Antes de comenzar estoy consciente de que muchos dirán Bah! eso es mentira, otros dirán que estamos obsesionados culpando a los gringos de todo, pero les pregunto esto: ¿alguna vez se han puesto a pensar hasta donde llega la imaginación? ¿No tiene límites verdad? pues los proyectos de los gringos tampoco y todo esto era ciencia ficción hace unos años sólo imagínense lo que deben estar creando hoy en día, entrando en materia:
El proyecto HAARP: Máquinas para modificar y controlar el tiempo
autoría: José Tous Borrás
Quizás a algunos no les suenen estas siglas, pero pertenecen a un misterioso proyecto de la Fuerza Aérea norteamericana cuyas siglas HAARP, High Frequency Advanced Auroral Research Project. Traducido al español sería, Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia. En unas instalaciones militares situadas en Gakona, Alaska, se está desarrollando (en los actuales momentos debe estar en pleno funcionamiento) un misterioso proyecto el cual consiste en 180 antenas que funcionando en conjunto será como una sola antena que emitirá 1 GW =1.000.000.000 W, es decir un billón de ondas de radio de alta frecuencia las cuales penetran en la atmósfera inferior e interactúan con la corriente de los elecrojets aureales.
En este sentido debemos reseñar que la tierra se encuentra envuelta y protegida por la atmósfera. La troposfera se extiende desde la superficie terrestre hasta unos 16 km de altura. La estratosfera, con su capa de ozono, se sitúa entre los 16 y 48 km de altura. Más allá de los 48 km tenemos la ionosfera que llega hasta los 350 km de altura. Los cinturones de Van Allen se sitúan a distancias superiores y tienden a captar las partículas energéticas que tratan de irrumpir en la tierra desde el espacio exterior.
En este sentido el proyecto HAARP es uno de tantos que lleva a cabo la Marina y la Fuerza Aérea de EEUU. Otros proyectos militares implicaban o han implicado el estudio de la ionosfera, la alta atmósfera y el uso de satélites espaciales con fines más o menos singulares, vendiéndose su utilización con fines, principalmente, no bélicos. Por citar algunos otros, tenemos:
Project Starfish (1962) Se trataba de realizar experimentos en la ionosfera, alterar las formas y la intensidad de los cinturones de Van Allen, etc..
SPS: Solar Power Satellite Project (1968). Proyecto por el cual se quería generar una constelación de satélites geostacionarios capaz de interceptar la radiación solar y transmitirla en rayos concentrados de microondas a la tierra para su uso posterior.
SPS Military Implications (1978). El proyecto SPS se rehizo para adaptarlo a fines militares. La constelación de satélites podría usar y concentrar la radiación solar para ser usada como un rayo capaz de destruir misiles u objetos enemigos, alterar las comunicaciones que utilizarán la ionosfera como pantalla reflectora, etc…
Y más experimentos donde la alteración local de la capa de la alta atmósfera, combinada con la existencia de multitud de satélites ha sido el objeto fundamental de los experimentos. Todos ellos vendidos al gran público como proyectos para realizar estudios, comprender, mejorar nuestro conocimiento de la física de la alta atmósfera. Incluso, han aparecido mensajes de la administración donde se hablaba de incrementar el nivel de ozono estratosférico y realizar estudios del impacto del cambio climático en nuestro mundo.
Y un sinnúmero de proyectos militares que adelantan los gringos con la excusa de “defenderse”, una pequeña muestra de lo que digo es lo siguiente:
https://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Proyectos_militares_secretos
y sin hablar de muchos otros proyectos que nunca saldrán a la luz porque son secretos y a medida que pasa el tiempo van desclasificando algunos, siguiendo con el tema que nos ocupa hoy,
Antenas del proyecto HAARP en Gakona, Alaska.
Por lo tanto, HAARP es uno más de estos proyectos militares llevados a cabo por la Defensa americana. Volvamos a lo que conocemos de este proyecto.
Los pulsos emitidos artificialmente estimulan a la ionosfera creando ondas que pueden recorrer grandes distancias a través de la atmósfera inferior y penetran dentro de la tierra para encontrar depósitos de mísiles, túneles subterráneos, o comunicarse con submarinos sumergidos, entre mucha otras aplicaciones.
¿Qué es el Electrojet?. Hay una electricidad flotando sobre la Tierra llamada electrojet aureal, al depositar energía en ella se cambia el medio, cambiando la corriente y generando ondas LF (Low Frecuency) y VLF (Very Low Frecuency). HAARP tiene la intención de acercar el electrojet a la Tierra con el objetivo de aprovecharlo en una gran estación generadora.
HAARP enviará haces de radiofrecuencia dentro de la ionosfera, los electrojet afectan al clima global, algunas veces durante una tormenta eléctrica llegan a tocar la Tierra, afectando a las comunicaciones por cables telefónicos y eléctricos, la interrupción de suministros eléctricos e incluso alteraciones en el estado del ser humano.
El HAARP actuaría como un gran calentador ionosférico, el más potente del mundo. En este sentido podría tratarse de la más sofisticada arma geofísica construida por el hombre.
¿Un proyecto con intención de manipular el mundo?
Hasta aquí hemos descrito la parte "oficial" de la cuestión, pero ¿por qué hay quien cree que detrás de HAARP se oculta algo más?, ¿ extraños experimentos de modificación del clima, de control de la mente y de producir incluso terremotos ?.
Ciertamente algo de base científica asoma en todo este asunto, HAARP con sus cientos de millones de vatios de potencia y antenas se puede considerar como un verdadero "calefactor" de la alta atmósfera, provocando una tremenda ionización que puede acarrear consecuencias imprevisibles, y que gracias a su efecto "espejo" podría dirigir sus efectos hacia cualquier zona del planeta. Estaríamos hablando de un nuevo tipo de arma, capaz de intensificar tormentas, prolongar sequías, sobre territorio de un supuesto enemigo, y perjudicándolo sin que este se diera cuenta sin mas … ¿ ficción ?.
El proyecto es tan controvertido como peligroso. Sus defensores aducen un sinfín de ventajas de carácter científico, geofísico y militar, pero sus detractores están convencidos de que podrían tener consecuencias catastróficas para nuestro planeta, desde arriesgadas modificaciones en la ionosfera, hasta la manipulación de la mente humana.
El científico Nick Begich junto a la periodista Jeanne Manning realizaron una profunda investigación sobre le tema fruto del cual vio la luz el libro "Angels don’t play this harp" (Los ángeles no tocan esta arpa),en el que ambos autores plantean inquietantes hipótesis, una de ellas es que de ponerse en marcha dicho proyecto podría tener peores consecuencias que las pruebas nucleares
De acuerdo con la Dra. Rosalie Bertell, HAARP forma parte de un sistema integrado de armamentos, que tiene consecuencias ecológicas potencialmente devastadoras.
"Se relaciona con cincuenta años de programas intensos y crecientemente destructivos para comprender y controlar la atmósfera superior. Sería precipitado no asociar HAARP con la construcción del laboratorio espacial que está siendo planeado separadamente por los Estados Unidos. HAARP es parte integral de una larga historia de investigación y desarrollo espacial de naturaleza militar deliberada. Las implicaciones militares de la combinación de estos proyectos son alarmantes… La capacidad de la combinación HAARP/Spacelab/cohete espacial de producir cantidades muy grandes de energía, comparable a una bomba atómica, en cualquier parte de la tierra por medio de haces de láser y partículas, es aterradora. El proyecto será probablemente "vendido" al público como un escudo espacial contra la entrada de armas al territorio nacional o, para los más ingenuos, como un sistema para reparar la capa de ozono".
Fuera de la manipulación climática, HAARP tiene una serie de otros usos relacionados: "HAARP podría contribuir a cambiar el clima bombardeando intensivamente la atmósfera con rayos de alta frecuencia. Convirtiendo las ondas de baja frecuencia en alta intensidad podría también afectar a los cerebros humanos, y no se puede excluir que tenga efectos tectónicos".
Así pretenden manipular el clima
Por si fuera poco, a la posible manipulación de las mentes humanas y las modificaciones en la ionosfera habría que sumar nuevos efectos negativos. El propio creador del calentador ionosférico del proyecto HAARP, Bernard Eastlund, asegura que su invento podría, también, controlar el clima. Una afirmación que ha llevado a Begich a concluir que si el HAARP operase al cien por cien podría crear anomalías climatológicas sobre ambos hemisferios terrestres, siguiendo la teoría de la resonancia tan empleada por el genial Nikola Tesla en sus inventos. Un cambio climatológico en un hemisferio desencadenaría otro cambio en el otro hemisferio. Una posibilidad que no se debe descartar, sobre todo a tenor de las opiniones de científicos de le Universidad de Stanford, que aseguran que el clima mundial podría ser controlado mediante la transmisión de señales de radio relativamente pequeñas, a los cinturones de Van Allen. Por resonancia, pequeñas señales activadoras pueden controlar energías enormes.
