llevaría gradualmente a la reducción a la reducción cada vez más completa de una parte, hasta que al fin llega esta a ser rudimentaria, como en el caso de los ojos de los animales que viven en las cavernas oscuras, y el de las alas de las aves que viven en islas oceánicas, aves que rara vez se han visto en la obligación de emprender el vuelo acosadas por los animales depredadores y que, finalmente, han perdido la facultad de volar. Además que un órgano útil en ciertas condiciones puede volverse perjudicial en otras, como las alas de los coleópteros que viven en islas pequeñas y expuestas a los vientos, y en este caso la selección natural habrá ayudado a la reducción del órgano, hasta que se volvió inofensivo y rudimentario."
El Origen de las Especies. Pág. 451. Capítulo 14

Darwin también vio en las semejanzas de los embriones en los animales una evidencia indirecta de la ascendencia común. Las etapas iníciales del desarrollo embrionario de los peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos son muy similares, y los embriones sólo se diferencian en las etapas finales. La única explicación científica posible es que se ha transmitido un mismo plan de desarrollo desde un antepasado común a todas estas especies. La idea que los peces dieron origen a los anfibios y estos a los reptiles, se puede evidenciar en el desarrollo embrionario. De hecho se puede observar en el desarrollo embrionario de reptiles, aves y mamíferos la presencia de hendiduras branquiales en sus embriones a pesar que estas estructuras se relacionan con las agallas de los peces. La presencia de estas estructuras es un relicto de un pasado evolutivo que aún se mantiene en los genes de las especies modernas. Esta prueba es particularmente importante ya que en la hipótesis según la cual las especies de mamífero habrían sido creadas individualmente, es inexplicable que sus embriones pasen por un estado de organización que recuerde la adaptación a la vida acuática de los peces. En el caso del embrión humano, incluso hay la formación temprana de un rabo o una cola postanal, heredado este rasgo de especies de primates ancestrales que si la tenían. La génesis de un individuo ofrece, hasta cierto punto, resumen de la evolución de la especie.

"Ha quedado establecido ya que diversas partes de un mismo individuo que son exactamente iguales durante un periodo embrionario temprano, se vuelven muy diferentes y sirven para fines muy distintos en estado adulto. También se ha demostrando que, por lo general, los embriones de las especies más distintas pertenecientes a una misma clase son muy semejantes, pero cuando se desarrollan por completo se vuelven muy diferentes."
El Origen de las Especies. Pág. 438. Capítulo 14
Es así como las piezas del rompecabezas, la anatomía, la embriología, la paleontología y la biogeografía se constituyeron en la mente del naturalista británico en pistas que apuntaban a un proceso natural: La evolución. Con estas pruebas, y las añadidas en el siglo XX con el desarrollo de la genética de poblaciones y la biología molecular, los biólogos pueden decir que la evolución es un hecho de la naturaleza. La forma como ocurre la evolución -la selección natural- fue el mecanismo que explica este hecho y fue algo que también lo explicó Darwin.
Una pista que ayudó a Darwin a llegar a plantear el origen común de las especies fueron los especímenes de aves de las islas Galápagos. De hecho, muchas personas piensan que tan pronto Darwin vio las diferentes especies de pinzones de las Galápagos, llegó a deducir la teoría de la descendencia con modificación. En realidad, el naturalista no vio nada de eso: tampoco llegó a clasificar los especímenes de pinzones por islas. Cosa que sí hizo en el caso de otro grupo de aves, los sinsontes (género Nesomimus, familia Mimidae). Según los historiadores, la diferenciación entre sinsontes de distintas islas fue mucho más importante para Darwin que la de los pinzones. No fue sino hasta marzo de 1837, en una visita que Darwin hizo en Londrés al ornitólogo John Gould, cuando el naturalista fue informado por Gould que los ejemplares de pinzones que había capturado en tres de las islas Galápagos representaban cuando menos tres especies diferentes, quizás trece. En realidad había trece especies de pinzones o ruiseñores (de los géneros Geospiza, Camarhymchus, y Certhidea) que no existían en ninguna otra parte del mundo y que tenían adaptaciones muy particulares en sus picos. Fue en la mesa de un laboratorio de ornitología, donde Darwin afianzó la idea que nuevas formas de organismos se pueden diversificar a partir de una inicial.
