Hay un tema que está rodando por las calles del país como pan caliente, votar o no votar en las venideras elecciones regionales.
Sin duda, no hemos podido podernos de acuerdo entre opositores, pareciera que la autocrítica no es bien recibida, porque cuando dices algo en modo de crítica pasas de ser solución a una piedra en el zapato.
Estamos como perro con sarna; la tenemos en el cuerpo, nos pica pero a la vez nos causa un dolor placentero. Hay una pequeña cúpula que asume ser el epicentro del verdadero sentir de los venezolanos que queremos vivir en democracia, y que piensa que medirse en elecciones con el gobierno traerá paz y orden en el país.
¡Totalmente absurdo!
Así está de polarizado el país. Para cualquiera de los dos lados que hales la cuerda, te miran con odio y te acusan de traidor. ¿Acaso está prohibida la crítica?
Ya sabemos que en comunismo la crítica equivale a pena de muerte, pero en retórica al pensamiento liberal democrático cuando emites tu opinión te echan del círculo a patadas, así tengas o no la razón.
Lo único claro es que la izquierda demostró ser peor que cualquier derechista corrupto. De manera que, cualquier idea que murmures en pro de solucionar el desastre de país que tenemos, algunos la toman como una ofensa.
Es muy extraña e incómoda la situación para quienes aspiramos un cambio completo de gobierno, porque nos sentimos como en el limbo, no nos acepta la derecha que dice ser “derecha”, pero no queremos estar con los zurdos.
Sobre ese dilema estamos involucrados los que, en apoyo al sacrificio de aquellos que han muerto en la lucha contra esta dictadura, queremos vivir sin socialismo, madurismo, chavismo o comunismo.
El problema con la derecha es que si criticas te miran feo, inclusive, te pueden acusar de ser chavista. No es tan extremo como en los izquierdos. Los comunistas se matan entre sí y obligan a otros a matarse por ellos.
Quedamos a merced de dos grandes élites. Primero, la chavista. Que apunta de chantaje, abuso de poder y represión no permite que te salgas del pensamiento comunista y te somete para que vivas en la miseria, es decir, te transformó en un miserable.
La segunda, opositores oportunistas. Estos están en el frente mediático disparando órdenes de salir a la calle pero no salen de sus trincheras. Se esconden en la sombra del poder y pactan con el régimen cargos vacantes, dejando desamparados e indignados a quienes hemos acompañado a nuestros líderes opositores a lo largo de toda esta tragedia.
Ahora bien, para responder a tu pregunta, querido amigo (Anónimo), tengo que quitarme del medio de la vía para no ser arrollado por tu tozudez o por los fanáticos de la miseria, es decir, los chavistas.
Verdaderamente mi preocupación es saber si tú estás consciente de que en contienda electoral el viento sopla a favor de la dictadura. La dictadura madurista controla al árbitro y pone en la mesa la forma y el escenario en que la oposición puede medirse a duelo en el terreno electoral.
Dime tú si existe alguna posibilidad de ganar unas elecciones con un Consejo Nacional Electoral controlado y manipulado por el chavismo, ante el cual se debe mendingar permiso para postularse, so pena de que ellos son quienes autorizan a un opositor según su “buena conducta”, mejor dicho, según su aceptación del pensamiento comunista.
¿Acaso se puede pensar que de allí saldrá la caída del gobierno madurista?
¡Obviamente no!
Por otro lado, la inconstitucional Asamblea Nacional Constituyente puede perfectamente, de verse perdidas las gobernaciones, dictaminar que las mismas quedan sin efecto.
Imagínate tú, que ya con casi 20 años de chavismo ellos han quitado y puesto desde Concejales hasta Diputados de manera grosera e ilegal se han pasado por el escroto las leyes de la república, eso sin tener la ANC, ahora piensa lo que van a ejecutar con el poder que ya tienen.
Resulta muy irresponsable siquiera pensar en postularse a un cargo de gobernador cuando el primer requisito que te exigen es agachar la cabeza y aceptar todo lo que te digan. Esto es simplemente una forma de burlarse y de humillar a quienes peleamos contra el socialismo, y representa la mejor carta aval de una dictadura.
Que mejor para el CNE y para Maduro que algunos opositores accedan a participar en una elecciones justamente cuando los ojos del mundo están sobre el CNE por el fraude consumado en las elecciones de la aberración esa de la Asamblea Nacional Constituyente.
Esto me hace pensar en aquellas elecciones parlamentarias que le dieron poder a Hitler. Viéndose perdido logró pasar a lado opositor y bajo engaño llegó al poder y ahí puso a su maquinaria Nazi en desarrollo.
Esa historia la estamos presenciando 85 años después. De repente vemos como oficialistas se pasan a lado opositor y viceversa, una estrategia puesta en desarrollo por el Madurismo para confundir, engañar y lograr su objetivo.
