1.- Vacío casi absoluto, es decir, que no hay aire y si existe, cada molécula está diametralmente distante una de la otra, pues recordemos que el aire ocupa todo el espacio que exista, y como en el espacio exterior es infinito, pues cada molécula de gas intentará estar alejada una de la otra. Con la excepción de centros de gravedad como soles o planetas, donde toda la materia cercana está conglomerada.
2.- Temperatura oscilatoria. "La temperatura que hay en el espacio exterior oscila entre los -180 ºC a la sombra (por ejemplo la de nuestro planeta) y los 122 ºC si se está directamente expuesto a los rayos del Sol. En el universo, la temperatura absoluta de la radiación cósmica de fondo es de -266,15 ºC" (1).
Ambas condicionantes son de vital importancia para los microorganismos descomponedores en el planeta Tierra. ¿Pero qué organismos de los que viven en la Tierra aguantarían las condiciones del espacio exterior?
La descomposición del cadáver de un ser vivo (en el planeta Tierra) empieza con la colonización de bacterias. En el caso de animales, las bacterias que viven en el intestino empiezan a multiplicarse y degradar los órganos internos, colonizándose después por insectos, hongos, protozoarios y demás organismos externos. En el caso de las plantas, la ocurrencia es mayor para hongos y luego bacterias, que de insectos y protozoarios.
Si un organismo muriera en el espacio, lo más probable que pasaría es:
1.- Las bacterias anaerobias (es decir, que no ocupan oxígeno para vivir), degradarían lentamente el cuerpo por la parte interna.
2.- La fluctuación de las temperaturas terminarían por deshidratar al cuerpo.
3.- Debido a que los microorganismos requieren agua para sobrevivir, el cuerpo se desecaría antes de ser degradado por los microorganismos completamente.
4.- Los microorganismos tenderían a morir o a formar estructuras de resistencia (esporas, esclerocios, etc.) hasta que las condiciones sean de nuevo propicias.
5.- Por lo tanto, el cuerpo terminaría parcialmente descompuesto y deshidratado. Probablemente terminaría quemado por la atracción hacia una estrella o por la fricción de la atmósfera de algún planeta.
Bueno, todo esto es en términos especulativos. La única manera de asegurarse de todo esto es hacer experimentación con descomposición orgánica bajo condiciones de alto vacío y fluctuación de temperaturas.