En el día en que conmemoramos un nuevo aniversario de la formación de nuestro Primer Gobierno Patrio, dejó acá un pequeño post para recordar estos acontecimientos fundacionales en la historia de nuestro gran país. Espero les guste.
La Primera Junta de Gobierno, oficialmente denominada la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII, fue la Junta de gobierno surgida el viernes 25 de mayo de 1810 en Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, como consecuencia del triunfo de la Revolución de Mayo que destituyó al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros.
La sede del gobierno fue fijada en el Fuerte de Buenos Aires, que sirviera desde 1776 como residencia de los virreyes y donde hoy se encuentra la Casa de Gobierno. La Primera Junta existió como tal hasta el 18 de diciembre del mismo año, ya que con la incorporación de diputados del interior se transformó en la Junta Grande.
Los principios que proclamó la Revolución de Mayo y por los cuales se guió el proceder de la Primera Junta fueron los de la soberanía popular, el principio representativo, y la publicidad de los actos de gobierno.
Fundamentos doctrinarios y duración
Al principio, la Junta no se presentó como una ruptura al orden preexistente sino como una continuidad de la soberanía del rey Fernando VII de Borbón, prisionero del emperador Napoleón Bonaparte en Francia.
Se basó en la teoría de la retroversión de la soberanía, expuesta por Juan José Castelli en el cabildo abierto del día 22 de mayo, y el derecho de los pueblos a conferir la autoridad o mando en ausencia del monarca. En España se habían formado Juntas de Gobierno bajo ese mismo principio, que desconocían la autoridad del rey José Bonaparte nombrado por Napoleón Bonaparte en reemplazo de Fernando VII. Antes de la formación de la Primera Junta existieron otros intentos similares de formar juntas de gobierno en el virreinato, pero todos ellos fueron desbaratados.
Sin embargo, los historiadores suelen considerar que las proclamaciones de lealtad a Fernando VII no eran reales, sino un engaño conocido como la Máscara de Fernando VII, que ocultaba las auténticas motivaciones independentistas de sus impulsores con el fin de evitar represalias.
Estos fundamentos doctrinarios se complementaron con la teoría de la subrogación, por la cual al sustituir a la autoridad virreinal se asumían todas sus funciones y dignidades, por lo que la Junta debía ser reconocida por todas las ciudades y villas.
El nuevo gobierno desconoció la autoridad del Consejo de Regencia sobre el territorio americano, basándose por un lado en su carencia de representatividad con respecto a Hispanoamérica; por el otro, en su falta de legitimidad, puesto que el órgano que le había transmitido sus poderes, la Junta Suprema Central, no disponía de las facultades para hacerlo.
La Junta fue creada el 25 de mayo de 1810 y luego se transformó el 18 de diciembre del mismo año en la llamada Junta Grande.
Acción de gobierno
Una de las primeras medidas de la Primera Junta fue exigir juramento de obediencia; la Audiencia, el Cabildo de Buenos Aires y el Tribunal de Cuentas lo hicieron bajo protesta. Con el objetivo de incorporar al resto del virreinato al proceso revolucionario, se envió la Circular del 27 de mayo a sus ciudades y villas. El documento comunicaba el cambio de gobierno, exigía el reconocimiento y solicitaba la designación de representantes, que debían trasladarse a Buenos Aires, para integrar la Junta "Según el orden de llegada".
El 28 de mayo la Junta dictó su propio reglamento al que denominó oficialmente "Reglamento sobre el despacho y ceremonial en actos públicos de la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata". Los asuntos del gobierno se derivaron en dos secretarías: de Gobierno y Guerra, a cargo de Mariano Moreno, y de Hacienda, encomendada a Juan José Paso. Las milicias fueron transformadas en regimientos regulares, dando origen al ejército de la revolución. Reconocía el derecho a petición al declarar que todo ciudadano podía hacer conocer a la Junta sus preocupaciones en materia de seguridad y "felicidad pública".
Obras de gobierno
Medidas frente a la contrarrevolución
Los funcionarios españoles realistas se resistieron al desplazamiento de Cisneros. Surgió así el problema de la contrarrevolución.
En Buenos Aires los principales núcleos de oposición fueron: la Audiencia, el Cabildo y el exvirrey. La Audiencia no reconoció a la Junta. Esta dispuso, en junio de 1810, la detención de Cisneros y de los miembros de la Audiencia y su embarque hacia España.
El Cabildo continuó en la oposición, hasta que sus integrantes fueron reemplazados por partidarios de la revolución.