Después de este hecho que se le reveló ante sus ojos, Darwin intuyó que estos animales desarrollan distintas formas de picos en función de la isla en la cual se encuentran. La avifauna de las Galápagos jugó un papel crucial en la teoría de la evolución.
Darwin también notó la gran semejanza de la fauna y flora de las islas de archipiélago entre sí y de entre esta y la de Suramérica. Estos hechos biogeográficos le hicieron pensar en la realidad de la evolución. En las Galápagos no había mamíferos nativos, excepto una especie de ratón confinada en la isla más oriental de las Galápagos. Las 15 especies de peces que encontró eran todas desconocidas, lo mismo que casi todos los insectos y gran parte de los vegetales. Aunque las islas están cercanas entre sí, Darwin pensó que las fuertes corrientes oceánicas que las circundan dificultarían el intercambio de especies a través del agua con mucha frecuencia facilitando el aislamiento; y la falta de vientos huracanados haría improbable el traslado frecuente de aves, insectos o semillas de una isla a otra. Sin embargo, en un vasto período de tiempo, algunos pocos individuos podrían alcanzar una isla nueva (las Galápagos son islas de origen volcánico) y la selección natural actuaría generación tras generación formando las especies que luego él encontró en cada isla.
Un caso muy interesante lo constituyen las tortugas que le dan a las islas su nombre. Esta especie de tortuga (Geochelone nigra), muestra una gran diversidad de los caparazones en diferentes islas y en regiones de las islas de mayor tamaño. Las de caparazón en forma de domo, caracterizan a las Tortugas que viven en las islas con gran humedad y abundante vegetación, como por ejemplo en la Isla Santa Cruz y en algunos volcanes de las Isla Isabela; Las tortugas con caparazón en forma de silla de montar, con una elevación en la parte frontal (que facilitan la extensión del cuello), es característico de las tortugas que viven en las zonas áridas y con poca vegetación. Estas tortugas se hayan en las Islas de Española, Fernandina, Pinta y Pinzón, donde existen árboles de cactus y arbustos. Finalmente, existe una raza intermedia que se encuentra en la Isla Santa Fe, que combina las características de las dos tipos anteriores de caparazones.
La adaptación de las poblaciones de tortugas a sus respectivos ambientes fue otro indicio para que Darwin propusiera teoría de la descendencia con modificación.

Con todas estas observaciones Darwin trabajó para dilucidar el origen de las especies. Después de su regreso a Inglaterra, el 2 de octubre de 1836, Darwin se dedicó a ordenar sus colecciones, y emprendió la tarea de preparar el material que había traído consigo, escribir sobre el material recolectado, frecuentar reuniones con científicos, entre ellos su amigo, el geólogo Charles Lyell. Entre julio de 1837 y octubre de 1839 Darwin elaboró completamente la teoría de la evolución en unas 900 páginas de notas privadas. Sin embargo, la publicación del Origen no se daría sino hasta 1859. Una razón de su demora era que Darwin no quería lastimar a su amada esposa, de profundas ideas religiosas, a causa de sus polémicas conclusiones.
¿Darwin dijo que somos fruto del azar?
Una de las respuestas más comunes de los opositores de la evolución -en su gran mayoría religiosos- es que aceptar las explicaciones evolucionistas implica creer que somos fruto del azar y que esto lo propuso Darwin. Esto es falso. Es diferente decir que somos fruto del azar a decir que somos fruto de un proceso natural. Es a esto último a lo que los religiosos le temen en verdad, y se niegan a aceptar.