Esquema de la utilización de la ionosfera como parte re emisora de rayos energéticos emitidos desde tierra
La evidencia científica reciente sugiere que el HAARP está en funcionamiento y que tiene la capacidad potencial de desencadenar inundaciones, sequías, huracanes y terremotos. Desde un punto de vista militar, HAARP es un arma de destrucción masiva. Potencialmente, constituye un instrumento de conquista capaz de desestabilizar selectivamente los sistemas agrícolas y ecológicos de regiones enteras.
¿Cómo se alteraría el clima con este proyecto?
Se ha sugerid en diversos trabajos científicos que los vientos de la alta altmósfera ( sobre los 50 km de altura) juegan un papel importante en el chorro, que a su vez controla las estructuras de tiempo en superficie. Otros autores han estudiado el “auroreal electrojet”, y han encntrado que existe una relación muy estrecha con los vientos a 80 km de altura. Por lo tanto los sistemas electrojet – vientos troposféricos están, aparentemente, correlacionados.
Uno de los objetivos del HAARP es modular las corrientes del electrojet y así afectar a la intensidad y dirección de os vientos zonales y del chorro.
Por otra parte, el poder “calentar” ciertas zonas hostiles del globo podría generar las condiciones meteorológicas para producir sequías.
Deberemos estar pendientes de este proyecto enigmático. Se preveé que en Groenlandia y Noruega se instalen o se hayan instalado nuevas antenas dentro del proyecto HAARP. En otras islas del Pacífico se supone que se han instalado otras tantas antenas del proyecto HAARP.
Las primeras pruebas operativas se esperan que se realicen en el 2003.
¿Estaremos viviendo el comienzo de una nueva era de armas geofísicas capaces de modificar el clima a escala local y ser empleadas contra países hostiles?
¿Quién fue Nikola Tesla?
Para terminar, no queremos olvidarnos de este inventor de nuestro tiempo que, directa o indirectamente, está relacionado con el HAARP.
Nikola Tesla fue uno de los sabios menos conocidos de nuestra época. Nació en Croacia (1856) y murió en Nueva York (1943). Tesla fue ante todo un inventor. Inventó la corriente alterna y el motor de inducción electromagnética, turbinas muy eficientes, etc.. Algunos le atribuyen la invención de la radio, pero su idea, según parece, se la tomaron Marconi y Edison. Tesla fue experto en termodinámica, energía solar, rayos X y cósmicos, etc.
Inventó un sistema de transmisión de energía inalámbrica: transmitir energía sin medio físico. Consiguió encender a un conjunto de lámparas de 50 vatios a 40 km de distancia y lanzó la idea de poder concentrar y transmitir energía a grandes distancias. Tesla fue un visionario y adelantado de su tiempo ya que pronostico la invención de la televisión, potenciales usos de satélites venideros y el posible uso de máquinas del tiempo capaz de controlarlo a grandes distancias (¡antes de 1910!).
El proyecto HAARP parte de la idea originaria de Tesla: poder transmitir potentes ondas electromagnéticas que se puedan reflejarse en la ionosfera y así alcanzar grandes distancias.
El proyecto HAARP, del inglés High Frequency Active Auroral Research Program (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia), es un proyecto que financian las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos y la Universidad de Alaska para simular y controlar los procesos de la ionosfera, se fraguó en los años 80 y empezó a tomar forma en la década de los 90 como consecuencia de un proyecto similar denominado ROTHR El Radar Relocalizable Sobre el Horizonte (ROTHR, por sus siglas en inglés) que se inicio en los 70, la finalidad de este último proyecto era detectar movimientos más allá del horizonte ya que debido a la curvatura de la superficie del planeta los radares convencionales no pueden detectar objetos que se esconden tras el horizonte. Los ROTHR para poder hacer éste tipo de detección utilizan la ionosfera como espejo para reflejar impulsos electromagnéticos que de otra manera no llegarían más allá del horizonte, el ROTHR se diseño para detectar misiles y aviones de gran tamaño en la época de la guerra fría.
A raíz de este proyecto se desarrollo el HAARP un proyecto muy discutido y peligroso el cual se basa en el aprovechamiento del gas natural infrautilizado en Alaska, de forma que pudiera dar la suficiente energía para alimentar el mayor calentador ionosférico de la tierra. Este calentador se encargaría de lanzar haces de energía electromagnéticos (ondas de baja frecuencia) a la ionosfera, para que al colisionar con las capas altas de la atmósfera provocar un espejo energético. Es decir, una manipulación de la atmósfera en toda regla, este proyecto puede distorsionar la ionosfera de ahí su peligrosidad para fines militares, podría desviar aviones, misiles, provocar lluvias radioactivas, cambiar o desplazar la ionosfera, provocar un caos en las comunicaciones mundiales, modificar la absorción de los rayos solares , aumentar las concentraciones de ozono y nitrógeno, afectar muy negativamente a las personas, manipular gravemente sus cerebros , y un perfecto sustituto de las bombas nucleares ya que no destruiría nada el principal inconveniente de las armas actuales, o sea un arma limpia, que les permitiría dominar le mundo a su antojo.
El HAARP está operativo desde principios de los 90’. El sistema de antenas se basó inicialmente en tecnología patentada por Advanced Power Technologies Inc. (APTI), una subsidiaria de Atlantic Ritchfield Corporation (ARCO). La primera fase de HAARP Ionosfheric Research Instrument (IRI) fue completada por APTI. El sistema IRI de antenas fue instalada en 1992 por una subsidiaria de British Aerospace Systems (BAES) usando la patente de APTI. Las antenas irradian hacia el espacio exterior usando un equipo de transmisores de alta frecuencia.



En 1994 ARCO vendió su subsidiaria APTI, junto con las patentes, a E-Systems, una supersecreta empresa de equipamientos militares High Tech íntima de la CIA (www.crystalinks.com/haarp.html).
E-Systems se especializa en la producción de equipos electrónicos para uso militar, de navegación y de reconocimiento, incluidos “sofisticados equipos de espionaje”. Es uno de los más grandes contratistas del mundo en ese segmento de equipos para la inteligencia, estrechamente relacionado con la CIA y organismos parecidos. Vende a éstos aparatos por unos 1.800 millones de dólares anuales, de los cuáles unos 800 millones son para proyectos tan secretos que ni el Congreso de los Estados Unidos sabe en qué se gasta ese dinero (www.earthpulse.com/haarp/vandalism.html)
Participó en la provisión y equipamiento del Doomsday Plan (el sistema que permite al Presidente manejar la guerra nuclear) y la operación Tormenta del Desierto (www.princetonreview.com).
Con la compra de APTI, E-Systems adquirió la estratégica tecnología de la guerra climática la cual incluye la patente 4.686.605 “Bernard J. Eastlund’s” titulada “Métodos y Aparatos para alterar una región de la atmósfera, la ionosfera y la magnetosfera terrestre”.
No está demás consignar que las Eastlund/APTI patentes están basadas en las investigaciones del científico yugoslavo Nicolás Tesla, muchas de cuyas ideas fueron robadas por las corporaciones norteamericanas (ver Scout Gilbert www.globalresearch.ca/articles/gil401A)
Apenas un año después de la compra de E-Systems de la tecnología de la guerra climática de APTI, E-Systems fue comprada por Raytheon, el cuarto más grande contratista de la industria militar estadounidense. Con esta adquisición Raytheon se convirtió en el más grande fabricante de equipos electrónicos de guerra del mundo.
Y, mientras ARCO vendía su subsidiaria APTI a E-Systems, ella misma era adquirida por el matrimonio integrado por la BRITISH PETROLEUM-AMOCO OIL COMPANY USA, uno los cuatro más grandes superconsorcios petroleros energéticos del mundo.
De tal modo, Raytheon, a través de su subsidiaria E-Systems es ahora la propietaria de las patentes para la guerra climática. También tiene que ver con otras investigaciones para uso militar como las actividades que desarrolla una de sus subsidiarias en la Antártica: Raytheon Polar Services.
El sistema fue terminado de instalar en Abril de 2004. Consiste en 180 antenas más un conjunto de transmisores de alta frecuencia
El científico Nick Begich junto a la periodista Jeanne Manning realizaron una pro-funda investigación sobre el tema fruto del cual vio la luz el libro "Angels don’t play this harp" (Los ángeles no tocan esta arpa), en el que ambos autores plantean inquietantes hipótesis, una de ellas es que de ponerse en marcha dicho proyecto podría tener peores consecuencias que las pruebas nucleares.