En el interior, las autoridades de Córdoba (el 20 de junio), Potosí, Cochabamba, La Paz, Chuquisaca, Paraguay y Montevideo desconocieron el poder de la Junta Gubernativa. Se organizaron movimientos contrarrevolucionarios; el más peligroso, por su cercanía de Buenos Aires, fue el de Córdoba, que, dirigido por Liniers, estableció contactos con las autoridades altoperuanas, y reunió fuerzas para resistir.
El primer cabildo en reconocer a la junta fue el de Luján el 2 de junio, le siguieron el cabildo de Maldonado (el 4 de junio) y el comandante militar de Colonia del Sacramento (5 de junio), pero estas dos poblaciones fueron ocupadas por los realistas de Montevideo. Luego los cabildos de Concepción del Uruguay (8 de junio), Santo Domingo Soriano (9 de junio), Santa Fe (12 de junio), el comandante militar de la Fortaleza de Santa Teresa (13 de junio), los cabildos de San Luis (13 de junio) y Corrientes (16 de junio). El cabildo de Salta el 19 de junio en medio de una gran oposición, y los de Gualeguay, Gualeguaychú y Catamarca (22 de junio), Mendoza (23 de junio), Tarija (25 de junio). El cabildo de San Miguel de Tucumán decidió el 11 de junio esperar la decisión de Salta y luego lo hizo a favor el 26 de junio y el de Santiago del Estero (29 de junio). El gobernador interino de Misiones en Yapeyú el 18 de junio y el cabildo indígena de Candelaria el 8 de julio. El cabildo de San Juan la rechazó el 13 de julio y la reconoció el día 28. Los de las villas de San José de Jáchal (6 de agosto), San Agustín de Valle Fértil (10 de agosto). Después de sofocada la reacción de Liniers lo hizo el cabildo de Córdoba (8 de agosto) y el de Río Cuarto (13 de agosto), mientras que el de La Rioja evitó pronunciarse a favor hasta el 1 de septiembre. Luego lo hicieron los de San Salvador de Jujuy (el 4 de septiembre), Cochabamba (23 de septiembre), Santa Cruz de la Sierra (24 de septiembre), Potosí (10 de noviembre), Chuquisaca (13 de noviembre), La Paz (16 de noviembre), Oruro (4 de diciembre).
La Junta trató de disuadir a los complotados; al no lograrlo, recurrió a la acción armada y a los castigos ejemplares. La medida más controvertida fue el fusilamiento de los contrarrevolucionarios de Córdoba, ejecutado durante la Primera Campaña al Alto Perú. Fue aprobado por la totalidad de los miembros de la Junta, con excepción del sacerdote Manuel Alberti.
Tres campañas militares organizó la Junta para terminar con la oposición de los funcionarios metropolitanos: Campaña al interior y al Alto Perú (1810-1811); Campaña al Paraguay (1811) y la Campaña a la Banda Oriental (1811-1812).
Crisis y transformación de la Junta
Hacia fines de 1810 las divergencias en el seno de la Primera Junta entre los morenistas, que era tendencia más radical dentro de la Junta, conducida por Moreno y los saavedristas, tendencia más conservadora, encabezada por Saavedra, derivaron en la primera crisis de gobierno.
Como respuesta al gesto de un oficial del Regimiento de Patricios, en que durante un banquete exaltaba excesivamente la persona de Saavedra, como si fuera el «rey o emperador de América», Moreno presentó a la Junta un proyecto de Supresión de Honores. Se reservaban los honores para la Junta como institución de gobierno, eliminando los destinados al presidente. Saavedra no se opuso, y el documento fue aprobado el 6 de diciembre de 1810. Sin embargo, los jefes milicianos, temerosos de la pérdida de poder de Saavedra, presionaron para desplazar a Moreno.
Las ciudades del interior, cumpliendo lo dispuesto en la circular del 27 de mayo, enviaron sus representantes a la capital, para ser incorporados en la Junta. El Deán Funes, diputado de Córdoba, lideró el grupo.
Partidarios de la revolución, pero moderados en su mayoría, tenían diferencias con los porteños, fueran estos moderados o morenistas. Defendían el derecho de los pueblos a participar en el gobierno y recelaban de la supremacía de la capital.
Moreno se oponía a integrarlos a la Junta, considerando que debían formar el Congreso General de los pueblos para sancionar la constitución y establecer la forma definitiva de gobierno. Advertía que aumentar el número de integrantes del ejecutivo atentaría contra la unidad de criterio y la rapidez de la toma de decisiones.
La votación del 18 de diciembre de 1810, destinada a decidir la incorporación de los diputados del interior terminó con una amplia mayoría a favor de la incorporación.
Mariano Moreno consideró que la decisión era contraria al bien general del estado, aceptó la voluntad de la mayoría y presentó su renuncia, que no fue aceptada. Posteriormente solicitó ser enviado en misión diplomática al exterior. Se le encomendó realizar gestiones en Río de Janeiro y Londres, pero murió en altamar.
