Principalmente quiero darles las gracias por, en una primera instancia, darle click al título del Post.
Los motivos que me mueven a realizar esto, surgen después de lo recientemente ocurrido en la fiesta electrónica de Costa Salguero, hecho que tomó crecimiento público y es objeto de opiniones encontradas en todas las reuniones a las que voy.
Porque creo en la Ley y el Derecho, como vehículos para reconocer las necesidades y percibir los deseos del Pueblo o sociedad, y en base a esto generar consensuadamente normas que regulen la coexistencia libertades para garantizar el orden social.
En síntesis, mi dirección es la aplicación de políticas de reducción de daños que nos aleje un poco (bastante) del prohibicionismo nefasto y anacrónico que legislativa y socialmente se viene aplicando hasta el día de hoy, trayendonos como increíbles resultados: muertes, y delitos.
Por lo tanto, a continuación hago copy & paste del texto con el que inicié la propuesta:
Invito a todos los que quieran involucrarse, a que hagamos un poco de ruido, para que escuchan las demandas de la sociedad actual.
Muchas Gracias, ojalá podamos hacer algo para que no haya más pupitres en las escuelas y facultades, cuartos y sillas en las casas, vacíos, por algo que podriamos haber evitado.
Los motivos que me mueven a realizar esto, surgen después de lo recientemente ocurrido en la fiesta electrónica de Costa Salguero, hecho que tomó crecimiento público y es objeto de opiniones encontradas en todas las reuniones a las que voy.
Porque creo en la Ley y el Derecho, como vehículos para reconocer las necesidades y percibir los deseos del Pueblo o sociedad, y en base a esto generar consensuadamente normas que regulen la coexistencia libertades para garantizar el orden social.
En síntesis, mi dirección es la aplicación de políticas de reducción de daños que nos aleje un poco (bastante) del prohibicionismo nefasto y anacrónico que legislativa y socialmente se viene aplicando hasta el día de hoy, trayendonos como increíbles resultados: muertes, y delitos.
Por lo tanto, a continuación hago copy & paste del texto con el que inicié la propuesta:
Nos encontramos en una etapa social cuya dirección de cambio nos presenta un nuevo paradigma en el que no nos podemos permitir continuar en el pensamiento anacrónico de conceptualizar al consumidor como un criminal, y creer en la falsa ética del no consumo, teoría que, claramente evidencia enormes beneficios a la producción y comercialización de sustancias psicoactivas en el mercado negro.
No es criminal el que consume, sino quien vende un producto del cual tiene absoluta consciencia de su cualidad nociva para la salud.
Venimos de generaciones anteriores a las nuestras a las que seguramente, les resulte una postura chocante, tal vez irrespetuosa y por qué no también desacertada y apologética. Está bien. Los entendemos. Pero también comprendan, que sólo buscamos el bien común y lejos estamos de, como aseguran algunas corrientes religiosas, incentivar al pecado.
Yo creo, que es deber del Estado, identificar los deseos y necesidades de la sociedad, para elaborar, consensuadamente, un marco legislativo que propicie y garantice las libertades individuales, de modo tal que puedan accionar de manera privada y controlada, con el supremo fin de no alterar el orden público.
De esta manera nos aseguramos que nuestros pibes, que son el futuro de esta sociedad, de este país tan único y rico en recursos tanto humanos como naturales, lleven adelante sus inquietudes y experiencias de una forma en que no pongan en riesgo su salud.
Políticas de Reducción de daños; Consumo controlado; Regulaciones y licencias de producción; Concientización; son algunas de las frases que resuenan en el nuevo espectro al que nos dirigimos.
Las bases se encuentran en la Educación. ¿Qué escuela explica los efectos del LSD? ¿Cuál otra los riesgos que trae el consumo crónico de marihuana? ¿Cuál nos permite evaluar, aceptar, conocer y comprender riesgos para tomar un decisión sobre consumir o no?
Es momento de dar un paso adelante. No podemos permitir más cuartos vacíos en casas de familia, por culpa de un siniestro sistema inteligentemente establecido para el beneficio de unos pocos al que poco, valga la re-utilización de la palabra, le importa la felicidad del otro. Porque de eso se trata la vida muchachos, de amar, tener una familia, disfrutar el día a día. Y les están quitando ese derecho. Y si no hacemos nada al respecto, de ninguna manera nosotros nos podemos permitir ser felices.
No soy un experto de la materia, y por eso invito a ellos a que se sumen a esta iniciativa.
Porque no podemos dejar que exista, en este país, una madre destruida por un sistema siniestro y corrupto, y una total ausencia del Estado que en congruencia provocaron la muerte de su hijo.
Invito a todos los que quieran involucrarse, a que hagamos un poco de ruido, para que escuchan las demandas de la sociedad actual.
Muchas Gracias, ojalá podamos hacer algo para que no haya más pupitres en las escuelas y facultades, cuartos y sillas en las casas, vacíos, por algo que podriamos haber evitado.