Cada alimento tiene su truco, y la pasta no iba a ser menos. Si sueles preparar las diversas variantes de este delicioso y nutritivo plato típico italiano, presta atención y anota los errores más comunes al cocinar pasta.
La asociamos de inmediato con la tradición gastronómica italiana, imaginando un mantel de cuadros rojos y blancos y una deliciosa salsa al pesto de acompañamiento, pero lo cierto es que la pasta está presente en las cocinas de numerosos países asiáticos, latinos, orientales y mediterráneos, siendo un ingrediente económico y versátil que permite preparar cientos de platos, siendo una de las principales fuentes existentes de hidratos de carbono.
Cada alimento tiene su truco, y la pasta no iba a ser menos. Si sueles preparar las diversas variantes de este delicioso y nutritivo plato típico italiano, presta atención y anota los errores más comunes al cocinar pasta.
La asociamos de inmediato con la tradición gastronómica italiana, imaginando un mantel de cuadros rojos y blancos y una deliciosa salsa al pesto de acompañamiento, pero lo cierto es que la pasta está presente en las cocinas de numerosos países asiáticos, latinos, orientales y mediterráneos, siendo un ingrediente económico y versátil que permite preparar cientos de platos, siendo una de las principales fuentes existentes de hidratos de carbono.
7 errores frecuentes al cocer pasta
Hervirla en poca agua: Es fundamental, según cualquier manual especializado, utilizar un litro de agua para hervir por cada 100 gramos de pasta. Por tanto, la olla debe ser grande, permitiendo que haya espacio para la pasta e impidiendo que esta se pegue. Si hay poca agua, se concentrará en ella gran cantidad de fécula.
No respetar el tiempo de cocción: Según el tipo de pasta -fresca, rellena, para sopa, etc- el tiempo de cocción necesario varía. Es importante que sigas a rajatabla las indicaciones del fabricante incluidas en el paquete, anotando en tu libro de recetas personal los tiempos estipulados.
No salar el agua: Es un olvido muy frecuente entre los amantes de la pasta. Recuerda que no es lo mismo salarla a posteriori, sino que se debe añadir la sal en cuanto el agua hierva, para evitar que el resultado principal sea insípido. Se recomiendan dos gramos de sal por cada 1oo gramos de pasta que vayas a cocinar, con su correspondiente litro de agua.
Añadir un chorro de aceite de oliva al agua: A pesar de que es un hábito muy extendido, se trata de una práctica errónea. Según los cocineros italianos, constituye un craso error que dota a la pasta de una textura grasienta y desagradable y que provoca que desperdicies aceite.
No remover la pasta durante la cocción: Si no quieres enfrentarte al disgusto de que la pasta se pegue, recuerda removerla con un utensilio de madera mientras se cocina. Eso sí, existen algunos tipos de pasta fresca que no se deben remover ni despegar.
Tirar de inmediato el agua para cocer: Lo ideal es dejar un par de cucharadas por si después la salsa te queda demasiado fuerte, seca espesa. Reservando un poco, puedes conseguir una salsa melosa de exquisita textura.
Cocer la pasta antes que la salsa: Seguramente tú también hayas caído en este error común. La salsa debe esperar a la pasta y no al revés. Nunca la dejes dentro del agua esperando si ya has cometido el error de hacer la pasta primero, sino que debes colarla de inmediato.