Otra conspiración más (y van...)
Por si los teóricos de la conspiración no estaban contentos diciendo que el planeta Tierra está hueco y su interior habitado por una raza “extraterrestre” (no tiene sentido explicarlo aquí ya que lo hizo magníficamente el Dr_Emmett_Brown en su post de "Hablando de la Tierra hueca..." ), ahora además incluyen a la Luna en sus planes por encontrar cuerpos celestes vacíos en los que meter toda la basura que van soltando.

Una imagen de un eclipse Lunar para amenizar todo el texto que está por llegar.
No quiero enlazar directamente al autor del sitio donde leí esta patraña porque no quiero generarle tráfico desde este post. Bueno ya, si quieren ver su artículo, pueden encontrarlo como el primer resultado en Google escribiendo "la luna no es un satélite natural nuevas mentes". En dicho artículo se aportan 15 "pruebas" que "demuestran" que la Luna fue construida en algún otro lugar por una civilización extraterrestre y colocada en órbita alrededor de la Tierra para mantenernos vigilados.
Tal vez el autor creía que poniendo tantos argumentos nadie se molestaría en rebatirlos todos por el trabajo que supondría. No contaba con que habría alguien suficientemente loco como para investigar y desmentir cada uno de ellos.
El post va a ser largo, pero les prometo que no sólo vengo a dar la vara desmintiendo teorías absurdas. Aprovechando esta patraña de hoy no sólo vamos a aprender muchas cosas del pasado de la Luna y su formación, además también veremos cómo las páginas web de conspiraciones manipulan la información.
En fin, empecemos a desmentir cada una de las 15 “pruebas” de que la Luna es un satélite artificial.
MENTIRA Nº1:
La Luna no es un trozo de la Tierra que se desprendió, tan sólo un 30% de sus componentes coinciden con los que encontramos en la Tierra. El 70% restante es distinto a la Tierra.
Aquí hace falta contexto.
Cuando las misiones Apollo trajeron de vuelta rocas de la superficie lunar (otra prueba de que hemos llegado a la Luna, le pese a quien le pese), descubrieron que químicamente tenían un gran parecido a las rocas que conforman la corteza terrestre.