La selección natural no es un fenómeno aleatorio, de hecho es contra aleatorio porque es una selección gradual y continua de lo útil, no una configuración al azar. Para que la selección natural opere se requiere que haya variabilidad genética, o en otras palabras que todos los individuos de una población no sean clones. La diversidad genética es posible por la mutación y la reproducción sexual. Sin embargo, las mutaciones que generan nuevas variables genéticas si ocurren al azar, pero estás son seleccionadas -valga la redundancia- por la selección natural.
La historia de la vida también ha tenido acontecimientos clave que han configurado el presente. De no haberse dado la extinción de finales de Jurásico, quizás los dinosaurios aún estarían en la Tierra y muy probablemente nosotros no. Pero esta situación de contingencia histórica también ocurre en la vida de todos los humanos, incluidos los creacionistas. De no haberse conocido sus padres usted no existiría. Los eventos históricos hacen parte de la historia de la vida. Es algo natural.
Pero, ¿acaso la evolución no es tan solo una teoría?
En términos científicos decimos que una teoría es un conjunto de observaciones, axiomas y postulados que explican bajo que condiciones se desarrollan ciertas predicciones. También podemos afirmar que los biólogos usan el término de teoría en el sentido de "un conjunto de explicaciones de un hecho natural con una gran base corroborativa" y no como sinónimo de hipótesis.
Podemos afirmar con seguridad que la evolución es una teoría pero también es un hecho de la naturaleza. Esto muchas veces esto no está claro en la mente del público en general. Por otra parte, desde los tiempos de Cuvier hasta el presente se sabe que las formas de vida han cambiado en la historia de la Tierra. De esto, el registro fósil presenta gran evidencia. Lo que lleva a concluir que la evolución es también un hecho de la naturaleza. Otros hechos que señalan que la evolución es un fenómeno real de la naturaleza son los trabajos en genética de poblaciones que muestran el cambio de la estructura genética de las poblaciones al pasar muchas generaciones. Esto último se considera evolución y por lo tanto ha sido observable. La idea de Darwin de que todas las comparten antepasados comunes se ha basado en la evidencia fósil y la evidencia viva (el ADN y las proteínas).
¿Las teorías de Darwin han sido comprobadas?
Una de las características que tiene la ciencia es la de ser falseable, o en otras palabras, debe tener la posibilidad de ponerse a prueba. Los creacionistas afirman que al no haber sido observado el proceso evolutivo no puede considerarse como un hecho científico, y que no puede ponerse a prueba. Sin embargo, este enfoque es erróneo, de ser así no podría saberse si hubo una erupción volcánica del Vesubio anterior a los registros históricos, o no serían posibles las ciencias forenses. Es el creacionismo el que carece de posibilidad de falsearse, y al no poderse poner a prueba no puede ser considerado como ciencia.
En el trabajo de Darwin hay dos teorías que son el origen común y la selección natural. Estas teorías, han recibido confirmación adicional con el trabajo de los paleotólogos, bioquímicos y genetistas que vivieron después del famoso naturalista británico.
En tiempos de Darwin el registro fósil estaba muy incompleto. Darwin estaría muy asombrado sobre los centenares de especies fósiles nuevas que se han hallado y que nos permiten ahora saber como evolucionaron los elefantes, caballos, ballenas, humanos y mamíferos en general; la evolución de las aves a partir de los dinosaurios también es algo que hoy se conoce con muchísimo mejor detalle.
De la misma manera como los rastros de sangre, los casquillos de bala, fibras y cientos de cosas más son pruebas para un investigador forense (los amantes de las series policiales tipo CSI lo saben bien) los fósiles, el polen asociado, los minerales radioactivos en las capas del mismo nivel, el paleomagnetismo de los minerales cercanos a los fósiles, su disposición en la columna geológica, son indicios para reconstruir el hecho de la evolución.