De acuerdo con la Dra. Rosalie Bertell, HAARP forma parte de un sistema integrado de armamentos, que tiene consecuencias ecológicas potencialmente devastadoras.
"Se relaciona con cincuenta años de programas intensos y crecientemente destructivos para comprender y controlar la atmósfera superior. Sería precipitado no asociar HAARP con la construcción del laboratorio espacial que está siendo planeado separadamente por los Estados Unidos. HAARP es parte integral de una larga historia de investigación y desarrollo espacial de naturaleza militar deliberada. Las implicaciones militares de la combinación de estos proyectos son alarmantes… La capacidad de la combinación HAARP/Spacelab/cohete espacial de producir cantidades muy grandes de energía, comparable a una bomba atómica, en cualquier parte de la tierra por medio de haces de láser y partículas, es aterradora.
Parece ser que son doce las patentes que forman la médula espinal del proyecto HAARP. Una de ellas, la número 4.686.605, del físico tejano Bernard Eastlund, que hace referencia a un "método y un equipo para cambiar una región de la atmósfera, ionosfera y/o magnetosfera", estuvo clasificada por orden expresa del gobierno durante todo un año. En realidad, el calentador ionosférico de Eastlund es diferente a otros conocidos hasta la fecha: la radiación de radiofrecuencias (RF) se concentra y enfoca en un punto de la ionosfera, consiguiendo proyectar una cantidad de energía sin precedentes, que puede alcanzar hasta los 10 gigavatios. La enorme diferencia de potencial generada (dicen Begich y Manning) podría cambiar e incluso desplazar la ionosfera, provocando un caos total en las comunicaciones de la tierra, tanto terrestres como marítimas. Así como destruir misiles o aviones, cambiar las condiciones atmosféricas al modificar la absorción de los rayos solares y aumentar las concentraciones de ozono, nitrógeno e incluso afectar negativamente al cerebro.
Sin embargo, éstas no son las implicaciones más peligrosas del HAARP. Hay otras muchas mas graves todavía.
En este sentido, Beguich afirma que, con relación al proyecto, existe un informe sobre el desarrollo de un sistema capaz de manipular y trastornar los procesos mentales humanos mediante la radiación pulsada de frecuencias de radio sobre extensas zonas geográficas. El material más completo sobre esta tecnología se encuentra en los escritos de Zbigniew Brzezinski, ex Consejero de Seguridad Nacional con el presidente Carter y con J.F. Mac Donald, consejero científico del presidente Johnson. En ellos se informa sobre el uso de los transmisores de energía para la guerra física y medio-ambiental, y sobre como pueden afectar negativamente a la salud y el pensamiento humano. Otro de los documentos descubiertos por Beguich pertenece a la Cruz Roja Internacional, y en él, este organismo advierte de los efectos perniciosos de la energía radiada. Incluso deja constancia de las bandas de frecuencia que generan estos efectos, que (¿casualmente?) ¡…se corresponde con las gamas que puede transmitir el HAARP
El proyecto será probablemente "vendido" al público como un escudo espacial contra la entrada de armas al territorio nacional o, para los más ingenuos, como un sistema para reparar la capa de ozono".
Estamos hablando del arma final indiscutible, el arma por el que el departamento de defensa de los EEUU apuesta sin remisión ,el propio creador del proyecto Bernard Eastlund reconoce que su proyecto podría cambiar también el clima de la tierra, si HAARP operase al 100% podría crear anomalías climatológicas sobre ambos hemisferios con el peligro que conllevaría tal actuación, hay evidencias científicas recientes que sugieren que HAARP tiene la capacidad de desarrollar inundaciones, sequías, huracanes y terremotos, serán casualidad algunos de los terribles fenómenos que ha vivido el planeta en esta pasado año 2005, es un tema a seguir por la importancia y peligrosidad de dicho proyecto y que a quien le corresponde como la ONU o los Gobiernos Nacionales de muchos países no deberían de exigir información detallada de dicho proyecto, la comunidad científica internacional ya ha avisado del peligro de dicho proyecto en manos militares y es preciso no perder de vista este enigmático proyecto que de momento es muy desconocido por la mayoría de personas de la calle ajenas al HAARP, de hecho ya hay científicos que vinculan a HAARP con muchos fenómenos ocurridos estos últimos años.
También destacar que en el año 1977 se firmó un tratado, la convención ENMOD que prohíbe expresamente el desarrollo de armas que puedan interferir o cambiar el clima , el hecho de que ya hace años se hablara de este tipo de armamentos indica que este proyecto no es de ciencia ficción, creo que en un futuro tendremos que ir familiarizándonos cada vez mas con estas siglas HAARP y habrá que ir siguiendo la extensa bibliografía existente sobre este tema en Internet, pero creo que a nivel oficial y de medios de comunicación el tema es tabú ya que de momento casi nadie se atreve a lanzar el tema a niveles de gran público, los militares están callados, los meteorólogos de momento quizás debido al oscurantismo y falta de información concreta no se atreven a tocar el tema en profundidad y la sociedad y organizaciones varias de ecologistas y defensores del medio ambiente no dicen nada, esta más preocupada con el protocolo de Kyoto, recomiendo buscar y leer en Internet la gran información que existe de este tema en multitud de idiomas
El proyecto “ARPA”
No se trata de un arpa. El High Frequency Active Auroral Research Program (HAARP), que algunos físicos denominan “Arpa del Diablo”, está provocando la alarma entre los científicos. Es un conjunto de aparatos y técnicas que modifican el clima de la Tierra. ¿Será el HAARP la causa principal de los desastres naturales y de los extraños cambios atmosféricos sufridos en distintas zonas del planeta durante los últimos años?
La expresión “Arpa del Diablo” es un juego de palabras de los físicos Jeanne Manning yNick Begich para destacar el peligro del programa HAARP –Harp significa arpa en inglés-, del que apenas se tienen noticias fuera de Estados Unidos, pero que allí, a pesar de las tranquilizadoras informaciones oficiales, ha despertado inquietud en muchos científicos responsables. Estamos asistiendo a una serie de anómalos y preocupantes cambios climáticos, como fuertes calores cuando todavía no es tiempo, sorprendentes fríos en pleno verano, imprevistas nevadas que obligan a neutralizar un Tour en época estival, etcétera.
Hay un convencimiento general de que el tiempo está cambiando o, como mínimo, de que presenta acusadas irregularidades. Evidentemente, la naturaleza muestra estos ciclos ya comprobados por las épocas glaciares, pero no pocos expertos y científicos piensan que algunas de esas anomalías obedecen a manipulaciones humanas, ya como simples experiencias para una acción futura más amplia o, como se sospecha, con objetivos estratégicos o económicos.
Sistemas paracientíficos
Desde la más remota antigüedad, el hombre ha intentado manipular el clima por medio de hechiceros y chamanes hacedores de lluvia, rogativas, etcétera, cuya efectividad no es posible negar, pero que, en cualquier caso, se limitarían a alteraciones locales de alcance muy limitado e integradas en el equilibrio natural. Trasladándonos a nuestro siglo, aparte del discutible sistema de siembra de nubes y dentro de un contexto más científico, aunque en este caso rozará lo mágico, en la primera mitad de los años cincuenta, Wilhem Reich ya logró hacer llover y desviar huracanes. Lo conseguía mediante un artefacto relativamente simple, el cloudbuster o rompenubes, una especie de cañón múltiple con muchos tubos conectados a una masa de agua, con el que controlaba y dirigía la capa de orgón que rodea la Tierra. Se trataba de un procedimiento de acción limitada incapaz de afectar a la ionosfera como HAARP, aunque podía tener un alcance de 500 millas (alrededor de 1.000 kms). Algunos de sus seguidores también han logrado resultados positivos con aparatos similares o bastante modificados, como el de James T. Constable. Reich comunicó la trascendencia de sus pruebas a los correspondientes organismos gubernamentales civiles y militares, incluido el presidente Eisenhower, pero no le hicieron el más mínimo caso y terminó en la cárcel, donde murió en 1956, por desacato al Tribunal Supremo en relación con la circulación interestatal de sus acumuladores de orgón. Sin embargo, se da la circunstancia de que en 1958 la Casa Blanca ya contaba con un asesor presidencial para la modificación del tiempo, el capitán Howard T. Orville, por lo que, aunque no hubo respuesta oficial, es de suponer que la información de Reich no cayó en saco roto.
