El Parque Lezama es un tradicional paseo en la Ciudad de Buenos Aires. Está delimitado por las calles Defensa y Brasil y las avenidas Martín García y Paseo Colón, y se encuentra en el barrio de San Telmo, aunque limita con los barrios de La Boca y Barracas.
Se caracteriza por sus avenidas arboladas, su anfiteatro y la barranca que cae hacia las avenidas Martín García y Paseo Colón. En su terreno se encuentra el Museo Histórico Nacional y la famosa Calesita Consuelo.
El Parque Lezama tiene una topografía bastante peculiar, un caso poco común en Buenos Aires. La ciudad está asentada sobre una leve meseta, y se caracteriza en realidad por la horizontalidad de sus tierras; sin embargo, uno de los pocos accidentes geográficos que recorren la ciudad es la barranca que marca el antiguo margen del Río de la Plata, modificado luego de sucesivos rellenos y la construcción de Puerto Madero. Esta barranca corre paralela a las avenidas Paseo Colón, Leandro N. Alem y del Libertador, y tiene tres puntos en donde alcanza una pendiente notable: el Parque Lezama, la Plaza Francia y Barrancas de Belgrano.
Así, ubicado en esta barranca excepcional, el parque cuenta con senderos rústicos con barandas de falsos troncos de cemento, miradores desde los cuales alguna vez se pudo ver el río, escalinatas e instalaciones semi-subterráneas del personal de mantenimiento.
En la esquina de las calles Defensa y Brasil está situado un imponente monumento en homenaje a Pedro de Mendoza, ya que se supone que es ése el lugar aproximado en el cual se produjo la primera fundación de Buenos Aires. Fue inaugurado el 23 de junio de 1937 y es obra del escultor Juan Carlos Oliva Navarro, quien retrató a Pedro de Mendoza en bronce, parado delante de una gran placa de mármol adonde fue tallada la figura de un indígena. En las esquinas opuestas se encuentran los tradicionales bares y antes almacenes Bar Británico y El Hipopótamo.
Sobre la calle Brasil, justo en frente de la terminación de la calle Balcarce, se encuentra el anfiteatro con gradas de piedra en donde se realizan espectáculos al aire libre. Bajando la pendiente hacia la Avenida Paseo Colón, se llega a un mirador con dos escaleras rústicas que rodean una gran fuente con estatuas de bronce de Neptuno y las Náyades, comprada a la casa francesa Du Val D'Osne.
Dominando la barranca y junto al Museo Histórico Nacional, hay una terraza con bancos y rejas de hierro que perteneció a la antigua Quinta Lezama y donde se encuentra la estatua de la Madre Teresa de Calcuta. Bajo esta terraza están los depósitos de mantenimiento de parques y jardines donde trabajan los empleados de mantenimiento del parque. Sobre la calle Defensa llegando a Martín García, junto al sector de juegos infantiles, funciona una calesita construida en el año 1960, que forma parte de las 53 calesitas existentes en la Ciudad de Buenos Aires. A pocos metros, un par de canchas de bochas utilizadas por una sociedad civil del barrio.
Sobre la avenida Martín García, cerca de su intersección con la calle Irala, se encuentra el Monumento a la cordialidad argentino - uruguaya, un obsequio de la República de Uruguay, a la ciudad de Buenos Aires con motivo de celebrarse los cuatrocientos años de su primera fundación por Pedro de Mendoza. El mismo fue realizado por los artistas uruguayos Antonio Pena y Julio Vilamajo. Bajando hacia Paseo Colón, se encuentra un Cruceiro de cinco metros de altura, donado por el Centro Gallego a la ciudad en 1980, en el 500 aniversario de su fundación definitiva.
En su interior, el parque conserva parte de lo que fuera el jardín privado de Lezama, del cual se mantiene su forestación original y se destaca un antiguo sendero custodiado a ambos lados por hileras de jarrones ornamentales de mármol, en un marcado estado de deterioro actualmente.
Por último, en el centro del parque y sobre la barranca se encuentra un templete de influencia grecorromana, que está ocupado por una estatua de la "Diana Fugitiva o Siringa", y cuyo acceso está custodiado por figuras evocativas de "El Invierno", "La Vid", "La Primavera" y "Palas Atenea".