
Friedrich Nietzsche (1844-1900) no necesita mayor presentación: es uno de los filósofos más importantes de la modernidad, un pensador poderoso y excelente prosista, que no sólo capturó con lucidez la naturaleza humana y penetró con agudeza las almas e instituciones de su época, sino que también se adelantó en muchos sentidos al espíritu del siglo XX, un siglo que entró en puntillas poco después de su muerte.
Lo que posteo a continuación es una colección de aforismos extraidos de algunas de sus obras. Como buenos humanos demasiado humanos, juzguen por ustedes mismos.
"Humano, demasiado humano"

Un alma delicada se siente molesta al saber que hay que darle las gracias; un alma grosera, al saber que tiene que darlas.
Es indefectible: cada maestro no tiene más que un alumno, y este alumno le llega a ser infiel, pues está predestinado a ser maestro también.
Las mujeres llegan a ser, por medio del amor, lo que son en la mente del hombre que las ama.
Se olvida la arrogancia cuando se está entre hombres de mérito; estar solo hace orgulloso. Los jóvenes son muy arrogantes, pues frecuentan sus semejantes, todos los cuales, no siendo nada, quieren pasar por mucho.
No sólo se ataca para hacer daño a alguien, para vencerle, sino a veces por el mero deseo de adquirir conciencia de la propia fuerza.
Pocas gentes habrá que, cuando se sientan perplejas en la elección de tema de conversación, no revelen los secretos más importantes de un amigo.
El cristianismo nació para dar al corazón alivio; pero luego necesita primeramente abrumar el corazón para poder en seguida consolarle.
Un escritor debería ser considerado como un malhechor que no merece, sino en casos rarísimos, el perdón o la gracia. Esto sería un remedio contra la invasión de libros.
La distinción que encontramos en el infortunio (como si fuera un signo de vulgaridad, de falta de ambición, sentirse feliz) es tan grande, que si decimos a una persona "¡Pero, qué feliz es usted!", por lo general protesta.
La ventaja de la mala memoria es que se disfruta varias veces de las mismas cosas por primera vez.
El que nos encontremos tan a gusto en plena naturaleza proviene de que ésta no tiene opinión sobre nosotros.
Es indefectible: cada maestro no tiene más que un alumno, y este alumno le llega a ser infiel, pues está predestinado a ser maestro también.
Las mujeres llegan a ser, por medio del amor, lo que son en la mente del hombre que las ama.
Se olvida la arrogancia cuando se está entre hombres de mérito; estar solo hace orgulloso. Los jóvenes son muy arrogantes, pues frecuentan sus semejantes, todos los cuales, no siendo nada, quieren pasar por mucho.
No sólo se ataca para hacer daño a alguien, para vencerle, sino a veces por el mero deseo de adquirir conciencia de la propia fuerza.
Pocas gentes habrá que, cuando se sientan perplejas en la elección de tema de conversación, no revelen los secretos más importantes de un amigo.

El cristianismo nació para dar al corazón alivio; pero luego necesita primeramente abrumar el corazón para poder en seguida consolarle.
Un escritor debería ser considerado como un malhechor que no merece, sino en casos rarísimos, el perdón o la gracia. Esto sería un remedio contra la invasión de libros.
La distinción que encontramos en el infortunio (como si fuera un signo de vulgaridad, de falta de ambición, sentirse feliz) es tan grande, que si decimos a una persona "¡Pero, qué feliz es usted!", por lo general protesta.
La ventaja de la mala memoria es que se disfruta varias veces de las mismas cosas por primera vez.
El que nos encontremos tan a gusto en plena naturaleza proviene de que ésta no tiene opinión sobre nosotros.
"Así hablaba Zaratustra"
Nietzsche se sirve de la figura de Zaratustra, donde es más bien un recurso literario ya que no representa al personaje histórico y sirve como el portavoz y símbolo de sus ideas principales sobre las que se asienta toda su obra y que son exhaustivamente tratadas a lo largo de este libro: la muerte de Dios, el Übermensch, la voluntad de poder y (definido por primera vez, aunque no desarrollado explícitamente) el eterno retorno de la vida.

Se presenta como el profeta supremo, superior en sabiduría y conocimiento al resto de los humanos. Nietzsche lo emplea como contraposición a la doctrina de la Iglesia católica, a la que considera heredera de Sócrates en cuanto a la manera de entender la vida. Zaratustra fue escogido por el autor como ejemplo de la filosofía presocrática, para explicar su teoría del Übermensch (superhombre o suprahombre), vitalista y naturalista, y para reivindicar la aceptación de los aspectos negativos y positivos de la vida. En definitiva, para proponer una actitud de aceptación de la vida en su plenitud y negación del más allá, que en su opinión era la causa de la debilidad humana.

