Algunos viejos Dioses eran desterrados del Olimpo por haber sido seres aberrantes y degenerados, y con el pasar de los años aprendieron a transmutar su ánima en el cuerpo de algún insecto que eligieran.
Honoruru se convirtió en una araña pequeña, negra con una raya blanca que cortaba su lomo. Vivía agazapado entre los quilombos de una casa de finca. Su muerte se dio al debatir su vida en un duelo con el dueño de casa Gannuso.
Alfibia era una avispa hermosa que disfrutaba mucho volar y comprendió la belleza de la vida siendo transeúnte del éter. Volaba por todos lados y se cuidaba mucho del hombre, con el cual no quería tener ningún tipo de relación.
El ser humano desprecia la vida de las moscas y los mosquitos, pero la verdad es que muchos dioses fueron y son mosquitos, y muchos sobreviven muy positivamente a los insecticidas. De todas maneras los dioses siempre prefieren otro tipo de insecto como moscardones o arañas.
Roosoko se convirtió en una mantis religiosa. Dedicó su extensa a vida a meditar y vivir en armonía con su entorno. Manufacturar paz y almacenarla en la tierra. Se alimentaba de paz y de él solo salían cosas buenas. Ayudaba en todas las ocasiones a cualquier ser vivo que lo necesitara. Aprendió que en la tierra se podía vivir muy bien con muy poco.
Tener cuidado y respeto por todos los seres de este planeta es un muy buen hábito. En la india los animales viven felices y conviven muy bien con el hombre que con su respeto les demuestra estima.
En Argentina se tiene mucha consideración por el alma de los perritos, pero desprecio harto por los demás seres vivos.
Honoruru se convirtió en una araña pequeña, negra con una raya blanca que cortaba su lomo. Vivía agazapado entre los quilombos de una casa de finca. Su muerte se dio al debatir su vida en un duelo con el dueño de casa Gannuso.
Alfibia era una avispa hermosa que disfrutaba mucho volar y comprendió la belleza de la vida siendo transeúnte del éter. Volaba por todos lados y se cuidaba mucho del hombre, con el cual no quería tener ningún tipo de relación.
El ser humano desprecia la vida de las moscas y los mosquitos, pero la verdad es que muchos dioses fueron y son mosquitos, y muchos sobreviven muy positivamente a los insecticidas. De todas maneras los dioses siempre prefieren otro tipo de insecto como moscardones o arañas.
Roosoko se convirtió en una mantis religiosa. Dedicó su extensa a vida a meditar y vivir en armonía con su entorno. Manufacturar paz y almacenarla en la tierra. Se alimentaba de paz y de él solo salían cosas buenas. Ayudaba en todas las ocasiones a cualquier ser vivo que lo necesitara. Aprendió que en la tierra se podía vivir muy bien con muy poco.
Tener cuidado y respeto por todos los seres de este planeta es un muy buen hábito. En la india los animales viven felices y conviven muy bien con el hombre que con su respeto les demuestra estima.
En Argentina se tiene mucha consideración por el alma de los perritos, pero desprecio harto por los demás seres vivos.