Paso a paso, todos los consejos para “resucitar” el celular si se cae al inodoro. Una toalla y un puñado de arroz juegan un papel clave.
Todos tenemos un familiar, amigo, conocido o compañero de trabajo que tuvo una experiencia con su celular que se resume en tres palabras: baño-descuido-fondo del inodoro. Ante esto, hay una serie de pasos que la mismísima Nokia aconseja llevar a cabo para que el aparato se dañe lo menos posible o, tal vez, hasta se salve.
En todos los casos, y al igual que sucede con los accidentes de humanos, los primeros minutos son vitales.
Con la manos en la masa: En primer lugar, lo más importante es sacarlo inmediatamente del agua. No hay que dudar un instante, no importa lo que haya en el inodoro, no hay tiempo para buscar un guante ni dos palitos para sacarlo. De una, la mano hasta el fondo y listo.
Aparato off: Si no se apagó cuando estuvo sumergido, el siguiente paso es desconectarlo al instante. De esta forma evitará que el agua interfiera en la comunicación entre los circuitos internos.
Sin sacudir: Por unos minutos (no más de dos o tres) deje que el agua escurra. Sosténgalo con la mano y espere que la mayor cantidad de gotas posibles caigan por gravedad. ¡No lo sacuda! porque sólo favorecerá que el agua llegue a lugares donde no había alcanzado a entrar.
Todo afuera: Quite la batería, la tarjeta de memoria (si la tuviere) y el chip. Con esto evitará cortocircuitos que se pueden producir aún con el aparato apagado.
Sin papel: Llegó el momento del proceso de secado.Con una toalla o un paño, recorra las partes más húmedas.Nunca un papel o un secador de pelo eléctrico, que podrían tener un efecto nocivo.
A la cocina: Una vez oreado, poner el celular en una bolsa llena de arroz, que luego debe colocarse cerca de un calefactor, al menos, toda una noche.El objetivo es usar el arroz como absorbente de la humedad que quedó en el interior del dispositivo.
Prevención
• No vaya al baño con el teléfono.
• Si no le queda alternativa y va al baño, no lo tenga en la mano mientras “maniobra” dentro del baño. Esto es: no lo use ni antes, ni después, sólo “durante”.
• Cuidado con tenerlo en una funda en el cinturón, porque al desabrocharlo suele deslizarse con cobertor y todo hacia el fondo del inodoro.
• Saque el celular del bolsillo trasero. Al bajar el pantalón es un momento crítico.
• Tampoco en bolsillos de camisas. Desde allí los celulares “vuelan” al inodoro como moscas a la miel.
• La última: cuidado con dejarlo arriba de la mochila del inodoro. Un descuido y... ¡cristal doble!
Todos tenemos un familiar, amigo, conocido o compañero de trabajo que tuvo una experiencia con su celular que se resume en tres palabras: baño-descuido-fondo del inodoro. Ante esto, hay una serie de pasos que la mismísima Nokia aconseja llevar a cabo para que el aparato se dañe lo menos posible o, tal vez, hasta se salve.
En todos los casos, y al igual que sucede con los accidentes de humanos, los primeros minutos son vitales.
Con la manos en la masa: En primer lugar, lo más importante es sacarlo inmediatamente del agua. No hay que dudar un instante, no importa lo que haya en el inodoro, no hay tiempo para buscar un guante ni dos palitos para sacarlo. De una, la mano hasta el fondo y listo.
Aparato off: Si no se apagó cuando estuvo sumergido, el siguiente paso es desconectarlo al instante. De esta forma evitará que el agua interfiera en la comunicación entre los circuitos internos.
Sin sacudir: Por unos minutos (no más de dos o tres) deje que el agua escurra. Sosténgalo con la mano y espere que la mayor cantidad de gotas posibles caigan por gravedad. ¡No lo sacuda! porque sólo favorecerá que el agua llegue a lugares donde no había alcanzado a entrar.
Todo afuera: Quite la batería, la tarjeta de memoria (si la tuviere) y el chip. Con esto evitará cortocircuitos que se pueden producir aún con el aparato apagado.
Sin papel: Llegó el momento del proceso de secado.Con una toalla o un paño, recorra las partes más húmedas.Nunca un papel o un secador de pelo eléctrico, que podrían tener un efecto nocivo.
A la cocina: Una vez oreado, poner el celular en una bolsa llena de arroz, que luego debe colocarse cerca de un calefactor, al menos, toda una noche.El objetivo es usar el arroz como absorbente de la humedad que quedó en el interior del dispositivo.
Prevención
• No vaya al baño con el teléfono.
• Si no le queda alternativa y va al baño, no lo tenga en la mano mientras “maniobra” dentro del baño. Esto es: no lo use ni antes, ni después, sólo “durante”.
• Cuidado con tenerlo en una funda en el cinturón, porque al desabrocharlo suele deslizarse con cobertor y todo hacia el fondo del inodoro.
• Saque el celular del bolsillo trasero. Al bajar el pantalón es un momento crítico.
• Tampoco en bolsillos de camisas. Desde allí los celulares “vuelan” al inodoro como moscas a la miel.
• La última: cuidado con dejarlo arriba de la mochila del inodoro. Un descuido y... ¡cristal doble!