Un duelo sin precedentes en el escritorio: en un lado Mac OS X, el sistema operativo más “cool” del momento, todo diseño y con alma de Unix, y por el otro Windows 7, aún en fase beta, la encarnación de todo lo que Windows Vista quiso ser con un corazón de NT (y posos del olvidado OS/2).
En un interesante artículo de Infoworld un autodeclarado usuario de Mac ha dado un paso al frente y ha comparado captura a captura las características visuales y no tan visuales de ambos sistemas operativos. No se trata de prestaciones o alta tecnología, sino cómo el entorno gráfico de ambos sistemas resuelve cada uno las tareas más habituales a las que se enfrenta el usuario.
Aunque parezca mentira, el resultado no es una lista de entregados elogios al sistema operativo de Apple, sino que en algunos puntos el nuevo sistema operativo de MIcrosoft se aunta sus tantos. Eso sí, casi antes de empezar lo aclara: ningún usuario de Mac encontrará nada en Windows 7 que lo haga renegar de su Mac OS X.
Hay que decir que algunas de las observaciones provienen de un usuario acostumbrado a utilizar Mac OS X. Las quejas de encontrarse un “escritorio vacío” o de la superposición de ventanas de información, parecen más estéticas que prácticas. Eso sí, reconoce victorias para Windows 7 en el campo de los gadgets (mejor integrados en W7) y en el manejo de redes locales (con una de las funcionalidades estrella de Windows 7, los homegroup) aunque por alguna razón la potencia y sencillez que otorga para compartir ficheros no le convence tanto como el de Mac OS X. Significativo el casi empate en percepción entre la nueva barra de tareas de Windows 7 y el Dock.
Visto lo visto, y a la espera de cambios espectaculares en el nuevo Leopard, tampoco creo que Mac OS X tenga nada que pueda convencer a un usuario de Windows a abandonar sus aplicaciones y su forma de trabajar ;-)
espero que les haya gustado el informe
