A veces es difícil creer que el ser humano haya sido capaz de crear aparatos tan gigantescos como el gran colisionador de hadrones del CERN, en Suiza. Es solo un ejemplo de las instalaciones de investigación diseñadas con un único objetivo: avanzar en la ciencia. Debajo os dejamos con una selección de las más increíbles creadas en los últimos años.
Tubos fotomultiplicadores dentro del detector de neutrinos Daya Bay, un proyecto internacional de física ubicado en el complejo de reactores de Daya Bay, China.
El observatorio de neutrinos Super-Kamiokande, en Japón. Está operado por EE.UU. Corea del Sur, Polonia y España y ubicado a un kilómetro bajo tierra.
El detector de partículas ATLAS (A Toroidal LHC Apparatus), construido en el gran colisionador de hadrones del CERN.
El Observador de neutrinos de Subdury (SNO), visto desde el exterior e interior. Está ubicado a más de 1,6 kilómetros bajo tierra en Subdury, Canadá.
El experimento Borexino, ubicado en los Laboratorios Nacionales del Gran Sasso, en L'Aquila (Italia). Estudia neutrinos solares de bajas energías
El generador Cockcroft Walton del Fermilab (ya inoperativo).
La Máquina Z, el generador de rayos X más grande del mundo. Ubicado en Alburquerque, Nuevo México (EE.UU.)
Gammasphere, un detector de rayos gamma ray en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, California.
El reactor de fusión Joint European Torus (JET, en inglés), ubicado Oxford, Reino Unido.
El interior de la mayor cámara del National Ignition Facility (NIF), una instalación militar para la simulación de armas nucleares, ubicado en California.
El telescopio espacial James Webb, de la NASA.
La Centrífuga de gran diámetro, (LDC, en inglés), de la Agencia Espacial Europea (ESA), ubicada en Noordwijk, Países Bajos.
El interior del Gran Simulador Espacial de la ESA, en Países Bajos.
