Introduccion
¿Sabias que existen sistemas de edificación antisísmicos? Los sistemas de edificación antisísmicos, como su nombre lo dice son formas de construir un edificio con características resistentes, son una buena opción para evitar desastres en caso de terremotos, huracanes y tornados.
En cuanto a prevención de desastres, en las últimas décadas la industria de la construcción ha avanzado de manera significativa, a tal grado que hoy en día se cuenta con excelentes sistemas constructivos que disminuyen los impactos que tienen los desastres naturales en las construcciones humanas.
Debido a sus características y ubicación, la ciudad de México es una región altamente sísmica, en consecuencia ha provocado daños y derrumbes en infinidad de construcciones, situación que ha terminado con la vida de millones de personas. A partir del fuerte sismo registrado en 1957, en México se comenzó a esparcir más en el tema de las construcciones antisísmicas.
Características de construcciones antisísmicas
Es importante destacar que, sean cuales sean sus características, ninguna construcción es antisísmica al 100%, sin embargo la principal ventaja de los sistemas de seguridad antisísmica es que brindan tiempo de evacuar un edificio antes de que éste se derrumbe. "Permiten un poco más el movimiento de sus pisos. Dan margen a que "bailen" y no se fracturen ni colapsen" Ing. Loth Contreras Vega.
Experiencias comprobadas han demostrado que estos sistemas de seguridad son altamente confiables puesto edificios en la ciudad de México han resistido terremotos de hasta ocho grados en la escala Richter sin sufrir daño alguno.
Actualmente existen diversos métodos que hacen a las construcciones más resistentes a las tempestades naturales. Para que una construcción sea sismorresistente debe presentar tres características estructurales principales:
I. Resistencia
II. Flexibilidad
III. Estabilidad
II. Flexibilidad
III. Estabilidad
A su vez, para lograr obtener estas características, es necesaria una buena conjunción entre los materiales y la tipología del edificio.
Sistemas constructivos antisísmicos
La energía que recibe una estructura durante un terremoto puede ser soportada de tres maneras diferentes:
1. Por resistencia: Consiste en dimensionar los elementos estructurales de tal modo que tengan suficiente resistencia como para soportar las cargas sísmicas sin romperse. Éste método requiere unas sobredimensiones bastante importantes de los elementos estructurales y tiene algunos riesgos de rotura frágil.
2. Por ductilidad: Consiste en dimensionar los elementos de tal manera que parte de la energía del sismo sea disipada por deformaciones plásticas de los propios elementos estructurales. Esto implica que la estructura recibirá daños en caso de sismo, pero sin llegar a colapsar. Reduce el riesgo de rotura frágil y la dimensión necesaria de los elementos estructurales es bastante menor.
3. Por disipación: Consiste en introducir en la estructura elementos cuyo fin es disipar la energía recibida durante un terremoto, y que no tienen una función resistente durante el resto de la vida normal del edificio. Existen principalmente tres tipos de sistemas de disipación:
a. Aislamiento sísmico: Se conoce así a la técnica de desacoplar el edificio del suelo. La energía proveniente del terremoto no penetra en el edificio ya que éste está aislado del suelo.
b. Elementos de disipación pasiva: Son técnicas que permiten dar un amortiguamiento suplementario mediante elementos que absorben la energía del terremoto, evitando que ésta dañe al edificio. Estos elementos llamados amortiguadores pueden ser de muy distinta forma: de aceite, de metal, visco-elásticos, viscosos. En algunos casos los amortiguadores tienen que ser sustituidos tras un impacto sísmico.
c. Elementos de disipación activa: Son elementos que absorben la energía por desplazamiento de elementos preparados para ello. Sería el caso del amortiguador de masa del Taipei 101 que realiza un desplazamiento para absorber la energía del viento sobre la estructura o el sismo.
Un mismo edificio puede mezclar varias técnicas para soportar un sismo. La capacidad final de un edificio bien planteado de soportar energía sísmica es la suma de las energías que puede soportar cada uno de los apartados anteriores.
Los materiales
Se debe tener bien presente que entre más ligera es una construcción, menor es el riesgo de derrumbe en caso de sismo. "Teóricamente todos los edificios se diseñan con su módulo para sismo dependiendo de su zona geográfica" Menciono también el Ing. Loth Contreras.
El material más recomendado para que una construcción resista un sismo de gran magnitud es el hormigón(o concreto) es un material compuesto empleado en construcción formado esencialmente por un aglomerante al que se añade: partículas o fragmentos de un agregado, agua y aditivos específicos, debido a que, al no ser tan rígido, resiste la onda sísmica y evita su ruptura.
Para las estructuras, es muy aconsejable el uso de acero, debido a que tiene la característica de ser dúctil y flexible, lo cual aumenta la resistencia al movimiento telúrico.
Edificios antisísmicos en México
En nuestro país existe una numerosa cantidad de edificios que cuentan con sistemas de construcción antisísmica, no obstante, por su historia y características, destacan tres:
-Torre Latinoamericana
Desde su construcción en 1956 y hasta 1972, la Torre Latinoamericana fue el edificio más alto de la ciudad de México con 45 pisos y 183 metros de altura. En aquel entonces, su importancia se basó en ser el primer rascacielos del mundo en ubicarse en una zona sísmica.
Debido a la consistencia fangosa del suelo de la ciudad, la cimentación de la torre se hizo sumamente profunda y hecha a base de concreto y pilotes, lo cual logró dar resistencia a la construcción y le permitió soportar sismos de alta intensidad como el del 28 de julio de 1957.
Cabe destacar que la tecnología antisísmica implementada en la construcción de la Torre Latinoamericana es completamente mexicana.
-Torre Mayor
Con 230.4 metros de altura y 55 pisos, la Torre Mayor es el edificio más alto de la ciudad de México hasta el momento.
Un edificio tal alto necesito de cimientos extremadamente resistente, por lo cual, para brindar soporte a la estructura se necesitaron 252 pilotes de hormigón y acero que penetran a 60 metros de profundidad el relleno pantanoso y hacen un suelo más resistente.
Para brindar total seguridad y poder soportar un sismo de hasta 9.0 grados en la escala de Richter, en la estructura de la torre se han colocado 98 amortiguadores sísmicos que además resisten vientos de 257 kilómetros por hora.
Desde su construcción hasta ahora, la Torre Mayor soportó el sismo de 7.6 grados en abril de 2007, el temblor de 6.3 grados en abril de 2009 y el sismo de 5.9 grados en mayo de ese mismo año.
- Torre Reforma
En 2011, la ciudad de México tendrá un nuevo rascacielos, el cual será el más alto de Latinoamérica al tener 57 niveles y 244 metros de altura.
Asimismo, se pretende que este edificio sea el más seguro del país y resista terremotos de gran intensidad, por tal motivo, la empresa TGC es la encargada del diseño antisísmico del proyecto. La seguridad estructural de Torre Reforma será calculada para exceder los requerimientos de los Reglamentos de Construcciones de la ciudad de México. La estructura de acero y concreto contará con amortiguadores sísmicos que reducen al mínimo su desplazamiento durante un sismo, amortiguando y disipando una porción importante de la energía que la torre absorbe
En conclusión, los sistemas de construcción antisísmicos son la opción ideal para prevenir desastres en caso de terremotos, huracanes y tornados, y así resguardar la seguridad de los ocupantes de los inmuebles.