México es el lugar más increíble del mundo sin duda, todo desde mi punto de vista por supuesto, estoy seguro que todos tendrán esa visión de su nación aun así todos los extranjeros que he conocido tienen una opinión bastante picante del ombligo del mundo y es esta realidad la que me lleva a reflexionar sobre lo maravilloso de nuestro país que no deja a nadie sin un sabor de boca.
Pero ¿qué es México? Si le preguntas a un documental seguro te responderá que “un crisol de culturas”, si le preguntas a un libro de historia te dirá que una tierra salvaje difícil de domar que cambia de arriero a cada rato uso la palabra arriero porque precisamente nuestros patrones a lo largo de la historia han visto este lugar como un burro de carga y finalmente si le pregunto a un Mexicano obtendré en la mayoría de los casos la única respuesta real “un país grande” nadie puede negar esta postura al menos no a nivel geográfico pero ¿que más nos exalta como nación?.
Para empezar nuestra historia prehispánica es la más importante de América y nos hace sentir bonito en el corazón a todos los latinos, nuestra herencia española tampoco es para quejarse aunque hoy en día no pasen por su mejor momento. Una vez que ambas culturas se entrelazaron crearon algo mágico, la ciencia nos llama mestizos pero somos la definición misma de la gloria y en un futuro no muy lejano todos serán como nosotros hijos de la diversidad amantes de la evolución.
Si la basta historia y el prometedor futuro no fueran suficiente nuestra nación tiene una de las colecciones más grandes de artistas desde escritores tan geniales que parecieran tener un romance con las letras hasta músicos cuya musa es la mismísima Guadalupana e incluso encontramos cineastas con tomas tan perfectas que se meten a nuestro cerebro en forma de recuerdos.
Podría seguir hablando por horas de todas las cosas maravillosas que me hacen ser lo que soy y creer lo que pienso pero existe también un lado oscuro que pocos hablamos y tiene raíz en un solo mal que necesita ser desterrado de este país. Muchos dicen que todo lo malo en la nación viene del gobierno específicamente de un partido llamado PRI, otros tantos culpan a la falta de educación y hay aquellos que piensan en una conspiración donde acusan a los gabachos de mantenernos sobajados junto con los hermanos latinos; pero carnales abran los ojos todo lo anterior es verdad pero tiene raíz en el único rasgo negativo de nuestra raza la MEDIOCRIDAD esa que algunos extranjeros erróneamente tachan de holgazanería. Piénselo bien, todos los países se quejan de su gobierno pues en ningún lado existe la justicia verdadera pero las razones son diferentes de idiosincrasia a idiosincrasia por tanto este mal aunque aqueja un chingo no es el error primordial como tampoco lo es la falta de educación pues en el mundo actual y ante las situaciones actuales del país me atrevería a decir que cerca del 85% de la población puede educarse ya sea de manera formal o informal y menos creo que se trate de la intervención extranjera en el desarrollo del país que existe pero no es una excusa pues imperios como el Mongol se alzaron de la nada y con todo en contra, en cambio sí puedo afirmar que mantenemos una democracia literalmente teñida de sangre por mediocridad, que no estudiamos porque es más fácil echarse unas birrias con los compas viendo el futbol y que al irnos a dormir no se nos remuerde la conciencia porque todo es culpa de los gringos. Cuántos 43 más tienen que matar, cuantas casas blancas se deben comprar o de plano cuantos Tlatelolcos tienen que ocurrir para que despiertes y te des cuenta que tenemos que cambiar algo.
No necesitamos iniciar una revolución es más ni si quiera necesitas salir a una marcha es suficiente con desear más piensa aquello que siempre has querido puede ser tan básico como una casa más grande hasta algo mucho más complicado como traer justicia al sistema judicial del país, cuando tengas bien pensado que quieres labra tu camino para conseguirlo que indudablemente te llevara a estudiar, expresar y trabajar creceremos individualmente por lo tanto también de manera colectiva poco a poco veras como todo va mejor, cuando tengas dudas de nuestra alianza solo recuerda que los vikingos solo querían tierras fértiles o que los judíos solo buscaban un hogar y hoy en día su descendencia cosecha el éxito desde lo más alto del sistema.