Zaratustra es un ermitaño que vive recluido en la montaña, donde a lo largo de su retiro reflexiona sobre la vida y la naturaleza del hombre. Una vez siente que es el momento adecuado, decide regresar al mundo para comunicarle el fruto de su conocimiento.
Aunque el argumento principal es el del Übermensch, Nietzsche considera la muerte de Dios un requisito previo a su concepción. En el capítulo De la virtud que hace regalos escribe:
Muertos están todos los dioses, ahora queremos que viva el superhombre.
La noticia de la muerte de Dios es la primera enseñanza de Zaratustra, metafóricamente el pilar sobre el que se sustenta la construcción del Übermensch.
Übermensch ('superhombre' o 'suprahombre')
¿Por qué son tan frecuentes las imágenes de animales en Así habló Zaratustra?
Se me ocurren diferentes hipótesis que no tienen por qué ser excluyentes:
1. Su presencia resalta la ausencia de auténticos hombres.
2. Los animales caricaturizan al hombre y, por lo tanto, amplifican y hacen más diáfanos sus defectos y sus virtudes.
3. Hay algo en Zaratustra del cinismo de Diógenes. En más de una ocasión parece preguntarse si es mucho más noble ser hombre que perro o, al menos, si es mucho más innoble ser perro que hombre.
4. Quizás se sugiere que el hombre podría preferir rebajarse a la condición de animal antes que elevarse a la de superhombre.
5. ¿O quizás quiere comparar al animal, en tanto que artista, con el hombre en tanto que sabio? En todo caso, ahí están los animales:
* El gusano: "Habéis hecho el camino del gusano de tierra al hombre, y aún quedan en vosotros abundantes características gusaniles." En un momento determinado Zaratustra se insulta a sí mismo llamándose "gusano dormido".
* La serpiente y el águila: Son los primeros seres vivos que acompañan a Zaratustra. Son animales altivos y sagaces y por eso mismo le servirán de guías. "Así le pido yo a mi altivez de siempre ir de la mano de mi sagacidad". El águila posee la ligereza del ave; la serpiente, la prudencia, la lentitud calculada, la inteligencia. Pero además de la serpiente que junto al águila acompaña a Zaratustra, hay otra serpiente: la pesada y negra que le ha mordido a un pastor en la lengua y de la que éste no puede desprenderse. Zaratustra intenta liberarlo inultilmente de ella, hasta que comprende que la solución es otra: "¡Muerde! -le grita- ¡Muerde! ¡Córtale la cabeza! ¡Muerde!"
* El camello y el león son, junto al niño, los protagonistas de la alegoría de las tres metamorfosis. Los tres nos ofrecen completas las imágenes de la animalidad del hombre. El camello es la bestia de carga, sufrida, paciente, resistente, domesticada, obediente, hundida bajo el peso del deber los valores que acarrea. El león es el gesto rebelde del esclavo. El niño es el juego del inocente. Si el camello, en un extremo, se niega a sí mismo en su obediencia, el niño, en el otro, se afirma así mismo en su juego.
* De la vaca que rumia, como animal filosófico reminiscente ya hemos hablado otras veces aquí: Una, dos y tres.
* El burro es el animal de carga que mezcla sin pudor su rebuzno con las voces de los mejores hombres.
* El mono: "¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión y una vergüenza dolorosa. Y justo eso es lo que el hombre debe ser para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa".
* El toro blanco: "Debiera imitar al toro y su felicidad debiera oler a tierra y no a desprecio de la tierra".
* Perro y rebaño: "¡No será Zaratustra pastor y mastín de rebaño! Separar a muchos del rebaño, esa es mi misión".
* De las moscas de la plaza del mercado poco hay que decir. Respecto a los otros bichos, "¡qué importa que escarabajos e insectos se posen en mi carga!"
* La paloma: "... pensamientos que vienen con pies de paloma y gobiernan el mundo." * Las abejas: "Mira, yo estoy harto de mi sabiduría como las abejas que han acumulado demasiada miel".
* Los cerdos: "Nosotros colocamos nuestra silla en el medio -eso me dice vuestra sonrisa satisfecha-, y a igual distancia de los gladiadores agonizantes que de los cerdos divertidos (...). Pero eso es... mediocridad, aunque se llame moderación".
Aforismos
Vuestro honor no lo constituirá vuestro origen, sino vuestro fin.
Es preciso saberse amar a sí mismo, con amor sano y saludable, para saber soportarse a sí mismo y no vagabundear.