Por aquel entonces aún no se sabía muy bien de dónde había salido la Luna. Se creía que tal vez era un cuerpo errante que fue atrapado por el campo gravitacional terrestre, algo bastante difícil para un objeto tan grande que presenta una órbita tan estable a nuestro alrededor. Además, los cuerpos celestes que se han formado en diferentes partes del sistema solar suelen tener composiciones muy distintas entre sí así que, si la Luna había aparecido en otra parte, ¿por qué estaba formada por materiales tan parecidos a los nuestros? Las rocas lunares parecen sugerir que la Luna se formó a partir del mismo material que la Tierra.
La única manera de mover material de la corteza terrestre hasta el espacio es mediante el impacto con otro cuerpo celeste gigantesco por lo que, hoy en día, hay dos teorías que explicarían las similitudes en la composición de la Tierra y la Luna:
1- Originalmente había un cuerpo algo mayor de la Tierra contra el que chocó otro del tamaño de Marte. El impacto soltó una gran cantidad de material al espacio que quedó en órbita alrededor de la Tierra y fue apiñándose por gravedad en pedazos cada vez más grandes hasta formar la Luna.
Esta simulación ilustra el proceso:
2- Dos planetas de cinco veces más grandes que Marte colisionaron, destruyéndose mutuamente, y de los escombros de la colisión surgieron la Tierra y la Luna. De este no he encontrado ninguna simulación.
Cualquiera de las dos hipótesis ofrece una explicación razonable a la presencia de la Luna en una órbita tan estable.
La cifra que da el “artículo” sobre el 30% de los componentes son iguales se la ha sacado de la manga (y su pongo que, por componentes, quiere decir compuestos químicos). Si echamos un vistazo a la tabla, podemos ver que los compuestos químicos que tenemos en común con la Luna representan más de un 30% de la corteza lunar.
MENTIRA Nº2:
No es posible que la Luna surgiera de la colisión con la Tierra, porque la edad de la Luna se calcula en 10.000 millones de años, mientras que la de la Tierra (y del resto del sistema solar) es de entre 4.000 y 4.500 millones de años.
¿Desde antes del sistema solar? ¿Y para qué la usaban entonces?
No hay absolutamente ningún estudio que respalde esta cifra como edad de la Luna. Los 10.000 millones de años sólo aparecen mencionados en páginas web con nombres como disinfo.com (muy apropiado, porque todo su contenido desinforma) o collective-evolution (un buen ejemplo del rollo new age hecho con palabras que parecen aludir a conceptos guays, pero que no significan nada). Se lo ha inventado el administrador de alguna página web de conspiraciones, vaya.
MENTIRA Nº3:
La Luna es un cuarto del diámetro de la Tierra, siendo el satélite más grande en relación a su planeta del sistema solar. Físicamente, la relación entre un planeta y su satélite debe ser menor.
Aquí el autor no ha oído hablar de Plutón y su satélite Caronte. El diámetro de Caronte es la mitad del de Plutón. Siguiendo la lógica del autor, otra nave extraterrestre estaría vigilando Plutón, un trozo de hielo y roca congelado (entre otros muchos) en los confines del sistema solar. ¿Qué puñetas se les habría perdido a los extraterrestres ahí? La sonda New Horizons llegó a Plutón el año pasado y no encontró nada (Ah, ya sé: la NASA nos oculta lo que encontraron...)
En comparación, bastante más grande que la Luna.
De todas maneras, no hay ningún misterio detrás del tamaño relativo entre un planeta y su satélite. Dentro de nuestro propio sistema solar, vemos que ni Mercurio, ni Venus tienen satélites naturales. Alrededor de Marte orbitan un par de asteroides de unos cuantos kilómetros de diámetro y los demás planetas con satélites naturales son los gigantes gaseosos, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Todos ellos tienen lunas rocosas pequeñas (aunque algunas de ellas son más grandes que nuestra Luna) comparadas con su tamaño descomunal… Porque no hay cuerpos tan grandes como para compararse con ellos. El único ejemplo que tenemos de un cuerpo rocoso orbitado por un satélite de tamaño relativo considerable es Plutón.
O sea que, ¿en qué nos basamos para decir que es raro que la Luna sea inusualmente grande para la Tierra? ¿En los pocos ejemplos que tenemos en nuestro sistema solar? Descubramos primero satélites más allá del sistema solar, luego ya veremos si podemos decir barbaridades (de todas maneras, aunque los satélites muy grandes respecto a sus planetas fueran un fenómeno extremadamente raro, eso no implicaría que fueran construcciones alienígenas).
Los que habrían construido la Luna tendrían mejor ingeniería que en una galaxia muy, muy lejana, puesto que la Luna sigue siendo más grande que la construcción que vemos aquí...
MENTIRA Nº4:
La Luna tiene una órbita circular casi perfecta, con 363.103 km en su punto más cercano y 405.696 en el más alejado, lo que son sólo 40.000 km de diferencia.
Al dibujarse la órbita con los datos que da el propio artículo no parece para nada “casi perfecta” (se han dividido las medidas por 1.000 para poder representarlo en píxeles):

De hecho, también se ha dibujado la órbita de la Tierra alrededor del sol para ver cómo de circular es. Sabemos que la excentricidad de la órbita de la Tierra es de 0,01671123 y la longitud del eje semimayor es de 140,60 millones de kilómetros. Encontramos la longitud del semieje menor con estos datos y nos da 140,58 millones de kilómetros. Dibujando una elipse con estos datos, ni siquiera se puede dibujar el círculo perfecto para compararlo porque la órbita terrestre se superpone:

Vaya, la órbita de la Tierra es muchísimo más circular que la de la Luna. ¿Las órbitas “casi perfectamente circulares” son obra de una civilización extraterrestre? Me parece que no.
MENTIRA Nº5:
Los cráteres lunares son aplanados y no cóncavos como los de la Tierra, lo que significa que bajo la superficie hay una capa dura.
A continuación cuelga esta imagen, en la que compara dos cráteres que no tienen absolutamente nada que ver.
Aquí se está sugiriendo que bajo la superficie lunar hay algo duro, como el casco metálico de una nave o algo por el estilo. BUENO.
El cráter terrestre de la imagen está en Arizona y se formó hace 50.000 años, tiene 1.200 metros de diámetro y unos 170 de profundidad. El cráter lunar se encuentra el polo norte lunar, en la cara oculta, se llama Rozhdestvenskiy y mide 177 kilómetros de diámetro y una profundidad de 5 kilómetros.
En cambio no lo ha comparado con el cráter Hortensius (ya, el nombre no es muy serio), de 15 kilómetros de diámetro y 2,9 de profundidad. Claro, ese no parece tan plano como para apoyar los argumentos del autor.

En primer lugar, un cráter mayor no implica que vaya a ser más profundo. De hecho, llega un punto en que, si la colisión es suficientemente potente, levanta una nube tan densa de material que una gran cantidad vuelve a caer sobre la zona del impacto, cubriendo el cráter de nuevo.
Por otro lado, se suele decir que la luna no tiene atmósfera y que, por tanto, en su superficie no existe erosión, pero esto no es cierto. En la Luna las cosas se erosionan, pero a un ritmo 160 veces menor que en la Tierra.
Aunque la Luna tenga una atmósfera finísima que hace poco por desgastar el paisaje, el aire no es el único causante de los procesos erosivos. La roca calentándose y enfriándose entre el día y la noche se expande y contrae, creando grietas en su interior con el paso de millones de años. El propio peso del polvo y la roca también termina cambiando el entorno, sobretodo en acantilados y pendientes. En definitiva, las paredes de los cráteres también pueden desprenderse a lo largo de millones de años y rellenar la cuenca del impacto.
El cráter Giordano Bruno, con evidentes muestras de erosión.
MENTIRAS Nº6 Y Nº7:
La cara oculta de la Luna presenta una gran cantidad de impactos meteoríticos y la cara que mira hacia nosotros no, lo que indica que esta cara tiene una gravedad menor para evitar impactos y que la “cara oculta” sirvió como escudo durante el traslado.
El autor de la página cuelga esta imagen como prueba:
Esto es pura y sencilla manipulación. En primer lugar porque la primera foto ha sido tomada con un telescopio desde la Tierra y la otra desde un satélite y en segundo lugar porque parte del contorno lunar aparece oscurecido.
Esta es realmente la pinta que tienen las caras de la Luna, con fotos tomadas por un satélite desde las dos caras:
El recuento de cráteres en las dos caras es prácticamente el mismo, pero en la cara visible de la Luna parece haber menos. Esto se debe a las grandes manchas oscuras que cubren la superficie de la cara visible de la Luna, a las que Galileo bautizó como “mares”, son zonas que se inundaron de lava más recientemente, lo que tapó todos los cráteres que encontró a su paso cuando se solidificó.
Por otro lado, la Tierra escuda un poco la cara visible de la Luna de los asteroides.
La Luna tarda en dar una vuelta sobre sí misma el mismo tiempo que tarda en realizar una órbita alrededor de nuestro planeta. Como consecuencia de ello, siempre vemos la misma cara de la Luna.
En según qué condiciones, algunos asteroides que sigan una trayectoria de impacto con la cara visible de la Luna nos los comeremos nosotros, por lo que la cara visible de la Luna está un poco más protegida de los impactos que la cara oscura.
Un "break" para poder continuar con los desaguisados que siguen...
MENTIRA Nº 8:
Aunque el sol es muchísimo más grande que la Luna y se encuentran a distancias totalmente distintas de nosotros, los dos se ven del mismo tamaño desde la Tierra y cuando hay un eclipse de sol la Luna lo tapa milimétricamente, lo cual es casi matemáticamente imposible.
Y eso sólo puede ser obra de los extraterrestres, claro.
En primer lugar, precisamente porque están a distancias distintas tiene lugar este efecto. Además, el tamaño aparente del sol y la Luna es milimétricamente igual en muy pocas ocasiones, ya que tanto tanto la distancia al sol como la de nuestro satélite cambian a lo largo el año y del mes, respectivamente.
Vaya, que de coincidir milimétricamente durante los eclipses nada. Como ya hemos visto en la mentira nº4, como la órbita de la Luna alrededor de la Tierra es menos circular que la de la Tierra alrededor del sol, la diferencia entre el tamaño que parece tener la Luna en su punto más próximo y más alejado de nosotros es mayor que la diferencia entre tamaños del sol.
Por si eso fuera poco, la Luna no ha estado siempre a la misma distancia de la Tierra. Cuando se formó junto con el planeta, estaba muchísimo más cerca que ahora y se ha ido alejando a causa de la fuerza de mareas. Hace 4.000 millones de años, la Luna se veía de este tamaño:
O sea, que da la casualidad de que hemos nacido en alguno de los millones de años en los que la Luna se ve más o menos del mismo tamaño que el sol, pero no ha sido así durante la mayoría de la historia de nuestro planeta y en un futuro lejano se alejará y la veremos cada vez más pequeña en relación al sol. Muy mal calculado, marcianos, cada vez os harán falta telescopios más potentes para espiarnos.
MENTIRA Nº9:
La misión LCROSS fue enviada a la Luna para impactar contra su superficie para levantar una nube de polvo y así poder estudiar la composición de esta nube con el objetivo de encontrar agua. La nube de polvo no fue tan grande como se había calculado, así que el suelo lunar tiene que ser más duro de lo que se piensa.

