
Durante la Primera Guerra Mundial, los franceses comenzaron a construir un París de pega, en las afueras de la ciudad real, para confundir y así evitar los ataques de los bombarderos alemanes.
Esperaban que una serie de cobertizos, luces y carreteras falsas, atrajeran al enemigo lejos de su capital. Esta táctica puede parecer inusual en la actualidad, pero la tecnología de los bombardeos aéreos era apenas una novedad en 1917. Los aviones no podían soportar cargas masivas y los pilotos no podían darse el lujo de un buen sistema de navegación. Algunos de estos sistemas también se utilizaron durante la Segunda Guerra Mundial para camuflar las fabricas de material de guerra, ver el post: Rommel también camufló los bunkers del Muro Atlántico pintándolos como casas.
Aunque los franceses iniciaron la construcción, la guerra terminó antes de acabarla, por lo que esta imitación de París nunca se llegó a terminar, sin embargo, podemos observar estas ilustraciones y diseños de cómo sería el París falso. El plan consistía en construir el falso París en el bosque de St. Germain.
Los constructores colocaron lonas luminosas extendidas en el suelo, para hacer creer a los pilotos alemanes, que era la estación de tren de Gare de l'Est, durante la noche.


