Ya sé, la pregunta es típica de las fechas actuales y ya está bastante manoseada año a año, pero creo que no viene mal hacer un breve repaso sobre la cuestión. Claro que, a algunos, ni la pregunta les parece correcta, pues piensan que todavía no contamos con las evidencias históricas necesarias para afirmar o negar si Jesús fue un personaje real o ficticio. Sí es citado, o eso parece, en diversos escritos que datan de la época imperial romana, así que, alguna evidencia sí parece existir.
Vale, pero ¿cuándo nació Jesús? La respuesta es simple: ni idea. En realidad no se sabe, lo único que se puede hacer es especular más o menos acertadamente. Lo que sí resulta casi seguro es que no lo hizo un 25 de diciembre, para el resto no hay más que acudir a la lógica y a unas fuentes bastante débiles.
Habrá que partir de lo que nos cuentan los evangelios y, a partir de ahí, acudir a la historia. No parece haber otro camino. San Mateo nos cuenta ( Mt. 2 1-3) que Jesús nació en Belén, en tiempos del rey Herodes. Vale, es una pista bastante buena. Lucas ( Lc. 2 1-8) es más detallado, lo cual es un poco exagerado porque tampoco es muy dado a dar demasiada información. Según este evangelista, Jesús nació en medio de un proceso de censo ordenado por Augusto, siendo Cirinio gobernador de Siria, también menciona a los pastores y cómo pasaban la noche en los campos.
Resumiento, el mandamás de la región era Herodes el Grande, que se estima falleció hacia el año 4 antes de Cristo. Este rey ordenó la famosa matanza de los inocentes, de nuevo según Mateo (Mt. 2 16), en la que perecieron los niños menores de dos años en el área de Belén. Así, Jesús pudo nacer entre el 7 y el 5 antes de Cristo. ¿Y qué hay del tal Cirinio? Se sabe que este gobernador de Siria ya ejercía cargos de mando desde el año 6 antes de Cristo. ¿Y el censo imperial? Octavio Augusto necesitaba controlar los dineros imperiales así que había que mantener un listado de la población y de sus posesiones. Para lograr este fin, nada mejor que acudir a realizar censos. El primer emperador romano ordenó realizar al menos tres censos, en los años 28 y 8 antes de Cristo y en el 14 de nuestra era.
Uniendo el rompecabezas, la cuestión no queda nada clara, si pensamos en todas la piezas nos damos cuenta que Jesús pudo perfectamete nacer “antes de Cristo”. Allá por el siglo VI se pensó en cambiar el viejo calendario imperial por otro más acorde a la nueva tradición imperante, el cristianismo. El monje astrónomo Dionisio el Exiguo propuso al Obispo Petronio en el 531 la idea y, contra todo pronóstico, caló rápidamente. Dionisio comenzó a contar hacia atrás, restando los años de gobierno de cada emperador, pero cometió algunos errores. Se olvidó de contar el año cero, con lo que su nueva cronología da inicio en el año uno y, además, se “comió” cuatro años que Augusto había gobernado bajo el nombre de Octavio. Así que, el bueno de Dionisio falló más o menos en cinco años, con lo que ahora, en vez de ir a comenzar el año 2006 tendríamos que recalcularlo, al menos, como el 2011.
¿Y sobre la fecha del año? ¿Nació un 25 de diciembre? Las menciones de los evangelios acerca de los pastores hacen pensar en una época más benigna que el invierno, allá por la primavera. Además, durante siglos se plantearon infinidad de fechas posibles, pero nadie se ponía de acuerdo. Parece ser que se eligió finalmente el 25 de diciembre como la fecha especial porque en ese día se celebraba una gran y antiquísima fiesta del solsticio de invierno, cuando los días ya comienzan a crecer, una fiesta en la que el Sol es el protagonista por haber vencido a la noche. Esta celebración se venía realizando en gran parte del mundo antiguo, desde Egipto a la India, motivo por el que se aprovechó para “cristianizarla”, allá por el siglo IV. Hoy, en todo el área de influencia cristiana, se celebra la natividad la noche del 24 al 25 de diciembre. Pero todavía quedan algunos lugares que no se acomodaron a la “moda” del siglo IV, como los armenios, que celebran la navidad el 6 de enero.
Texto sacado de: historia de jesus, la navidad en septiembre