La Prensa, 3 de noviembre de 1982
Posición Británica
El mismo cable exponía las manifestaciones de los representantes del gobierno de Londres y de algunos voceros de la población de las Malvinas: el representante británico John Thompson, hablando ante la Asamblea General destacó que se trata de " negociaciones amañadas", ya que el proyecto de resolución pide que se discuta el asunto de la soberanía, lo cual prejuzga la cuestión.
El británico hizo toda su argumentación en torno al derecho de autodeterminación de los isleños, señalando que se trata de una comunidad "establecida desde 1833" con profundas raíces.
Afirmo que se había planteado la posibilidad de que se debatiera el problema en la asamblea, "sin que se votara", pero dijo que Gran Bretaña no rehuía este debate que le fue impuesto y que lo encaraba con la misma energía con que encaró la confrontación militar que nos f8ue impuesta".
Negó los títulos de España y la Argentina sobre las Islas Malvinas diciendo que las Islas habían sido avistadas por primera vez por un francés, y que el primer asentamiento fue intentado por otro francés. En 1764, seguido por Gran Bretaña un año después, sostuvo que España abandonó las Islas en 1811 y que el gobernador asignado por la Argentina en 1829, Luis Vernet, era un comerciante de Hamburgo ç, que se dedicó a sus negocios privados y su autoridad sobre las Islas no fue reconocida por otras potencias.
Thompson dijo que en la "reocupación" de las islas por Gran Bretaña en 1833 no hubo "acto de fuerza", ya que todo se cumplió sin dispara un tiro.
El británico dijo que en el proyecto de resolución se menciona que el "colonialismo es una amenaza a la paz" y se preguntó si eso significa un anuncio de que la paz volverá a ser rota.
Destaco que todos los gobiernos argentinos han insistido en las negociaciones para la transferencia de soberanía y que ésta "definición particular y amañada de negociaciones" se repite en el proyecto latinoamericano.
Así mismo dijo Thompson que el momento aún no es apropiado para negociar ya que las madres y esposas no pueden olvidar todavía a los hijos y esposos que murieron, los muertos estás siendo reubicados y las minas aún limpiadas.
Thompson dijo que no puede esperarse que su gobierno o los isleños actúen "como si la invasión no hubiera ocurrido".
Sostuvo que la Argentina no se ha comprometido explícitamente a poner fin a las hostilidades y solo menciona, que están suspendida de hecho pero recordó declaraciones atribuidas a militares argentinos, amenazando con su reanudación.
Por su parte, representantes del consejo legislativo de las Malvinas declararon hoy que para los habitantes de es archipiélago sería "inconcebible sentarse a negociar con la Argentina" y pidieron a la Asamblea General que se respete el "derecho de los isleño a la autodeterminación".
Describiendo al presencia de tropas argentinas en las islas entre abril y junio de 1ç982 como una experiencia "que no deseamos a ningún otro pueblo" .
Expresaron la esperanza de que las fuerzas militares del Reino Unido que se encuentran en el archipiélago permanezcan en él para" salvaguardar la libertad" de la población.
Posición Británica
El mismo cable exponía las manifestaciones de los representantes del gobierno de Londres y de algunos voceros de la población de las Malvinas: el representante británico John Thompson, hablando ante la Asamblea General destacó que se trata de " negociaciones amañadas", ya que el proyecto de resolución pide que se discuta el asunto de la soberanía, lo cual prejuzga la cuestión.
El británico hizo toda su argumentación en torno al derecho de autodeterminación de los isleños, señalando que se trata de una comunidad "establecida desde 1833" con profundas raíces.
Afirmo que se había planteado la posibilidad de que se debatiera el problema en la asamblea, "sin que se votara", pero dijo que Gran Bretaña no rehuía este debate que le fue impuesto y que lo encaraba con la misma energía con que encaró la confrontación militar que nos f8ue impuesta".
Negó los títulos de España y la Argentina sobre las Islas Malvinas diciendo que las Islas habían sido avistadas por primera vez por un francés, y que el primer asentamiento fue intentado por otro francés. En 1764, seguido por Gran Bretaña un año después, sostuvo que España abandonó las Islas en 1811 y que el gobernador asignado por la Argentina en 1829, Luis Vernet, era un comerciante de Hamburgo ç, que se dedicó a sus negocios privados y su autoridad sobre las Islas no fue reconocida por otras potencias.
Thompson dijo que en la "reocupación" de las islas por Gran Bretaña en 1833 no hubo "acto de fuerza", ya que todo se cumplió sin dispara un tiro.
El británico dijo que en el proyecto de resolución se menciona que el "colonialismo es una amenaza a la paz" y se preguntó si eso significa un anuncio de que la paz volverá a ser rota.
Destaco que todos los gobiernos argentinos han insistido en las negociaciones para la transferencia de soberanía y que ésta "definición particular y amañada de negociaciones" se repite en el proyecto latinoamericano.
Así mismo dijo Thompson que el momento aún no es apropiado para negociar ya que las madres y esposas no pueden olvidar todavía a los hijos y esposos que murieron, los muertos estás siendo reubicados y las minas aún limpiadas.
Thompson dijo que no puede esperarse que su gobierno o los isleños actúen "como si la invasión no hubiera ocurrido".
Sostuvo que la Argentina no se ha comprometido explícitamente a poner fin a las hostilidades y solo menciona, que están suspendida de hecho pero recordó declaraciones atribuidas a militares argentinos, amenazando con su reanudación.
Por su parte, representantes del consejo legislativo de las Malvinas declararon hoy que para los habitantes de es archipiélago sería "inconcebible sentarse a negociar con la Argentina" y pidieron a la Asamblea General que se respete el "derecho de los isleño a la autodeterminación".
Describiendo al presencia de tropas argentinas en las islas entre abril y junio de 1ç982 como una experiencia "que no deseamos a ningún otro pueblo" .
Expresaron la esperanza de que las fuerzas militares del Reino Unido que se encuentran en el archipiélago permanezcan en él para" salvaguardar la libertad" de la población.