En los años 80, el físico e ingeniero nuclear Thomas E. Bearden estuvo trabajando con el grado de coronel para el Departamento de Defensa de EE.UU. como experto en nuevos armamentos y en el diseño de Juegos de guerra, lo que le permitía tener acceso a una cuantiosa información clasificada. Sembró la alarma con la sospecha – para él, convencimiento-, de que la URSS estaba utilizando técnicas muy sofisticadas para modificar el clima en EE.UU. y perjudicar su economía agrícola, aparte de otros objetivos psicológicos más inconfesables. Ese cambio se lograba mediante varios haces de ondas no hertzianas (escalares) que podían transmitir energías fabulosas a gran distancia y sin pérdida, que al ser interferidas creaban un foco de calor en un punto preciso de la estratosfera, con lo que desviaban las corrientes en chorro y alteraban el clima en amplias regiones. La tecnología se basaba en unos trabajos de juventud del físico E.T. Wittakerque, pese a haber sido publicados en 1903 y 1904, pasaron inadvertidos en aquel tiempo, y en descubrimientos realizados por Nikola Tesla en la misma época, que los soviéticos, en un gigantesco proyecto de recopilación bibliográfica a partir de los 50 redescubrieron. Ello se combinaba mediante el efecto llamado Aharonov-Bohm, descubierto en 1959. Estas ondas se emitían desde unas potentes antenas direccionales llamadas Howitzer, y uno de sus efectos se registraba en múltiples bandas (de 3 a 30 MHz), en un sistema que los norteamericanos y los radioaficionados llamaron WP, Woodpecker (pájaro carpintero), ya que en los altavoces se captaba un sonido muy parecido Tac, tac, tac de esa ave. Las emisiones WP se iniciaron en 1976, y en la década que concluye en 1985 el clima de EE.UU. se alteró tan radicalmente, que un riguroso estudio publicado por la prestigiosa revistaScience, demostraba que tal anomalía sólo se podía producir en un año de cada 1.200. “Casualmente”, los cambios más espectaculares fueron acompañados de una extraordinaria actividad de las WP en muchas frecuencias simultáneas. Además de sus publicaciones, Bearden ha preparado un vídeo demostrativo de una hora para divulgar su sospecha.
Según parece, estas frecuencias WP perseguirían también otro objetivo aún más insidioso y delictivo: interferir en los procesos cerebrales humanos. Los estudios de Bearden, apoyados por una bibliografía exhaustiva (gran parte de ella soviética desclasificada), aunque no totalmente probatorios, resultan inquietantes y merecen un profundo análisis sobre todo en lo relativo al control mental de poblaciones. Coincidiendo con la inquietud de Bearden, hubo otro personaje que salió con frecuencia en portadas de prensa de la época:Zbigniew Brzezinski, consejero para la Seguridad Nacional del presidente Carter. Hace 28 años, cuando era profesor de la Universidad de Columbia, escribió las siguientes líneas basándose en declaraciones del profesor Gordon J.F. MacDonald, geofísico de fama internacional, especialista en sistemas bélicos y también asesor del presidente Nixon: “Los estrategas políticos están tentados de explotar la investigación sobre el cerebro y la conducta humana. La utilización de impulsos con exacta sincronía puede conducir a un modelo de oscilaciones que concentran niveles relativamente altos de energía sobre ciertas regiones de la Tierra. Así se puede desarrollar un sistema que puede afectar seriamente a la actividad cerebral de grandes poblaciones en regiones seleccionadas y durante un prolongado período”.
En otra ocasión, en 1970, Brzezinski predijo que íbamos hacia una sociedad más controlada y dirigida mediante procedimientos técnicos, por una nueva elite de poder que haría de las elecciones un mero trámite para dar una impresión de libertad: “Impedida por las restricciones de los valores tradicionales liberales, esta elite no dudará en lograr sus fines políticos utilizando las últimas técnicas modernas para influir en el comportamiento público, manteniendo a la sociedad bajo una estrecha vigilancia y control. El momento técnico y científico les proporciona los medios para explotarla”.
Citando un informe de la Fuerzas Aéreas norteamericanas, Brzezinski añadía: “Las aplicaciones potenciales de los campos electromagnéticos artificiales son muy amplias y pueden usarse en situaciones militares o casi militares. Algunos de estos usos potenciales incluyen acuerdos con grupos terroristas, control de multitudes...”
Efectos devastadores
En el HAARP, la energía se emite como altas frecuencias, pero las muy bajas frecuencias, ELF (Extremely Low Frequency), juegan un papel complementario fundamental. Aun cuando no haya intención de utilizarlo para el control cerebral de poblaciones, las bajas frecuencias (entre 3 y 30 Hz) reflejadas en el “espejo” formado por las altas que se quieren utilizar para penetrar hasta varios kilómetros de profundidad en la corteza terrestre, son capaces de interactuar con los procesos cerebrales con consecuencias imprevisibles. A ha sido comprobado en animales salvajes y peces, que se ven obligados a alterar sus rutas de emigración hacia lugares inadecuados y perecen. Las desorientaciones sufridas por un animal tan inteligente como el delfín han costado la vida a miles de ellos.
Bernard J. Eastlund, el inventor del sistema básico norteamericano, declaró que estas ondas de radio de alta frecuencia interaccionan con las partículas con carga eléctrica, induciendo el fenómeno magnético Cara de Espejo, que empuja hacia arriba la ionosfera, es decir, levanta la capa donde se reflejan las ondas. La frecuencia natural de resonancia entre la superficie terrestre y la ionosfera que nos engloba y condiciona, ya descubierta por Tesla, se estima en 7,83 Hz, lo que se llama también frecuencia de Schumann, aunque puede ser variable y esta cifra sería un promedio. Nuestros cuerpos están condicionados por esa frecuencia, que en cierto modo actúa como un diapasón regulador al que se sincronizan por resonancia muchos procesos fisiológicos. Si levantamos la ionosfera, el rebote tardará más y esta frecuencia variará, haciéndose más lenta. Algunos dirán que es un cambio positivo, ya que los cerebros serán arrastrados hacia frecuencias Alfa bajas y Theta, más creativas, con una disminución del ritmo Beta, asociado, entre otras muchas actividades, a la agresividad; pero no sabemos lo que puede ocurrir, más cuando la Naturaleza siempre es la sabia.
Pompas de jabón
Otro temor de los que critican el programa HAARP es que la ionosfera que se pretende manipular es un continuum de varias capaz muy delicadas y superpuestas, como pompas de jabón. Si una de ellas se pincha o toca con un foco de calor, aunque sea minúsculo, estalla y desaparece, con consecuencias imprevisibles. Otros, como David Yarrow, consideran que el foco HAARP actúa como un cuchillo de microondas, ya que al girar la Tierra dentro de una ionosfera fija y unos cinturones de Van Allen también quietos respecto a ella, abre una incisión irreparable. Otros comparan la ionosfera a una tela de araña; cuando en un extremo queda enganchada una presa, la ligerísima vibración alerta a la araña. Si se toca la tela con el dedo, la araña cree que se trata de una víctima. HAARP sería como un dedo de microondas que induce señales confusas. El efecto de estas interferencias con las sinfonías del ARPA geomagnética de Gaia es desconocido.
Además de Nick Begich y Jeanne Manning, que le han dedicado un libro de 230 páginas con abundante bibliografía, otros, como Elisabeth Rauscher, física experta en altas energías, están en esta línea: “Ustedes están bombeando una tremenda energía en una delicada configuración molecular que contiene múltiples capas y que llamamos ionosfera. Ella es susceptible de reacciones catalíticas: si una pequeña parte se altera, puede inducir a un cambio mucha mayor en la totalidad”.
El movimiento anti- HAARP está más vivo en Alaska, donde se ha instalado esta monstruosa antena. Una zona cercana al polo magnético desde la que la manipulación de las auroras boreales puede ser más efectiva. Su coordinador es Clare Zickuhr. Esperamos que este movimiento, que cuenta con físicos de primera fila, sirva al menos para hacer reflexionar a algunos científicos implicados en HAARP sin tener plena información de las consecuencias, y alertar a los estados que pueden sufrir sus efectos perjudiciales, para que se unan en un frente capaz de frenar este peligro. El futuro de la humanidad está realmente en juego. El problema es... que esta tecnología está en manos de multinacionales apartidas, sólo parcialmente sometidas a un control estatal y manejadas por una elite carente de escrúpulos, que creen que ellos viven en otro mundo, el mundo de los beneficios monetarios.
