La machaca, chicharra-machacuy, víbora voladora o mariposa caimán (Fulgora laternaria) es un insecto hemíptero del suborden Auchenorrhyncha que habita en bosques húmedos tropicales en México, Centroamérica y Sudamérica.

Se alimenta de savia de determinadas plantas. Mide de 85 a 90 mm de largo. Se caracteriza por la forma de su cabeza abombada y de 23 a 24 mm de largo, con aspecto de cacahuete y falsos ojos para parecerse a un lagarto. Presenta abundantes motas de colores amarillo, anaranjado, castaño, gris, negro y blanco y grandes ojos falsos en las dos alas posteriores. Al extenderse, las alas anteriores alcanzan 10 a 15 cm. Cuando es atacado se defiende soltando una sustancia de olor desagradable. En ocasiones tamborilea con su cabeza contra el tronco de algún árbol.

Se alimenta de savia de determinadas plantas. Mide de 85 a 90 mm de largo. Se caracteriza por la forma de su cabeza abombada y de 23 a 24 mm de largo, con aspecto de cacahuete y falsos ojos para parecerse a un lagarto. Presenta abundantes motas de colores amarillo, anaranjado, castaño, gris, negro y blanco y grandes ojos falsos en las dos alas posteriores. Al extenderse, las alas anteriores alcanzan 10 a 15 cm. Cuando es atacado se defiende soltando una sustancia de olor desagradable. En ocasiones tamborilea con su cabeza contra el tronco de algún árbol.
La leyenda dice que la picadura de este bizarro bicho contiene un veneno mortal cuyo único antídoto es tener sexo dentro las 24 horas posteriores a la picadura.
En colombia existe ena leyenda que hizo carrera incluso en la curia, es llamada "La Machaca". Todo empezó hace muchos años en un pequeño pueblo del Putumayo el cual celebraba las fiestas anuales, un par de periodistas que fueron enviados a cubrir la nota llegaron un día tarde a la dichosa celebración y no teniendo que decir a sus editores iniciaron un periplo por el pueblo tratando de descubrir algo que fuera interesante, la suerte les llevo a una pequeña exposición de artesanos los cuales exponían y vendían entre muchas cosas mochilas, vasijas, collares, en fin... entre aquellas cosas los periodistas encontraron un insecto que nunca habian visto antes, y preguntaron ¿qué era eso?; el vendedor no se sabe de donde o porque, les dijo que se llamaba La Machaca (Fulgora lanternaria) y que era un bicho muy peligroso, porque su picadura era mortal. La única forma de evitar morir era hacer el amor dentro de las 12 horas siguientes a la picadura. La historia la contaron por el periódico e inmediatamente se desato una epidemia de picaduras de machaca, tan así, que se reporto el caso de unas monjas que prefirieron morir antes que acudir al tratamiento. Esto fue hace cerca de cincuenta años y aun se habla hoy en dia de accidentes por machaca aunque con un toque de malicia y buen humor, en ciertos círculos de la sociedad colombiana. vale la pena aclarar que los fulgóridos en general son insectos totalmente inofensivos y que a pesar de las aclaraciones del caso, hechas por parte de los expertos en la materia, muchos colombianos deben su boda a este historia.
