un post que trata sobre una falsa noticia que segun se acaba el mundo el dia 11-11-2011.
El 11 de noviembre de 2011 podría ser el último día de la vida humana en la tierra. Mientras tanto, el mundo se prepara para celebrar Halloween, ajeno a la desgracia que planea sobre sus cabezas. Varios astrónomos señalan la caprichosa fecha como "el día de los dos testigos".
Los dos "1" que se repiten en la fecha del 11 de noviembre de 2011 recuerdan a los códigos binarios de las computadoras, pero para algunos, no es sino una señal clara de que el asteroide 2005 YU55 tendrá un impacto mucho mayor en la vida humana de lo que las autoridades reconocen.


En realidad, el asteroide 2005 YU55 pasará a 2000 kilómetros de la Tierra. Pero para algunos agoreros, el asteroide habría cambiado su trayectoria en los últimos años y pasaría mucho más cerca. Esto podría afectar al campo gravitatorio o magnético de la Tierra el próximo 8 de noviembre, sólo tres días antes del fin del mundo anunciado para el 11 de noviembre de 2011.
Las consecuencias podrían ser devastadoras, con enormes desplazamientos de las placas tectónicas, terremotos y tsunamis que podrían terminar con la vida en la Tierra en tan sólo 3 días.
Otros creen que la caprichosa fecha coincide con los 93 años exactos del fin de la Primera Guerra Mundial y que hay que estar atentos a la crisis financiera mundial y a los conflictos en los países árabes. Sea como fuere, deje sus asuntos arreglados y rece porque el sol salga de nuevo el 12 de noviembre. Si usted no cree en las profecías, entonces salga, disfrute de su familia y amigos y esperemos que esté en lo cierto.
El viernes 11 de noviembre, del 2011, a las 11 y 11 de la mañana, no va a ocurrir, según nuestras fuentes, ni por aproximación, ningún final del mundo.
Al margen del estreno internacional de un film aterrador, bastante prescindible, que transcurre en Cataluña.
Y del paso, relativamente cercano, del asteroide 2005 YU55 (a más de 2000 mil kilómetros de distancia de la tierra), artificio que tiene un diámetro de 400 metros, que estimulan la inspiración de los irreparables agoreros. Catastrofistas que consideran que el asteroide cambia la trayectoria, para estamparse contra cualquier ciudad, a los efectos de transformarla en el apocalipsis de un cráter. Otros, en cambio, avanzan en las desgracias que aluden a los “desplazamientos de las placas tectónicas”. Con la simultaneidad de los terremotos, desmoronamientos de edificios, accidentes espeluznantes y con la acción de los tsunamis que adelantarían en millones de años la tesis tradicional de Carl Sagan, expresada en “Cosmos”.
Alejadas de las tesituras negativistas, otras “almas” felizmente optimistas, espiritualmente diseminadas por los dispares confines del planeta, se confabulan para aportar “masa crítica” (otro concepto que proviene de la física). Para hacer del 11 del 11 del 2011, desde las 11 y 11, una armonía universal de síntesis, de coincidencia positiva, a los efectos de despertar la conciencia colectiva, que imponen las vísperas de una nueva era.
“Es una fecha ideal para contactarnos con nuestra memoria. Con la verdad interior”.
“Es una oportunidad para purificar los viejos lazos de la historia. Y para extender lazos hacia lo nuevo, en una jornada de unión y de fiesta”.
El 11 de noviembre de 2011 podría ser el último día de la vida humana en la tierra. Mientras tanto, el mundo se prepara para celebrar Halloween, ajeno a la desgracia que planea sobre sus cabezas. Varios astrónomos señalan la caprichosa fecha como "el día de los dos testigos".
Los dos "1" que se repiten en la fecha del 11 de noviembre de 2011 recuerdan a los códigos binarios de las computadoras, pero para algunos, no es sino una señal clara de que el asteroide 2005 YU55 tendrá un impacto mucho mayor en la vida humana de lo que las autoridades reconocen.


En realidad, el asteroide 2005 YU55 pasará a 2000 kilómetros de la Tierra. Pero para algunos agoreros, el asteroide habría cambiado su trayectoria en los últimos años y pasaría mucho más cerca. Esto podría afectar al campo gravitatorio o magnético de la Tierra el próximo 8 de noviembre, sólo tres días antes del fin del mundo anunciado para el 11 de noviembre de 2011.
Las consecuencias podrían ser devastadoras, con enormes desplazamientos de las placas tectónicas, terremotos y tsunamis que podrían terminar con la vida en la Tierra en tan sólo 3 días.
Otros creen que la caprichosa fecha coincide con los 93 años exactos del fin de la Primera Guerra Mundial y que hay que estar atentos a la crisis financiera mundial y a los conflictos en los países árabes. Sea como fuere, deje sus asuntos arreglados y rece porque el sol salga de nuevo el 12 de noviembre. Si usted no cree en las profecías, entonces salga, disfrute de su familia y amigos y esperemos que esté en lo cierto.
El viernes 11 de noviembre, del 2011, a las 11 y 11 de la mañana, no va a ocurrir, según nuestras fuentes, ni por aproximación, ningún final del mundo.
Al margen del estreno internacional de un film aterrador, bastante prescindible, que transcurre en Cataluña.
Y del paso, relativamente cercano, del asteroide 2005 YU55 (a más de 2000 mil kilómetros de distancia de la tierra), artificio que tiene un diámetro de 400 metros, que estimulan la inspiración de los irreparables agoreros. Catastrofistas que consideran que el asteroide cambia la trayectoria, para estamparse contra cualquier ciudad, a los efectos de transformarla en el apocalipsis de un cráter. Otros, en cambio, avanzan en las desgracias que aluden a los “desplazamientos de las placas tectónicas”. Con la simultaneidad de los terremotos, desmoronamientos de edificios, accidentes espeluznantes y con la acción de los tsunamis que adelantarían en millones de años la tesis tradicional de Carl Sagan, expresada en “Cosmos”.
Alejadas de las tesituras negativistas, otras “almas” felizmente optimistas, espiritualmente diseminadas por los dispares confines del planeta, se confabulan para aportar “masa crítica” (otro concepto que proviene de la física). Para hacer del 11 del 11 del 2011, desde las 11 y 11, una armonía universal de síntesis, de coincidencia positiva, a los efectos de despertar la conciencia colectiva, que imponen las vísperas de una nueva era.
“Es una fecha ideal para contactarnos con nuestra memoria. Con la verdad interior”.
“Es una oportunidad para purificar los viejos lazos de la historia. Y para extender lazos hacia lo nuevo, en una jornada de unión y de fiesta”.