¿Qué son?
Los parabenos son compuestos químicos, concretamente ésteres de ácido para-hidroxilbenzoico. Hay varios tipos de parabenos y cada uno tiene una estrctura química diferentey por lo tanto tienen propiedades distintas.
¿Para que se utilizan?
Principalmente se usan por sus propiedades bactericidas y fungicidas, así que se agregan como conservantes en muchas fórmulas químicas industriales de famacéutica, cosmetológica y alimentos.
Entonces los podemos encontrar en champús, cremas, geles, lubricante sexual, medicamentos, autobronceadores, dentífricos y en alimentos como conservante desde la década de 1930 (alimentos cárnicos, conservas vegetales, repostería, etc,). Los parabenos mas ampliamente utilizados son el metilparabeno, etilparabeno propilparabeno y el butilparabeno.
¿De donde se obtienen?
Se pueden encontrar en algunas frutas ( Vgr. arándanos, aceite de oliva ) y Verduras (Vgr. zanahoria, pepino) que los producen como defensa contra los microorganismos. Los parabenos orgánicos se metabolizan correctamente al ser ingeridos. El 90% de los parabenos que se utilizan son sintéticos.
Qué tan tóxicos son los parabenos?
Los estudios han demostrado que es no son tóxicos, y en 1974 un comité conjunto de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una ingesta diaria admisible de hasta 10 mg por kilo de peso corporal.
¿Cuál es el problema?
Fue en los años 40 que se describieron casos de sensibilización (alergias) en individuos que por vía tópica (la piel principalmente) se aplicaron productos con parabenos. En los años 60 y 70 hubo casos de eccemas graves y perdurables atribuidos también a productos con parabenos.
En 2004 la doctora Philippa Darbre, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Reading en Inglaterra, publicó el estudio Concentración de parabenos en cánceres de pecho en humanos en el que se alertaba sobre la concentración de parabenos encontrada en el tejido de 18 tumores y se abría el debate sobre la posibilidad de que los parabenos actuaran como disruptores endocrinos alterando el equilibrio hormonal.
En enero del 2013, la Comisión Europea elaboró un informe en el que se contempla el incremento de determinados trastornos relacionados con las hormonas en los últimos años: descenso de la calidad del esperma, problemas de fertilidad, abortos, pubertad precoz, deformidades de órganos sexuales sobre todo en varones,…
Pero…
Por otro lado, diversos estudios han concluído que los parabenos son bien absorbidos por el tracto intestinal y perfectamente eliminados en la orina, pero cuando son absorbidos por la piel (cuando se utilizan externamente), parece que su eliminación no es tan sencilla y rápida.
Como se ha dicho, a fecha de hoy no existe ningún estudio concluyente que alerte sobre el uso de parabenos, y para las autoridades sanitarias sigue siendo un producto “no tóxico” y se continua utilizando en igual medida, pero a pesar de esto se siguen analizando sus efectos a largo plazo en diferentes estudios por todo el mundo, sobre todo en su aplicación en la cosmética infantil, en los desodorantes y en las lacas de uñas.
Por otro lado, el problema de casi todos los aditivos, no solo de los parabenos, es que forman parte del 99% de los productos que consumimos a diario, por lo que estos compuestos se acumulan en nuestro organismo a un ritmo mayor de lo que nuestro cuerpo es capaz de asimilar.
Una vez más parece ser que el problema no es del producto en sí mismo, sino de su uso indiscriminado y de nuestro volumen de consumo.
Y por si las dudas…
si existe elección, mejor lo orgánico ¿no?