Canción Fúnebre.
Christina Georgina Rossetti.
Cuando haya muerto, amado,
Triste canción no cantes,
Ciprés sombrío ni frescas flores
sobre mi tumba derrames.
Cúbreme verde hierba
de lluvia humedecida,
Y si quieres, recuerda,
Y si quieres, olvida.
Ya no he de ver la penumbra,
ni el rocío sentir,
ni el canto -triste como un lamento-
del ruiseñor oír.
Soñando en un crepúsculo,
ni alba ni atardecer,
puede ser que recuerde,
que olvide puede ser.
Ahora vamos por un clasico
El cuervo De Poe
Cierta noche aciaga, cuando, con la mentecansada,
meditaba sobre varios libracos de sabiduría ancestral
y asentía, adormecido, de pronto se oyó un rasguido,
como si alguien muy suavemente llamara a mi portal.
"Es un visitante -me dige-, que está llamando al portal;
sólo eso y nada más."
¡Ah, recuerdo tan claramente aquel desolado diciembre!
Cada chispa resplandeciente dejaba un rastro espectral.
Yo esperaba ansioso el alba, pues no había hallado calma
en mis libros,ni consuelo a la perdida abismal
de aquella a quien los ángeles Leonor podrán llamar
y aquí nadie nombrará.
Cada crujido de las cortinas purpúreas y cetrinas
me embargaba de dañinas dudas y mi sobresalto era tal
que, para calmarr mi angustia repetí con voz mustia:
"No es sino un visitante que ha llegado a mi portal;
un tardío visitante esperando en mi portal.
Sólo eso y nada más".
Mas de pronto me animé y sin vacilación hablé:
"Caballero -dije-, o señora, me tendréis que disculpar
pues estaba adormecido cuando oí vuestro rasguido
y tan suave había sido vuestro golpe en mi portal
que dudé de haberlo oído...", y abrí de golpe el portal:
sólo sombras, nada más.
La noche miré de lleno, de temor y dudas pleno,
y soñé sueños que nadie osó soñar jamás;
pero en este silencio atroz, superior a toda voz,
sólo se oyó la palabra "Leonor", que yo me atreví a susurrar...
sí, susurré la palabra "Leonor" y un eco volvióla a nombrar.
Sólo eso y nada más.
Aunque mi alma ardía por dentro regresé a mis aposentos
pero pronto aquel rasguido se escuchó más pertinaz.
"Esta vez quien sea que llama ha llamado a mi ventana;
veré pues de qué se trata, que misterio habrá detrás.
Si mi corazón se aplaca lo podré desentrañar.
¡Es el viento y nada más!".
Mas cuando abrí la persiana se coló por la ventana,
agitando el plumaje, un cuervo muy solemne y ancestral.
Sin cumplido o miramiento, sin detenerse un momento,
con aire envarado y grave fue a posarse en mi portal,
en un pálido busto de Palas que hay encima del umbral;
fue, posóse y nada más.
Esta negra y torva ave tocó, con su aire grave,
en sonriente extrañeza mi gris solemnidad.
"Ese penacho rapado -le dije-, no te impide ser
osado, viejo cuervo desterrado de la negrura abisal;
¿cuál es tu tétrico nombre en el abismo infernal?"
Dijo el cuervo: "Nunca más".
Que una ave zarrapastrosa tuviera esa voz virtuosa
sorprendióme aunque el sentido fuera tan poco cabal,
pues acordaréis conmigo que pocos habrán tenido
ocasión de ver posado tal pájaro en su portal.
Ni ave ni bestia alguna en la estatua del portal
que se llamara "Nunca más".
Mas el cuervo, altivo, adusto, no pronunció desde el busto,
como si en ello le fuera el alma, ni una sílaba más.
No movió una sola pluma ni dijo palabra alguna
hasta que al fin musité: "Vi a otros amigos volar;
por la mañana él también, cual mis anhelos, volará".
Dijo entonces :"Nunca más".
Esta certera respuesta dejó mi alma traspuesta;
"Sin duda - dije-, repite lo que ha podido acopiar
del repertorio olvidado de algún amo desgraciado
que en su caída redujo sus canciones a un refrán:
"Nunca, nunca más".
Como el cuervo aún convertía en sonrisa mi porfía
planté una silla mullida frente al avi y el portal;
y hundido en el terciopelo me afané con recelo
en descubrir que quería la funesta ave ancestral
al repetir: "Nunca más".
Esto, sentado, pensaba, aunque sin decir palabra
al ave que ahora quemaba mi pecho con su mirar;
eso y más cosas pensaba, con la cabeza apoyada
sobre el cojín purpúreo que el candil hacía brillar.
¡ Sobre aquel cojín purpúreo que ella gustaba de usar,
y ya no usará nunca más!.
Luego el aire se hizo denso, como si ardiera un incienso
mecido por serafines de leve andar musical.
"¡Miserable! -me dije-. ¡Tu Diós estos ángeles dirige
hacia ti con el filtro que a Leonor te hará olvidar!
¡Bebe, bebe el dulce filtro, y a Leonor olvidarás!".
Dijo el cuervo: "Nunca más".
"¡Profeta! -grité -, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
¿Del Tentador enviado o acaso una tempestad
trajo tu torvo plumaje hasta este yermo paraje,
a esta morada espectral? ¡Mas t e imploro, dime ya,
dime, te imploro, si existe algun bálsamo en Galaad!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".
"¡Profeta! -grité -, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
Por el Diós que veneramos, por el manto celestial,
dile a este desventurado si en el Edén lejano
a Leonor , ahora entre ánngeles, un día podré abrazar".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".