Los diputados fueron integrados a la Junta, y el conjunto constituyó la Junta Grande, que se formó oficialmente ese mismo día.
Integrantes de la Primera Junta
Presidente
Cornelio Judas Tadeo de Saavedra y Rodríguez
Militar y estadista que tuvo una destacada participación en las Invasiones Inglesas, fue jefe del Regimiento de Patricios, intervino decisivamente en la Revolución de Mayo, fue el presidente de la Primera Junta de gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, así como también el primer presidente de la Junta Grande en la que aquella se transformó.
Designado General en Jefe del Ejército del Norte, su partida fue aprovechada por opositores que reemplazaron a la Junta Grande por el Primer Triunvirato, destituyéndolo y cursando órdenes de arresto en su contra debiendo permanecer alejado de Buenos Aires hasta que los cargos fueron retirados en 1818.
Vocales
Juan José Antonio Castelli
Abogado y político conocido como «el Orador de Mayo» por su enérgico apoyo a la triunfante Revolución de Mayo de 1810 de la que surgió la Primera Junta de gobierno.
Fue también el representante enviado por la Junta tras la derrota de la Contrarrevolución de Córdoba para supervisar el fusilamiento del exvirrey Santiago de Liniers y ponerse al frente del Ejército del Norte en la Primera expedición auxiliadora al Alto Perú. Ésta culminó con su derrota por los realistas en la batalla de Huaqui, tras la cual regresó a Buenos Aires donde el Primer Triunvirato le inició un juicio que nunca finalizó, ya que falleció durante su tramitación debido a un cáncer de lengua.
Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano y González
Intelectual, economista, periodista, político, abogado, militar criollo y rioplatense de destacada actuación en el Río de la Plata, Paraguay y el Alto Perú durante las dos primeras décadas del siglo XIX.
Participó en la defensa de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, en las dos Invasiones Inglesas —1806 y 1807— y promovió la emancipación de Hispanoamérica respecto de España apoyando las aspiraciones de la princesa Carlota Joaquina en la región, aunque sin éxito.
Fue uno de los principales patriotas que impulsó la Revolución de Mayo. Peleó en la Guerra de Independencia de la Argentina contra los ejércitos realistas. Fue el jefe de la expedición militar que la junta de Buenos Aires envió al Paraguay. Posteriormente participó en la firma del tratado del 12 de octubre de 1811. Fue también jefe de una de las Expediciones Libertadoras a la Banda Oriental.
En 1812 creó la bandera de Argentina en la actual ciudad de Rosario.
Como general del Ejército del Norte tuvo a su cargo la Segunda Campaña Auxiliadora al Alto Perú, dirigiendo el éxodo jujeño y comandando las victorias de los revolucionarios en la Batalla de Tucumán y en la de Salta, aunque después fue derrotado por los realistas.
Durante el Directorio tuvo gran influencia en el Congreso de Tucumán que declaró la Independencia de las Provincias Unidas en Sud América, proyectando vanamente el establecimiento de una monarquía constitucional dirigida por un noble Inca. Asimismo comandó las tropas nacionales que participaron en la guerra civil contra los caudillos del litoral.
La educación del pueblo fue una de sus principales preocupaciones: para ello elaboró durante su estadía en España un plan de acción con avanzadas ideas sobre la misma.
Miguel Ignacio de Azcuénaga
Militar y político. Tuvo una destacada participación durante las dos invasiones inglesas.
Fue el primer Gobernador intendente de la Intendencia de Buenos Aires, luego de la Revolución de Mayo.
En 1818 fue nombrado Jefe de Estado Mayor y en 1819 participó en el Congreso de Tucumán, que sancionó la Constitución unitaria que no llegó a regir. En 1828 representó a la Argentina en las negociaciones que siguieron a la Guerra del Brasil. Al año siguiente fue expulsado de Buenos Aires por orden del general unitario Juan Lavalle.
Manuel Máximiliano Alberti
Sacerdote de Buenos Aires. Apoyó especialmente a Mariano Moreno y sus propuestas reformistas. Debido a su carácter sacerdotal, votó en contra del fusilamiento de Santiago de Liniers — posterior a su captura tras la sofocación de la Contrarrevolución de Córdoba — dispuesto por la Primera Junta. El fusilamiento fue impulsado por el sector morenista, y firmado por todos los componentes de la Junta, excepto el propio Alberti.
Fue también redactor de la Gazeta de Buenos Ayres, incluso tras el alejamiento de Moreno de dicha publicación. Desde allí respaldó todas las medidas de la Junta, a excepción del fusilamiento de Liniers, mencionado con anterioridad.