Cuando tú ves a una Fiscal General que huye despavorida a llevar chismes y denuncias a otras instancias, cuando ves a un Julio Borges, que siendo presidente de una Asamblea Nacional violentada y azotada por el régimen de Maduro invitar al país a votar en una elecciones (Llevamos casi 18 años en lo mismo), es ahí cuando te das cuenta que tienes que tomar tus maletas e irte lejos porque algo malo está pasando en tu país.
Y tú preguntas cómo es que si esta señora sabía y tenía tantas pruebas contra el chavismo porque no lo hizo hace tiempo, de ser así no hubiera muerto tanta gente en las protestas contra Maduro. Eso prueba solo una cosa, el oportunismo. Porque una cosa es que tú rectifiques tus errores y otra que esperes quedar impune de los mismos.
Si tú meditas tu posición, te das cuenta que a punta de escupitajos y pedos no le vas a quitar al gobierno el poder. Mucho menos salir a competir en elecciones controladas por el gobierno.
Lo cierto de todo esto es que esta es una campaña en la que los gritos e insultos están del lado de la oposición. Los chavistas solo están sentados, comiendo cotufa y gozando un “puyero” porque saben que ganen o pierdan siempre el poder les dará la victoria.
¿Qué más ingenuos podemos llegar a ser?
La realidad es que vivimos en un país con tantos problemas, que si te pones a esperar que unas simples elecciones de gobernadores van a recuperar al país de la inflación y especulación económica que tiene en desnutrición a medio país, entonces el del problema eres tú que no ves, no entiendes ni aceptas que tu impides el cambio.
Escoger a un gobernador no cambia en nada la solicitud por narcotráfico que tiene nuestro Vicepresidente, no le quita a Maduro el título de dictador ya declarado, ni mucho menos le va a quitar el poder a esos “Magistrados” que forman para de la Asamblea Nacional Constituyente, desde donde se controla a todo un país, tanto chavistas como opositores.
En resumen, querido amigo, 20 gobernadores de oposición están muy lejos de ser la medicina para este cáncer que consume al país, porque cuando tú te levantas cada día a trabajar y lees el titular de prensa que dice: “Llevaremos a la cárcel 25 años a quienes piensen distinto, a quienes odien al socialismo, a quienes digan que la corrupción es el primer apellido del chavismo”, entonces debes preguntarte ¿Es este el país en donde nací? ¿Es este el país que quiero? ¿Es este el sistema de gobierno al que mis líderes hacen cola por cargos vacantes?
Lo dejo a tu reflexión. Ve y toma un café (Si tienes para comprarlo) y piensa mejor como huir de lo que viene…
PD: No me pregunten lo mismo. No ejerceré mi derecho al voto hasta no ver un cambio de modelo de país.
Ronnald Rojas
Sin duda, no hemos podido podernos de acuerdo entre opositores, pareciera que la autocrítica no es bien recibida, porque cuando dices algo en modo de crítica pasas de ser solución a una piedra en el zapato.
Estamos como perro con sarna; la tenemos en el cuerpo, nos pica pero a la vez nos causa un dolor placentero. Hay una pequeña cúpula que asume ser el epicentro del verdadero sentir de los venezolanos que queremos vivir en democracia, y que piensa que medirse en elecciones con el gobierno traerá paz y orden en el país.
¡Totalmente absurdo!
Así está de polarizado el país. Para cualquiera de los dos lados que hales la cuerda, te miran con odio y te acusan de traidor. ¿Acaso está prohibida la crítica?
Ya sabemos que en comunismo la crítica equivale a pena de muerte, pero en retórica al pensamiento liberal democrático cuando emites tu opinión te echan del círculo a patadas, así tengas o no la razón.
Lo único claro es que la izquierda demostró ser peor que cualquier derechista corrupto. De manera que, cualquier idea que murmures en pro de solucionar el desastre de país que tenemos, algunos la toman como una ofensa.
Es muy extraña e incómoda la situación para quienes aspiramos un cambio completo de gobierno, porque nos sentimos como en el limbo, no nos acepta la derecha que dice ser “derecha”, pero no queremos estar con los zurdos.
Sobre ese dilema estamos involucrados los que, en apoyo al sacrificio de aquellos que han muerto en la lucha contra esta dictadura, queremos vivir sin socialismo, madurismo, chavismo o comunismo.
El problema con la derecha es que si criticas te miran feo, inclusive, te pueden acusar de ser chavista. No es tan extremo como en los izquierdos. Los comunistas se matan entre sí y obligan a otros a matarse por ellos.
Quedamos a merced de dos grandes élites. Primero, la chavista. Que apunta de chantaje, abuso de poder y represión no permite que te salgas del pensamiento comunista y te somete para que vivas en la miseria, es decir, te transformó en un miserable.
La segunda, opositores oportunistas. Estos están en el frente mediático disparando órdenes de salir a la calle pero no salen de sus trincheras. Se esconden en la sombra del poder y pactan con el régimen cargos vacantes, dejando desamparados e indignados a quienes hemos acompañado a nuestros líderes opositores a lo largo de toda esta tragedia.
Ahora bien, para responder a tu pregunta, querido amigo (Anónimo), tengo que quitarme del medio de la vía para no ser arrollado por tu tozudez o por los fanáticos de la miseria, es decir, los chavistas.
