Hola papus, donde esta el oro que se llevaron los españoles por 300 años de hispanoamerica?
ya es hora de que lo devuelvan a sus verdaderos dueños, nosotros.
en principio sí hay justificación para que España devuelva el oro a Hispanoamérica. Los indígenas encontraron el oro en las minas, y lo trabajaron (en la teoría de Locke, esta mezcla de recurso natural con trabajo, los haría propietarios legítimos). Los conquistadores forzosamente se llevaron el oro. Pues bien, ahora, los descendientes de los conquistadores están en posesión de unos bienes que no fueron legítimamente conseguidos, y deben ser devueltos a los descendientes de los propietarios legítimos originales.
Varios hispanófilos y defensores del colonialismo han inventado toda suerte de sofismas para oponerse a esta exigencia. Alegan, por ejemplo, que los indígenas deberían estar agradecidos por el aporte civilizatorio de España, y que los indígenas deberían suspender su reclamo en función de esa gratitud. Soy el primero en defender el aporte civilizatorio de España a una América precolombina comparativamente atrasada (y en esto me opongo vehemente a los indigenistas que, o bien señalan que todas las culturas tienen el mismo valor, o bien señalan que las culturas precolombinas eran avanzadas), pero eso bajo ningún concepto excusa la depredación forzosa de propiedad legítimamente adquirida. Si bien los pueblos de América se han beneficiado con las ventajas de Occidente, los indígenas no las solicitaron, y en ese sentido, no hubo una transacción libre legítima. Uno de los grandes aportes civilizatorios de Occidente precisamente ha sido la concepción de una teoría del derecho a la propiedad; tratar de justificar la depredación invocando los aportes civilizatorios implica, paradójicamente, negar el mismo aporto civilizatorio de Occidente.
Otros defensores del colonialismo español han señalado que España ya no tiene el oro de América , y que su riqueza actual no procede de la depredación de épocas pasadas, sino de su disciplina de trabajo y óptimo rendimiento económico en las décadas más recientes. Ciertamente, España desperdició la riqueza extraída de América , en guerras con otras potencias europeas. Pero, de nuevo, esto no la libera de responsabilidad para devolver el oro. Un ladrón puede desperdiciar en una sola noche de apuestas, la riqueza adquirida con sus crímenes. Pero, el hecho de que haya perdido el dinero no implica que no tenga la responsabilidad de reponerlo a sus víctimas.
También se ha intentado liberar a España de la responsabilidad de restituir, alegando que para los indígenas, el oro no tenía valor económico, y por lo tanto, el saqueo no representó una gran pérdida. Esto es cierto, pero de nuevo, no es suficiente argumento. Un ladrón no queda excusado por el mero hecho de que la mercancía que roba no es valiosa para la víctima. Si el propietario original es legítimo, el ladrón tiene la obligación de restituir lo forzosamente adquirido, aun si el bien en cuestión es insignificante al propietario original.
Frente al fracaso de estos argumentos, entonces, parece inevitable tener que aceptar que España debe restituir a Hispanoamérica el oro saqueado durante la conquista. Pero, hay también dificultades en la contraparte.
¿Cuánto oro se saqueó? No tenemos una idea clara. Y, aun si la tuviésemos, ¿cuánto debe restituirse? Esta segunda cuestión se complica al tener en consideración variables inflacionarias: seguramente, una onza de oro en el siglo XVI no tendría el mismo valor que esa misma onza de oro hoy, si acaso una comparación entre tantos siglos de diferencia es permisible.
Que lo devuelvan he dicho.