La evolución como hecho se caería abajo si se encontrase, por ejemplo, un fósil humano en estratos geológicos del Devónico, cuando hasta ahora estaban emergiendo los primeros vertebrados terrestres. La teoría también tendría dificultades si se encontrarán fósiles de tiranosaúridos o de elefantes en el período Silúrico, en el que la vida vertebrada se limitaba a los peces. La sucesión de fauna y flora en la columna geológica está ampliamente documentada, y en su conjunto es testimonio de la evolución.
La siguiente imagen muestra algunos grupos de organismos o especies en particular, con su respectivo rango en la columna geológica.

Miremos un ejemplo más puntual. La anatomía comparada de varias especies fósiles revelan que los tetrápodos, o vertebrados con cuatro extremidades (anfibios, reptiles, aves y mamíferos), descienden de peces con aletas carnosas (peces sarcopterigios) que empezaron a colonizar tierra firme dando origen a las primeras especies de anfibios alrededor de hace 380 millones de años. La teoría de la evolución estaría en serias dificultades si se encontrara un fósil de un humano o de un mamut en rocas de 400 millones de años o anteriores a la aparición de los primeros vertebrados terrestres. Pero los fósiles del Período Devónico que se siguen hallando comprueban la evolución. Una de las especies nuevas que se han encontrado en estado fósil es Tiktaalik, un curioso pez sarcopterigio, que muestra una extremidad anterior perfectamente transicional en su anatomía, entre una aleta pectoral de pez y una extremidad terrestre. Interesante también que la datación de este fósil llena un espacio temporal en el que está transición se esperaba.

En el caso de los orígenes humanos ocurre lo mismo. Si encontráramos un fósil humano en rocas anteriores a los 3 millones de años, la explicación actual debería modificarse. Todos los homínidos con cerebros mayores a 800 centímetros cúbicos han sido hallados en un rango de datación que inicia hace 1'800.000 años, mostrando un aumento de la capacidad craneal. Los fósiles de homínidos anteriores al Homo habilis, muestran una capacidad cerebral menor. Los fósiles de Australopithecus, que vivieron entre hace 2 y 3 millones de años, muestran una capacidad cerebral de 485 c.c. Más atrás aún, en yacimientos del Oligoceno, no encontramos grandes simios ni humanos (homínidos), sino primates, como el Aegyptopithecus, que precedió a la divergencia de los grupos de los hominoidea (que incluye al hombre y a los grandes simios) y el de los cercopitecoideos (que incluye los monos del Viejo Mundo). El Aegyptopithecus tenía tan solo 30 centímetros cúbicos de capacidad cerebral.

Otro ejemplo lo proporcionan los proboscídeos, el orden al que pertenecen los elefantes. El registro fósil muestra como los elefantes actuales se originaron a partir de pequeños animales que merodeaban cerca del agua. Ningún fósil de elefante, mamut o mastodonte se ha encontrado en los estratos anteriores a la Era Cenozoica.
Hasta los tiempos de Darwin no había espacio para una explicación natural al origen de las especies. La hipótesis creacionista puede postular un diseño anatómico hecho en "la mesa de dibujo", pero la selección natural no. Si las especies actuales provienen de otras en el pasado habría indicios, ya que la selección natural solo puede trabajar con las estructuras ya presentes. Estos indicios de hecho existen, y se denominan "vestigios" o "estructuras vestigiales."
Un ejemplo de estructura vestigial se encuentra en el esqueleto de la ballena extinta Basilosaurus. Este cetáceo vivió hace 45 millones de años y es, hasta el momento, la primera ballena de gran tamaño conocida en el registro fósil. Los fósiles han revelado que las ballenas provienen de antepasados terrestres. En el Basilosaurus se pueden ver las patas posteriores como vestigios de un antepasado terrestre. Estas extremidades muestran la serie completa de huesos de una pierna terrestre: fémur, rótula, tibia, peroné, y los huesos del pie, incluidos los dedos. Estas extremidades están muy reducidas, y no se articulan al resto del esqueleto. Incluso en las ballenas actuales hay vestigios de la extremidad anterior, solo que más reducidos que en Basilosaurus. En las ballenas actuales, como en la ballena franca Eubalaena australis, también hay vestigios de la extremidad posterior, aunque más reducida que en el Basilosaurus. Esta estructura formada solo por una pequeña pelvis, y un reducido fémur está separada de la columna vertebral y permite actualmente en anclaje del pene en los órganos reproductores masculinos.