Esta es la única hipótesis que no menciona directamente como evidencia de que la Luna esté hueca, aunque por supuesto lo está sugiriendo.
Es verdad que la colisión no levantó tanto polvo como se había previsto, pero las razones que se barajan son que el suelo pudo compactarse al ser golpeado más de lo calculado, el artefacto colisionó en una zona con pendiente o que simplemente el satélite que observaba la prueba estaba a un ángulo distinto. O sea, que esto sería una verdad si no trajera implícito el planteamiento de: “¡EL SUELO LUNAR EN LA ZONA DE IMPACTO ERA MÁS DURO DE LOS ESPERADO! ¡ESTO SÓLO PUEDE SIGNIFICAR QUE LA LUNA ES UNA NAVE EXTRATERRESTRE!“.
MENTIRA Nº10:
Las rocas que trajeron de vuelta los astronautas de la misión Apollo 11 contienen hierro oxidado y toda oxidación requiere de oxígeno e hidrógeno, así como hierro y agua. Dos científicos rusos afirman que la Luna tiene áreas huecas rellenas con gases que forman una “atmósfera” interior.
Lo primero aquí es que el autor no sabe lo que es la oxidación. La oxidación es simplemente la unión de un elemento con oxígeno, el hidrógeno de por medio no pinta nada y no es necesaria agua para que se produzca.
En la Luna no sólo hay óxidos de hierro, sino de un montón de cosas, igual que en la Tierra. La verdad es que no sé qué pretende demostrar el autor con esto porque, si esto prueba algo, es de hecho que la Tierra y la Luna se formaron del mismo montón de materia. Se ha rehecho la tabla del principio, pero añadiendo la composición de Marte para que se note la diferencia en las proporciones de los elementos entre cuerpos celestes que se han formado de forma independiente en distintas partes del sistema solar:

MENTIRA Nº11:
Es inexplicable que la cara oculta posea más accidentes geográficos y, además, que el 80% de los “mares” se encuentren en el lado derecho de la Luna.
Ya he comentado esto antes y, aparte, esta cifra del 80% es una inventada como una catedral.
MENTIRA Nº12:
Un sismógrafo en la Luna detectó vibraciones similares a las que se producirían en una campana cuando el cohete Saturno chocó contra la superficie. Entonces se podría afirmar que la Luna tiene un casco metálico.
Y cuelga esta imagen.

Buscando esta imagen en internet uno encuentra que aparece en un montón de lugares, desde periódicos que hablan de terremotos en Chile, hasta explicaciones de cómo funciona la escala de Richter, pasando por otras páginas web que la usan para decir que la Luna está hueca. O sea, que esta imagen ni siquiera se corresponde con el suceso que describe su autor.
Por otro lado, supongo que esta mentira se refiere al impacto de la tercera fase del cohete Saturno contra la Luna durante la misión Apollo XIII.