En el fondo no amamos más que a nuestros hijos y a nuestras obras; y el amarse mucho a sí mismo es un signo de fecundidad.
No debéis tener más enemigos que aquellos que sean dignos de odio, pero no tengáis enemigos dignos del menosprecio: debéis estar orgullosos de vuestros enemigos.

Hubo un tiempo en que el espíritu fue Dios; luego se hizo hombre y, por último, plebe.
El hombre es algo que debe ser superado; el hombre es un puente y no un fin.
Los hombres "no" son iguales: así lo dice la justicia; y ellos no pueden querer lo que yo quiero.
Cualquier que sea el mal que puedan hacer los malos, el mal que hacen los buenos es el más nocivo de todos los males.

Te castigan por tus virtudes. Sólo perdonan sinceramente tus errores.
El que busca conocimiento pasa por entre los hombres como por entre animales.
¡Oh soledad! ¡Soledad, patria mía!
¿Tenéis valor? No el valor ante los testigos, sino el valor de los solitarios, el valor de las águilas que no tienen ningún dios espectador.
Voluptuosidad: sólo para los marchitos es un dulce veneno; mas para los que tienen voluntad de león, es el mayor reconstituyente y el rey de los vinos conservado con veneración.
"Filosofía general"
Sólo las almas ambiciosas y tensas saben lo que es arte y lo que es alegría.
Así, como somos, nos hacemos recalcitrantes ante un "tú debes". Nuestra moral debe decir "yo quiero".
La estimación de la autoridad aumenta en relación de la disminución de fuerzas creadoras.
Un hombre que se creyera absolutamente bueno sería espiritualmente un idiota.
Llamamos buena o mala a una cosa en relación con nosotros, no con la cosa misma.
El hombre es ante todo un animal que juzga.
¿Hay aún filósofos? En realidad, en nuestra vida hay mucho de filosófico, sobre todo en los hombres científicos; pero filósofos propiamente dichos, hay tan pocos como verdaderos nobles. ¿Por qué? Ya no se cree en los filósofos, ni aun entre los sabios; éste es el escepticismo de una época democrática, que abjura de los hombres superiores. La psicología del siglo va dirigida esencialmente contra las naturalezas superiores.
Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.
Puede creerse que llegará un tiempo en que el hombre se eleve tanto, que las cosas que hasta aquí le han parecido más sagradas, por ejemplo, la creencia en Dios, le parezcan infantilmente conmovedoras y que haga con ellas lo que ha hecho con todos los mitos: que las transforme en cuentos para niños.
El placer de hacer daño, porque trae consigo un acrecentamiento del sentimiento de poder, sobre todo cuando precede una disminución de éste, es decir, en la venganza.
Así, como somos, nos hacemos recalcitrantes ante un "tú debes". Nuestra moral debe decir "yo quiero".
La estimación de la autoridad aumenta en relación de la disminución de fuerzas creadoras.
Un hombre que se creyera absolutamente bueno sería espiritualmente un idiota.
Llamamos buena o mala a una cosa en relación con nosotros, no con la cosa misma.
El hombre es ante todo un animal que juzga.
¿Hay aún filósofos? En realidad, en nuestra vida hay mucho de filosófico, sobre todo en los hombres científicos; pero filósofos propiamente dichos, hay tan pocos como verdaderos nobles. ¿Por qué? Ya no se cree en los filósofos, ni aun entre los sabios; éste es el escepticismo de una época democrática, que abjura de los hombres superiores. La psicología del siglo va dirigida esencialmente contra las naturalezas superiores.
Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.
Puede creerse que llegará un tiempo en que el hombre se eleve tanto, que las cosas que hasta aquí le han parecido más sagradas, por ejemplo, la creencia en Dios, le parezcan infantilmente conmovedoras y que haga con ellas lo que ha hecho con todos los mitos: que las transforme en cuentos para niños.
El placer de hacer daño, porque trae consigo un acrecentamiento del sentimiento de poder, sobre todo cuando precede una disminución de éste, es decir, en la venganza.
"Más allá del bien y del mal"

