este es un cuento que hiso un amigo mio y se los quiero postear aca en T!
La recontraremil concha de la lora !!!! ¿Nadie me va a vender un sucio cospel? ahora cómo justifico que no conseguí aunque sea uno en el medio del centro? Estoy absolutamente seguro de que ningún colectivero me va a querer alzar a esta hora por las monedas, para colmo ando sin guita para un taxi, y aún, si la tuviera.. tres controles policiales sin frenar el taxímetro en el camino a mi barrio me dejarían financieramente en la lona.
Hay millones de motivos por los que no hay cospeles a esta hora, y conozco a varios, aunque también sé que el tipo más feliz de la tierra es el que no tiene idea de nada, y el segundo más feliz es el que desconoce las bondades del sistema de transporte público de la ciudad -pensé.
Así que cuando me dicen : - nooo, disculpa flaco, no me quedan - en realidad me están diciendo : soy un resentido del orto y me da bronca que a esta hora las ratas de mierda me compren cospeles contando las moneditas, cuando sé bien que a la tarde me compran esos mismos cospeles junto con chicles, caramelos, gaseosa y/o pebetes o sándwiches, así que yo-no-te-vendo-un-carajo, porque además, en una de esas aumenta el fin de semana y yo te vendí a $1.20 lo que la semana que viene va a costar $1.50. Patético. Y verdadero.
Cuando uno está al pedo, jugado, con frío y medio en pedo a veces se pone profundo. Hace introspección, medita, calcula, repasa estadísticas, recuerda tiempos mejores como... hace 15 minutos atrás cuando estaba bajo techo, borracho y calentito. No hubo suerte con nadie, pero no solo de pendejas vive el hombre. Aunque no ayuda el hecho de tener al lado, ya en la parada del N4 una parejita adolescente con más ganas de coger que de respirar...- la reputísima madre, justo ahora me acabo de acordar de que ni perro que me ladre tengo en casa !!!!!! ¿ para qué mierda quiero volver ?- reflexioné, riendo como imbécil.
Así como la muerte, en el momento más inesperado llegó mi amado/odiado N4. El chofer era un tipo de mi edad, tal vez más joven, en sus veintialgo. -Excelente, este no me va a hacer quilombo...además tiene una pendeja sentada en el primer asiento que parece que lo viene gateando, está ocupado. Mucho mejor- pensé.
Le entregué las moneditas mirando para arriba, haciéndome el recontra otario, como perrito que se lo están cogiendo, esperando que pase nomás.
- No sheñor, el abono del boleto eh con cohpel- me dijo, en un tono cordobés modificado por normas internas de la Coniferal hace muchos años ya.
-Por favor haceme la gamba, no conseguí cospeles en ning...-¿En el shentro no conseguihte cospeles? Shi, sheguro- interrumpió, ya olvidándose del `usted´, como si lo que yo dije hubiese sido una afirmación blasfema.
Lo miré al mejor estilo del gatito de Shrek, generando una lástima genuina, que aunque me pateaba el ego en las pelotas, conmovió al gato que acompañaba a nuestro chofer, y lo miró con cara de `déjalo subir, se le caen los mocos de fríos.
-Okei loco, por eta vesh pasha, pero que shea la útima vez, no pue shé que porque no tengan ganah de caminá doh cuadra...- y no sé que otra boludez dijo, dado que me fui alejando un par de asiento más atrás para no escucharlo.
Debo decir que todo este boludeo no me había dejado nada contento, pero al menos estaba cada vez más cerca del rancho. Es extraño como, según pasan los años, la alegría se condensa en situaciones mas intrascendentes, en fin, seguía mi introspección algo enojosa, porque contaba la cantidad de veces en las que tuve la guita para comprarme aunque sea un fitito, y me la patiné en cualquier cosa. No, no estaba contento, para nada, pero al menos me iba a casa. Ya no iba a tener que escuchar el chamuyo más barato e innecesario en la historia de nuestra existencia como Humanidad, en boca del enfermo babeante de nuestro chofer de turno.