Alberti votó — como todos los vocales de la Junta — a favor de la incorporación de los diputados del interior, lo cual llevó a la transformación de la Primera Junta en la Junta Grande. En dicha votación se distanció de Moreno, quien se opuso a dicha incorporación. Aun así, aclaró que apoyaba la propuesta sólo por conveniencia política.
Domingo Matheu
Comerciante, piloto naval y político nacido en España, donde se graduó de piloto naval. Se radicó en Buenos Aires en 1793. Su tienda llegó a ser una de las más importantes de la ciudad.
Luchó contra los ingleses durante las Invasiones inglesas, alistándose como oficial en la compañía de Miñones y participó tanto de la Reconquista de Buenos Aires como de su posterior defensa.
Logró una posición influyente en el Cabildo de Buenos Aires, en donde respaldó desde el principio los movimientos revolucionarios de Mayo, asistiendo al Cabildo Abierto del 22 de mayo. Su vida dio un giro muy intenso: de la privacidad de los negocios pasó al ardor de las discusiones políticas y se integró al bando patriota tras iniciarse masón en la Logia Independencia.
Fue nombrado vocal de la Primera Junta de Gobierno, y luego presidente de la Junta Grande, cuando Cornelio Saavedra viajó al norte. Gracias a los ingresos que obtenía del comercio pudo apoyar al primer gobierno patrio y a las expediciones militares al Alto Perú y Paraguay, al igual que Juan Larrea. Posteriormente fue nombrado director de la fábrica de armas y fusiles, y en 1813 tuvo también a cargo la confección de uniformes militares. En 1817 se retiró de la vida política, dedicándose únicamente a la actividad comercial hasta su muerte en 1831.
Juan Larrea
Comerciante y político español. Se estableció en el Virreinato del Río de la Plata como comerciante de cueros, vinos y azúcar. En corto tiempo llegó a reunir una importante fortuna. Se vinculó al grupo de los dedicados al comercio con el puerto de Cádiz, dirigido por Martín de Álzaga y en 1806 ejerció como síndico del Consulado de Comercio de Buenos Aires.
Participó en la defensa contra las Invasiones Inglesas, y fue uno de los fundadores del Tercio de Miñones de Cataluña. En 1810 fue nombrado vocal de la Primera Junta. Se unió al grupo liderado por Mariano Moreno en oposición a las posturas del presidente de la Junta, Cornelio Saavedra, tanto antes como después de la transformación de la misma en la Junta Grande.
Integró la Asamblea del Año XIII como diputado por Córdoba. El 5 de diciembre de 1813 reemplazó a José Julián Pérez como miembro del Segundo Triunvirato, y se unió a la Logia Lautaro, dirigida por el entonces teniente coronel Carlos María de Alvear.
En 1814 el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Gervasio Antonio de Posadas, lo nombró Ministro de Hacienda.
De 1828 a 1830 vivió en Burdeos, desempeñándose como cónsul nombrado por el gobernador Manuel Dorrego.
Secretarios
Juan José Esteban del Passo
Doctor en leyes y político de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Argumentó jurídicamente a favor de los patriotas durante el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 y fue secretario de la Primera Junta de Gobierno, miembro del Primer y Segundo Triunvirato, diputado del Congreso de Tucumán que declaró la Independencia Argentina en 1816 y redactor de la Constitución Argentina de 1819 y de la Constitución Argentina de 1826.
Mariano Moreno
Abogado, periodista y político de las Provincias Unidas del Río de la Plata que fue uno de los principales ideólogos e impulsores de la Revolución de Mayo y que tuvo una importante actuación como uno de los dos secretarios de la Primera Junta, resultante de la misma.
Se destacó por sus ideas liberales y contractualistas que aprendió en la Universidad de Chuquisaca defendiendo tanto el libre comercio como los derechos de los indios.
Se opuso al Carlotismo —proyecto que propuso la creación de una monarquía independiente cuyo titular sería la princesa Carlota Joaquina, quien era hermana del rey de España, Fernando VII de Borbón, y esposa del príncipe de Portugal, Juan de Braganza— y fue el redactor del Plan de Operaciones y el proyecto de estrategia política de la revolución, debido a su capacidad con la escritura y la oratoria.
Luego de su alejamiento de la Junta fue designado como diplomático a Londres pero falleció repentinamente en alta mar.
Bueno, espero que les haya gustado mi post sobre esta fecha tan cara a los sentimientos de los argentinos. Como siempre, los comentarios, puntos y demás aportes son bienvenidos. Comentarios políticos serán eliminados. Feliz Día, argentinos. Nos leemos.
¡Viva la Patria!

La Primera Junta de Gobierno, oficialmente denominada la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII, fue la Junta de gobierno surgida el viernes 25 de mayo de 1810 en Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, como consecuencia del triunfo de la Revolución de Mayo que destituyó al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros.
La sede del gobierno fue fijada en el Fuerte de Buenos Aires, que sirviera desde 1776 como residencia de los virreyes y donde hoy se encuentra la Casa de Gobierno. La Primera Junta existió como tal hasta el 18 de diciembre del mismo año, ya que con la incorporación de diputados del interior se transformó en la Junta Grande.

Los principios que proclamó la Revolución de Mayo y por los cuales se guió el proceder de la Primera Junta fueron los de la soberanía popular, el principio representativo, y la publicidad de los actos de gobierno.
Fundamentos doctrinarios y duración
Al principio, la Junta no se presentó como una ruptura al orden preexistente sino como una continuidad de la soberanía del rey Fernando VII de Borbón, prisionero del emperador Napoleón Bonaparte en Francia.

Se basó en la teoría de la retroversión de la soberanía, expuesta por Juan José Castelli en el cabildo abierto del día 22 de mayo, y el derecho de los pueblos a conferir la autoridad o mando en ausencia del monarca. En España se habían formado Juntas de Gobierno bajo ese mismo principio, que desconocían la autoridad del rey José Bonaparte nombrado por Napoleón Bonaparte en reemplazo de Fernando VII. Antes de la formación de la Primera Junta existieron otros intentos similares de formar juntas de gobierno en el virreinato, pero todos ellos fueron desbaratados.
Sin embargo, los historiadores suelen considerar que las proclamaciones de lealtad a Fernando VII no eran reales, sino un engaño conocido como la Máscara de Fernando VII, que ocultaba las auténticas motivaciones independentistas de sus impulsores con el fin de evitar represalias.
Estos fundamentos doctrinarios se complementaron con la teoría de la subrogación, por la cual al sustituir a la autoridad virreinal se asumían todas sus funciones y dignidades, por lo que la Junta debía ser reconocida por todas las ciudades y villas.
El nuevo gobierno desconoció la autoridad del Consejo de Regencia sobre el territorio americano, basándose por un lado en su carencia de representatividad con respecto a Hispanoamérica; por el otro, en su falta de legitimidad, puesto que el órgano que le había transmitido sus poderes, la Junta Suprema Central, no disponía de las facultades para hacerlo.
La Junta fue creada el 25 de mayo de 1810 y luego se transformó el 18 de diciembre del mismo año en la llamada Junta Grande.
Acción de gobierno
Una de las primeras medidas de la Primera Junta fue exigir juramento de obediencia; la Audiencia, el Cabildo de Buenos Aires y el Tribunal de Cuentas lo hicieron bajo protesta. Con el objetivo de incorporar al resto del virreinato al proceso revolucionario, se envió la Circular del 27 de mayo a sus ciudades y villas. El documento comunicaba el cambio de gobierno, exigía el reconocimiento y solicitaba la designación de representantes, que debían trasladarse a Buenos Aires, para integrar la Junta "Según el orden de llegada".
El 28 de mayo la Junta dictó su propio reglamento al que denominó oficialmente "Reglamento sobre el despacho y ceremonial en actos públicos de la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata". Los asuntos del gobierno se derivaron en dos secretarías: de Gobierno y Guerra, a cargo de Mariano Moreno, y de Hacienda, encomendada a Juan José Paso. Las milicias fueron transformadas en regimientos regulares, dando origen al ejército de la revolución. Reconocía el derecho a petición al declarar que todo ciudadano podía hacer conocer a la Junta sus preocupaciones en materia de seguridad y "felicidad pública".
Obras de gobierno
- La Primera Junta realizó una activa obra gubernativa. Así:
- Anunció a las provincias su instalación y las invitó a enviar diputados para que participaran en un Congreso (27 de mayo).
- Dictó su propio reglamento (28 de mayo).
- Creó por decreto La Gazeta de Buenos Ayres, primer periódico que fuera usado como medio de propaganda política.
- Fundó la Biblioteca Nacional de la República Argentina y fomentó la educación primaria.
- Atendió las necesidades de los indios y la salud de la población.
- Creó la primera escuadrilla naval y el Ejército.
- Creó el Departamento de Comercio y Guerra.
- Abrió la Escuela Militar de Matemática, destinada a la formación de oficiales jóvenes.
- Habilitó nuevos puertos para agilizar la exportación de productos del país.
- Promovió la venta de tierras en las zonas de frontera, para incentivar el poblamiento de todo el territorio y aprovechar las riquezas naturales.
- Ordenó la detención del virrey Cisneros y el arresto del exvirrey Santiago de Liniers.
- Envió a Mariano Moreno en misión diplomática a Londres.
- Apoyó militarmente a todas las provincias rioplatenses enviando la Expedición al Paraguay, la Primera expedición auxiliadora al Alto Perú y la Expedición Libertadora a la Banda Oriental.

Medidas frente a la contrarrevolución
Los funcionarios españoles realistas se resistieron al desplazamiento de Cisneros. Surgió así el problema de la contrarrevolución.
En Buenos Aires los principales núcleos de oposición fueron: la Audiencia, el Cabildo y el exvirrey. La Audiencia no reconoció a la Junta. Esta dispuso, en junio de 1810, la detención de Cisneros y de los miembros de la Audiencia y su embarque hacia España.
El Cabildo continuó en la oposición, hasta que sus integrantes fueron reemplazados por partidarios de la revolución.
En el interior, las autoridades de Córdoba (el 20 de junio), Potosí, Cochabamba, La Paz, Chuquisaca, Paraguay y Montevideo desconocieron el poder de la Junta Gubernativa. Se organizaron movimientos contrarrevolucionarios; el más peligroso, por su cercanía de Buenos Aires, fue el de Córdoba, que, dirigido por Liniers, estableció contactos con las autoridades altoperuanas, y reunió fuerzas para resistir.

El primer cabildo en reconocer a la junta fue el de Luján el 2 de junio, le siguieron el cabildo de Maldonado (el 4 de junio) y el comandante militar de Colonia del Sacramento (5 de junio), pero estas dos poblaciones fueron ocupadas por los realistas de Montevideo. Luego los cabildos de Concepción del Uruguay (8 de junio), Santo Domingo Soriano (9 de junio), Santa Fe (12 de junio), el comandante militar de la Fortaleza de Santa Teresa (13 de junio), los cabildos de San Luis (13 de junio) y Corrientes (16 de junio). El cabildo de Salta el 19 de junio en medio de una gran oposición, y los de Gualeguay, Gualeguaychú y Catamarca (22 de junio), Mendoza (23 de junio), Tarija (25 de junio). El cabildo de San Miguel de Tucumán decidió el 11 de junio esperar la decisión de Salta y luego lo hizo a favor el 26 de junio y el de Santiago del Estero (29 de junio). El gobernador interino de Misiones en Yapeyú el 18 de junio y el cabildo indígena de Candelaria el 8 de julio. El cabildo de San Juan la rechazó el 13 de julio y la reconoció el día 28. Los de las villas de San José de Jáchal (6 de agosto), San Agustín de Valle Fértil (10 de agosto). Después de sofocada la reacción de Liniers lo hizo el cabildo de Córdoba (8 de agosto) y el de Río Cuarto (13 de agosto), mientras que el de La Rioja evitó pronunciarse a favor hasta el 1 de septiembre. Luego lo hicieron los de San Salvador de Jujuy (el 4 de septiembre), Cochabamba (23 de septiembre), Santa Cruz de la Sierra (24 de septiembre), Potosí (10 de noviembre), Chuquisaca (13 de noviembre), La Paz (16 de noviembre), Oruro (4 de diciembre).
La Junta trató de disuadir a los complotados; al no lograrlo, recurrió a la acción armada y a los castigos ejemplares. La medida más controvertida fue el fusilamiento de los contrarrevolucionarios de Córdoba, ejecutado durante la Primera Campaña al Alto Perú. Fue aprobado por la totalidad de los miembros de la Junta, con excepción del sacerdote Manuel Alberti.
Tres campañas militares organizó la Junta para terminar con la oposición de los funcionarios metropolitanos: Campaña al interior y al Alto Perú (1810-1811); Campaña al Paraguay (1811) y la Campaña a la Banda Oriental (1811-1812).
Crisis y transformación de la Junta
Hacia fines de 1810 las divergencias en el seno de la Primera Junta entre los morenistas, que era tendencia más radical dentro de la Junta, conducida por Moreno y los saavedristas, tendencia más conservadora, encabezada por Saavedra, derivaron en la primera crisis de gobierno.
Como respuesta al gesto de un oficial del Regimiento de Patricios, en que durante un banquete exaltaba excesivamente la persona de Saavedra, como si fuera el «rey o emperador de América», Moreno presentó a la Junta un proyecto de Supresión de Honores. Se reservaban los honores para la Junta como institución de gobierno, eliminando los destinados al presidente. Saavedra no se opuso, y el documento fue aprobado el 6 de diciembre de 1810. Sin embargo, los jefes milicianos, temerosos de la pérdida de poder de Saavedra, presionaron para desplazar a Moreno.
Las ciudades del interior, cumpliendo lo dispuesto en la circular del 27 de mayo, enviaron sus representantes a la capital, para ser incorporados en la Junta. El Deán Funes, diputado de Córdoba, lideró el grupo.

Partidarios de la revolución, pero moderados en su mayoría, tenían diferencias con los porteños, fueran estos moderados o morenistas. Defendían el derecho de los pueblos a participar en el gobierno y recelaban de la supremacía de la capital.
Moreno se oponía a integrarlos a la Junta, considerando que debían formar el Congreso General de los pueblos para sancionar la constitución y establecer la forma definitiva de gobierno. Advertía que aumentar el número de integrantes del ejecutivo atentaría contra la unidad de criterio y la rapidez de la toma de decisiones.
La votación del 18 de diciembre de 1810, destinada a decidir la incorporación de los diputados del interior terminó con una amplia mayoría a favor de la incorporación.
Mariano Moreno consideró que la decisión era contraria al bien general del estado, aceptó la voluntad de la mayoría y presentó su renuncia, que no fue aceptada. Posteriormente solicitó ser enviado en misión diplomática al exterior. Se le encomendó realizar gestiones en Río de Janeiro y Londres, pero murió en altamar.
Los diputados fueron integrados a la Junta, y el conjunto constituyó la Junta Grande, que se formó oficialmente ese mismo día.

