Los mapas mentales se basan en dos principios, la imaginación y la asociación.
El mapa mental imita las estructuras orgánicas, como las células del cerebro o las ramas de un árbol.
Un mapa mental crece desde el centro hacia fuera, de forma dinámica, estimulando la creación de nuevas ideas que se conectan mediante ramas.
Ramas
En un mapa mental, las ideas irradian de la imagen central mediante ramas. Estas ramas imitan la estructura de un árbol, es decir, empiezan siendo más gruesas y se van haciendo más finas. La rama permite seguir una línea de pensamiento más facilmente y el grosor permite diferenciar las ideas principales de las secundarias.
Palabras clave
En cada rama se coloca una sola palabra clave porque de esta forma se abren todas las posibilidades que esa palabra sugiere. Si se utilizan varias palabras en una misma rama, se fusionan varias ideas y se pierde libertad de asociación. También pueden utilizarse imágenes en lugar de palabras o una combinación de ambas.
En algunos casos, resulta más práctico utilizar una combinación de dos o más palabras en una misma rama. Pero al hacer esto, debemos asegurarnos de no estar limitando la capacidad de asociar nuevas ideas.
Imágenes
El uso de imágenes estimula la imaginación y mejora la memoria, el cerebro recuerda más facilmente las imagenes que las palabras. Pueden ser dibujos, fotos o símbolos que representen el pensamiento clave en esa rama.
Colores
Aunque un mapa mental puede dibujarse en un solo color, es mejor utilizar varios, como mínimo tres.
El color refuerza las asociaciones, estimula la creatividad y hace que el mapa sea más divertido.
Ahora es momento de que lo intentes y me cuentes como estuvo tu experiencia.
Si te gustó éste post podes seguirme en Facebook y Twitter para enterarte cada vez que publique.
El mapa mental imita las estructuras orgánicas, como las células del cerebro o las ramas de un árbol.
Un mapa mental crece desde el centro hacia fuera, de forma dinámica, estimulando la creación de nuevas ideas que se conectan mediante ramas.
Ramas
En un mapa mental, las ideas irradian de la imagen central mediante ramas. Estas ramas imitan la estructura de un árbol, es decir, empiezan siendo más gruesas y se van haciendo más finas. La rama permite seguir una línea de pensamiento más facilmente y el grosor permite diferenciar las ideas principales de las secundarias.
Palabras clave
En cada rama se coloca una sola palabra clave porque de esta forma se abren todas las posibilidades que esa palabra sugiere. Si se utilizan varias palabras en una misma rama, se fusionan varias ideas y se pierde libertad de asociación. También pueden utilizarse imágenes en lugar de palabras o una combinación de ambas.
En algunos casos, resulta más práctico utilizar una combinación de dos o más palabras en una misma rama. Pero al hacer esto, debemos asegurarnos de no estar limitando la capacidad de asociar nuevas ideas.
Imágenes
El uso de imágenes estimula la imaginación y mejora la memoria, el cerebro recuerda más facilmente las imagenes que las palabras. Pueden ser dibujos, fotos o símbolos que representen el pensamiento clave en esa rama.
Colores
Aunque un mapa mental puede dibujarse en un solo color, es mejor utilizar varios, como mínimo tres.
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