Los Padres de la Iglesia antes del año 300 ya definían la existencia del purgatorio:
Santa Perpetua (181 – 203 d.C.) en prisión tiene dos visiones, en la primera ve a su hermano que tenía siete años muerto en un lugar tenebroso en el cual estaba sufriendo. Ella ora por el descanso eterno de su alma y luego de ser escuchada tiene una segunda visión donde ve a su hermano sano y en paz. "Vi que el lugar que había observado previamente sombrío estaba ahora iluminado, y Dinocrates, con un cuerpo limpio y bien vestido, estaba buscando algo para refrescarse. Y donde había estado la herida, yo vi una cicatriz.. Entonces entendí que sido trasladado del lugar del castigo" ( La pasión de Perpetua y Felicidad, 2:3-4 )
Los Hechos de Pablo y Tecla fue una obra escrita en el siglo II (año 160) que narra la historia de una mujer que se convirtió al cristianismo después de escuchar las predicaciones de San Pablo. Posteriormente deshace el compromiso con su novio y se dedica a asistirle en la evangelización. Leemos allí una oración de intercesión para que una cristiana fallecida sea trasladada al lugar de los justos.“Y después de la exhibición, Tryfaena nuevamente la recibe. Su hija Falconilla había muerto, y dijo a ella en un sueño: Madre, tú deberías tener esta extranjera Tecla en mi lugar, para que ore por mí, y yo pueda ser transferida a el lugar de los justos.” ( LosHechos de Pablo y Tecla )
Abercio de Hierápolis (? – 200 d.C.) Antes de morir compuso su propio epitafio datado a finales del siglo II o comienzos del siglo III donde pide que se ore por él. "Que cada uno que esté de acuerdo con esto y quien lo entienda ore por Abercio." ( La Inscripción de Abercio )
Clemente de Alejandría (150 – 217 d.C.) en los Stromata se habla de la purificación por “fuego” que sufre el alma posterior a la muerte cuando no ha alcanzado la completa santidad. “El creyente a través de gran disciplina se despoja de sus pasiones y pasa a la mansión mejor que la anterior, pasa por el mayor de los tormentos tomando sobre sí el arrepentimiento de las faltas que pudiera haber cometido después de su bautismo. Es torturado entonces todavía más al ver que no ha logrado lo que otros ya han adquirido. Los mayores tormentos son asignados al creyente porque la Justicia de Dios es buena y su bondad es justa y, estos castigos completan el curso de la expiación y purificación de cada uno.” ( Clemente de Alejandría,Stromata. VI:14 )
Tertuliano (160 - 220 d.C.) refiere que se ore por los difuntos: "Una mujer está más atada a su esposo cuando está muerto... De hecho, reza por su alma; y ella ofrece (su sacrificio) en el aniversario de su sueño. (216 d.C.)" ( Tertuliano: Sobre la Monogamia, Capítulo 10 ) "Tan pronto como llega el aniversario, hacemos ofrendas para los muertos como honores de cumpleaños (211 d.C.)" ( The Chaplet Capítulo 3 )
Orígenes (185 - 254 d.C.) refiere que si un hombre deja esta vida con faltas menores habiendo hecho cosas de valor, es condenado al fuego que quema los materiales inservibles, y prepara el alma para el Reino de Dios: "Porque si sobre la base de Cristo, haz construido no sólo oro y plata sino piedras preciosas (1 Cor. 3); sino también madera, caña o paja ¿qué es lo que esperas cuando el alma sea separada del cuerpo? ¿Entrarías al cielo con tu madera y caña y paja y de este modo manchar el reino de Dios? ¿o en razón de estos obstáculos podrías quedarte sin recibir premio por tu oro y plata y piedras preciosas? Ninguno de estos casos es justo. Queda entonces, que serás sometido al fuego que quemará los materiales livianos; para nuestro Dios, a aquellos que pueden comprender las cosas del cielo está llamado el fuego purificador." "Pero este fuego no consume a la creatura, sino lo que ella ha construido, madera, caña o paja. Es manifiesto que el fuego destruye la madera de nuestras trasgresiones y luego nos devuelve con el premio de nuestras grandes obras." (Homilies on Jeremias: Patrologia Graeca XIII, col. 445, 448)