Lo que se hace por amor, se hace también más allá del bien y del mal.
El desilusionado habla: "Yo esperaba ecos y no he encontrado más que elogios".
No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que a su igual o a su superior.
A riesgo de escandalizar los oídos inocentes, doy por hecho que el egoísmo pertenece a la esencia de las almas nobles; quiero afirmar esta creencia inmutable de que un ser tal como "somos nosotros" debe tener sometidos a otros seres, otros seres deben sacrificarse por él.
Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes.
Las mujeres, hasta el presente, han sido tratadas por los hombres como pájaros que, habiendo descendido de una altura cualquiera, se han perdido entre ellos: como una cosa delicada, frágil, salvaje, extraña, dulce, encantadora, pero también como algo que es preciso poner en una jaula para que no se vuele.
Ser dueños de nuestras cuatro virtudes: el valor, la penetración, la simpatía, la soledad.
El desilusionado habla: "Yo esperaba ecos y no he encontrado más que elogios".
No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que a su igual o a su superior.
A riesgo de escandalizar los oídos inocentes, doy por hecho que el egoísmo pertenece a la esencia de las almas nobles; quiero afirmar esta creencia inmutable de que un ser tal como "somos nosotros" debe tener sometidos a otros seres, otros seres deben sacrificarse por él.
Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes.
Las mujeres, hasta el presente, han sido tratadas por los hombres como pájaros que, habiendo descendido de una altura cualquiera, se han perdido entre ellos: como una cosa delicada, frágil, salvaje, extraña, dulce, encantadora, pero también como algo que es preciso poner en una jaula para que no se vuele.
Ser dueños de nuestras cuatro virtudes: el valor, la penetración, la simpatía, la soledad.
"Tratados filosóficos"

El amor y la crueldad no son dos cosas opuestas: siempre se encuentran juntos en los caracteres más firmes y mejores.
Debemos desechar todo escrúpulo de conciencia en lo que se refiere a la verdad y el error, mientras se trate de la vida, para que luego podamos emplear la vida en servicio de la verdad y de la conciencia intelectual.
Esto es para desesperar: la historia nos enseña que ninguno de los grandes hombres ha triunfado sin un gran orgullo y una buena dosis de injusticia.
Debemos desechar todo escrúpulo de conciencia en lo que se refiere a la verdad y el error, mientras se trate de la vida, para que luego podamos emplear la vida en servicio de la verdad y de la conciencia intelectual.
Esto es para desesperar: la historia nos enseña que ninguno de los grandes hombres ha triunfado sin un gran orgullo y una buena dosis de injusticia.
"Aurora"

¿Qué haremos para estimularnos cuando estemos fatigados y cansados de nosotros mismos? Unos recomiendan la mesa de juegos, otros el cristianismo, otros la electricidad. Pero lo mejor, mi querido melancólico, es "dormir mucho", en el sentido propio y figurado. Así terminaremos por tener de nuevo nuestra mañana. Un alarde en la sabiduría de la vida es saber intercalar a tiempo el sueño bajo todas sus formas.

Sólo cuando el hombre haya adquirido el conocimiento de todas las cosas podrá conocerse a sí mismo. Pues las cosas no son sino las fronteras del hombre.
Lo que es muy difícil de comprender por los hombres es su ignorancia con respecto a ellos mismos.
¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños!
El hombre libre es inmoral, porque en todas las cosas quiere depender de sí mismo y no de un uso establecido.
Es necesario que el maestro ponga a sus discípulos en guardia contra él.
La virtud principal del trabajo es impedir los ocios de las naturalezas más vulgares.
Lo que es muy difícil de comprender por los hombres es su ignorancia con respecto a ellos mismos.
¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños!
El hombre libre es inmoral, porque en todas las cosas quiere depender de sí mismo y no de un uso establecido.
Es necesario que el maestro ponga a sus discípulos en guardia contra él.
La virtud principal del trabajo es impedir los ocios de las naturalezas más vulgares.
"El ocaso de los ídolos"

Para vivir hay que ser un animal o un dios -dice Aristóteles-. Falta el tercer caso: hay que ser lo uno y lo otro; esto es, un "filósofo".
Guardarse de la mediocridad. ¡Antes la muerte!
Se debe vivir de modo que se tenga, en el momento oportuno, la voluntad de morir.
Guardarse de la mediocridad. ¡Antes la muerte!
Se debe vivir de modo que se tenga, en el momento oportuno, la voluntad de morir.
"El eterno retorno"

Temo que los animales consideren al hombre como un ser de su especie que, con gran peligro para él, ha perdido su buen sentido animal; que le consideren como un animal absurdo, como un animal que ríe y que llora, como un animal nefasto.
¿Cuántos hombres hay que sepan observar? Y entre el pequeño número de los que saben, ¿cuántos hay que se observen a sí mismos? "Cada cual es lo más lejano para sí mismo".
El que sabe que es profundo se esfuerza por ser claro; el que quiere parecer profundo se esfuerza por ser oscuro.
¿Cuántos hombres hay que sepan observar? Y entre el pequeño número de los que saben, ¿cuántos hay que se observen a sí mismos? "Cada cual es lo más lejano para sí mismo".
El que sabe que es profundo se esfuerza por ser claro; el que quiere parecer profundo se esfuerza por ser oscuro.
"La voluntad de dominio"