Integrantes de la Primera Junta
Presidente
Cornelio Judas Tadeo de Saavedra y Rodríguez
Militar y estadista que tuvo una destacada participación en las Invasiones Inglesas, fue jefe del Regimiento de Patricios, intervino decisivamente en la Revolución de Mayo, fue el presidente de la Primera Junta de gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, así como también el primer presidente de la Junta Grande en la que aquella se transformó.
Designado General en Jefe del Ejército del Norte, su partida fue aprovechada por opositores que reemplazaron a la Junta Grande por el Primer Triunvirato, destituyéndolo y cursando órdenes de arresto en su contra debiendo permanecer alejado de Buenos Aires hasta que los cargos fueron retirados en 1818.
Vocales
Juan José Antonio Castelli

Abogado y político conocido como «el Orador de Mayo» por su enérgico apoyo a la triunfante Revolución de Mayo de 1810 de la que surgió la Primera Junta de gobierno.
Fue también el representante enviado por la Junta tras la derrota de la Contrarrevolución de Córdoba para supervisar el fusilamiento del exvirrey Santiago de Liniers y ponerse al frente del Ejército del Norte en la Primera expedición auxiliadora al Alto Perú. Ésta culminó con su derrota por los realistas en la batalla de Huaqui, tras la cual regresó a Buenos Aires donde el Primer Triunvirato le inició un juicio que nunca finalizó, ya que falleció durante su tramitación debido a un cáncer de lengua.
Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano y González

Intelectual, economista, periodista, político, abogado, militar criollo y rioplatense de destacada actuación en el Río de la Plata, Paraguay y el Alto Perú durante las dos primeras décadas del siglo XIX.
Participó en la defensa de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, en las dos Invasiones Inglesas —1806 y 1807— y promovió la emancipación de Hispanoamérica respecto de España apoyando las aspiraciones de la princesa Carlota Joaquina en la región, aunque sin éxito.
Fue uno de los principales patriotas que impulsó la Revolución de Mayo. Peleó en la Guerra de Independencia de la Argentina contra los ejércitos realistas. Fue el jefe de la expedición militar que la junta de Buenos Aires envió al Paraguay. Posteriormente participó en la firma del tratado del 12 de octubre de 1811. Fue también jefe de una de las Expediciones Libertadoras a la Banda Oriental.
En 1812 creó la bandera de Argentina en la actual ciudad de Rosario.
Como general del Ejército del Norte tuvo a su cargo la Segunda Campaña Auxiliadora al Alto Perú, dirigiendo el éxodo jujeño y comandando las victorias de los revolucionarios en la Batalla de Tucumán y en la de Salta, aunque después fue derrotado por los realistas.
Durante el Directorio tuvo gran influencia en el Congreso de Tucumán que declaró la Independencia de las Provincias Unidas en Sud América, proyectando vanamente el establecimiento de una monarquía constitucional dirigida por un noble Inca. Asimismo comandó las tropas nacionales que participaron en la guerra civil contra los caudillos del litoral.
La educación del pueblo fue una de sus principales preocupaciones: para ello elaboró durante su estadía en España un plan de acción con avanzadas ideas sobre la misma.
Miguel Ignacio de Azcuénaga

Militar y político. Tuvo una destacada participación durante las dos invasiones inglesas.
Fue el primer Gobernador intendente de la Intendencia de Buenos Aires, luego de la Revolución de Mayo.
En 1818 fue nombrado Jefe de Estado Mayor y en 1819 participó en el Congreso de Tucumán, que sancionó la Constitución unitaria que no llegó a regir. En 1828 representó a la Argentina en las negociaciones que siguieron a la Guerra del Brasil. Al año siguiente fue expulsado de Buenos Aires por orden del general unitario Juan Lavalle.
Manuel Máximiliano Alberti