Página web del proyecto HAARP
http://www.haarp.alaska.edu/
Proyecto ruso SURA:
http://www.meteored.com/ram/8668/armas-meteorolgicas-el-proyecto-ruso-sura-la-contrapartida-de-haarp/
video explicativo:
el siguiente video explica como se utilizaría en surámerica:
Agradecimientos especiales a @IrralokoVeintedi: gracias hermano por haberme hecho recordar que tenía este post en borradores desde hace un buen rato
El proyecto HAARP: Máquinas para modificar y controlar el tiempo
autoría: José Tous Borrás
Quizás a algunos no les suenen estas siglas, pero pertenecen a un misterioso proyecto de la Fuerza Aérea norteamericana cuyas siglas HAARP, High Frequency Advanced Auroral Research Project. Traducido al español sería, Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia. En unas instalaciones militares situadas en Gakona, Alaska, se está desarrollando (en los actuales momentos debe estar en pleno funcionamiento) un misterioso proyecto el cual consiste en 180 antenas que funcionando en conjunto será como una sola antena que emitirá 1 GW =1.000.000.000 W, es decir un billón de ondas de radio de alta frecuencia las cuales penetran en la atmósfera inferior e interactúan con la corriente de los elecrojets aureales.
En este sentido debemos reseñar que la tierra se encuentra envuelta y protegida por la atmósfera. La troposfera se extiende desde la superficie terrestre hasta unos 16 km de altura. La estratosfera, con su capa de ozono, se sitúa entre los 16 y 48 km de altura. Más allá de los 48 km tenemos la ionosfera que llega hasta los 350 km de altura. Los cinturones de Van Allen se sitúan a distancias superiores y tienden a captar las partículas energéticas que tratan de irrumpir en la tierra desde el espacio exterior.
En este sentido el proyecto HAARP es uno de tantos que lleva a cabo la Marina y la Fuerza Aérea de EEUU. Otros proyectos militares implicaban o han implicado el estudio de la ionosfera, la alta atmósfera y el uso de satélites espaciales con fines más o menos singulares, vendiéndose su utilización con fines, principalmente, no bélicos. Por citar algunos otros, tenemos:
Project Starfish (1962) Se trataba de realizar experimentos en la ionosfera, alterar las formas y la intensidad de los cinturones de Van Allen, etc..
SPS: Solar Power Satellite Project (1968). Proyecto por el cual se quería generar una constelación de satélites geostacionarios capaz de interceptar la radiación solar y transmitirla en rayos concentrados de microondas a la tierra para su uso posterior.
SPS Military Implications (1978). El proyecto SPS se rehizo para adaptarlo a fines militares. La constelación de satélites podría usar y concentrar la radiación solar para ser usada como un rayo capaz de destruir misiles u objetos enemigos, alterar las comunicaciones que utilizarán la ionosfera como pantalla reflectora, etc…
Y más experimentos donde la alteración local de la capa de la alta atmósfera, combinada con la existencia de multitud de satélites ha sido el objeto fundamental de los experimentos. Todos ellos vendidos al gran público como proyectos para realizar estudios, comprender, mejorar nuestro conocimiento de la física de la alta atmósfera. Incluso, han aparecido mensajes de la administración donde se hablaba de incrementar el nivel de ozono estratosférico y realizar estudios del impacto del cambio climático en nuestro mundo.
Y un sinnúmero de proyectos militares que adelantan los gringos con la excusa de “defenderse”, una pequeña muestra de lo que digo es lo siguiente:
https://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Proyectos_militares_secretos
y sin hablar de muchos otros proyectos que nunca saldrán a la luz porque son secretos y a medida que pasa el tiempo van desclasificando algunos, siguiendo con el tema que nos ocupa hoy,
Antenas del proyecto HAARP en Gakona, Alaska.
Por lo tanto, HAARP es uno más de estos proyectos militares llevados a cabo por la Defensa americana. Volvamos a lo que conocemos de este proyecto.
Los pulsos emitidos artificialmente estimulan a la ionosfera creando ondas que pueden recorrer grandes distancias a través de la atmósfera inferior y penetran dentro de la tierra para encontrar depósitos de mísiles, túneles subterráneos, o comunicarse con submarinos sumergidos, entre mucha otras aplicaciones.
¿Qué es el Electrojet?. Hay una electricidad flotando sobre la Tierra llamada electrojet aureal, al depositar energía en ella se cambia el medio, cambiando la corriente y generando ondas LF (Low Frecuency) y VLF (Very Low Frecuency). HAARP tiene la intención de acercar el electrojet a la Tierra con el objetivo de aprovecharlo en una gran estación generadora.
HAARP enviará haces de radiofrecuencia dentro de la ionosfera, los electrojet afectan al clima global, algunas veces durante una tormenta eléctrica llegan a tocar la Tierra, afectando a las comunicaciones por cables telefónicos y eléctricos, la interrupción de suministros eléctricos e incluso alteraciones en el estado del ser humano.
El HAARP actuaría como un gran calentador ionosférico, el más potente del mundo. En este sentido podría tratarse de la más sofisticada arma geofísica construida por el hombre.
¿Un proyecto con intención de manipular el mundo?
Hasta aquí hemos descrito la parte "oficial" de la cuestión, pero ¿por qué hay quien cree que detrás de HAARP se oculta algo más?, ¿ extraños experimentos de modificación del clima, de control de la mente y de producir incluso terremotos ?.
Ciertamente algo de base científica asoma en todo este asunto, HAARP con sus cientos de millones de vatios de potencia y antenas se puede considerar como un verdadero "calefactor" de la alta atmósfera, provocando una tremenda ionización que puede acarrear consecuencias imprevisibles, y que gracias a su efecto "espejo" podría dirigir sus efectos hacia cualquier zona del planeta. Estaríamos hablando de un nuevo tipo de arma, capaz de intensificar tormentas, prolongar sequías, sobre territorio de un supuesto enemigo, y perjudicándolo sin que este se diera cuenta sin mas … ¿ ficción ?.
El proyecto es tan controvertido como peligroso. Sus defensores aducen un sinfín de ventajas de carácter científico, geofísico y militar, pero sus detractores están convencidos de que podrían tener consecuencias catastróficas para nuestro planeta, desde arriesgadas modificaciones en la ionosfera, hasta la manipulación de la mente humana.
El científico Nick Begich junto a la periodista Jeanne Manning realizaron una profunda investigación sobre le tema fruto del cual vio la luz el libro "Angels don’t play this harp" (Los ángeles no tocan esta arpa),en el que ambos autores plantean inquietantes hipótesis, una de ellas es que de ponerse en marcha dicho proyecto podría tener peores consecuencias que las pruebas nucleares
De acuerdo con la Dra. Rosalie Bertell, HAARP forma parte de un sistema integrado de armamentos, que tiene consecuencias ecológicas potencialmente devastadoras.
"Se relaciona con cincuenta años de programas intensos y crecientemente destructivos para comprender y controlar la atmósfera superior. Sería precipitado no asociar HAARP con la construcción del laboratorio espacial que está siendo planeado separadamente por los Estados Unidos. HAARP es parte integral de una larga historia de investigación y desarrollo espacial de naturaleza militar deliberada. Las implicaciones militares de la combinación de estos proyectos son alarmantes… La capacidad de la combinación HAARP/Spacelab/cohete espacial de producir cantidades muy grandes de energía, comparable a una bomba atómica, en cualquier parte de la tierra por medio de haces de láser y partículas, es aterradora. El proyecto será probablemente "vendido" al público como un escudo espacial contra la entrada de armas al territorio nacional o, para los más ingenuos, como un sistema para reparar la capa de ozono".
Fuera de la manipulación climática, HAARP tiene una serie de otros usos relacionados: "HAARP podría contribuir a cambiar el clima bombardeando intensivamente la atmósfera con rayos de alta frecuencia. Convirtiendo las ondas de baja frecuencia en alta intensidad podría también afectar a los cerebros humanos, y no se puede excluir que tenga efectos tectónicos".
Así pretenden manipular el clima
Por si fuera poco, a la posible manipulación de las mentes humanas y las modificaciones en la ionosfera habría que sumar nuevos efectos negativos. El propio creador del calentador ionosférico del proyecto HAARP, Bernard Eastlund, asegura que su invento podría, también, controlar el clima. Una afirmación que ha llevado a Begich a concluir que si el HAARP operase al cien por cien podría crear anomalías climatológicas sobre ambos hemisferios terrestres, siguiendo la teoría de la resonancia tan empleada por el genial Nikola Tesla en sus inventos. Un cambio climatológico en un hemisferio desencadenaría otro cambio en el otro hemisferio. Una posibilidad que no se debe descartar, sobre todo a tenor de las opiniones de científicos de le Universidad de Stanford, que aseguran que el clima mundial podría ser controlado mediante la transmisión de señales de radio relativamente pequeñas, a los cinturones de Van Allen. Por resonancia, pequeñas señales activadoras pueden controlar energías enormes.
