Desde tiempos inmemorables el fin del mundo nos ha rondado. Grandes plagas que limpian al mundo de nuestros pecados, la ira de los dioses descendiendo en forma de catástrofes naturales y más han atormentado al hombre por siglos.
La edad moderna trajo una revolución tecnológica que permitió la creación de inventos capaces de replicar o superar las devastaciones que nuestros antepasados imaginaron, aunque eso ha traído nuevos miedos. Claro, la naturaleza aún puede descargar su furia sobre nosotros y matarnos, incluso existe la posibilidad de que un meteorito impacte con la tierra y nuestro destino sea similar al de los dinosaurios, pero la capacidad de autodestrucción del ser humano vive más que nunca.
La tecnología moderna supera el entendimiento de la mayoría de la población, y quienes continúan mejorando e inventando esta tecnología son personas cuya curiosidad los lleva a los limites. Existe una delgada línea entre la prueba y el error, la cual ya se ha cruzado y las consecuencias han probado ser totalmente pesimistas. Quizá la prueba más contundente es lo que sucedió en Chernóbil en 1986, cuando el reactor nuclear falló, afectando la vida de miles de personas para siempre.
El hombre, siempre curioso y orgulloso vivió una situación similar en Japón en 2011. Nuestro planeta está en peligro constante y los únicos culpables somos nosotros. Te compartimos algunas de las tecnologías que podrían aniquilar la vida humana y quizá la de todo el planeta.
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La edad moderna trajo una revolución tecnológica que permitió la creación de inventos capaces de replicar o superar las devastaciones que nuestros antepasados imaginaron, aunque eso ha traído nuevos miedos. Claro, la naturaleza aún puede descargar su furia sobre nosotros y matarnos, incluso existe la posibilidad de que un meteorito impacte con la tierra y nuestro destino sea similar al de los dinosaurios, pero la capacidad de autodestrucción del ser humano vive más que nunca.
La tecnología moderna supera el entendimiento de la mayoría de la población, y quienes continúan mejorando e inventando esta tecnología son personas cuya curiosidad los lleva a los limites. Existe una delgada línea entre la prueba y el error, la cual ya se ha cruzado y las consecuencias han probado ser totalmente pesimistas. Quizá la prueba más contundente es lo que sucedió en Chernóbil en 1986, cuando el reactor nuclear falló, afectando la vida de miles de personas para siempre.
El hombre, siempre curioso y orgulloso vivió una situación similar en Japón en 2011. Nuestro planeta está en peligro constante y los únicos culpables somos nosotros. Te compartimos algunas de las tecnologías que podrían aniquilar la vida humana y quizá la de todo el planeta.
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