Cipriano de Cartago (200 – 258 d.C.) escribe "Una cosa es, cuando es arrojado a prisión, no salir de allí hasta que uno haya pagado el último penique; otra cosa es al mismo tiempo recibir el salario de la fe y el coraje. Una cosa, ser torturado por un largo sufrimiento por los pecados, para ser limpiado y largamente purgado por el fuego; otra haber purgado todos los pecados mediante el sufrimiento. Una cosa es, en fin, estar en suspenso hasta la sentencia de Dios en el día del juicio; otra ser coronado de inmediato por el Señor ".( Epístola 51:20 Para Antonianus Acerca de Cornelio y Novaciano )
Cipriano anota que ofrece sacrificios por los difuntos "Siempre les ofrecemos sacrificios, como recordarán, tan a menudo como celebramos las pasiones y los días de los mártires en la conmemoración anual." ( Epístola33:2 ) "Finalmente, también, tome nota de sus días en que partieron, para que podamos celebrar su conmemoración entre los monumentos conmemorativos de los mártires, aunque Tertulio ha escrito, y me escribe y confía los días en que pasan nuestros hermanos bendecidos en prisión por la puerta de una muerte gloriosa a su inmortalidad; y aquí se celebran oblaciones y sacrificios para sus conmemoraciones." ( Epístola 36:2 )
Lactancio (250 – 317 d.C.) escribe: "Pero cuando él juzgue a los justos, él también los probará con fuego. Entonces aquellos cuyos pecados excedan en peso o número, serán chamuscados por el fuego y quemados, pero aquellos a quienes la justicia y plena madurez de la virtud ha imbuido, no percibirán ese fuego.” ( Institutos divinos, Libro VII De una vida felizCapítulo 21 )
Cirilo de Jerusalén (315 – 386 d.C.) anota "Recordamos también a todos los que ya durmieron, en primer lugar, los patriarcas, los profetas, los apóstoles, los mártires, para que, por sus preces y su intercesión, Dios acoja nuestra oración. Después, también por los santos padres y obispos difuntos y, en general, por todos cuya vida transcurrió entre nosotros, creyendo que ello será de la mayor ayuda para aquellos por quienes se reza... ofrecemos a Cristo muerto por nuestros pecados, pretendiendo que el Dios misericordioso se compadezca y sea propicio tanto con ellos como con nosotros" ( LecturaCatequética XXIII:9-10)
Gregorio de Nisa (331 – 394 d.C.) “Cuando el renuncia a su cuerpo y la diferencia entre la virtud y el vicio es conocida, no puede acercarse a Dios hasta no haber purgado con fuego que limpia las manchas con las cuales su alma está infectada. Ese mismo fuego en otros cancelará la corrupción de materia y la propensión al mal” (Sermon on the Dead, PG 13:445,448)
San Ambrosio (395 d.C.) en su oración funeraria donde oraba por el alma del emperador que había muerto dice: "Da, Oh Señor, descanso a Tu servidor Teodosio, aquella paz que Tú has preparado para tus santos....Lo amaba, por eso lo seguiré a la tierra de los vivos; no lo dejaré hasta que por mis oraciones y lamentaciones sea admitido en el santo monte del Señor, a quien sus méritos llama" (De obitu Theodosii, Patrologia Latina XVI, col. 1397).
Juan Crisóstomo (347 - 407 d.C.) afirma que este recordatorio por los nombres en la celebración del santo sacrificio como la mejor forma de aliviar a los muertos fue una práctica establecida por los Apóstoles: "No en vano fue decretado por los Apóstoles que el memorial de los misterios debe ser hecho por los que han partido. Ellos sabían que aquí había muchos beneficios que se podrían obtener para ellos. Cuando el pueblo entero está de pie con sus manos alzadas, una asamblea sacerdotal y la maravillosa víctima sacrificial es ofrecida, ¿cómo no podremos vencer a Dios con nuestras súplicas? Y esto lo hacemos por los que se han ido en la fe" ( Homilías sobre Filipenses: Homilía 3 ) luego agrega en otro escrito que “Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su padre (cf. Jb 1, 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? [...] No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos” ( Homilía 43 (1 Corinthians 15:46) )
San Agustín (354 - 430 d.C.) escribió sobre el tema: "purifícame en esta vida y vuélveme tal que ya no necesite de fuego corrector, atendiendo a los que han de salvarse, aunque, no obstante, como a través del fuego. ¿Por qué acontece esto si no es porque edifican aquí sobre el cimiento, leña, paja, heno? Si hubiesen edificado sobre el oro, plata, piedras preciosas, estarían libres de ambas clases de fuego, no sólo de aquel eterno, que ha de atormentar para siempre los impíos, sino también de aquel que corregirá a los que han de salvarse a través del fuego." ( Exposition on Psalm 38:2 )