-A vó te dá láhtima porque noloh tené que ehcuchá todddo loh díah- dijo el chofer y en tono burlón, risueño, continuó - `ieváme, no consheguí cohpel, no había kiohco abierto......-
Y hasta ahí llegó mi amor...- Claaaaaaaaro , escúchame che pedazo de pelotudo, te crees que yo voy a andar toda la noche buscando un kiosquero al que se le cante el ojete de venderme UN cospel , si sabés bien que como todos ustedes manda de gordos conchudos que no se conforman con agigantar el ocote con la respetable cantidad de guita que ganan sin tener ningún ti[b]po de estudio ¿que hacen? se la pasan pidiendo aumento, como si viviéramos en Europa, por lo tanto, cada dos por tres aumenta el boleto, y los kiosqueros culiados empiezan a especular y no venden un sorete... o te censas que no compro porque me encanta escucharte a vos haciéndote el pulenta con tu gato y cagando a pedos a todos como si fuéramos chicos? ....pero por qué no te vas a hacer recontraremilculiar, pelotudo?- dije, un tanto enojado, bastante intolerante, por cierto.
El tipo no dijo una palabra, se había salteado como tres paradas, y encima el resto de la gente diciendo `sí, sí , tiene razón!´, y agregando cada uno su propio comentario, aunque sí tuvo una idea que le resultó bastante bien. Llegando al control que está más o menos a dos cuadras del Hiper Libertad de ruta 9 frenó de golpe y en un tono bastante cagón indicó - Tengo un individuo caushando disturbiosh, no me deja manejar y ehtá molehtando a lo pasajeroh -
Subieron dos, rápido, a lo Miami Vice cuando Don Johnson y Phillip Michael Thomas entraban a allanar un hotelucho a las corridas, pateando puertas. Todos los anteriores manifestantes se quedaron mudos y medio como mirando para mi lado , ante la posibilidad de que la yuta se equivoque y se lleve a otro en mi lugar.
-Yo no hice ningún disturbio, solamente le contesté por qué habia pagado el boleto con plata, y como no supo qué decir, el cagón de mierda paró acá , yo vengo de laburar, maestro..- repliqué en un tono bastante `irrespetuoso´.
-Sí, de laburar, con el olor a vino que traés, dále, bajate- y me agarró del brazo y me llevó, como patovica expulsando a un borracho problemático de un boliche.
decirle al chofer `gordo culiado, ya vas a cagar´ no ayudó en mucho. -¿Tenés documentos ?- preguntó el más alto - No, no tengo per..- cuando cometí la estupidez de llevar rápido la mano hacia mi bolso, donde tenía la denuncia por extravío del d.n.i., sentí el golpe seco de cuatro nudillos en la nuca que me hicieron perder el equilibrio y me empujaron para dar con la cara contra la Hilux, detrozándome el tabique y un diente. Cuando me pude recuperar, aunque sin que el dolor parase dije: -¡¡¡¡hijo de puta, te iba mostrar la denuncia, la tengo en el bolso!!!!! - casi sin aire.
Apuntandome a la cara, el compañero me pedía que tirara el bolso al piso, entre el miedo, el dolor y el aturdimiento metí la mano de nuevo pensando que me había entendido.
Y esa noche morí de un balazo en la frente.
El tan famoso purgatorio se parece a un bar, si tuviera que decir qué bar, creo que sería el Cuervo. Aunque mucho más amplio, como cuando allá por el 2000, nuestro mugroso y querido antro tenía una sucursal /especie de hermana mayor en el Abasto, donde se congregaban espíritus de toda clase.busqué hasta que encontré los demonios de venganza más repulsivos del Lugar, quienes me aseguraron de que ahí había códigos, pre establecidos mucho antes del inicio nuestra raza, y que tenía que estar totalmente seguro del trato que estaba por cerrar. Tenía que estar absolutamente seguro de que mis acciones no pesaran sobre ninguno de mis seres queridos, y de la confidencialidad del asunto, así que usamos de escribano un angelito gordo, pelado. con barbita de dos días y una especie de túnica manchada con salsa, que lloró como un nenito por mi alma durante la firma del contrato.
Dos noches después fuí al infierno, en donde no creo que nunca termine mi condena.
Pero primero desollé vivos a dos policías y a un chofer del N4 y los tiré en la puerta de la municipalidad. Los rellené con cospeles y casquillos de bala .
espero que les haya gustado y bueno no barden[/b]