"¡Diablo alado, no hables más!", dije, dando un paso atrás;
¡Que la tromba te devuelva a la negrura abisal!
¡Ni rastro de tu plumaje en recuerdo de tu ultraje
quiero en mi portal! ¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho y tu sombra del portal!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".
Y el impávido cuervo osado aun sigue, sigue posado,
en el pálido busto de Palas que hay encima del portal;
y su mirada aguileña es la de un demonio que sueña,
cuya sombra el candil en el suelo proyecta fantasmal;
y mi alma, de esa sombra que allí flota fantasmal,
no se alzará...¡nunca más!.
El Miedo
Alejandra Pizarnik
En el eco de mis muerte
aún hay miedo.
¿Sabes tú del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
El Último Deseo
Theophile Gautier
Hace ya tanto tiempo que te adoro,
dieciocho años son muchos instantes.
Eres de color rosa, yo soy pálido,
yo soy invierno y tú la primavera.
Lilas blancas como en un camposanto
en torno de mis sienes florecieron,
y pronto invadirán todo el cabello
enmarcando la frente ya marchita.
Mi sol descolorido que declina
al fin se perderá en el horizonte,
y en la colina fúnebre, a lo lejos,
contemplo la morada que me espera.
Deja al menos que caiga de tus labios
sobre mis labios un tardío beso,
para que así una vez esté en mi tumba,
en paz el corazón pueda dormir.
La Mala Suerte
Para levantar una carga tan
pesada,
Sísifo, haría falta tu coraje.
Por más que ponga el corazón en el trabajo,
el Arte es largo y el Tiempo demasiado corto.
Huyendo de sepulcros celebrados,
hacia el más aislado cementerio,
mi corazón, como un tambor velado,
va resonando marchas fúnebres.
Más de un diamante duerme sepultado
en las tinieblas y el olvido,
lejos de picos y de sondas;
más de una flor exhala a su pesar
su perfume, dulce cual un secreto,
en las soledades más profundas.
No Temas a la Muerte
Don't fear death, Aleksandr Aleksandrovich Blok
No temas a la muerte en viajes terrenales,
No temas a los enemigos o amigos,
Sólo escucha las plegarias
al pasar por todos los caminos del horror.
La Muerte vendrá hasta tí,
Y nunca más serás esclavo de la vida,
Esperando la piedad de un amanecer,
En la noche de miseria y tribulación.
Ella les amará con una ley común,
Una voluntad del Eterno Reino.
Ya no estarás condenado al lento
Y eterno dolor mortal.
Luna
Hola compañera eterna, criatura hermosa pasmada
en la inmensidad. Tan solo esperas en silencio, un silencio eterno que llevas
desde el mismo Génesis, eres tan majestuosa, tan inalcanzable que causas estupor
en mí y cada vez que iluminas mi oscuridad me llenas de vida, de fuerza. Me
mantienes en un éxtasis infinito mientras el manto oscuro permanece, daría
cualquier cosa por alcanzarte, por tener el privilegio de usar tu luz, tu mágica
aura, tu misteriosa presencia, no logro entender como nunca pierdes tu poder,
simplemente cambias de forma y color. Muchas veces nos incitas a tranquilizarnos
a ser parte de ti, a tratar de alcanzar lo que soñamos, a dormir en tu regazo y
a soñar junto a ti. Ahora comprendo que solo cuando podamos volar para lograr
alcanzarte, podremos percibirte, acariciarte, hacerte nuestra; mientras tanto,
debemos conformarnos con que mientras la tierra a diario se inunda de sangre, tu
despejaras nuestro cielo y nuestra frágil mente buscara imitarlo para conseguir
la salvación terrenal que aunque inexistente es tan solo alcanzable en una
instancia profunda y espiritual, tan pura que para el concepto humano se torna
imposible.
Sin Recuerdos Ni Amnesia
te dije adios ni me atreveré a hacerlo,
besé tus labios una ultima vez, pues temi buscarlos
nuevamente perderme en el abismo de tu incertidumbre.
cerré tus ojos ni contemple tu sueño
ya habia alguien más encargandose de ese trabajo.
te abracé ni volvi a sentir tus manos entre las mias
no sentir el terror de quedar atrapada en tu prision, prision del
alma;
cadenas que me alejan de toda esperanza de volver a estar contigo
amante y mi verdugo
incitaste mis ilusiones si me condenarias a tu eterna ausencia????
angel y mi demonio
me mostraste la luz si mi vida seguira caminando entre tinieblas????
sueño y mi espejismo
sentido tienen el amor y el odio si es tu nombre el limite entre uno y
otro???
es mi ultimo día en tu vida
es mi primer día en la vida sin ti, sin la idea de que existes
has muerto, pero nuestros caminos dejaran de ser la unica gran via
durante mucho tiempo espere que fuera.
me despido de ti, sin rencores, sin amores
que serás feliz, mucho mas que yo
acuerdo a tu concepcion de la misma
entendiste que para mi ella no necesita colores)
que te ame bien y te acepté como eras
tu nunca hicieras por mi lo mismo,
temor a que mi lugubre esencia te contaminara;
acostumbrado como eres a lo fútil, maldito sinsentido
de tu tiempo......de una anarkia mal entendida
el tiempo te haga más reflexivo
el espacio haga que nuevamente te cruces conmigo
ya nada será igual
no podré mirarte como hasta el día de hoy lo hice:
una confiable compañía en mi solitario andar
la base para mi propia concepcion del amor
de más para mostrarte que por amor
me despido de ti.
Por favor comenten y digan que les parecio este post!!