Rollitos de canela y otros 4 desayunos deliciosos y fáciles para sorprender a tu persona especial
¿Es una ocasión especial y no sabes qué regalarle a un ser querido? En vez de comprar algo con poca inspiración y esperar que lo cambie por algo que de verdad le guste, ¿por qué no mejor regalar comida? Un desayuno casero y delicioso puede ser más valioso que un regalo de una tienda. Los gestos son más valiosos que lo material y pasar un rato en la cocina para preparar algo con nuestras propias manos puede ser muy especial.
Si quieres sorprender a tu pareja o a tu familia con un desayuno en la cama, pero no tienes mucha destreza en la cocina, ¡no te preocupes! Aquí hay recetas fáciles de desayunos que harán agua tu boca (y la de tu ser querido).
1. Rollitos de canela
rolls canela cubierta especial2
Ingredientes
Para la masa:
1 taza de leche tibia
1/4 taza manteca derretida
5 cucharadas de azúcar granulada
2 1/2 cucharaditas de levadura instantanea
1 huevo grande
3 1/2 tazas de harina
1/4 cucharadita de sal
Para el relleno:
1/2 taza de azúcar rubio
2 cucharadas de canela
2 cucharadas de manteca pomada
Para el glaseado
110 g de queso crema a temperatura ambiente
2 cucharadas de manteca pomada
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 taza de azúcar impalpable
Modo de preparación
En un bol grande mezcla la leche tibia con la manteca , azúcar y levadura. Déjala actuar durante 10 minutos o hasta que haga espuma.
Agrega el huevo, la harina, la sal y mezcla hasta que se forme una masa suave y pegajosa.
Lleva la masa a una superficie enharinada y amasa hasta que esté suave y elástica. Lleva la masa al bol de nuevo y colócala un lugar tibio durante 30 minutos y hasta que doble en tamaño.
Una vez que haya leudado, colócala de nuevo en una superficie y extiéndela con un rodillo hasta que tenga la forma de un rectángulo.
Unta la manteca sobre la masa y espolvorea el azúcar rubio y la canela.
Enrolla la masa hasta que tenga forma de tubo y corta los rollitos.
Colócalos en una asadera y déjalos reposar por otros 30 minutos. Llévalos al horno a 175º durante 20 minutos o hasta que estén dorados.
¿Es una ocasión especial y no sabes qué regalarle a un ser querido? En vez de comprar algo con poca inspiración y esperar que lo cambie por algo que de verdad le guste, ¿por qué no mejor regalar comida? Un desayuno casero y delicioso puede ser más valioso que un regalo de una tienda. Los gestos son más valiosos que lo material y pasar un rato en la cocina para preparar algo con nuestras propias manos puede ser muy especial.
Si quieres sorprender a tu pareja o a tu familia con un desayuno en la cama, pero no tienes mucha destreza en la cocina, ¡no te preocupes! Aquí hay recetas fáciles de desayunos que harán agua tu boca (y la de tu ser querido).
1. Rollitos de canela
rolls canela cubierta especial2
Ingredientes
Para la masa:
1 taza de leche tibia
1/4 taza manteca derretida
5 cucharadas de azúcar granulada
2 1/2 cucharaditas de levadura instantanea
1 huevo grande
3 1/2 tazas de harina
1/4 cucharadita de sal
Para el relleno:
1/2 taza de azúcar rubio
2 cucharadas de canela
2 cucharadas de manteca pomada
Para el glaseado
110 g de queso crema a temperatura ambiente
2 cucharadas de manteca pomada
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 taza de azúcar impalpable
Modo de preparación
En un bol grande mezcla la leche tibia con la manteca , azúcar y levadura. Déjala actuar durante 10 minutos o hasta que haga espuma.
Agrega el huevo, la harina, la sal y mezcla hasta que se forme una masa suave y pegajosa.
Lleva la masa a una superficie enharinada y amasa hasta que esté suave y elástica. Lleva la masa al bol de nuevo y colócala un lugar tibio durante 30 minutos y hasta que doble en tamaño.
Una vez que haya leudado, colócala de nuevo en una superficie y extiéndela con un rodillo hasta que tenga la forma de un rectángulo.
Unta la manteca sobre la masa y espolvorea el azúcar rubio y la canela.
Enrolla la masa hasta que tenga forma de tubo y corta los rollitos.
Colócalos en una asadera y déjalos reposar por otros 30 minutos. Llévalos al horno a 175º durante 20 minutos o hasta que estén dorados.