Cordoba y el mundo de luto... hoy recibi el siguiente mail de un profe de mi facu...
Hola,
Lamento tener que dar una triste noticia que acaban de comunicarme. Hace apenas unas horas falleció el Togo Díaz, desde mi humilde opinión, uno de los mejores arquitectos argentinos...
No puedo decir nada más...
Enviado por:
Arquitecto Roberto Ferraris
Profesor Titular
GRÁFICA ARQUITECTÓNICA
Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño
UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA
-------------------------------------------------------------------------------------
LA VOZ DEL INTERIOR:
Murió “Togo” Díaz, el arquitecto del ladrillo
Sus edificios le dieron un perfil nuevo a la Cañada y al barrio Nueva Córdoba.
José Ignacio “Togo” Díaz, el arquitecto que con sus edificios de departamentos de ladrillo marcó a fuego los últimos 40 años de la ciudad de Córdoba, murió anoche a los 81 años mientras asistía a una función de cine, según informó uno de los paramédicos que lo asistió. Díaz fue atendido de urgencia en la sala del complejo Showcase del Córdoba Shopping, en Villa Cabrera, cuando se exhibía el tramo final de la película La duquesa. La función fue interrumpida y la sala desalojada. Los esfuerzos por recuperar a Díaz resultaron infructuosos.
Díaz diseñó más de 170 edificios y más de 400 casas, sin abandonar nunca otra de sus pasiones: la pintura. Los murales del hotel Panorama, sobre La Cañada, son una de las obras más vistas.
A mediados del año pasado, la Universidad Nacional de Córdoba le había otorgado el título de doctor Honoris Causa. En 1992, entre otras distinciones, había recibido el premio Konex.
Pero, sin dudas, lo que lo convirtió en un arquitecto célebre a “el Togo” como siempre lo llamaron sus amigos y admiradores, fueron los edificios de ladrillo que pintaron de marrón las alturas del barrio Nueva Córdoba.
A mediados del año último, entrevistado por este diario, explicó así cómo tomó la decisión de usar el ladrillo con tanta intensidad: “En Córdoba, en los años 1960 ya había una trayectoria muy interesante de casas de ladrillo a la vista. Yo había hecho varias sin ser arquitecto. Pero nunca un edificio. Un día un amigo, el arquitecto Horacio Berreta, me dijo: ¿Si hacés casas de ladrillo, porque no hacés edificios de ladrillo? Yo acababa de hacer un edificio en Figueroa Alcorta 50, me imaginé esa estructura revestida de ladrillo y me gustó. Empecé a probar, a encontrar otras formas, a buscar volúmenes y pliegues, y no paré más”.
Cada vez que la preguntaban por su mejor edificio, respondía: “El que estoy haciendo ahora”.
Sin embargo, recordaba con especial afecto “una casa de piedra” que había hecho en Villa del Lago cuando aún no era arquitecto. “Son dos cubos unidos por un puente. Fue una de mis primeras obras y creo que consciente o inconscientemente es la estructura que he reiterado en muchos edificios”, evocó.
Al hablar de sus obras, decía: “Por supuesto que fueron enormes las satisfacciones que me dieron los edificios más conocidos, en especial el escalonado de San Juan y Cañada”.