Santa Perpetua (181 – 203 d.C.) en prisión tiene dos visiones, en la primera ve a su hermano que tenía siete años muerto en un lugar tenebroso en el cual estaba sufriendo. Ella ora por el descanso eterno de su alma y luego de ser escuchada tiene una segunda visión donde ve a su hermano sano y en paz. "Vi que el lugar que había observado previamente sombrío estaba ahora iluminado, y Dinocrates, con un cuerpo limpio y bien vestido, estaba buscando algo para refrescarse. Y donde había estado la herida, yo vi una cicatriz.. Entonces entendí que sido trasladado del lugar del castigo" ( La pasión de Perpetua y Felicidad, 2:3-4 )
Los Hechos de Pablo y Tecla fue una obra escrita en el siglo II (año 160) que narra la historia de una mujer que se convirtió al cristianismo después de escuchar las predicaciones de San Pablo. Posteriormente deshace el compromiso con su novio y se dedica a asistirle en la evangelización. Leemos allí una oración de intercesión para que una cristiana fallecida sea trasladada al lugar de los justos.“Y después de la exhibición, Tryfaena nuevamente la recibe. Su hija Falconilla había muerto, y dijo a ella en un sueño: Madre, tú deberías tener esta extranjera Tecla en mi lugar, para que ore por mí, y yo pueda ser transferida a el lugar de los justos.” ( LosHechos de Pablo y Tecla )
Abercio de Hierápolis (? – 200 d.C.) Antes de morir compuso su propio epitafio datado a finales del siglo II o comienzos del siglo III donde pide que se ore por él. "Que cada uno que esté de acuerdo con esto y quien lo entienda ore por Abercio." ( La Inscripción de Abercio )
Clemente de Alejandría (150 – 217 d.C.) en los Stromata se habla de la purificación por “fuego” que sufre el alma posterior a la muerte cuando no ha alcanzado la completa santidad. “El creyente a través de gran disciplina se despoja de sus pasiones y pasa a la mansión mejor que la anterior, pasa por el mayor de los tormentos tomando sobre sí el arrepentimiento de las faltas que pudiera haber cometido después de su bautismo. Es torturado entonces todavía más al ver que no ha logrado lo que otros ya han adquirido. Los mayores tormentos son asignados al creyente porque la Justicia de Dios es buena y su bondad es justa y, estos castigos completan el curso de la expiación y purificación de cada uno.” ( Clemente de Alejandría,Stromata. VI:14 )
Tertuliano (160 - 220 d.C.) refiere que se ore por los difuntos: "Una mujer está más atada a su esposo cuando está muerto... De hecho, reza por su alma; y ella ofrece (su sacrificio) en el aniversario de su sueño. (216 d.C.)" ( Tertuliano: Sobre la Monogamia, Capítulo 10 ) "Tan pronto como llega el aniversario, hacemos ofrendas para los muertos como honores de cumpleaños (211 d.C.)" ( The Chaplet Capítulo 3 )
Orígenes (185 - 254 d.C.) refiere que si un hombre deja esta vida con faltas menores habiendo hecho cosas de valor, es condenado al fuego que quema los materiales inservibles, y prepara el alma para el Reino de Dios: "Porque si sobre la base de Cristo, haz construido no sólo oro y plata sino piedras preciosas (1 Cor. 3); sino también madera, caña o paja ¿qué es lo que esperas cuando el alma sea separada del cuerpo? ¿Entrarías al cielo con tu madera y caña y paja y de este modo manchar el reino de Dios? ¿o en razón de estos obstáculos podrías quedarte sin recibir premio por tu oro y plata y piedras preciosas? Ninguno de estos casos es justo. Queda entonces, que serás sometido al fuego que quemará los materiales livianos; para nuestro Dios, a aquellos que pueden comprender las cosas del cielo está llamado el fuego purificador." "Pero este fuego no consume a la creatura, sino lo que ella ha construido, madera, caña o paja. Es manifiesto que el fuego destruye la madera de nuestras trasgresiones y luego nos devuelve con el premio de nuestras grandes obras." (Homilies on Jeremias: Patrologia Graeca XIII, col. 445, 448)
Cipriano de Cartago (200 – 258 d.C.) escribe "Una cosa es, cuando es arrojado a prisión, no salir de allí hasta que uno haya pagado el último penique; otra cosa es al mismo tiempo recibir el salario de la fe y el coraje. Una cosa, ser torturado por un largo sufrimiento por los pecados, para ser limpiado y largamente purgado por el fuego; otra haber purgado todos los pecados mediante el sufrimiento. Una cosa es, en fin, estar en suspenso hasta la sentencia de Dios en el día del juicio; otra ser coronado de inmediato por el Señor ".( Epístola 51:20 Para Antonianus Acerca de Cornelio y Novaciano )