Para que el hombre pueda tenerse respeto a sí mismo es necesario que sea capaz también de ser malo.
10 curiosidades que no sabías sobre Friedrich Nietzsche
1. En el colegio, y siendo un niño, Friedrich Nietzsche se quemó la mano intencionadamente cuando le dijeron en clase que los héroes no existían.
2. Cuando era joven, conoció a Richard Wagner y a su familia, entablando amistad con todos ellos. Wagner fue fundamental para el desarrollo personal y profesional de Nietzsche, pero poco a poco se fueron separando al diferir sus filosofías cada vez más.
3. Estudió filología y ejerció de profesor de filología en Basilea, aunque acabó renunciando a este trabajo bastante pronto.
4. Cuando se trasladó a Basilea renunció a su nacionalidad alemana, y permaneció sin una nacionalidad oficial reconocida hasta el resto de sus días.
5. En 1882 propuso matrimonio a la escritora rusa Louise Salomé después de tan sólo unos días después de conocerla en Italia, pero ésta le rechazó y se fue a Berlín con Paul Rée, amigo de Nietzsche.
6. Mantuvo una relación incestuosa con su hermana Elisabeth, que quedó plasmada en la obra “Mi hermana y yo”, lejos de ser negada o evitada. Además, Friedrich Nietzsche se reafirmó en su lecho de muerte, entre terribles dolores causados por sus enfermedades, y en el que se acusó a sí mismo de dicho incesto.
7. Durante la guerra franco-prusiana, Nietzsche solicitó formar parte del ejército y servir a su país (Prúsia), y se le concedió un permiso como camillero, puesto que desempeñó durante sólo un mes, tiempo que fue suficiente para que contrajera difteria y disentería.
8. Las consecuencias de sus enfermedades (ceguera, migraña, dolores estomacales…) fueron las causantes de que abandonara su trabajo como catedrático en la universidad de Basilea.
9. Nietzsche era defensor de los animales. Tanto que, en una ocasión, y viendo cómo un cochero azotaba a latigazos a su caballo, se abalanzó sobre el animal, abrazándolo, y le pidió al cochero con lágrimas en los ojos que dejara que azotar al caballo.
10. A los 44 años tuvo un colapso mental, cosa que resultó ser parte de la raíz de su demencia, que avanzó hasta el fin de sus días.

Agrego unos buenos datos que aporto el amigo @wargasm a quien le agradezco
Lo del caballo pasó en Turín, Italia, y causó un revuelo impresionante en la calle para evitar que le sigan pegando al pobre animal y luego colapsó y lo tuvieron que internar un tiempo (tenía problemas nerviosos fuertes a esa altura de su vida).
El gran amor de su vida fué Salomé que era una mujer que pertenecía a la nobleza rusa y muy educada (algo raro para la época) Caminaban y hablaban de filosofía y la mina no solo lo entendía sino que hasta aportaba. Friedrich estaba como loco. Ella también fue su gran desilusión al preferir a su amigo antes que a él.
El asunto con Wagner fue groso. No un simple distanciamiento. Nietzsche paso de idolatrarlo a odiarlo con toda el alma. Le molestaba que sea tan (hoy diríamos mediático o tribunero) y lo que le llenó las bolas fue cuando compuso pársifal. En esa ópera wagner abandonó los temas inspirados en leyendas nórdicas o germánicas (como la cabalgata de las walkirias que hizo famosa la pelicula apocalipsis now) y tomó un tema con inspiración cristiana ( la Leyenda del Santo Grial). Él detestaba todo el sistema de valores y creencias del cristianismo y esa ópera le pareció una traición a los ideales que ambos habían compartido en el pasado.
Nietzche estuvo a punto de radicarse en Argentina. La hermana Elizabeth se casó con un oficial de apellido forster que fue enviado a Argentina ya que en aquella época había muy buenas relaciones entre Prusia y Argentina y el ejército Argentino contaba con muchos asesores prusianos. Así que la pareja se viene y Elizabeth le escribe a Nietzsche que había quedado solo (era muy dependiente de su hermana, ya que era muy muy solitario y débil físicamente) y le dice que se venga con ella para acá. Nietzsche hace algunas averiguaciones y le contesta que no porque en Bs As "no hay buenas bilbiotecas"
