Esto ocurrió hace mas de 20 años, cuando esta embarcación de marras se llamaba San Pedro IV y pertenecía a la organización de Isaac Galsky, antes de pasar a la empresa TASA. Yo trabajaba en ése entonces a tiempo parcial para la empresa, y dicho sea de paso, muy mal organizada, ejemplo, un Viernes sale un aviso felicitando al personal por haber alcanzado las metas de pesca de la temporada, y el Lunes, muchos lloros, pues habían despedido buena cantidad de empleados.
Chimbote, puerto pesquero, 400 Km norte de Lima.
San Pedro IV fue construida en California, dispone de 2 motores propulsores en popa y 400 Tn de capacidad en bodega.
Por motivo de un incendio, que destruyó toda la embarcación, incluido dos pescadores muertos, me asignaron la supervisión de la reparación total, incluyendo la parte técnica de lo que había que hacer. Rechacé hacerme cargo de los contratos de los contratistas ya que conocía la falta de seriedad de la empresa. Hice bién, ya que era costumbre que la empresa pagara como adelanto el 30% y el saldo tarde o nunca, y por ello los contratistas ofertaban el 30% como precio final, incluyendo el 5% que el encargado de mantenimiento rebajaba los contratos para aceptarlos.
De esta manera, todo el mundo satisfecho, los contratistas al recibir el 30% de adelanto, percibían en realidad el íntegro de la obra, la empresa Galsky creía hacer uso del 'crédito de proveedores' y el encargado de Mantenimiento hacía méritos ante la empresa al rebajar 5% cada uno de los contratos.
Demás estar decir que los contratistas rogaban, suplicaban y ofertaban parte del 70% pendiente de cobranza a los encargados de realizar los cheques de pago : todos a ganar.
Dentro de mis trabajos y para facilidad de obra, mandé abrir parte de la cubierta, dejando al descubierto toda la sala de máquinas, y un puente peatonal a lo largo de la cubierta, desde la caseta de proa hasta la caseta de ingreso a sala de máquinas. En la foto dada aquí arriba, se aprecia este puente.
Los dos motores propulsores fueron reemplazados por otros dos de altas revoluciones, propio de motores de yates que suelen andar a plena carga de vez en cuando, pero no lo apropiado para barcos pesqueros. Nadie me preguntó nada al respecto, pero si indiqué que estos dos motores serían reemplazados tarde o temprano, lo cual me enteré mas adelante.
Al medir el volumen de las bodegas, para determinar donde situar el nuevo mamparo de máquinas, me encontré que la lancha era de 350 y no las 400 Tn que decían los pescadores. Varias veces hice las mediciones y siempre eran 350 Tn ¿Dónde estaban las 50 restantes? Esto se aclaró en un momento que estaba recostado en la escotilla de las bodegas y observo que era de 6x6x1,35 = 50 Tn
Picardía de los pescadores.
Dejé la lancha en 350 Tn disminuyendo el tamaño de la escotilla, y marcando la línea de máxima carga.
Un buen día que bajo de la lancha al muelle, un grupo de pescadores me preguntó el motivo de quedarme solo a bordo y les dije que aprovechaba para revisar los trabajos y que no estaba muy solo pues solía acompañarme el hijo del motorista.
Después de un largo silencio, me dijeron que en el incendio habían fallecido el motorista y su hijo, y que el motorista actual no tiene hijos... lo cual verifiqué, y me enteré además, no haber sido el único 'visitado' por el hijo del motorista, fallecido en el incendio de la San Pedro IV...
Saludos de JD