El consorcio de investigación australiano Bionic Vision está desarrollando su ojo biónico para contrarrestar condiciones degenerativas de la retina, como retinitis pigmentosa y la relacionada con la degeneración macular por edad.
Cuenta con una cámara que captura las imágenes y se transmiten a un procesador externo (smartphone o PDA) vía una conexión alámbrica.
Una vez procesados, el sistema envía los datos por radio frecuencia al microchip implantado en el ojo, el cual convierte los datos a impulsos eléctricos, que está conectado a células del cerebro, los pulsos estimulan el nervio, el cual los transmite al cerebro.
Si el paciente tiene un nervio óptico funcional y algunas células retinales, el dispositivo permitirá algún grado de visión.
Pruebas clínicas comienzan el año que viene y se espera esté disponible para el año 2.020.