Esquema de la utilización de la ionosfera como parte re emisora de rayos energéticos emitidos desde tierra
La evidencia científica reciente sugiere que el HAARP está en funcionamiento y que tiene la capacidad potencial de desencadenar inundaciones, sequías, huracanes y terremotos. Desde un punto de vista militar, HAARP es un arma de destrucción masiva. Potencialmente, constituye un instrumento de conquista capaz de desestabilizar selectivamente los sistemas agrícolas y ecológicos de regiones enteras.
¿Cómo se alteraría el clima con este proyecto?
Se ha sugerid en diversos trabajos científicos que los vientos de la alta altmósfera ( sobre los 50 km de altura) juegan un papel importante en el chorro, que a su vez controla las estructuras de tiempo en superficie. Otros autores han estudiado el “auroreal electrojet”, y han encntrado que existe una relación muy estrecha con los vientos a 80 km de altura. Por lo tanto los sistemas electrojet – vientos troposféricos están, aparentemente, correlacionados.
Uno de los objetivos del HAARP es modular las corrientes del electrojet y así afectar a la intensidad y dirección de os vientos zonales y del chorro.
Por otra parte, el poder “calentar” ciertas zonas hostiles del globo podría generar las condiciones meteorológicas para producir sequías.
Deberemos estar pendientes de este proyecto enigmático. Se preveé que en Groenlandia y Noruega se instalen o se hayan instalado nuevas antenas dentro del proyecto HAARP. En otras islas del Pacífico se supone que se han instalado otras tantas antenas del proyecto HAARP.
Las primeras pruebas operativas se esperan que se realicen en el 2003.
¿Estaremos viviendo el comienzo de una nueva era de armas geofísicas capaces de modificar el clima a escala local y ser empleadas contra países hostiles?
¿Quién fue Nikola Tesla?
Para terminar, no queremos olvidarnos de este inventor de nuestro tiempo que, directa o indirectamente, está relacionado con el HAARP.
Nikola Tesla fue uno de los sabios menos conocidos de nuestra época. Nació en Croacia (1856) y murió en Nueva York (1943). Tesla fue ante todo un inventor. Inventó la corriente alterna y el motor de inducción electromagnética, turbinas muy eficientes, etc.. Algunos le atribuyen la invención de la radio, pero su idea, según parece, se la tomaron Marconi y Edison. Tesla fue experto en termodinámica, energía solar, rayos X y cósmicos, etc.
Inventó un sistema de transmisión de energía inalámbrica: transmitir energía sin medio físico. Consiguió encender a un conjunto de lámparas de 50 vatios a 40 km de distancia y lanzó la idea de poder concentrar y transmitir energía a grandes distancias. Tesla fue un visionario y adelantado de su tiempo ya que pronostico la invención de la televisión, potenciales usos de satélites venideros y el posible uso de máquinas del tiempo capaz de controlarlo a grandes distancias (¡antes de 1910!).
El proyecto HAARP parte de la idea originaria de Tesla: poder transmitir potentes ondas electromagnéticas que se puedan reflejarse en la ionosfera y así alcanzar grandes distancias.
El proyecto HAARP, del inglés High Frequency Active Auroral Research Program (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia), es un proyecto que financian las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos y la Universidad de Alaska para simular y controlar los procesos de la ionosfera, se fraguó en los años 80 y empezó a tomar forma en la década de los 90 como consecuencia de un proyecto similar denominado ROTHR El Radar Relocalizable Sobre el Horizonte (ROTHR, por sus siglas en inglés) que se inicio en los 70, la finalidad de este último proyecto era detectar movimientos más allá del horizonte ya que debido a la curvatura de la superficie del planeta los radares convencionales no pueden detectar objetos que se esconden tras el horizonte. Los ROTHR para poder hacer éste tipo de detección utilizan la ionosfera como espejo para reflejar impulsos electromagnéticos que de otra manera no llegarían más allá del horizonte, el ROTHR se diseño para detectar misiles y aviones de gran tamaño en la época de la guerra fría.
A raíz de este proyecto se desarrollo el HAARP un proyecto muy discutido y peligroso el cual se basa en el aprovechamiento del gas natural infrautilizado en Alaska, de forma que pudiera dar la suficiente energía para alimentar el mayor calentador ionosférico de la tierra. Este calentador se encargaría de lanzar haces de energía electromagnéticos (ondas de baja frecuencia) a la ionosfera, para que al colisionar con las capas altas de la atmósfera provocar un espejo energético. Es decir, una manipulación de la atmósfera en toda regla, este proyecto puede distorsionar la ionosfera de ahí su peligrosidad para fines militares, podría desviar aviones, misiles, provocar lluvias radioactivas, cambiar o desplazar la ionosfera, provocar un caos en las comunicaciones mundiales, modificar la absorción de los rayos solares , aumentar las concentraciones de ozono y nitrógeno, afectar muy negativamente a las personas, manipular gravemente sus cerebros , y un perfecto sustituto de las bombas nucleares ya que no destruiría nada el principal inconveniente de las armas actuales, o sea un arma limpia, que les permitiría dominar le mundo a su antojo.
El HAARP está operativo desde principios de los 90’. El sistema de antenas se basó inicialmente en tecnología patentada por Advanced Power Technologies Inc. (APTI), una subsidiaria de Atlantic Ritchfield Corporation (ARCO). La primera fase de HAARP Ionosfheric Research Instrument (IRI) fue completada por APTI. El sistema IRI de antenas fue instalada en 1992 por una subsidiaria de British Aerospace Systems (BAES) usando la patente de APTI. Las antenas irradian hacia el espacio exterior usando un equipo de transmisores de alta frecuencia.



En 1994 ARCO vendió su subsidiaria APTI, junto con las patentes, a E-Systems, una supersecreta empresa de equipamientos militares High Tech íntima de la CIA (www.crystalinks.com/haarp.html).
E-Systems se especializa en la producción de equipos electrónicos para uso militar, de navegación y de reconocimiento, incluidos “sofisticados equipos de espionaje”. Es uno de los más grandes contratistas del mundo en ese segmento de equipos para la inteligencia, estrechamente relacionado con la CIA y organismos parecidos. Vende a éstos aparatos por unos 1.800 millones de dólares anuales, de los cuáles unos 800 millones son para proyectos tan secretos que ni el Congreso de los Estados Unidos sabe en qué se gasta ese dinero (www.earthpulse.com/haarp/vandalism.html)
Participó en la provisión y equipamiento del Doomsday Plan (el sistema que permite al Presidente manejar la guerra nuclear) y la operación Tormenta del Desierto (www.princetonreview.com).
Con la compra de APTI, E-Systems adquirió la estratégica tecnología de la guerra climática la cual incluye la patente 4.686.605 “Bernard J. Eastlund’s” titulada “Métodos y Aparatos para alterar una región de la atmósfera, la ionosfera y la magnetosfera terrestre”.
No está demás consignar que las Eastlund/APTI patentes están basadas en las investigaciones del científico yugoslavo Nicolás Tesla, muchas de cuyas ideas fueron robadas por las corporaciones norteamericanas (ver Scout Gilbert www.globalresearch.ca/articles/gil401A)
Apenas un año después de la compra de E-Systems de la tecnología de la guerra climática de APTI, E-Systems fue comprada por Raytheon, el cuarto más grande contratista de la industria militar estadounidense. Con esta adquisición Raytheon se convirtió en el más grande fabricante de equipos electrónicos de guerra del mundo.
Y, mientras ARCO vendía su subsidiaria APTI a E-Systems, ella misma era adquirida por el matrimonio integrado por la BRITISH PETROLEUM-AMOCO OIL COMPANY USA, uno los cuatro más grandes superconsorcios petroleros energéticos del mundo.
De tal modo, Raytheon, a través de su subsidiaria E-Systems es ahora la propietaria de las patentes para la guerra climática. También tiene que ver con otras investigaciones para uso militar como las actividades que desarrolla una de sus subsidiarias en la Antártica: Raytheon Polar Services.
El sistema fue terminado de instalar en Abril de 2004. Consiste en 180 antenas más un conjunto de transmisores de alta frecuencia
El científico Nick Begich junto a la periodista Jeanne Manning realizaron una pro-funda investigación sobre el tema fruto del cual vio la luz el libro "Angels don’t play this harp" (Los ángeles no tocan esta arpa), en el que ambos autores plantean inquietantes hipótesis, una de ellas es que de ponerse en marcha dicho proyecto podría tener peores consecuencias que las pruebas nucleares.