Sacerdote de Buenos Aires. Apoyó especialmente a Mariano Moreno y sus propuestas reformistas. Debido a su carácter sacerdotal, votó en contra del fusilamiento de Santiago de Liniers — posterior a su captura tras la sofocación de la Contrarrevolución de Córdoba — dispuesto por la Primera Junta. El fusilamiento fue impulsado por el sector morenista, y firmado por todos los componentes de la Junta, excepto el propio Alberti.
Fue también redactor de la Gazeta de Buenos Ayres, incluso tras el alejamiento de Moreno de dicha publicación. Desde allí respaldó todas las medidas de la Junta, a excepción del fusilamiento de Liniers, mencionado con anterioridad.
Alberti votó — como todos los vocales de la Junta — a favor de la incorporación de los diputados del interior, lo cual llevó a la transformación de la Primera Junta en la Junta Grande. En dicha votación se distanció de Moreno, quien se opuso a dicha incorporación. Aun así, aclaró que apoyaba la propuesta sólo por conveniencia política.
Domingo Matheu

Comerciante, piloto naval y político nacido en España, donde se graduó de piloto naval. Se radicó en Buenos Aires en 1793. Su tienda llegó a ser una de las más importantes de la ciudad.
Luchó contra los ingleses durante las Invasiones inglesas, alistándose como oficial en la compañía de Miñones y participó tanto de la Reconquista de Buenos Aires como de su posterior defensa.
Logró una posición influyente en el Cabildo de Buenos Aires, en donde respaldó desde el principio los movimientos revolucionarios de Mayo, asistiendo al Cabildo Abierto del 22 de mayo. Su vida dio un giro muy intenso: de la privacidad de los negocios pasó al ardor de las discusiones políticas y se integró al bando patriota tras iniciarse masón en la Logia Independencia.
Fue nombrado vocal de la Primera Junta de Gobierno, y luego presidente de la Junta Grande, cuando Cornelio Saavedra viajó al norte. Gracias a los ingresos que obtenía del comercio pudo apoyar al primer gobierno patrio y a las expediciones militares al Alto Perú y Paraguay, al igual que Juan Larrea. Posteriormente fue nombrado director de la fábrica de armas y fusiles, y en 1813 tuvo también a cargo la confección de uniformes militares. En 1817 se retiró de la vida política, dedicándose únicamente a la actividad comercial hasta su muerte en 1831.
Juan Larrea

Comerciante y político español. Se estableció en el Virreinato del Río de la Plata como comerciante de cueros, vinos y azúcar. En corto tiempo llegó a reunir una importante fortuna. Se vinculó al grupo de los dedicados al comercio con el puerto de Cádiz, dirigido por Martín de Álzaga y en 1806 ejerció como síndico del Consulado de Comercio de Buenos Aires.
Participó en la defensa contra las Invasiones Inglesas, y fue uno de los fundadores del Tercio de Miñones de Cataluña. En 1810 fue nombrado vocal de la Primera Junta. Se unió al grupo liderado por Mariano Moreno en oposición a las posturas del presidente de la Junta, Cornelio Saavedra, tanto antes como después de la transformación de la misma en la Junta Grande.
Integró la Asamblea del Año XIII como diputado por Córdoba. El 5 de diciembre de 1813 reemplazó a José Julián Pérez como miembro del Segundo Triunvirato, y se unió a la Logia Lautaro, dirigida por el entonces teniente coronel Carlos María de Alvear.
En 1814 el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Gervasio Antonio de Posadas, lo nombró Ministro de Hacienda.
De 1828 a 1830 vivió en Burdeos, desempeñándose como cónsul nombrado por el gobernador Manuel Dorrego.
Secretarios
Juan José Esteban del Passo

Doctor en leyes y político de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Argumentó jurídicamente a favor de los patriotas durante el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 y fue secretario de la Primera Junta de Gobierno, miembro del Primer y Segundo Triunvirato, diputado del Congreso de Tucumán que declaró la Independencia Argentina en 1816 y redactor de la Constitución Argentina de 1819 y de la Constitución Argentina de 1826.
Mariano Moreno

Abogado, periodista y político de las Provincias Unidas del Río de la Plata que fue uno de los principales ideólogos e impulsores de la Revolución de Mayo y que tuvo una importante actuación como uno de los dos secretarios de la Primera Junta, resultante de la misma.
Se destacó por sus ideas liberales y contractualistas que aprendió en la Universidad de Chuquisaca defendiendo tanto el libre comercio como los derechos de los indios.
Se opuso al Carlotismo —proyecto que propuso la creación de una monarquía independiente cuyo titular sería la princesa Carlota Joaquina, quien era hermana del rey de España, Fernando VII de Borbón, y esposa del príncipe de Portugal, Juan de Braganza— y fue el redactor del Plan de Operaciones y el proyecto de estrategia política de la revolución, debido a su capacidad con la escritura y la oratoria.
Luego de su alejamiento de la Junta fue designado como diplomático a Londres pero falleció repentinamente en alta mar.

Bueno, espero que les haya gustado mi post sobre esta fecha tan cara a los sentimientos de los argentinos. Como siempre, los comentarios, puntos y demás aportes son bienvenidos. Comentarios políticos serán eliminados. Feliz Día, argentinos. Nos leemos.
¡Viva la Patria!