Pero ¿qué es México? Si le preguntas a un documental seguro te responderá que “un crisol de culturas”, si le preguntas a un libro de historia te dirá que una tierra salvaje difícil de domar que cambia de arriero a cada rato uso la palabra arriero porque precisamente nuestros patrones a lo largo de la historia han visto este lugar como un burro de carga y finalmente si le pregunto a un Mexicano obtendré en la mayoría de los casos la única respuesta real “un país grande” nadie puede negar esta postura al menos no a nivel geográfico pero ¿que más nos exalta como nación?.
Para empezar nuestra historia prehispánica es la más importante de América y nos hace sentir bonito en el corazón a todos los latinos, nuestra herencia española tampoco es para quejarse aunque hoy en día no pasen por su mejor momento. Una vez que ambas culturas se entrelazaron crearon algo mágico, la ciencia nos llama mestizos pero somos la definición misma de la gloria y en un futuro no muy lejano todos serán como nosotros hijos de la diversidad amantes de la evolución.
Si la basta historia y el prometedor futuro no fueran suficiente nuestra nación tiene una de las colecciones más grandes de artistas desde escritores tan geniales que parecieran tener un romance con las letras hasta músicos cuya musa es la mismísima Guadalupana e incluso encontramos cineastas con tomas tan perfectas que se meten a nuestro cerebro en forma de recuerdos.
Podría seguir hablando por horas de todas las cosas maravillosas que me hacen ser lo que soy y creer lo que pienso pero existe también un lado oscuro que pocos hablamos y tiene raíz en un solo mal que necesita ser desterrado de este país. Muchos dicen que todo lo malo en la nación viene del gobierno específicamente de un partido llamado PRI, otros tantos culpan a la falta de educación y hay aquellos que piensan en una conspiración donde acusan a los gabachos de mantenernos sobajados junto con los hermanos latinos; pero carnales abran los ojos todo lo anterior es verdad pero tiene raíz en el único rasgo negativo de nuestra raza la MEDIOCRIDAD esa que algunos extranjeros erróneamente tachan de holgazanería. Piénselo bien, todos los países se quejan de su gobierno pues en ningún lado existe la justicia verdadera pero las razones son diferentes de idiosincrasia a idiosincrasia por tanto este mal aunque aqueja un chingo no es el error primordial como tampoco lo es la falta de educación pues en el mundo actual y ante las situaciones actuales del país me atrevería a decir que cerca del 85% de la población puede educarse ya sea de manera formal o informal y menos creo que se trate de la intervención extranjera en el desarrollo del país que existe pero no es una excusa pues imperios como el Mongol se alzaron de la nada y con todo en contra, en cambio sí puedo afirmar que mantenemos una democracia literalmente teñida de sangre por mediocridad, que no estudiamos porque es más fácil echarse unas birrias con los compas viendo el futbol y que al irnos a dormir no se nos remuerde la conciencia porque todo es culpa de los gringos. Cuántos 43 más tienen que matar, cuantas casas blancas se deben comprar o de plano cuantos Tlatelolcos tienen que ocurrir para que despiertes y te des cuenta que tenemos que cambiar algo.
No necesitamos iniciar una revolución es más ni si quiera necesitas salir a una marcha es suficiente con desear más piensa aquello que siempre has querido puede ser tan básico como una casa más grande hasta algo mucho más complicado como traer justicia al sistema judicial del país, cuando tengas bien pensado que quieres labra tu camino para conseguirlo que indudablemente te llevara a estudiar, expresar y trabajar creceremos individualmente por lo tanto también de manera colectiva poco a poco veras como todo va mejor, cuando tengas dudas de nuestra alianza solo recuerda que los vikingos solo querían tierras fértiles o que los judíos solo buscaban un hogar y hoy en día su descendencia cosecha el éxito desde lo más alto del sistema.