


Desde hace un tiempo se han presentado deportaciones y pérdidas de ciudadanía denunciadas por veteranos de guerra muchos de los cuales han sido deportados a sus países de origen sin explicación alguna. Recordemos que una de las formas de reclutamiento”voluntario” para la enorme maquinaria de guerra de los Estados Unidos es prometerle al indocumentado la ciudadanía si se vincula a las fuerzas armadas o de inteligencia. Quienes han sobrevivido a las guerras de Vietnam, a la de Irak o a cualquier otra aventura militar obtienen la ciudadanía americana pero Estados Unidos, sin basamento legal, la suspende temporal o definitivamente como lo denuncian los propios veteranos de guerra. En la segunda guerra mundial se capturaba a los ciudadanos norteamericanos de raza amarilla, se les quitaba la ciudadanía, y no pocos, terminaban en campos de concentración de los que nadie habla. Este “ejemplo” fue seguido por Colombia quien también tuvo su campo de concentración para los alemanes.
Algunos latinos que son ciudadanos de los Estados Unidos cuando han manifestado el deseo de viajar a sus países de origen para visitar a sus familias los han amenazado que si van no regresen porque habrán perdido su ciudadanía. Que se sepa no hay ninguna ley que prohíba a un ciudadano norteamericano que obtuvo su ciudadanía por adopción visitar a su país de origen e, incluso, de existir sería contraria al ordenamiento jurídico internacional. PERO CAMINA UNA XENOFOBIA ENCUBIERTA E ILEGAL.