Muchos creacionistas señalan que no es una estructura vestigial porque ayudan a reforzar los órganos reproductores y no carecen en totalidad de funcionalidad. Nada más falso. Para que una estructura sea vestigial no se requiere que carezca totalmente de función, sino que sea un "vestigio" o un recuerdo o indicio de una estructura que en el pasado evolutivo estuvo plenamente desarrollada.

Como puede notarse el registro fósil, la anatomía comparada y las estructura vestigiales, y la biogeografía son, examinadas en su conjunto, evidencias del hecho de la evolución.
Muchos años después de Darwin, la genética y la biología molecular muestran que la teoría del origen común tiene respaldo en el análisis genético.
Hoy en día, los análisis genéticos permiten conocer el parentesco entre personas. Por ejemplo, hay más genes en común entre el príncipe William y su hermano, el príncipe Henry, que entre el príncipe William y su primo Peter Phillips. El parecido genético entre los dos príncipes se debe a que tienen un ancestro en común más próximo, el príncipe Carlos, que entre William y Peter Phillips, que tienen como ancestro común a la reina Elizabeth. Al igual que las personas, que entre mayor parentesco hay más genes en común, las especies también comparten mayor cantidad de secuencias de ADN mientras más emparentadas estén. A mayor parentesco entre las especies hay un ancestro común más próximo en el tiempo geológico.

La teoría del origen común se caería si se encontrara que los genes de los leones son más parecidos a los de los canguros que a los de los tigres. Pero esto no ocurre así. Vez tras vez los análisis genéticos muestran el cercano parentesco de las especies con anatomía parecida por homología, y confirma las hipótesis sobre parentesco que revelan los fósiles.
Estas similitudes moleculares son la "evidencia viva" de la descendencia con modificación a partir de un ancestro común. Los biólogos moleculares han comparado la secuencia de proteínas que se encuentran en todos los organismos y que cumplen la misma función y han encontrado un gran apoyo al origen común, que ni Darwin pudo imaginar en su tiempo.

Un caso espectacular lo aporta las moléculas del citocromo C. Esta proteína se encarga del transporte de electrones en la respiración celular. El citocromo c es una molécula que ha evolucionado lentamente; esto es, la tasa de sustitución de aminoácidos por unidad de tiempo es baja, esto se debe a que cambios muy drásticos en la secuencia de aminoácidos harían la proteína no funcional.
El número de diferencias entre los aminoácidos del citocromo c permite formar el árbol filogenético que sintetiza la historia evolutiva de las especies que se les comparó esta proteína. Para sorpresa de los creacionistas, los datos muestran que la única diferencia entre los citocromos del humano y los del mono se debe a la sustitución de un aminoácido por otro en el linaje del hombre. Las diferencias son mayores entre los seres humanos y el caballo, pero son más parecidos si se comparan con el de la tortuga. Esto es totalmente congruente con la evidencia fósil. Los mamíferos: caballo, macaco y humano comparten un antepasado común más reciente, que el antepasado común entre los seres humanos y las tortugas. Realmente la concordancia entre el registro fósil -año tras año más completo- y las nuevas técnicas de biología molecular permiten afirmar más allá de toda duda razonable que la evolución biológica es un hecho de la naturaleza.

La otra teoría de Darwin, la selección natural -uno de los mecanismos de la evolución, ha sido confirmada como una fuerza natural que partiendo de la diversidad genética de las poblaciones logra adaptar las especies a su medio ambiente. La selección natural ha sido observada actuando en varias especies. Son casos famosos la creación de resistencia de diversos microorganismos a los antibióticos, la resistencia desarrollada por varios tipos de insectos a los insecticidas, incluido el DDT, el cambio de color de las polillas del abedul, entre muchos casos más.
