Los mexicanismos en mi pueblo.
México: un país con un lenguaje de jergas muy variado e incluso extraño. Los mexicanismos pueden agradar o disgustar, al igual que las jergas de otros países. En mi pueblo, se han puesto de moda los mexicanismos, que no tienen nada de malo. Lo malo es que mi pueblo no queda en México.
Mi pueblo:
Y te estarás preguntando: Si dónde yo vivo no queda en México, ¿por qué se usan jergas mexicanas? Cutervo es el nombre de mi ciudad. Si lo buscan en Google, les aparecerá la ubicación: Esta en Perú. EN PERÚ. ¿Por qué diablos hablan como mexicanos en un pueblo peruano? Cutervo, en realidad, es una provincia con 15 distritos. Para serles franca, ni siquiera en otros lugares de Perú conocen este pueblo. Uno tiene que explicarles la ubicación y cómo es todo. Sin tomar en cuenta a los distritos, Cutervo en sí, es pequeño. Y cuando un pueblo es pequeño, significa que la vida de uno aquí es como la de un famoso. Menos mal, yo no tengo amigos y nadie se acuerda de mí, por lo tanto, nadie sabe de la vida que ni siquiera tengo, porque estoy todo el día en la computadora.
El lenguaje en mi pueblo:
Si hay algo que me molesta de mi pueblo son las modas adquiridas de otros lugares. El 31 de octubre de este mismo año, un montón de niños iban paseándose por la calle disfrazados pidiendo como idiotas caramelos en tu puerta. Cierto día en mi colegio, llegó un tipo con un cubo de Rubik y al día siguiente todos estaban atontados en ese cubo tratando inútilmente de armarlo.
El lenguaje de Cutervo, hace años según mi abuela, era con modismos campesinos o completamente nulo, es decir, con palabras comunes y corrientes que encontramos en un diccionario.
¿Ahora? Para que te hagas una idea, te daré un ejemplo con los nombres: Sólo en mi colegio, tenemos varios “Brayan” y “Kevin”, varios nombres inexistentes e inventados forzosamente por los padres, en inglés y otros idiomas. Tenemos deportistas como "Neymar", "Messi", "Cristiano Ronaldo". Además, tenemos nombres de personajes históricos mal escritos: tenemos cinco “Estalin”, un “Ludwing” e incluso un “Vinladen”. Sí, tal y como están escritos, se llaman los chicos. Sin contar los que están saliendo ahora. Mi madre enseña en inicial y al ver su lista de estudiantes, no verás a más de cinco con nombres “comunes” o al menos existentes.
Ahora sí, los mexicanismos en mi pueblo
No sé qué diablos les pasó a todos los adolescentes en este pueblo este año. De pronto, un día todos empezaron a decir “wey”, “no mames”, “neta”, “pinche”, “chingar”, “pendejo” y otras cosas, que, para serles franca, me jodieron mucho. Con este lenguaje, también llegaron las modas mexicanas como los llamados “momos” y esta cosa que no sé cómo se llama, pero que consiste en decir “C-mamó” y seguir la cadena empezando con la “C”.
Ejemplos:
•Algunos, después de terminar una frase, agregan “wey”. “Dime la verdad, yo no estoy para chistes, wey”.
•Cuando el profesor no está, jugamos en las computadoras portátiles en lugar de hacer la tarea. Uno de mis compañeros hizo perder a otro en un juego y éste último le dijo: “Oye, no mames”.
•Mi amigo golpeó un poco la guitarra de un niño de primero de secundaria y éste dijo: “No manches, no manches”.
•El “pinche pendejo” parece ser lo más popular.
Epílogo:
Como les digo, esta cosa me molesta mucho a mí. No somos mexicanos como para estar apropiándonos de su lenguaje y de sus modismos. Y esto no es obra de mucho de “La Rosa de Guadalupe”, pues desde hace año que aquí trasmiten este programa y nadie había hablado así. Esto pasa en mi pueblo. No sé si pasará en otros lugares de Perú o en otros países. Espero que esto sea una moda pasajera. De paso, te mando un saludo si eres mexicano y estás leyendo esto.
Un saludo a la gente de cualquier país si estás leyendo mi post.
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