¿Por qué querer a medias?
¿Por qué abrazar de a ratos?
¿Por qué no estuvo bien plasmarnos en mi oceanidad, tan profunda que mis débiles palabras no pueden describirla?
¿Por qué fue tu voluntad auspiciar el acecho de los fantasmas?
¿Por qué la mía no fue ser cazadora y con mi hacha mandarlos a otro mundo?
¿Por qué ahora camino descalza levantando polvo en el camino?
¿Por qué mirar los grandes espectáculos a ojos de infantes?
Pues porque precisamente el momento eterno en el que viviríamos era el destierro de las almas martilladas por una vida impiadosa, porque los seres como tu y como yo hemos sido guíados por un rayo forjado a fuerza de sangre y dolores, a voluntad de estacas de marfil, pues elegimos las dos caras que al caer, finalizan como tu y como yo: Una sola.
¿Por qué abrazar de a ratos?
¿Por qué no estuvo bien plasmarnos en mi oceanidad, tan profunda que mis débiles palabras no pueden describirla?
¿Por qué fue tu voluntad auspiciar el acecho de los fantasmas?
¿Por qué la mía no fue ser cazadora y con mi hacha mandarlos a otro mundo?
¿Por qué ahora camino descalza levantando polvo en el camino?
¿Por qué mirar los grandes espectáculos a ojos de infantes?
Pues porque precisamente el momento eterno en el que viviríamos era el destierro de las almas martilladas por una vida impiadosa, porque los seres como tu y como yo hemos sido guíados por un rayo forjado a fuerza de sangre y dolores, a voluntad de estacas de marfil, pues elegimos las dos caras que al caer, finalizan como tu y como yo: Una sola.