La idea que la vida es antigua sobre la Tierra, también defendida por Darwin, ha sido ampliamente confirmada. Las técnicas de datación desarrolladas en el siglo XX han podido confirmarnos que las primeras formas de vida se remontan a 3.500 millones de años. No solo muestran que la vida ha tenido una cantidad de tiempo lo suficientemente enorme como para que se de el proceso evolutivo, sino que muestra que las primeras formas de vida eran bacterias, pequeños organismos formados por células procariotas, más sencillas que las eucariotas.
Dentro de las evidencias más antiguas de vida tenemos los estramotolitos. Estos son montículos formados por láminas de roca que contienen grandes cantidades de fósiles de bacterias y los restos fósiles más antiguos de seres vivos en la Tierra. Estas rocas se formaron capa a capa, mientras que en la parte superior del conglomerado se ubicaban las bacterias que vivían en ambientes marinos cálidos y poco profundos. Las dataciones sobre los estromatolitos más antiguos indican que estos aparecieron hace 3.500 millones de años.

¿Ha cambiado la comprensión de la evolución desde los días de Darwin?
Absolutamente. Para muchas personas la teoría de evolución son solo las explicaciones de Darwin, pero esto no es así. Seria como decir que la genética son solo las explicaciones dadas por Mendel.
En muchos aspectos la teoría de la evolución ha tenido modificaciones desde los días de Darwin. El Los principales cambios han sido la eliminación de la explicación lamarckista de la herencia de caracteres adquiridos, que Darwin no descartó, y la inclusión de la genética. La integración de la evolución por selección natural y la teoría genética formó la síntesis evolutiva moderna o la síntesis neodarwinista. Investigaciones posteriores han mostrado también que además de la selección natural hay otros mecanismos que juegan un papel en la evolución como la deriva genética, y otros que jugaron un papel importante en el pasado de la vida, como la endosimbiosis, responsable de la aparición de la célula eucariota.
Muchos biólogos, como Niles Eldredge y Stephen Jay Gould, han debatido el gradualismo durante toda la historia de la vida, postulando instantes en el que la especiación se da más rápidamente. Las causas de la especiación también han merecido atención por parte de los investigadores. La biología evolutiva, es al igual que la genética, una rama de la biología en activo desarrollo. Los aportes de Charles Darwin y Gregorio Mendel dieron las bases de estas ramas de la ciencia biológica, pero sus aportes no son el único elemento de la disciplina.
¿Ideó Darwin la teoría de la evolución para oponerse a la religión?
No. Antes del viaje del Beagle Darwin nunca pensó que su carrera científica daría luz al enfado de los religiosos. Durante su viaje en el Beagle muchas veces citó la Biblia como norma moral, y era un convencido de la creación divina. En las Galápagos, a diferencia de lo que muchos creen, no cambió su punto de vista. Fue solo cuando ya de nuevo en Inglaterra que empezó a unir las piezas de la teoría de la evolución al analizar patrones de anatomía, el registro fósil, la embriología comparada, y la crianza bajo domesticación que empezó a dudar sobre un dios creador. Darwin gradualmente notó que sus teorías, la del origen común y la de la selección natural, le valdrían la animadversión de muchos religiosos, y tuvo temor a presentarlas.
Darwin estuvo influenciado por las ideas del teólogo William Paley, quien utilizó el argumento del diseño para sustentar la existencia de Dios. La obra de Paley "Natural Theology" proponía que la naturaleza contiene "manifestaciones de un diseño, que debe proceder de un creador, que ese creador ha de ser una persona y que esa persona es Dios". El problema para Darwin sobrevino después cuando notó que el aparente diseño de la naturaleza no existía, al analizar las estructuras vestigiales y el registro fósil. La selección natural era el diseñador ciego que moldeaba a las especies durante milenios.