De acuerdo con la Dra. Rosalie Bertell, HAARP forma parte de un sistema integrado de armamentos, que tiene consecuencias ecológicas potencialmente devastadoras.
"Se relaciona con cincuenta años de programas intensos y crecientemente destructivos para comprender y controlar la atmósfera superior. Sería precipitado no asociar HAARP con la construcción del laboratorio espacial que está siendo planeado separadamente por los Estados Unidos. HAARP es parte integral de una larga historia de investigación y desarrollo espacial de naturaleza militar deliberada. Las implicaciones militares de la combinación de estos proyectos son alarmantes… La capacidad de la combinación HAARP/Spacelab/cohete espacial de producir cantidades muy grandes de energía, comparable a una bomba atómica, en cualquier parte de la tierra por medio de haces de láser y partículas, es aterradora.
Parece ser que son doce las patentes que forman la médula espinal del proyecto HAARP. Una de ellas, la número 4.686.605, del físico tejano Bernard Eastlund, que hace referencia a un "método y un equipo para cambiar una región de la atmósfera, ionosfera y/o magnetosfera", estuvo clasificada por orden expresa del gobierno durante todo un año. En realidad, el calentador ionosférico de Eastlund es diferente a otros conocidos hasta la fecha: la radiación de radiofrecuencias (RF) se concentra y enfoca en un punto de la ionosfera, consiguiendo proyectar una cantidad de energía sin precedentes, que puede alcanzar hasta los 10 gigavatios. La enorme diferencia de potencial generada (dicen Begich y Manning) podría cambiar e incluso desplazar la ionosfera, provocando un caos total en las comunicaciones de la tierra, tanto terrestres como marítimas. Así como destruir misiles o aviones, cambiar las condiciones atmosféricas al modificar la absorción de los rayos solares y aumentar las concentraciones de ozono, nitrógeno e incluso afectar negativamente al cerebro.
Sin embargo, éstas no son las implicaciones más peligrosas del HAARP. Hay otras muchas mas graves todavía.
En este sentido, Beguich afirma que, con relación al proyecto, existe un informe sobre el desarrollo de un sistema capaz de manipular y trastornar los procesos mentales humanos mediante la radiación pulsada de frecuencias de radio sobre extensas zonas geográficas. El material más completo sobre esta tecnología se encuentra en los escritos de Zbigniew Brzezinski, ex Consejero de Seguridad Nacional con el presidente Carter y con J.F. Mac Donald, consejero científico del presidente Johnson. En ellos se informa sobre el uso de los transmisores de energía para la guerra física y medio-ambiental, y sobre como pueden afectar negativamente a la salud y el pensamiento humano. Otro de los documentos descubiertos por Beguich pertenece a la Cruz Roja Internacional, y en él, este organismo advierte de los efectos perniciosos de la energía radiada. Incluso deja constancia de las bandas de frecuencia que generan estos efectos, que (¿casualmente?) ¡…se corresponde con las gamas que puede transmitir el HAARP
El proyecto será probablemente "vendido" al público como un escudo espacial contra la entrada de armas al territorio nacional o, para los más ingenuos, como un sistema para reparar la capa de ozono".
Estamos hablando del arma final indiscutible, el arma por el que el departamento de defensa de los EEUU apuesta sin remisión ,el propio creador del proyecto Bernard Eastlund reconoce que su proyecto podría cambiar también el clima de la tierra, si HAARP operase al 100% podría crear anomalías climatológicas sobre ambos hemisferios con el peligro que conllevaría tal actuación, hay evidencias científicas recientes que sugieren que HAARP tiene la capacidad de desarrollar inundaciones, sequías, huracanes y terremotos, serán casualidad algunos de los terribles fenómenos que ha vivido el planeta en esta pasado año 2005, es un tema a seguir por la importancia y peligrosidad de dicho proyecto y que a quien le corresponde como la ONU o los Gobiernos Nacionales de muchos países no deberían de exigir información detallada de dicho proyecto, la comunidad científica internacional ya ha avisado del peligro de dicho proyecto en manos militares y es preciso no perder de vista este enigmático proyecto que de momento es muy desconocido por la mayoría de personas de la calle ajenas al HAARP, de hecho ya hay científicos que vinculan a HAARP con muchos fenómenos ocurridos estos últimos años.
También destacar que en el año 1977 se firmó un tratado, la convención ENMOD que prohíbe expresamente el desarrollo de armas que puedan interferir o cambiar el clima , el hecho de que ya hace años se hablara de este tipo de armamentos indica que este proyecto no es de ciencia ficción, creo que en un futuro tendremos que ir familiarizándonos cada vez mas con estas siglas HAARP y habrá que ir siguiendo la extensa bibliografía existente sobre este tema en Internet, pero creo que a nivel oficial y de medios de comunicación el tema es tabú ya que de momento casi nadie se atreve a lanzar el tema a niveles de gran público, los militares están callados, los meteorólogos de momento quizás debido al oscurantismo y falta de información concreta no se atreven a tocar el tema en profundidad y la sociedad y organizaciones varias de ecologistas y defensores del medio ambiente no dicen nada, esta más preocupada con el protocolo de Kyoto, recomiendo buscar y leer en Internet la gran información que existe de este tema en multitud de idiomas
El proyecto “ARPA”
No se trata de un arpa. El High Frequency Active Auroral Research Program (HAARP), que algunos físicos denominan “Arpa del Diablo”, está provocando la alarma entre los científicos. Es un conjunto de aparatos y técnicas que modifican el clima de la Tierra. ¿Será el HAARP la causa principal de los desastres naturales y de los extraños cambios atmosféricos sufridos en distintas zonas del planeta durante los últimos años?
La expresión “Arpa del Diablo” es un juego de palabras de los físicos Jeanne Manning yNick Begich para destacar el peligro del programa HAARP –Harp significa arpa en inglés-, del que apenas se tienen noticias fuera de Estados Unidos, pero que allí, a pesar de las tranquilizadoras informaciones oficiales, ha despertado inquietud en muchos científicos responsables. Estamos asistiendo a una serie de anómalos y preocupantes cambios climáticos, como fuertes calores cuando todavía no es tiempo, sorprendentes fríos en pleno verano, imprevistas nevadas que obligan a neutralizar un Tour en época estival, etcétera.
Hay un convencimiento general de que el tiempo está cambiando o, como mínimo, de que presenta acusadas irregularidades. Evidentemente, la naturaleza muestra estos ciclos ya comprobados por las épocas glaciares, pero no pocos expertos y científicos piensan que algunas de esas anomalías obedecen a manipulaciones humanas, ya como simples experiencias para una acción futura más amplia o, como se sospecha, con objetivos estratégicos o económicos.
Sistemas paracientíficos
Desde la más remota antigüedad, el hombre ha intentado manipular el clima por medio de hechiceros y chamanes hacedores de lluvia, rogativas, etcétera, cuya efectividad no es posible negar, pero que, en cualquier caso, se limitarían a alteraciones locales de alcance muy limitado e integradas en el equilibrio natural. Trasladándonos a nuestro siglo, aparte del discutible sistema de siembra de nubes y dentro de un contexto más científico, aunque en este caso rozará lo mágico, en la primera mitad de los años cincuenta, Wilhem Reich ya logró hacer llover y desviar huracanes. Lo conseguía mediante un artefacto relativamente simple, el cloudbuster o rompenubes, una especie de cañón múltiple con muchos tubos conectados a una masa de agua, con el que controlaba y dirigía la capa de orgón que rodea la Tierra. Se trataba de un procedimiento de acción limitada incapaz de afectar a la ionosfera como HAARP, aunque podía tener un alcance de 500 millas (alrededor de 1.000 kms). Algunos de sus seguidores también han logrado resultados positivos con aparatos similares o bastante modificados, como el de James T. Constable. Reich comunicó la trascendencia de sus pruebas a los correspondientes organismos gubernamentales civiles y militares, incluido el presidente Eisenhower, pero no le hicieron el más mínimo caso y terminó en la cárcel, donde murió en 1956, por desacato al Tribunal Supremo en relación con la circulación interestatal de sus acumuladores de orgón. Sin embargo, se da la circunstancia de que en 1958 la Casa Blanca ya contaba con un asesor presidencial para la modificación del tiempo, el capitán Howard T. Orville, por lo que, aunque no hubo respuesta oficial, es de suponer que la información de Reich no cayó en saco roto.