Verdaderamente mi preocupación es saber si tú estás consciente de que en contienda electoral el viento sopla a favor de la dictadura. La dictadura madurista controla al árbitro y pone en la mesa la forma y el escenario en que la oposición puede medirse a duelo en el terreno electoral.
Dime tú si existe alguna posibilidad de ganar unas elecciones con un Consejo Nacional Electoral controlado y manipulado por el chavismo, ante el cual se debe mendingar permiso para postularse, so pena de que ellos son quienes autorizan a un opositor según su “buena conducta”, mejor dicho, según su aceptación del pensamiento comunista.
¿Acaso se puede pensar que de allí saldrá la caída del gobierno madurista?
¡Obviamente no!
Por otro lado, la inconstitucional Asamblea Nacional Constituyente puede perfectamente, de verse perdidas las gobernaciones, dictaminar que las mismas quedan sin efecto.
Imagínate tú, que ya con casi 20 años de chavismo ellos han quitado y puesto desde Concejales hasta Diputados de manera grosera e ilegal se han pasado por el escroto las leyes de la república, eso sin tener la ANC, ahora piensa lo que van a ejecutar con el poder que ya tienen.
Resulta muy irresponsable siquiera pensar en postularse a un cargo de gobernador cuando el primer requisito que te exigen es agachar la cabeza y aceptar todo lo que te digan. Esto es simplemente una forma de burlarse y de humillar a quienes peleamos contra el socialismo, y representa la mejor carta aval de una dictadura.
Que mejor para el CNE y para Maduro que algunos opositores accedan a participar en una elecciones justamente cuando los ojos del mundo están sobre el CNE por el fraude consumado en las elecciones de la aberración esa de la Asamblea Nacional Constituyente.
Esto me hace pensar en aquellas elecciones parlamentarias que le dieron poder a Hitler. Viéndose perdido logró pasar a lado opositor y bajo engaño llegó al poder y ahí puso a su maquinaria Nazi en desarrollo.
Esa historia la estamos presenciando 85 años después. De repente vemos como oficialistas se pasan a lado opositor y viceversa, una estrategia puesta en desarrollo por el Madurismo para confundir, engañar y lograr su objetivo.
Cuando tú ves a una Fiscal General que huye despavorida a llevar chismes y denuncias a otras instancias, cuando ves a un Julio Borges, que siendo presidente de una Asamblea Nacional violentada y azotada por el régimen de Maduro invitar al país a votar en una elecciones (Llevamos casi 18 años en lo mismo), es ahí cuando te das cuenta que tienes que tomar tus maletas e irte lejos porque algo malo está pasando en tu país.
Y tú preguntas cómo es que si esta señora sabía y tenía tantas pruebas contra el chavismo porque no lo hizo hace tiempo, de ser así no hubiera muerto tanta gente en las protestas contra Maduro. Eso prueba solo una cosa, el oportunismo. Porque una cosa es que tú rectifiques tus errores y otra que esperes quedar impune de los mismos.
Si tú meditas tu posición, te das cuenta que a punta de escupitajos y pedos no le vas a quitar al gobierno el poder. Mucho menos salir a competir en elecciones controladas por el gobierno.
Lo cierto de todo esto es que esta es una campaña en la que los gritos e insultos están del lado de la oposición. Los chavistas solo están sentados, comiendo cotufa y gozando un “puyero” porque saben que ganen o pierdan siempre el poder les dará la victoria.
¿Qué más ingenuos podemos llegar a ser?
La realidad es que vivimos en un país con tantos problemas, que si te pones a esperar que unas simples elecciones de gobernadores van a recuperar al país de la inflación y especulación económica que tiene en desnutrición a medio país, entonces el del problema eres tú que no ves, no entiendes ni aceptas que tu impides el cambio.
Escoger a un gobernador no cambia en nada la solicitud por narcotráfico que tiene nuestro Vicepresidente, no le quita a Maduro el título de dictador ya declarado, ni mucho menos le va a quitar el poder a esos “Magistrados” que forman para de la Asamblea Nacional Constituyente, desde donde se controla a todo un país, tanto chavistas como opositores.
En resumen, querido amigo, 20 gobernadores de oposición están muy lejos de ser la medicina para este cáncer que consume al país, porque cuando tú te levantas cada día a trabajar y lees el titular de prensa que dice: “Llevaremos a la cárcel 25 años a quienes piensen distinto, a quienes odien al socialismo, a quienes digan que la corrupción es el primer apellido del chavismo”, entonces debes preguntarte ¿Es este el país en donde nací? ¿Es este el país que quiero? ¿Es este el sistema de gobierno al que mis líderes hacen cola por cargos vacantes?
Lo dejo a tu reflexión. Ve y toma un café (Si tienes para comprarlo) y piensa mejor como huir de lo que viene…
PD: No me pregunten lo mismo. No ejerceré mi derecho al voto hasta no ver un cambio de modelo de país.
Ronnald Rojas