Somos lo que fuimos y tal vez nunca seremos; besos que saben a semilla de manzana, ojos que llueven semillas de manzana, cianuro de dos tiempos, manjares que traicionan... con semillas de manzana en los labios.
Tú eres la herida en la espada y eres el fuego que funde el hierro de esa herida. En la batalla, sólo está el fantasma de lo que fuiste y peleo contra mí, en contra y a favor de esto que grita el árbol de las ánimas, "te amo, te amo".
...Yo sé que este amor me consumirá aún en la otra vida.
La soledad es este río que se seca y que guarda el cadáver del mana de tus promesas. Come, come más semillas de manzana, suicida a tu lengua mentirosa con la falcata que tu dios te dio al nacer.
El caballo es de espinas y de fuego, huir no es la salida, somos lo que fuimos y nunca seremos en la muerte, semilla de manzana, mar de cianuro, bebe cada grano mientras yo te lloro aún estando vivo, porque vivo te amo, muerto de te amo y en este purgatorio...me matas.