En los años 80, el físico e ingeniero nuclear Thomas E. Bearden estuvo trabajando con el grado de coronel para el Departamento de Defensa de EE.UU. como experto en nuevos armamentos y en el diseño de Juegos de guerra, lo que le permitía tener acceso a una cuantiosa información clasificada. Sembró la alarma con la sospecha – para él, convencimiento-, de que la URSS estaba utilizando técnicas muy sofisticadas para modificar el clima en EE.UU. y perjudicar su economía agrícola, aparte de otros objetivos psicológicos más inconfesables. Ese cambio se lograba mediante varios haces de ondas no hertzianas (escalares) que podían transmitir energías fabulosas a gran distancia y sin pérdida, que al ser interferidas creaban un foco de calor en un punto preciso de la estratosfera, con lo que desviaban las corrientes en chorro y alteraban el clima en amplias regiones. La tecnología se basaba en unos trabajos de juventud del físico E.T. Wittakerque, pese a haber sido publicados en 1903 y 1904, pasaron inadvertidos en aquel tiempo, y en descubrimientos realizados por Nikola Tesla en la misma época, que los soviéticos, en un gigantesco proyecto de recopilación bibliográfica a partir de los 50 redescubrieron. Ello se combinaba mediante el efecto llamado Aharonov-Bohm, descubierto en 1959. Estas ondas se emitían desde unas potentes antenas direccionales llamadas Howitzer, y uno de sus efectos se registraba en múltiples bandas (de 3 a 30 MHz), en un sistema que los norteamericanos y los radioaficionados llamaron WP, Woodpecker (pájaro carpintero), ya que en los altavoces se captaba un sonido muy parecido Tac, tac, tac de esa ave. Las emisiones WP se iniciaron en 1976, y en la década que concluye en 1985 el clima de EE.UU. se alteró tan radicalmente, que un riguroso estudio publicado por la prestigiosa revistaScience, demostraba que tal anomalía sólo se podía producir en un año de cada 1.200. “Casualmente”, los cambios más espectaculares fueron acompañados de una extraordinaria actividad de las WP en muchas frecuencias simultáneas. Además de sus publicaciones, Bearden ha preparado un vídeo demostrativo de una hora para divulgar su sospecha.
Según parece, estas frecuencias WP perseguirían también otro objetivo aún más insidioso y delictivo: interferir en los procesos cerebrales humanos. Los estudios de Bearden, apoyados por una bibliografía exhaustiva (gran parte de ella soviética desclasificada), aunque no totalmente probatorios, resultan inquietantes y merecen un profundo análisis sobre todo en lo relativo al control mental de poblaciones. Coincidiendo con la inquietud de Bearden, hubo otro personaje que salió con frecuencia en portadas de prensa de la época:Zbigniew Brzezinski, consejero para la Seguridad Nacional del presidente Carter. Hace 28 años, cuando era profesor de la Universidad de Columbia, escribió las siguientes líneas basándose en declaraciones del profesor Gordon J.F. MacDonald, geofísico de fama internacional, especialista en sistemas bélicos y también asesor del presidente Nixon: “Los estrategas políticos están tentados de explotar la investigación sobre el cerebro y la conducta humana. La utilización de impulsos con exacta sincronía puede conducir a un modelo de oscilaciones que concentran niveles relativamente altos de energía sobre ciertas regiones de la Tierra. Así se puede desarrollar un sistema que puede afectar seriamente a la actividad cerebral de grandes poblaciones en regiones seleccionadas y durante un prolongado período”.
En otra ocasión, en 1970, Brzezinski predijo que íbamos hacia una sociedad más controlada y dirigida mediante procedimientos técnicos, por una nueva elite de poder que haría de las elecciones un mero trámite para dar una impresión de libertad: “Impedida por las restricciones de los valores tradicionales liberales, esta elite no dudará en lograr sus fines políticos utilizando las últimas técnicas modernas para influir en el comportamiento público, manteniendo a la sociedad bajo una estrecha vigilancia y control. El momento técnico y científico les proporciona los medios para explotarla”.
Citando un informe de la Fuerzas Aéreas norteamericanas, Brzezinski añadía: “Las aplicaciones potenciales de los campos electromagnéticos artificiales son muy amplias y pueden usarse en situaciones militares o casi militares. Algunos de estos usos potenciales incluyen acuerdos con grupos terroristas, control de multitudes...”
Efectos devastadores
En el HAARP, la energía se emite como altas frecuencias, pero las muy bajas frecuencias, ELF (Extremely Low Frequency), juegan un papel complementario fundamental. Aun cuando no haya intención de utilizarlo para el control cerebral de poblaciones, las bajas frecuencias (entre 3 y 30 Hz) reflejadas en el “espejo” formado por las altas que se quieren utilizar para penetrar hasta varios kilómetros de profundidad en la corteza terrestre, son capaces de interactuar con los procesos cerebrales con consecuencias imprevisibles. A ha sido comprobado en animales salvajes y peces, que se ven obligados a alterar sus rutas de emigración hacia lugares inadecuados y perecen. Las desorientaciones sufridas por un animal tan inteligente como el delfín han costado la vida a miles de ellos.
Bernard J. Eastlund, el inventor del sistema básico norteamericano, declaró que estas ondas de radio de alta frecuencia interaccionan con las partículas con carga eléctrica, induciendo el fenómeno magnético Cara de Espejo, que empuja hacia arriba la ionosfera, es decir, levanta la capa donde se reflejan las ondas. La frecuencia natural de resonancia entre la superficie terrestre y la ionosfera que nos engloba y condiciona, ya descubierta por Tesla, se estima en 7,83 Hz, lo que se llama también frecuencia de Schumann, aunque puede ser variable y esta cifra sería un promedio. Nuestros cuerpos están condicionados por esa frecuencia, que en cierto modo actúa como un diapasón regulador al que se sincronizan por resonancia muchos procesos fisiológicos. Si levantamos la ionosfera, el rebote tardará más y esta frecuencia variará, haciéndose más lenta. Algunos dirán que es un cambio positivo, ya que los cerebros serán arrastrados hacia frecuencias Alfa bajas y Theta, más creativas, con una disminución del ritmo Beta, asociado, entre otras muchas actividades, a la agresividad; pero no sabemos lo que puede ocurrir, más cuando la Naturaleza siempre es la sabia.
Pompas de jabón
Otro temor de los que critican el programa HAARP es que la ionosfera que se pretende manipular es un continuum de varias capaz muy delicadas y superpuestas, como pompas de jabón. Si una de ellas se pincha o toca con un foco de calor, aunque sea minúsculo, estalla y desaparece, con consecuencias imprevisibles. Otros, como David Yarrow, consideran que el foco HAARP actúa como un cuchillo de microondas, ya que al girar la Tierra dentro de una ionosfera fija y unos cinturones de Van Allen también quietos respecto a ella, abre una incisión irreparable. Otros comparan la ionosfera a una tela de araña; cuando en un extremo queda enganchada una presa, la ligerísima vibración alerta a la araña. Si se toca la tela con el dedo, la araña cree que se trata de una víctima. HAARP sería como un dedo de microondas que induce señales confusas. El efecto de estas interferencias con las sinfonías del ARPA geomagnética de Gaia es desconocido.
Además de Nick Begich y Jeanne Manning, que le han dedicado un libro de 230 páginas con abundante bibliografía, otros, como Elisabeth Rauscher, física experta en altas energías, están en esta línea: “Ustedes están bombeando una tremenda energía en una delicada configuración molecular que contiene múltiples capas y que llamamos ionosfera. Ella es susceptible de reacciones catalíticas: si una pequeña parte se altera, puede inducir a un cambio mucha mayor en la totalidad”.
El movimiento anti- HAARP está más vivo en Alaska, donde se ha instalado esta monstruosa antena. Una zona cercana al polo magnético desde la que la manipulación de las auroras boreales puede ser más efectiva. Su coordinador es Clare Zickuhr. Esperamos que este movimiento, que cuenta con físicos de primera fila, sirva al menos para hacer reflexionar a algunos científicos implicados en HAARP sin tener plena información de las consecuencias, y alertar a los estados que pueden sufrir sus efectos perjudiciales, para que se unan en un frente capaz de frenar este peligro. El futuro de la humanidad está realmente en juego. El problema es... que esta tecnología está en manos de multinacionales apartidas, sólo parcialmente sometidas a un control estatal y manejadas por una elite carente de escrúpulos, que creen que ellos viven en otro mundo, el mundo de los beneficios monetarios.
Página web del proyecto HAARP
http://www.haarp.alaska.edu/
Proyecto ruso SURA:
http://www.meteored.com/ram/8668/armas-meteorolgicas-el-proyecto-ruso-sura-la-contrapartida-de-haarp/
video explicativo:
el siguiente video explica como se utilizaría en surámerica:
Agradecimientos especiales a @IrralokoVeintedi: gracias hermano por haberme hecho recordar que tenía este post en borradores desde hace un buen rato