La Evolución por selección natural hacía innecesaria la idea de que un dios había creado cada una de las especies por separado. La creación especial ya no tenía lugar.
"No hemos obtenido ninguna explicación científica sobre la visión ordinaria de que cada una de las especies han sido creadas independientemente.", Afirmó Darwin.
El sufrimiento en la naturaleza fue para el genio de las especies un problema con el cual lidiar. La selección natural muestra que el mundo es un lugar de presas y depredadores, de parásitos y huéspedes, de matar o morir. La idea del sufrimiento en el mundo natural entraba en contradicción con la idea del dios diseñador, que además era "infinitamente amoroso"
"No puedo llegar a persuadirme de que un Dios benéfico hubiera creado adrede a los icneumónidos (avispas pseudoparásitas) con la intención expresa de que comieran dentro de las orugas vivas, o de que un gato jugara con los ratones."
Hacía su tercera década Darwin no aceptaba el literalismo bíblico. Esto no lo hacía un ateo, aunque para muchos cristianos esto ya es ir demasiado lejos.
"Pero para esta época, 1836 a 1839, yo había comenzado a ver, gradualmente, que el Viejo Testamento, desde su manifiesta falsa historia del mundo, con su Torre de Babel, el arco iris de señal, etc., etc., y desde atribuirle a Dios los sentimientos de un tirano vengativo, no era más de confiar que los libros sagrados de los hindúes o las creencias de cualquier bárbaro."
No obstante, Darwin siguió siendo teísta pasados los cuarenta, aunque ya con una fe poco intensa. Pero, cuando su hija Annie murió en 1851 a la edad de 10 años, el sufrimiento pasó de ser un problema teorético a uno personal y real. Este hecho destrozó la vida del naturalista y acabó lo que le quedaba de su fe cristiana.
En su autobiografía el naturalista explica las razones que le llevaron a abandonar la fe, y fueron argumentos que también han llevado a muchos a abandonar la religión: las contradicciones entre distintas religiones reveladas, la negación de un Dios cruel y castigador o el rechazo a una supuesta condenación eterna para los paganos.
"Es para mi difícil ver cómo alguien puede desear que el cristianismo sea verdad; porque si es así, el lenguaje común del texto parece mostrar que el hombre que no cree, y esto incluiría a mi padre, hermanos y casi todos mis amigos, serán condenados permanentemente. Y ésa es una doctrina detestable."
Darwin nunca criticó públicamente la religión. Quizás por evitar lastimar a su esposa Emma, quien era profundamente religiosa. En su autobiografía se definió más como agnóstico que como ateo:
"No puedo pretender aclarar en lo más mínimo estos abstrusos problemas. El misterio del principio de todas las cosas es insoluble para nosotros, y yo, al menos, debo contentarme con seguir siendo un agnóstico"
¿Es cierto que Darwin incentivó el nazismo y el capitalismo salvaje?
No. La aplicación tergiversada de la evolución, que se conoce como darwinismo social, a la sociedad nunca fue una intención del naturalista inglés. El darwinismo social es una pseudociencia que aplicó Herbert Spencer (1820-1903) a las relaciones humanas, creando una base teórica para el racismo, el machismo, la homofobia y la discriminación de los minusválidos.
De hecho la frase "la supervivencia del más fuerte", que se le adjudica a Darwin, fue en realidad acuñada por Herbert Spencer. La superviviencia en la naturaleza implica lucha, como es el caso de los miembros de una manada de lobos, pero también implica cooperación, las relaciones simbióticas, y el cuidado de las crías. Lo que indica que la lucha por la supervivencia no es solo lucha violenta. En todo caso la naturaleza no puede darnos lecciones de moralidad, ya que esta solo existe en el ámbito humano, ya que la ética es razonable, y esta cualidad es solo de nuestra especie.
