Las plumas tienen un efecto antibacteriano en la construcción de nidos
Investigadores de la Estación Experimental de Zonas Áridas de Almería han comprobado que las plumas en los nidos reducen la cantidad de microorganismos patógenos que pueden afectar a la salud de los embriones. El estudio, realizado con estorninos, es un primer paso para el análisis de estas propiedades antimicrobianas en otras especies.
Este material disminuye la cantidad de bacterias presentes en la cáscara de los huevos y, por tanto, la probabilidad de que puedan pasar a través de los poros y poner en peligro la salud de los embriones. Los expertos consideran este estudio un primer paso para entender los mecanismos que explican los efectos antibacterianos de las plumas y comprobar la eficacia de estos materiales en otras especies de aves.
Para protegerse de estos patógenos, los pájaros adultos utilizan sistemas de defensa variados. Por ejemplo, algunas especies embadurnan los huevos con una secreción que generan ellas mismas, a través de la glándula uropigial, con propiedades antimicrobianas que reducen la densidad de bacterias de la superficie. Otros construyen cada año nidos nuevos libres de parásitos y microorganismos patógenos o eliminan los viejos materiales de construcción del lecho antes de comenzar a criar y algunos utilizan materiales con propiedades antiparasitarias y antimicrobianas como ciertas plantas o incluso colillas de cigarrillos.