En junio de 1940, unos 330.000 soldados aliados rodeados por el demoledor avance nazi lograron alcanzar la costa inglesa en una retirada que marcó el devenir de la Segunda Guerra Mundial.
1- El milagro de Dunkerque
Así se bautizó la denominada Operación Dinamo, durante la cual más de trescientas mil tropas francesas, británicas, belgas y canadienses escaparon de la invasión alemana desde las playas cercanas a Dunkerque, entre el 29 de mayo y el 4 de junio de 1940.
2- Destino Dover
Se establecieron tres rutas para la evacuación de Dunkerque. La más corta, la ruta Z (72 km), contaba con el peligro de estar muy expuesta al bombardeo de las baterías costeras alemanas.
3- El peligro de las minas
La ruta X era algo más larga, 102 km. Aunque evitaba la costa y por tanto los ataques de artillería, afrontaba el peligro de las minas submarinas. Para solventarlo fue imprescindible el papel de los buques dragaminas. En esta imagen, mientras los barcos del fondo transportan soldados, los que están en primer plano barren la zona en busca de minas enemigas.
4- Cuatro horas de exposición
La tercera ruta (la Y, con 161 km) era con diferencia la más larga. Sus mayores peligros eran los buques enemigos, los submarinos y la Luftwaffe.
5- 39 destructores para Dunkerque
Esa es la cantidad de embarcaciones de ese tipo, pertenecientes a la Royal Navy, que colaboraron en la evacuación de Dunkerque. 19 de ellas fueron dañadas, y otras seis acabaron hundidas.
6- Cada embarcación cuenta
Sin importar el tamaño, la velocidad o las prestaciones, cualquier barco capaz de sortear el canal de la Mancha fue bienvenido. En pequeñas naves de todo tipo (barcos de arrastre, vapores, yates, botes a motor...) los aliados consiguieron huir del cerco nazi.
7- En constante movimiento
El estrecho de Calais fue un hervidero de barcos a finales de mayo y principios de junio de 1940. En esta imagen del 3 de junio se aprecia la cantidad de navíos desplegados en la orilla francesa.
8- Huyendo a nado
Si no había disponibilidad de barcos pequeños para poder llegar a los más grandes, los soldados tenían que hacerse al mar para poder embarcar, como en el caso de este vapor escocés que espera a las tropas a cierta distancia de la costa.
9- La amenaza aérea
Tanques de petróleo arden en las inmediaciones del puerto de Dunkerque. La temible Luftwaffe fue la fuerza designada por Hitler para detener la evacuación aliada.
10 -Un bombardeo constante
La retaguardia de las tropas británicas pasa por una calle del puerto de Dunkerque mientras la Luftwaffe bombardea la ciudad. A la derecha, un camión arde víctima del fuego aéreo.
11- El papel de las embarcaciones médicas
Hasta ocho barcos hospital se desplegaron en la zona para recoger heridos. Uno de ellos fue hundido por la artillería nazi, pese a llevar el emblema de la Cruz Roja.
12- Último día en Dunkerque
Tanto el puerto en sí como las playas adyacentes sirvieron de embarcadero para evacuar las tropas. El 4 de julio la operación culminó con unos 338.000 soldados rescatados. Un auténtico éxito que marcaría el devenir de la Segunda Guerra Mundial.