Registrate y eliminá la publicidad! Pinturas Negras (1819 - 1823) Es el nombre que recibe una serie de catorce cuadros de Francisco de Goya pintados con la técnica de óleo al secco (sobre la superficie de revoco de la pared) como decoración de los muros de su casa, llamada la Quinta del Sordo, que el pintor adquirió en febrero de 1819 y que fueron trasladadas a lienzo en 1873. Actualmente se conservan en el Museo del Prado de Madrid. La serie, a cuyos óleos Goya no puso título, fue catalogada en 1828 por el amigo de Goya Antonio Brugada[1] y se compone de los siguientes lienzos: Átropos o Las Parcas, Dos viejos o Un viejo y un fraile, Dos viejos comiendo sopa, Duelo a garrotazos o La riña, El Aquelarre, Hombres leyendo, Judith y Holofernes, La romería de San Isidro, Mujeres riendo, Peregrinación a la fuente de San Isidro o Procesión del Santo Oficio, Perro semihundido o más simplemente El perro, Saturno devorando a un hijo, Una manola: doña Leocadia Zorrilla y Visión fantástica o Asmodea. La casa de Goya, junto con los cuadros, pasaron a ser propiedad de su hijo Javier Goya en 1823, año en que Goya, al parecer para preservar su propiedad de posibles represalias tras la restauración de la Monarquía Absoluta y la represión de liberales fernandina, se la cede. Desde entonces hasta fines del siglo XIX la existencia de las «Pinturas negras» fue escasamente conocida (solo algunos críticos, como Charles Yriarte las describieron)[2] y en 1873, ante el inminente derribo de la finca, fueron trasladadas de revoco a lienzo por Salvador Martínez Cubells a instancias de Frédéric Émile d’Erlanger,[3] un banquero belga, que tenía intención de venderlos en la Exposición Universal de París de 1878. Sin embargo, él mismo las donó, en 1876, al Museo del Prado, donde actualmente se exponen. fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Pinturas_Negras El perro semihundido, hacia 1818-1823 Aunque invisible, la ameneza se hace sentir. “El perro semihundido” pertenece a la serie de las pinturas negras de Goya. Esa serie fue pintada en las paredes de la “Quinta del Sordo”, casa en la que vivió Goya antes de desterrarse al suroeste de Francia, en 1824, huyendo de la Inquisición. “El perro semihunido” es la excepción de la serie porque no hay espíritu maléfico, no hay monstruos tampoco y no es tan sombrío como los otros cuadros.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
316visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos: