Los científicos tienen una nueva explicación para una de las peculiaridades más extrañas del cerebro: el déjà vu. El profesor escocés Akira O’Connor supone que el así llamado problema técnico en la «Matrix» es una manera del cerebro de comprobar si los datos que vemos/escuchamos son ciertos o no.
Para comprobar esta teoría, O’Connor llevó a cabo una serie de experimentos que provocan de forma artificial la sensación de déjà vu. Para lograrlo, les dio a escuchar a los participantes de la prueba una serie de palabras que estaban relacionadas con una noción común pero omitida. Por ejemplo, en la secuencia «almohada», «cama», «noche» no estaba la palabra «dormir».
A los participantes del experimento, tras escuchar esa serie de palabras, les preguntaron de inmediato, si habian escuchado la palabra que empezaba con la letra «d». La respuesta fue negativa. Sin embargo, más tarde les hicieron la misma pregunta, y la respuesta más popular fue la palabra «dormir». Las personas empezaban a creer que habían escuchado esa palabra, ya que encajaba lógicamente en la secuencia ofrecida. El cerebro empezó a «completar» los recuerdos de los participantes del experimento. Precisamente en esos momentos ellos experimentaban la sensación de déjà vu.
Con ayuda de las imágenes de la resonancia magnética funcional, los científicos descubrieron que en esos momentos trabajan con mayor actividad las partes del cerebro relacionadas con la toma de decisiones, y no con los recuerdos.
O’Connor supuso que durante un déjà vu esas áreas del cerebro rastrean nuestros recuerdos y buscan errores. En cuanto «se encuentran» con una irregularidad, se activan, y mientras tanto a nosotros nos parece que eso ya nos había pasado antes.
Según otro investigador, Stefan Köhler de Canadá, «un déjà vu puede ser la consecuencia de la solución de un conflicto en nuestro cerebro».
Aún hay que reunir muchos datos para comprobar la teoría, sin embargo, si se comprueba, el fenómeno del déjà vu al fin tendrá una explicación. Significaría la comprobación de la calidad de los recuerdos por parte de nuestro cerebro y la detección de discrepancias entre lo que recordamos en realidad y lo que creemos que recordamos.