Este es el verdadero gráfico que registró la estación sísmica lunar tras el impacto, que tan sólo mide el tiempo que tardó en llegar cada tipo de onda sísmica hasta ella:
![¿Así que la Luna también está hueca? [megapost] ¿Así que la Luna también está hueca? [megapost]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2016/04/22/BEA-67nmHb1YLJ8.webp)
Esto significa que las ondas primarias del impacto (capaz de moverse a través de líquido) llegaron antes que las secundarias (incapaces de hacerlo), lo que indica que podría haber material líquido bajo la superficie. Eso de que se registró un “gong como el de una campana” es una inventada.
Esta misma estación registró otros 13.000 terremotos naturales en la Luna entre 1969 y 1977, señal de que en el interior aún queda algo de actividad volcánica. Para que exista actividad sísmica en la Luna debe existir magma, y para que haya magma, el interior de la Luna no puede estar hueco.
MENTIRA Nº13:
Hay otros ejemplos de satélites artificiales en nuestro sistema solar, como Japeto, que gira alrededor de Saturno. Este satélite aún conserva la marca de cuando fue ensamblado.
Aquí llama mucho la atención la prepotencia del autor al dar por hecho que Japeto es artificial y que encima lo use para justificar su argumento. Su afirmación se basa en la extraña topografía de Japeto (al que, por cierto, llama Iapetus porque suena más "cool"
, que presenta alrededor de su ecuador una cresta que da la vuelta al 75% del planeta, tiene 20 kilómetros de ancho y unos 13 kilómetros de altura.
La idea de que esto sea la marca de un ensamblaje es absurda porque, además de ser una chapuza, si ese es el método de construir satélites artificiales de una civilización extraterrestre, entonces también deberíamos observarlo en la Luna.
Aún no está claro qué formó ese anillo montañoso alrededor del 75% del ecuador de Japeto. Entre las distintas hipótesis, se baraja que el satélite podría haber tenido un sistema de anillos propio que se precipitó sobre el planeta, depositando lentamente el material sobre el ecuador. También podría ser que Japeto rotara muy deprisa en el momento de su formación, lo que le daría una forma más aplanada. Un rápido enfriamiento del satélite podría haber dejado esa anomalía en el ecuador como un resto vestigial de la época en la que era más aplanado.
MENTIRA Nº14:
También existen referencias históricas a la época cuando la Luna no estaba en órbita alrededor de la Tierra.
A continuación pone ejemplos como “En el salmo 72 de la biblia se lee… tu eras temido desde la época del Sol y antes de la época de la Luna“, “Apolonio menciona la época en la que todos los astros no estaban en el cielo” o “a los primeros griegos se les llamó preselenos que quiere decir antes de la Luna“.
La mitología no es una “referencia histórica” ya que, cuando la gente no sabía qué pasaba en el cielo, se inventaba historias para intentar explicarlo. En segundo lugar, como bien comentan en la web La Mentira Está Ahí Fuera, se hace referencia a los preselenos porque eran los que habitaban Grecia antes de que se adoptara un calendario basado en los ciclos lunares.
Y, por fin, vamos a la…
MENTIRA Nº15:
Dos científicos rusos, Mijail Vasin y Alexander Sherbakov, han afirmado que la Luna no es un satélite natural de la Tierra sino un planetoide hueco, realizado por una civilización muy avanzada y colocado en órbita alrededor de la Tierra hace muchos siglos. Ellos lo describen así: “Probablemente tiene una capa doble de la base, un denso armazón blindado de un espesor de 30 km y sobre él una cubierta menos compacta, una capa más fina, de unos 4,5 km”.
Aunque es verdad que estos dos señores son científicos y que, además, forman parte de la Academia Soviética de las Ciencias (en la imaginación del autor; por más que he buscado, las únicas referencias a dicho par de científicos que he encontrado corresponden a blogs... donde se afirma que la luna está hueca), este "han afirmado" quiere decir en realidad afirmaron en 1970, basándose en la observación de cráteres poco profundos, un asunto para el que ya existe una explicación física (como he explicado en la mentira nº5).
Ahora bien, de vez en cuando aparecen científicos - reales o inventados - afirmando cosas que van en contra de lo que el resto de la comunidad científica cree, normalmente planteando una hipótesis e intentando encontrar pruebas que la respalden a cualquier precio, en vez de realizar sus hipótesis en base a los resultados. Es entonces cuando los conspiranoicos creen que la ciencia por fin ha dejado de llevarles la contraria y apoya sus ideas, adoptan estas “pruebas científicas” fraudulentas como su argumento definitivo, porque de repente les parece que el hecho de que lo diga un científico les da mucha autoridad, aunque dicho científico sea ficticio.
Bien, Luna, por ahora te dejamos tranquila. Ya basta de hablar de patrañas con respecto a tu origen extraterrestre (y eso que no hablamos del dispendioso gasto de energía que significaría traerte hasta aquí).
Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.