LAS BRUJAS DE SALEM
"Las brujas de Salem", es una obra teatral de ficción, escrita por Arthur Miller, sobre hechos reales ocurridos en la ciudad de Salem, estado de Massachusetts, EEUU, aún colonia Británica, en los años 1962 y 1963.
En aquellas épocas las vida era distinta y las prioridades de la gente también. Lo más temido era la tortura, luego venia la vida, y bastante después la perdida de la libertad, la perdida de bienes, la salvación eterna, el respeto, etc.
Estaba la inquisición, brazo armado religioso que luchaba contra las fuerzas demoníacas, y que también era un medio obtener bienes y poder.
Cuando la inquisición te señalaba, la única manera de evitar la tortura era confesar lo que los inquisidores querían oír.
Fue unos de los hechos señeros, para demostrar que la confesión no debe ser tomada por la fuerza, si se busca la veracidad. Y la amenaza es una gran fuerza.
La realidad cuenta que dos hermanas y una sirvienta, mintieron sobre gente inocente, y esa gente inocente a su vez, mintió sobre otra gente inocente, porque era la única forma de salvarse de la tortura. Algunos que no quisieron mentir, murieron durante las torturas en prisión. Nadie quería ser torturado, y mentía acusando para salvarse.
Entonces, nadie dudaba de lo que decía la iglesia, como hoy no se duda de lo que dice el periodismo. La gente confesando lo que imaginan que el inquisidor quiere oír, refuerza la credibilidad de los iglesia entonces, y los periodistas hoy.
Pero parece que la historia no enseña... Hace no mucho tiempo, esto se repite en un episodio de la historia de Estados Unidos que se desarrolló entre 1950 y 1956 durante el cual el senadorJoseph McCarthy (1908-1957) desencadenó un extendido proceso de declaraciones, acusaciones infundadas, denuncias, interrogatorios, procesos irregulares y listas negras contra personas sospechosas de ser comunistas.
Que nos queda a nosotros?...
"Las brujas de Salem", es una obra teatral de ficción, escrita por Arthur Miller, sobre hechos reales ocurridos en la ciudad de Salem, estado de Massachusetts, EEUU, aún colonia Británica, en los años 1962 y 1963.
En aquellas épocas las vida era distinta y las prioridades de la gente también. Lo más temido era la tortura, luego venia la vida, y bastante después la perdida de la libertad, la perdida de bienes, la salvación eterna, el respeto, etc.
Estaba la inquisición, brazo armado religioso que luchaba contra las fuerzas demoníacas, y que también era un medio obtener bienes y poder.
Cuando la inquisición te señalaba, la única manera de evitar la tortura era confesar lo que los inquisidores querían oír.
Fue unos de los hechos señeros, para demostrar que la confesión no debe ser tomada por la fuerza, si se busca la veracidad. Y la amenaza es una gran fuerza.
La realidad cuenta que dos hermanas y una sirvienta, mintieron sobre gente inocente, y esa gente inocente a su vez, mintió sobre otra gente inocente, porque era la única forma de salvarse de la tortura. Algunos que no quisieron mentir, murieron durante las torturas en prisión. Nadie quería ser torturado, y mentía acusando para salvarse.
Entonces, nadie dudaba de lo que decía la iglesia, como hoy no se duda de lo que dice el periodismo. La gente confesando lo que imaginan que el inquisidor quiere oír, refuerza la credibilidad de los iglesia entonces, y los periodistas hoy.
Pero parece que la historia no enseña... Hace no mucho tiempo, esto se repite en un episodio de la historia de Estados Unidos que se desarrolló entre 1950 y 1956 durante el cual el senadorJoseph McCarthy (1908-1957) desencadenó un extendido proceso de declaraciones, acusaciones infundadas, denuncias, interrogatorios, procesos irregulares y listas negras contra personas sospechosas de ser comunistas.
Que nos queda a nosotros?...