Darwin nunca apoyó la idea del desamparo de los pobres en la lucha por la riqueza, ni mucho menos la aniquilación de etnias, o de los minusválidos como lo hizo el nazismo. Él defendía la idea de una sociedad justa, y recalcó que la posibilidad de hacer el bien era la mejor característica de la humanidad. En sus palabras:
"Si la miseria del pobre es causada no por las leyes de la naturaleza, sino por las instituciones, grande es nuestro pecado".
"El amor por todas las criaturas vivientes es el más noble atributo del hombre."
¿Es cierto que Darwin se retractó antes de morir de la evolución y se convirtió al cristianismo en su lecho de muerte?
No. Una historia que ha circulado principalmente entre los creacionistas es que Darwin se retractó de la evolución y se convirtió en cristiano cuando estaba a punto de morir.
La historia cuenta que cierta amiga de la familia Darwin, Lady Hope, era una devota. En un otoño Lady Hope fue a la casa del naturalista, justo unos pocos días antes de la muerte de Darwin, y lo encontró leyendo la epístola a los Hebreos del Nuevo Testamento. Después de algunas preguntas, Darwin comenzó a hablar con ella acerca de que él era muy joven cuando formuló sus ideas de la evolución y que lamentaba que tanta gente había hecho de aquellas ideas su religión. Narra la historia que Darwin luego insistió que Lady Hope regresara a su casa de verano esa tarde, a las 3:00 p.m., para leer la Biblia a sus sirvientes y a los aldeanos cercanos. Cuando ella preguntó qué quería exactamente Darwin que ella leyera, supuestamente él dijo enfáticamente "¡Lee acerca de Cristo y Su salvación!". Lady Hope, así dice la historia, rápidamente esparció la buena noticia de que Darwin, ahora en su lecho de muerte, se había convertido en un creyente en Dios y un cristiano.
La historia es claramente falsa. Darwin murió en abril de 1882, en primavera, no en otoño, cuando recibió la supuesta visita. Darwin no se encontraba postrado en cama desde el otoño de 1881. Si bien es cierto que hubo en Inglaterra una contemporánea llamada Lady Hope, no hay registro que tal señora visitara a Darwin. También la idea de que Darwin se retractara de la evolución con el argumento de que era "muy joven cuando la enunció" es falsa. Charles publicó "El Origen" cuando tenía 50 años, e hizo seis revisiones desde 1859 a 1872.
Usualmente esta historia es esgrimida por los creacionistas en el intento de contrarrestar la Teoría de la evolución. No obstante, debe recordarse que en ciencias, a diferencia de las religiones, la aceptación reside en las pruebas aportadas y no en la autoridad de un personaje.
¿Qué importancia tiene la teoría de la evolución en el mundo moderno?
La teoría de la evolución en la actualidad nos permite conocer muchos aspectos del mundo natural. Gracias a la teoría de la selección natural sabemos que la batalla contra virus y bacterias no se gana con un simple antibiótico, y que será una larga "carrera armamentista". Se sabe que por selección natural aparecen nuevas cepas de microorganismos, y este conocimiento es vital para enfrentar las enfermedades infectocontagiosas.
Los conocimientos de la genética de poblaciones, parte de la síntesis neodarwiniana, tienen aplicaciones en la conservación de las especies silvestres, el mantenimiento de la diversidad genética de las plantas y animales domésticos, para garantizar la subsistencia humana. Pero más allá de las aplicaciones prácticas la Teoría de la evolución por selección natural nos permite respondernos sin recurrir a mitos, la antiquísima pregunta que todos los pueblos se han hecho: ¿Por qué estamos aquí?
"Probablemente todos los seres orgánicos que hayan vivido nunca sobre esta tierra han descendido de alguna única forma primordial, a la que se infundió vida por primera vez. Esta opinión sobre el origen de la vida tiene su grandeza, porque mientras este planeta ha ido dando vueltas de acuerdo con la ley fija de la gravedad, a partir de un inicio tan sencillo han evolucionado y siguen evolucionando formas sin fin, las más bellas y las más maravillosas."
El origen de las especies, Página 480. Capitulo 15
Nai Ramone