Cipriano anota que ofrece sacrificios por los difuntos "Siempre les ofrecemos sacrificios, como recordarán, tan a menudo como celebramos las pasiones y los días de los mártires en la conmemoración anual." ( Epístola33:2 ) "Finalmente, también, tome nota de sus días en que partieron, para que podamos celebrar su conmemoración entre los monumentos conmemorativos de los mártires, aunque Tertulio ha escrito, y me escribe y confía los días en que pasan nuestros hermanos bendecidos en prisión por la puerta de una muerte gloriosa a su inmortalidad; y aquí se celebran oblaciones y sacrificios para sus conmemoraciones." ( Epístola 36:2 )
Lactancio (250 – 317 d.C.) escribe: "Pero cuando él juzgue a los justos, él también los probará con fuego. Entonces aquellos cuyos pecados excedan en peso o número, serán chamuscados por el fuego y quemados, pero aquellos a quienes la justicia y plena madurez de la virtud ha imbuido, no percibirán ese fuego.” ( Institutos divinos, Libro VII De una vida felizCapítulo 21 )
Cirilo de Jerusalén (315 – 386 d.C.) anota "Recordamos también a todos los que ya durmieron, en primer lugar, los patriarcas, los profetas, los apóstoles, los mártires, para que, por sus preces y su intercesión, Dios acoja nuestra oración. Después, también por los santos padres y obispos difuntos y, en general, por todos cuya vida transcurrió entre nosotros, creyendo que ello será de la mayor ayuda para aquellos por quienes se reza... ofrecemos a Cristo muerto por nuestros pecados, pretendiendo que el Dios misericordioso se compadezca y sea propicio tanto con ellos como con nosotros" ( LecturaCatequética XXIII:9-10)
Gregorio de Nisa (331 – 394 d.C.) “Cuando el renuncia a su cuerpo y la diferencia entre la virtud y el vicio es conocida, no puede acercarse a Dios hasta no haber purgado con fuego que limpia las manchas con las cuales su alma está infectada. Ese mismo fuego en otros cancelará la corrupción de materia y la propensión al mal” (Sermon on the Dead, PG 13:445,448)
San Ambrosio (395 d.C.) en su oración funeraria donde oraba por el alma del emperador que había muerto dice: "Da, Oh Señor, descanso a Tu servidor Teodosio, aquella paz que Tú has preparado para tus santos....Lo amaba, por eso lo seguiré a la tierra de los vivos; no lo dejaré hasta que por mis oraciones y lamentaciones sea admitido en el santo monte del Señor, a quien sus méritos llama" (De obitu Theodosii, Patrologia Latina XVI, col. 1397).
Juan Crisóstomo (347 - 407 d.C.) afirma que este recordatorio por los nombres en la celebración del santo sacrificio como la mejor forma de aliviar a los muertos fue una práctica establecida por los Apóstoles: "No en vano fue decretado por los Apóstoles que el memorial de los misterios debe ser hecho por los que han partido. Ellos sabían que aquí había muchos beneficios que se podrían obtener para ellos. Cuando el pueblo entero está de pie con sus manos alzadas, una asamblea sacerdotal y la maravillosa víctima sacrificial es ofrecida, ¿cómo no podremos vencer a Dios con nuestras súplicas? Y esto lo hacemos por los que se han ido en la fe" ( Homilías sobre Filipenses: Homilía 3 ) luego agrega en otro escrito que “Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su padre (cf. Jb 1, 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? [...] No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos” ( Homilía 43 (1 Corinthians 15:46) )
San Agustín (354 - 430 d.C.) escribió sobre el tema: "purifícame en esta vida y vuélveme tal que ya no necesite de fuego corrector, atendiendo a los que han de salvarse, aunque, no obstante, como a través del fuego. ¿Por qué acontece esto si no es porque edifican aquí sobre el cimiento, leña, paja, heno? Si hubiesen edificado sobre el oro, plata, piedras preciosas, estarían libres de ambas clases de fuego, no sólo de aquel eterno, que ha de atormentar para siempre los impíos, sino también de aquel que corregirá a los que han de salvarse a través del fuego." ( Exposition on Psalm 38:2 )