Tras varios unos años de policía encima, y muchas historias que podría contar. Hoy veo con tristeza como familias sufren la muerte de dos mujeres policías de humilde condición entre ellas Lourdes Espíndola y Tamara Ramírez Q.E.P.D . Mis más sinceras condolencias.
En mi época jamás una mujer iba a trabajar en horario nocturno, pese a que nunca les faltaron agallas para enfrentar cualquier delincuente.
Hoy veo con mucha tristeza que jóvenes armadas caminan zonas peligrosas casi sin compañía, en un mundo que la droga avanza a pasos agigantados sobre nuestros jóvenes perdiéndose todo respeto por el personal policial uniformado, olvidando los derechos humanos a los hombres encargados de poner orden. Donde los jueces por falta de cárceles, toman medidas injustas dando la libertad a todo tipo de delincuentes, sin fijarse en el riesgo, ni en la condena social de nuestras leyes, y principalmente la apatía política de no encontrar una solución a este tema.
Pienso que hay que modificar inmediatamente el código de procedimientos, que los delincuentes sean interrogados en una dependencia policial con la presencia de un fiscal, que inmediatamente a la detención se libren órdenes de allanamiento, para secuestrar en sus domicilios todo lo que se considere de interés para el esclarecimiento de los hechos investigados, que sean detenidos sus cómplices, encubridores y reducidores.
Que las causas no queden en Tentativa de ……… , sino que al poder investigarse en profundidad con la respectiva incomunicación de los delincuentes, se transformen más complejas, por un trabajo esmerado de policías y fiscales, sin discriminarse por zonas jurisdiccionales y todos trabajar mancomunadamente para esclarecer no solo el hecho investigado, sino al detenido y toda la organización delictiva hasta el total esclarecimiento.
Hoy por disposición judicial, lo primero que debe hacer el policía es notificar al delincuente el delito que se le acusa, quien es el juez interventor y a quien quiere comunicar su detención en un plazo perentorio de su detención, cosa que hoy se cumple en forma inmediata.
Pero me pregunto para que no desaparezcan pruebas importantes: ¿Podemos notificar a su familia dentro de las 24 horas de detención? y en el momento de allanar su domicilio y de esa forma poder secuestrar otros elementos de interés y la prueba no desaparezca por la complicidad de cómplices en forma inmediata al saber de la detención del imputado.
Por supuesto que existen disposiciones judiciales que demoran muchísimo ese trámite, pero allí los legisladores pueden modificar la norma para encontrar una forma de agilizarlo dado que hoy se transforma engorroso por los exhortos a jueces jurisdiccionales, de distintas zonas de la Ciudad de Buenos Aires, y el Gran Buenos Aires y podrían ver la forma de realizar el trámite en menos de 24 horas.-
Como hacemos para que las penas se cumplan según lo dispuesto en el fallo inicial de la justicia. Por ejemplo un homicidio, con una pena de 8 a 25 años,con el famoso 2 x 1 el homicida es condenado a 18 años de prisión, pero si por demoras judiciales demoro 4 años en ser juzgado, las leyes como hace unos años se le consideraba cumplidos 8 años, por no haber tenido condena y luego a los dos tercios de la pena puede pedir la excarcelación, es decir que a los 12 años, podría salir. cumplidos 8 años desde el dia de la detención, es decir que en 4 años después de la condena está en libertad. En consecuencia, una pena de 18 años, se cumplió en 8 años de prisión efectiva, si no salió antes por buena conducta a reinsertarse en la sociedad.
Bueno esto es simplemente una pequeña parte de muchísimos otros errores que puede mencionar simple policía retirado.
Pido que en algún momento tendrán que hacer el trabajo de real de cambiar leyes o nuevas políticas de seguridad, piensen que existen muchísimos policías honestos que pueden ayudar en este nuevo propósito, NO LOS DEJEN Y ESCUCHEN LAS DIFICULTADES QUE SE VEN EN EL DIA A DIA DEL DEVENIR POLICIAL, Busquen las experiencias de policías de trinchera y luego miren como mediar entre lo legal y las verdades de nuestro devenir policial.