Un Pucara en Malvinas
El Mayor Jorge Alberto Benítez, promoción XII LMGB. El 21 de Mayo: el Pucará A-531 es derribado por un misil Stinger. El piloto, el Capitan Benítez logra eyectarse.
Fue condecorado con la medalla:
“La Nación Argentina al Valor en Combate”
La Medalla "La Nación Argentina al Valor en Combate", es la segunda más alta condecoración militar propuesta por la República Argentina. (Ley 24.020/1991 y Ley 25.576) La misma expresa: "Reconócese la actuación en la Guerra del Atlántico Sur por sus relevantes méritos, valor y heroísmo en defensa de la Patria."
La batalla de hoy es recuperar nuestra Patria y luego Malvinas
La disyuntiva planteada después de la rendición de Puerto Argentino en 1982, fue la de “continuar la Recuperación iniciada el 2 de Abril o consolidar la rendición del 14 de Junio”
Mayor (R) Jorge Alberto Benítez, Hace 31 años una escuadrilla de aviones de fabricación nacional pisaba por primera vez el suelo de nuestras Islas Malvinas. Era una Escuadrilla de cuatro aviones Pucará de la III Brigada Aérea, con asiento en la ciudad de Reconquista, Santa Fe, que participaron desde el mismo 2 de abril de 1982, en la gloriosa Recuperación de nuestros derechos soberanos sobre las Islas Malvinas.
Con ellos, se asentaba también sobre la turba malvinense, la esperanza y el firme anhelo de quienes los tripulábamos, de lograr la Recuperación definitiva de nuestras Islas.
No pueden desconocerse y no es mi intención hacerlo, los errores que la conducción del Proceso cometió durante la Batalla por Malvinas. Pero donde la conducción no fue brillante, afloró la formación ética, moral, espiritual y de combate, de quienes estuvieron empeñados en batalla y de donde brotó generosa, la sangre de nuestros caídos y heridos, que empaparon la turba de nuestras queridas Islas.
Un Pucará en Malvinas
La Derrota en batalla no es una novedad en la historia de la Patria y tuvimos varias: Huaqui, Vilcapugio, Ayohuma, Cancha Rayada, entre otras… Pero la conducción ejemplar de sus comandantes, transformó esas derrotas en las glorias de Tucumán, Salta, Chacabuco y Maipú, asegurando el destino histórico de nuestra Patria como una Nación libre y soberana. Victorias consolidadas en el marco político, por una conducción firme y decidida a lograrlas.
Las lecciones aprendidas por los británicos en la Batalla de Malvinas, ante el duro golpe asestado a su Fuerza de Tareas: 31 buques averiados y 8 hundidos; los 33 Harrier y 31 helicópteros destruidos; y cuantiosas pérdidas personales y materiales, cuya verdadera magnitud algún día se sabrá si se levanta el secreto de 90 años impuesto por el gobierno británico, convencieron a Gran Bretaña de consolidar por otros medios, la “pírrica victoria” obtenida.
Autor: Salvador Aversa
El Mayor Jorge Alberto Benítez, promoción XII LMGB. El 21 de Mayo: el Pucará A-531 es derribado por un misil Stinger. El piloto, el Capitan Benítez logra eyectarse.
Fue condecorado con la medalla:
“La Nación Argentina al Valor en Combate”
La Medalla "La Nación Argentina al Valor en Combate", es la segunda más alta condecoración militar propuesta por la República Argentina. (Ley 24.020/1991 y Ley 25.576) La misma expresa: "Reconócese la actuación en la Guerra del Atlántico Sur por sus relevantes méritos, valor y heroísmo en defensa de la Patria."
La batalla de hoy es recuperar nuestra Patria y luego Malvinas
La disyuntiva planteada después de la rendición de Puerto Argentino en 1982, fue la de “continuar la Recuperación iniciada el 2 de Abril o consolidar la rendición del 14 de Junio”
Mayor (R) Jorge Alberto Benítez, Hace 31 años una escuadrilla de aviones de fabricación nacional pisaba por primera vez el suelo de nuestras Islas Malvinas. Era una Escuadrilla de cuatro aviones Pucará de la III Brigada Aérea, con asiento en la ciudad de Reconquista, Santa Fe, que participaron desde el mismo 2 de abril de 1982, en la gloriosa Recuperación de nuestros derechos soberanos sobre las Islas Malvinas.
Con ellos, se asentaba también sobre la turba malvinense, la esperanza y el firme anhelo de quienes los tripulábamos, de lograr la Recuperación definitiva de nuestras Islas.
No pueden desconocerse y no es mi intención hacerlo, los errores que la conducción del Proceso cometió durante la Batalla por Malvinas. Pero donde la conducción no fue brillante, afloró la formación ética, moral, espiritual y de combate, de quienes estuvieron empeñados en batalla y de donde brotó generosa, la sangre de nuestros caídos y heridos, que empaparon la turba de nuestras queridas Islas.
Un Pucará en Malvinas
La Derrota en batalla no es una novedad en la historia de la Patria y tuvimos varias: Huaqui, Vilcapugio, Ayohuma, Cancha Rayada, entre otras… Pero la conducción ejemplar de sus comandantes, transformó esas derrotas en las glorias de Tucumán, Salta, Chacabuco y Maipú, asegurando el destino histórico de nuestra Patria como una Nación libre y soberana. Victorias consolidadas en el marco político, por una conducción firme y decidida a lograrlas.
Las lecciones aprendidas por los británicos en la Batalla de Malvinas, ante el duro golpe asestado a su Fuerza de Tareas: 31 buques averiados y 8 hundidos; los 33 Harrier y 31 helicópteros destruidos; y cuantiosas pérdidas personales y materiales, cuya verdadera magnitud algún día se sabrá si se levanta el secreto de 90 años impuesto por el gobierno británico, convencieron a Gran Bretaña de consolidar por otros medios, la “pírrica victoria” obtenida.
Autor: Salvador Aversa