La mayoría de las personas guarda cierta satisfacción y asombro por los minerales, especialmente por las piedras preciosas, y es que además de su rareza en el medio en que vivimos parecen tan ajenas a nosotros, a la vida y a este mundo, que con un poco de imaginación (especialmente con los ópalos) pueden conducirnos a descubrir mundos enteros en su interior. Estas formaciones minerales son muy raras, una de esas sorpresas con las que siempre nos maravilla la naturaleza.
Un universo estrellado en una geoda de amatista.
Rosa de malaquita azul.
Un océano al interior de un ópalo.
Puesta de sol al interior de un ópalo.
Ópalo negro.
Fluorita purpura
Una maceta muy bella de crocoíta.
Ópalo con un “universo” en su interior.
Crisocola con la apariencia de una caverna de calcedonia.
Palillos de turmanila sobre cuarzo.
Rodocrosita con apariencia muy peculiar.
Cuarzos con aura.
Espectacular gota de turmalina birmana.
Rejalgar sobre calcita.
Cuarzo rosa con forma de huevo.
Cristales de escolecita.
Bismuto.
Prismas de uvarovita verde.
Rodocrosita
Prismas de bismuto multicolor.